chabelita

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  • Registro: 25/09/2017
  • Nombre: chabelita
  • Email: No disponible
  • Edad: 48 años
  • Sexo: Sin especificar
  • País: Argentina
  • Localidad: Sin especificar
  • Ocupación: Sin especificar
  • Web, blog, otro: Sin especificar
  • Redes sociales: Sin especificar
  • Información adicional
  • Me llamo Isabel, tengo 47 años, soy bajita,morocha , cabello largo que suelo usar con una trenza,  tengo un lindo cuerpo , buenas piernas,  una cola parada y menudita y los pechos grandes y atractivos  con pezones casi como la tetilla de una mamadera, lo se porque todos los hombres me los miran con deseo. Me case a los 21 con  Luis , mi primer novio y fue prácticamente el único con el que tuve relaciones sexuales. Nuestra vida intima nunca fue buena, el era eyaculador precoz y nunca quiso hacerse tratar , esas cosas de la hombría mal entendida, sumado a eso la monotonía de tantos años me había hecho resignar a tener un orgasmo cada tanto y solamente con una masturbación propia o cuando Luis se dignaba a hacerme acabar con sus dedos. La rutina y sus ronquidos al dormir nos llevo a dormir en cuartos separados . Cuando Luis perdió el trabajo ya no nos alcanzaba para pagar el alquiler de la casita donde vivíamos con los ingresos de mi pequeño negocio de lencería. De modo que a  mis 42 años nos fuimos de caseros a un campo de la Patagonia. Alli tendríamos casa gratis y un sueldo que si bien no era grande nos  permitiría ahorrar para regresar ,porque no había gastos, excepto la comida.

    La casa era pequeña y confortable, rodeada de  un bosquecito de eucaliptus y cerca de un arroyo poco correntoso  y a unos 50 metros estaba la casa de los peones, tres hermanos jovencitos que hacia un año habían perdido a su padre alcoholico. Eran chicos lindos , rudos y fuertes. Cuando nos instalamos Luis y yo  decidimos seguir como siempre , cada uno en un cuarto, cuando el quisiera vendria y tendríamos relaciones aburridas como siempre.

    Desde el primer dia noté como los muchachos me comían con la mirada.  Se presentaron muy educados y timidos. El mayor Ricardo de 18 años y los mellizos de 17 Luis y Juan. El verano era agobiante y y yo dormía con los vidrios de la ventana abierta y una cortina transparente que permitia que entrara el aire.  A la segunda noche estaba leyendo en la cama y para sentirme mas fresca solo tenia una tanguita y  un camisolín rojo que tenia dos tiras de escote y me llegaba hasta el ombligo . De pronto una brisa movió la cortina y con el reflejo de la luz de mi cuarto pude ver los rostros de los hermanos, en principio casi grito por la sorpresa , pero disimule como sino los hubiera visto y segui leyendo , los imagine pajeandose  por verme y empece a sentirme excitada y deseada. Me coloque de costado en la cama de modo que pudieran ver mi culo al que solo tapaba la tirita de la tanga, me movi  disimuladamente de todas las formas posibles para dejar que vieran todo lo que quisieran. Me pareció ( o tal vez imagine en mi excitación )escuchar algún gemido que indicaba que seguramente esas tres pijas fuertes y jóvenes estaban manando leche por mi. Senti tanto morbo y calentura que por un momento estuve a punto de pajearme, pero apague la luz y trate de dormir, pero no logre hacerlo hasta que no me masturbe y tuve un orgasmo como pocas veces había tenido.

    Al otro dia todo transcurrió normal, hice tareas de la casa , recorri el bosquecito y fui hasta el arroyo, mientras Luis salió varias horas con los muchachos a recorrer el campo en los cuatriciclos . Cuando regresaron , los hermanos me saludaron desde lejos con una sonrisa complice, era como si algo se hubiera creado entre ellos y yo .

    A la noche siguiente después que sentí los ronquidos de Luis al dormir, me di una ducha y volvi a mi cuarto desnuda envuelta solo en un toallón que deje caer al entrar , quería que si mis admiradores estaban espiando me vean completamente desnuda, me pare frente al espejo a cepillar mi cabello me puse algunas cremas, todo el tiempo tratando de percibir algún sonido que me indique que ellos estaban allí, pajeandose por mi. Me acosté desnuda y al igual que la noche anterior me coloque de todas las formas posibles para que me vean completamente. Asi pasó mas de una semana , todas las noches hacia lo mismo y varias veces comprobé que ellos estaban ahí, mirándome, mi calentura iba en aumento y me sentía como una perra en celo, con todos esos machos deseándome.

    El viernes al mediodía don Carlos el dueño del campo  mando un mensaje de texto pidiéndole a Luis que el sábado temprano viaje hasta el pueblo a buscar algunas vacunas y elementos para los animales. Mi marido salió después de almorzar en la vieja camioneta que teníamos para uso del campo yo termine las tareas y sali al patio. Alli estaban los muchachos fuera de casa , al verme salir Ricardo el mayor se arrimo a conversar , le pregunte si el arroyo era peligroso para bañarse , el se rio respondiendo entre picaro y burlon que ni siquiera con  mi altura correría peligro ya que era bajito y poco caudaloso, de todos modos agrego, Usted con esos flotadores no se hundiría jamás. Me sonreí y me puse colorada, pero me gusto el descaro que mostro y decidi redoblar la apuesta, le respondi que si corria peligro gritaría para que fuera a socorrerme.  El me miro riéndose con picardia, dio media vuelta  y se fue.  Al entrar sonó el teléfono , era un mensaje de Luis avisando que llegaría tarde a la noche , mi imaginacion se puso a mil , busque entre mis cosas sobrantes del negocio una bombachita de malla chiquita y una remera de algodón  blanco que estaba segura que al mojarse mostraría bien mis pezones, me vestí con eso , me puse un vestidito y salí hacia el arroyo.

