Sexo con maduras - Hetero: General

Relato erótico

Paola, exhuberante y provocativa mamá

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RESUMEN

Paola tenía 39 años era madre de dos hijos, separada desde hacía 4. Era madre de una compañera mía de la escuela primaria, por donde se la mire era hermosa, su cuerpo era un poema a la perfección, siempre la desee y mi sueño se cumplió cuando ella me sedujo y me llevó a la cama.

Era un viernes del mes de octubre alrededor de las 20 horas, el día era como aquellos donde todavía la primavera no se definía y ese día las temperaturas eran por demás inestables fresco por mañana y noche…cálida por la tarde.

Yo estaba caminando las 4 cuadras que me separaban de casa pero el andar era casi una tortura, había terminado de jugar un partido de fútbol y mi pobre cuerpo y  alma venía muy  deteriorado…ya sobre el final del juego tuve 2 accidentes casi continuos…el primero un codazo que me abrió la ceja e impactó en mi pómulo, el otro un esguince de tobillo al pisar mal.

Me faltaban un poco más de dos cuadras para llegar a casa cuando una voz femenina, me llamó, detuve mi marcha para esperarla, era Paola  y como de costumbre estaba para “comérsela” de los pies a la cabeza. Al verme dijo:

P-Ay que te paso?

Le conté y ella sabiendo que no había nadie en casa me invitó a pasar a la suya y curarme las nanas…Paola  tenía 39 años, tenía dos hijos Marcela de 21 ya casada y Leandro de 17…Ivana era de mi misma edad e hicimos juntos la primaria.

 Paola estaba separada  desde hacia 4 años  y era como decimos nosotros “una potra infernal” rubia teñida con mechas castaño, piel blanca, ojos celestes, labios carnosos, muy bonita de cara, una cara casi angelical 1,75 mt de altura, 97-65-95 y para completar su descomunal belleza unas piernas espectaculares. Ella cuando se separó  se puso un local de ropa para mujer, su ex era un ejecutivo muy importante.

Entramos a su casa, llegamos a la cocina, dejó su cartera, se quitó un saco de cuero, beige claro con piel en cuello y puños y un aplique en sus bolsillos en el mismo tono, llevaba una camisa abotonada color marrón oscuro y pantalones blancos ajustados con zapatos aguja de tacos altos, yo clave mis ojos en su cola cuando ella fue rumbo a la heladera en busca de cubitos para mi golpeado pómulo, envolvió el hielo en un trapo, lo puso sobre mi cara, y dijo:

P- Tenelo así, para bajar un poco la inflamación…yo me voy a cambiar y después te curo esa ceja que sangra un poco, ponete cómodo yo enseguidita vengo…

La casa era muy calefaccionada…estaba como para andar en ropa veraniega…yo me quite la campera y me quede con una camisa celeste y el jean azul, ella ingresó con una vestimenta a tono con ese clima veraniego que les hablaba, su cabello suelto, remera blanca calada tejida al crochet de mangas cortas que apenas llegaba debajo de su cintura si bien la caladura de su remera no era muy abierta eso no impedía ver que debajo llevaba un corpiño blanco la otra parte de su vestimenta era  una súper minifalda de tela de jean pre-lavada, de color blanco y celeste pálido que dejaba a la vista sus piernas unos 15 cm por sobre las rodillas, y unos zapatos blancos también de tacos altos pero más anchos, otras veces la había visto luciendo minifaldas impactantes pero creí desfallecer cuando ella hizo su ingreso a la cocina, si a esa terrible figura le agregamos esa sonrisa dulce y sensualmente provocativa…sabedora del impacto que lograba en mí y en cuanto hombre estuviese a su alrededor , en sus manos ella venía con todo lo necesario para curarme la ceja, al hacerlo me excitó el sentir su mano en mi cara. Una vez finalizada su tarea dijo:

P- Quedate todavía con el hielo sobre la mejilla para que baje esa inflamación

G- Usted manda y yo obedezco doctora.

