No Consentido - Microrelatos

Relato erótico

Mi amigo me violó con tutti

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RESUMEN

Muy bien vestida de blazer y pollera chocolate, tacos, maquillada, crema, perfume, cartera. Pero no hice cosas con Susita ni con las otras mujeres invitadas, que estaban bárbaras, lindas, elegantes, listas para sexo…

A todo esto, el miércoles fui a una picada de quesos y fiambres de Susy Calderioni. Muy bien vestida de blazer y pollera chocolate, tacos, maquillada, crema, perfume, cartera. Pero no hice cosas con Susita ni con las otras mujeres invitadas, que estaban bárbaras, lindas, elegantes, listas para sexo. No. Lo hice con otra persona, un hombre. Sí, mi amigo, que siempre me tiene ganas, que me escribe cosas puercas al mail excitándome, se dio el gusto conmigo.

Es que charlando con él por teléfono, se enteró de mi reunión y preguntó si un día podía ir. Yo le dije cómo no, es más, si quería podía ir esa noche. Rápido como nunca, mi amigo se puso elegante, campera de cuero, pantalón negro, zapatos y un fortísimo perfume. Al verme, se me pegó mimoso y le di un besote en la cara. Me pidió que nos sentáramos, me le senté, le di sandwichito de miga de jamón crudo y queso mientras yo disfrutaba un triple de jamón crudo, queso y huevo. Charlamos, charló con otras mujeres, estaba sacado con el aroma a pintura y perfume de las demás. Después la torta, así que comió un montón y estaba para darle a la primera mujer que se le cruzara.

Y ésa fui yo. No pudo resistir, y cuando quedamos poquitos en lo de Su, me llevó a una pieza, me besó la boca y cuando quise evadirme porque no daba para darse ahí, me estrujó contra una pared, me manoseó, me bajó la pollera y la bombacha y me dio por la concha con ganas, con un pene tremendamente largo y duro, hasta acabar terrible semen. Las chicas escucharon todo, pero en lugar de decirle algo lo estimularon más. Y a la vista de ellas, me obligó a desnudarme, me puse en bolas, me quité el corpiño y la bombacha y me entregué a su pijota, de la que emanó abundantísimo semen tras diez de traca traca. Luego me dio por la cola de nuevo y me hizo tragar su semen, a esa altura yo hacía lo que él quería porque estaba sacadísima. Y terminó cómo: me dejó a mí, la agarró A Su que estaba tomada, la arrastró y se la dio en el baño por vagina, cola y boca. Un potro, ése de los párrafos que ahora las pelirrojas disfrutamos con inmenso placer.

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