    A los pocos minutos de estar chapoteando en el agua ocurrió lo que había sospechado, Ricardo sonriente me miraba desde la orilla, tenia puesto solamente un pantalón corto  que me permitió notar que tenia la pija dura, le sonreí y el se zambullo apareciendo delante mío casi tocándome. Yo estaba recaliente como nunca , sin decir palabra me tomo de la cintura y me besó , primero con la boca cerrada y después sentí su lengua recorriendo mi boca , me agarro del culo , me levanto hasta que coloque mis piernas alrededor de su cintura , yo fingía resistirme pero los movimientos de mi cuerpo le demostraban que podía seguir adelante. Empece a lamerle el cuello mientras el me arrancaba la remerita y lamia mis pezones, busque su pija desesperadamente con mi mano logre sacarla del pàntalon y sin soltarla corrí mi malla y la puse en mi concha, sentí ese pedazo de carne duro y caliente que entraba en mi y casi me desmayo de placer, el se movía sin parar suave pero profundamente, yo gozaba y gemía como loca , pero tratando de conservar mi dignidad le decía que pare, que yo era una mujer casada , que estaba mal lo que me estaba haciendo. Tuve dos orgasmos y el seguía y seguía , en un momento al mirar hacia la orilla a menos de 10 metros vi a los mellizos desnudos pajeandose , no les saque la vista de encima en ningún momento , ni siquiera cuando acababa , por un momento pensé que había sido una puta reprimida durante tantos años que había llegado el momento de dejar de lado los prejuicios , mientras tanto jadeaba ,  gemia y gritaba , vi como los mellizos se arrimaban y atraje a uno de ellos hacia mi y lo bese a lengüetazos con mi mano lleve al otro detrás mio y allí me sentí la mas puta de las putas , un macho cogiéndome y otro atrás mio lamiendo mi espalda y mi nuca tocándome las tetas y apoyando su pija dura y vigorosa en mi culo, no podía contener mis gritos y sentía como mi culo se iba abriendo por el roce  de ese pedazo de carne dura y caliente , lleve la mano a mi espalda buscando la pija del melli y coloque la cabeza en el agujero virgen de mi culo. El mellizo empujo y sentí una sensación indescriptible de placer y dolor. Nunca había siquiera imaginado tener dos pijas dentro mio. El otro melli pegado a mi  costado refregaba su pija contra mi muslo levantado alrededor de la cintura de Ricardo. Perdi la cuanta de cuantas veces acabé , solo se que eso duro al menos media hora, hasta que sentí la leche tibia de esas pijas de machos jóvenes dentro mio . Me sentí agotada me desprendi de Ricardo y fui lentamente hasta la orilla me saque la bombachita y los pedazos que quedaban de la remera , me quede tirada desnuda en la orilla al rayo del sol, ellos se arrimaron y allí quedamos los cuatro en silencio , pasaron algunos minutos y puse en juego mis mejores dotes de actriz , preguntándoles si les parecía bien aprovecharse de una mujer indefensa y sola, Ricardo respondió sonriente que si , y con cara picara preguntó y a usted que le pareció? . No pude mas que largarme a reír diciéndoles que me había gustado mucho  , también le dije que sabia que no tenían experiencia en el sexo , que les enseñaría todo lo que pudiera y que podrían hacer conmigo lo que quieran , que seria la hembra y  la puta de los tres , pero que esto debía ser un secreto absoluto y que deberían manejarse con toda discreción delante de mi marido y de don Carlos o de quien sea, si cumplían con esto tendrían la carne siempre disponible. Mientras hablaba me estaba calentando de nuevo y  recordé que el melli Juan no me había cogido , me incorpore un poquito y empecé a chuparle su pija virgen , era hermosa tan dura y suave , observe por el rabillo del ojo que Ricardo y Luis miraban enloquecidos , mientras seguía chupando me puse en cuatro patas y tome la pija que tenia mas cerca y suplique , rómpanme el culo papitos mios. Ricardo y el melli Luis se turnaron para darme por el culo mientras yo chupaba y tragaba la leche del melli Juan, que luego de acabarme dos veces en la boca , espero su turno para llenarme el culo de carne y de leche. Yo estaba deshecha de cansancio, perdí la cuenta de las veces que acabe . Les repetí la advertencia de nuestro secreto y que seria su puta cada vez que hubiera oportunidad. Ya estaba atardeciendo y debíamos regresar. No alcance a ponerme el vestidito cuando el melli Luis me cargo en brazos y asi fui hasta la casa desnuda pasando de brazo en brazo y besándome como una cerda con  el macho que me estaba cargando. Al estar cerca me agache y a modo de despedida le di una chupadita de pija muy suave y corta a cada uno. Camine los pocos metros que me separaban de mi casa , fui al baño me duche  y me tire en la cama , sonriente, agotada y feliz. Basta de prejuicios y pudores , de ahora en mas disfrutaría y seria la mas puta de las putas . Había empezado una vida nueva .

     

     

     

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