Ella sonrió mostrando  su carita dulce y seductora y dijo:

P- Leandro no está, pedimos una pizza y te quedas a cenar…..no me gusta cenar sola

Acepte la invitación

Ella se subió y se sentó sobre la mesada y cruzó sus piernas, y enloquecí al verlas tan cerca y tan al descubierto ya que su pollerita apenas las cubría, sus piernas se veían perfectas

P- Hace mucho que no nos vemos, antes venias casi todos los días

G- Bueno  , pero con Marcela nos vemos seguido, nos vemos seguido en el club seguimos siendo muy buenos amigos

Mientras hablaba ella jugueteaba siempre en forma dulce y seductora con su cabello.

P- Te voy a hacer una pregunta y si queres me la contestas… ¿Marcela  y vos fueron novios?

Ella se descruzó de piernas y al hacerlo llegue a notar que su bombacha era blanca. Pasado unos segundos contesté su pregunta

G- No…somos muy buenos amigos casi hermanos… ¿Por qué la pregunta?

P- No se antes siempre pensé que si

Paola había quedado en una posición en la que podía ver nítidamente por el hueco de sus piernas y falda cada vez más su bombacha blanca, me excite mucho porque pensaba que ella lo hacía a propósito, entonces dije:

G- Te hubiese gustado que ella y yo fuésemos novios

Llevo sus manos a su cabellera  y pasó sus manos por ella se mostraba muy sexy jugando con su cabello y dijo

P- NO

G- ¿Por qué?

P- Porque no hubiese sido correcto que yo tu suegra  quisiese tener sexo con vos

Se bajó de la mesada, lentamente haciéndome desearla más aun, no esperaba esa confesión pero era lo más deseado yo deje el hielo y me paré

P- Así no te parece  más lindo (puso sus manos en mi cintura) podemos amarnos sin sentir ninguna culpa

Yo lleve mis manos tomándola por la cola por sobre su pollera, la lleve hacia mí  y nos unimos en un beso profundo y apasionado luego de un par de minutos así ella me dio la espalda y yo la sostuve tomándola por los senos y besando su cuello, ella llevo sus manos a la cintura y alzó su remera, llevaba un corpiño blanco con un escote muy abierto que dejaba al descubierto un poco más de un tercio de sus enormes senos, bese su cuello y desprendí su corpiño. Ella retiró el corpiño de su cuerpo mientras yo magreaba sus senos, al tiempo que decía cuanto me gustaba y cuanto la deseaba.

Mientras hacía eso su mano fue detrás de mi cabello acariciándolo al tiempo que su cola se apoyaba contra mi pantalón sintiendo mi endurecido pene y ella decía:

P- Así bebe, haceme sentir mujer te deseo tanto. Siempre te desee y mucho más cuando me separé

Ella giró hacia mi; beso levemente mis labios mientras se agachó, yo me quite la camisa mientras ella agachada desabotonaba mi jean, yo no llevaba ropa interior, ella tomó mi pene y pasó su legua por mis testículos los besó y luego pasó su lengua por todo mi pene, al llegar a la cabeza dijo:

P- Es hermoso…me lo voy a comer todo…

Lo introdujo en su boca la lamió mientras su mano lo masturbaba y la mía se hundía en su rubia cabellera, cada tanto lo sacaba de su boca y volvía a deslizar su lengua por él y me miraba de manera seductora para luego volver a meterlo en su boca y continuar lamiéndolo , lo sacaba de su boca, lo besaba, lo succionaba y yo no paraba de gemir, lo pasó por sus senos, lo puso entre medio de ellos, apretó sus senos , yo movía mi pene cual si fuera una penetración y me agache en busca de su boca, besando sus carnosos labios, para luego volver a deglutir mi pene con su boca.

Luego se incorporó y tomándonos por la cintura, salimos de la cocina, yo ya estaba completamente desnudo, llegamos al living, ella llevaba aun puesta su pollerita, la tome en mis brazos y nos besamos con pasión sus senos apoyados contra mi pecho, ella desprendió el cinturón de su pollera, la gire la hice apoyar sus manos contra la mesa, bajé su pollera, su bombacha, besé sus nalgas, separé un poco sus piernas y lleve mi boca en busca de su ardiente y apetecible concha. La lamí con desesperación mientras ella no paraba de gemir.

Con ella en esa posición separe más sus nalgas deslice mi pene deseoso y vigoroso por ambas entradas, para luego asirla por la cintura e  introducirlo en su vagina con fuerza vigor y a un ritmo muy acelerado mientras ella no dejaba de repetir:

P- Sí...así mi amor…damelo todo…quiero más…ay por dios que hermoso

Disminuí mi movimiento en su vagina quería demorar mi acabada todo lo que pudiese, quería hacerla gozar a Paola y que ese no fuese el único encuentro. Por lo tanto saque mi pene de la vagina la subí sobre la mesa abrí sus piernas y volví a lamer su vagina. Luego me incorpore y fui en busca de sus labios, ella me tomó por el cuello y nos besamos ardientemente por largos minutos, nos besábamos con desesperación nuestras lenguas recorrían apasionadamente nuestras bocas.

Cuando nuestras bocas se separaron ella me tomó del cuello, se trepó en mí, cruzo sus piernas en mi cintura y dijo:

P- Te amo papi

G- Yo también te amo Pao…sos una diosa.

Se bajó de mí y nos tumbamos sobre la alfombra, nos besamos y nos acariciamos durante varios minutos, luego ella se arrodilló, se puso en cuatro y conmigo acostado volvió a tomar mi pene y lo volvió a meter en su boca, ahora más dulcemente, para después acostarse sobre mí, me beso en la boca, volvió sobre mi pene lo lamió en toda su extensión para luego lamer y besar mi pecho  : luego yo gocé sus pechos, lamí sus tetas, saboree sus endurecidos y erectos pezones, los mordisquee, en medio de sus gemidos y caricias, bese y lamí su tórax para bajar por su vientre y besar su jugosa concha. Luego me tire a su lado y nos besamos apasionadamente.

Después Paola volvió a subirse sobre mí, llevo mi pene hasta su vagina y lo introdujo en ella y se movía sobre mi haciendo que mi pene entrase y saliese de su cuerpo….de su ardiente y apetecible vagina, ella no paraba de gemir, yo acompañaba sus movimientos sujetándola por la cintura los dos aceleramos los movimientos como dispuestos a llegar a ese final tan deseado, pero nos aquietamos, ella lentificó su cogida, me miraba sonreía, se mordisqueaba los labios y no paraba de decir que me amaba.

Siguió cabalgando sobre mí pero muy lento, luego la giré, ahora ella estaba sobre la alfombra y yo sobre ella, cerró sus ojos, la abrasé y la besé y me incorporé sobre mis rodillas ella se abrió de piernas y yo volví a penetrarla, ella pedía que se lo diese todo  y dijo:

P- Esto es solo el principio, pero ya no puedo más quiero que me acabes, quiero sentir tu semen calentito recorriendo mis entrañas.

Y entonces comencé a penetrarla en forma vigorosa y acelerada, volvimos a girar y ella se puso en cuatro yo la tome por la cintura y volví a penetrarla, pero ella se incorporó ambos quedamos arrodillados con su cola por momentos sobre mis piernas, volvió a ponerse en cuatro me beso,  y continúe penetrándola hasta que ambos no resistimos más….acabamos juntos…su cuerpo se agitaba se convulsionaba y un gritó profundo y placentero se apoderó del lugar; yo la tome con  fuerza por la cintura  mi pene lanzó dentro de su vagina torrentes de cálido semen, estuvimos así unidos hasta que nuestros cuerpos volvieron a la quietud a la calma propia luego de haber  vivido momentos inolvidables.

Ella retiró mi pene casi flácido de su vagina, se acostó sobre la alfombra yo sobre ella y nos besamos y acariciamos durante largos minutos, ella era pura  y enloquecedora pasión…luego nos fuimos a duchar juntos, cenamos y nos acostamos, no para dormir por supuesto ella era insaciable, y yo la deseaba con todas mis fuerzas….tuvimos sexo dos veces más, a eso de las 3 de la mañana el sueño nos venció…ese fin de semana volvimos a hacerlo varias veces…

Estuvimos como pareja varios meses luego llegó el final, pero nunca pude olvidarla siempre te voy a extrañar y a desear Paola.

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