Gays - Confesiones

Relato erótico

Finalmente… nos re-encontramos, recién en el 2011

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RESUMEN

Esta confesión es la continuación de la confesión última, “Sábado de tarde en tu casa – Segunda y última parte” … En eso te levantaste, tomaste un pendrive que estaba sobre el escritorio y lo enchufaste en la computadora. Era un video porno, en el cual había un hombre que…

Finalmente… nos re-encontramos

Querido, amado e inolvidable Primo,

Siempre soñé contigo. Siempre. Incluso, sin dormir, mis pensamientos en casa o en el trabajo se "me iban" a aquellos excitantes y sabrosos momentos que me hiciste pasar.

Debido a éstos, hace ya unos cuantos años, que me puse a escribirte mails con recuerdos de nuestra juventud para hacerte saber que nunca TE HABÍA OLVIDADO.

Escribía y escribía esperando que pudieras darte cuenta de lo que quería darte a entender. Finalmente, por el año 2008, 2009, un día que estaba en el trabajo y en la mañana te había mandado como siempre un mail con mis "insinuaciones", me contestaste por la misma vía, que tú también sentías y soñabas, lo mismo que yo.

Al principio, no podía creerlo, y como justamente ya era hora para volver a casa a almorzar, te dije que continuaría nuestra "conversación" desde casa. Durante todo el trayecto a casa, mi pene y mi mente, estaban más que excitados e incontrolables. Incluso no lo podía creer!!!

Al llegar a casa, te hice una pregunta muy personal vía mail, para saber si realmente eras tú el que me estaba escribiendo, y me respondiste que sí, que no me preocupara y me pediste que te escribiera qué era lo que yo quería que tú me hicieras, pero que lo hiciera rápido, pues en esos momentos estabas solo y podías recepcionar sin problemas todo lo que te mandara por mail. Por supuesto, te dije que quería terminar lo que habíamos empezado aquella tarde de sábado en tu casa, es decir, quería chuparte tu enorme pedazo, tragándome todo tu elixir, tu semen, o que me penetraras por mi cola hasta el fondo, y que inundaras este canal de la felicidad, con tu tibia leche.

Simplemente era eso lo que quería hacer, una cosa u otra, o por supuesto, mi deseo eran las dos cosas, aunque fuera una sola vez más.

Tu respuesta fue que también soñabas lo mismo conmigo, que hasta te habías masturbado más de una vez pensando en mí, por lo que era inevitable el darse cuenta que realmente me amabas y deseabas, como yo también te amo y te deseo. Quedamos desde ese momento, que en cualquier ocasión que pudiéramos estar solos, íbamos a terminar lo que empezamos, pero me aclaraste que sería la única y última ocasión que estaríamos juntos, pues tanto tú como yo, no queríamos romper nuestros matrimonios, después de tantos años.

Y el tiempo pasó, y pasó….

Una noche parecía que íbamos a poder estar juntos, pero no se nos dió, pues temimos que mi cuñado volviera antes de lo esperado a casa, y nos viera en pleno éxtasis. No te podés imaginar la bronca que me dió esa noche, pues te tuve tan pero tan cerca de poderte besar y chuparte tu enorme pene, que terminé masturbándome en el baño.

Pero quedamos en no forzar las cosas, que en cualquier momento podía aparecer un momento para estar solos los dos.

Y apareció….casi

A fines de Julio de 2011, te mandé un sms por el celular que estaría casi todo el mes en la Capital, pues me estaba haciendo fisioterapia en el hombro. Casi inmediatamente, un par de días después, me enviaste un sms de si podía ir esa noche a verte a tu lugar de trabajo, donde podríamos estar completamente solos, pero… en esos momentos yo estaba sobre una camioneta con toda la familia, yendo a un casamiento, por lo que te contesté que en ese momento no podía, pero que en un rato te llamaba.

Al llegar a la fiesta, en un momento fui al baño, y te llamé. Los nervios que tenía ni te los imaginás. Me sentí la niña que llama a su novio a hurtadillas para que nadie se entere. Hablaba lo más bajo posible, y quedamos en que el miércoles o jueves siguiente, ÍRÍA SIN FALTA A TU ENCUENTRO a tu laburo. Esos días previos a nuestro encuentro clandestino, y por ende, excitante, deseable, los pasé muy pero muy excitado y nervioso, pues no quería que esta vez se estropeara todo nuevamente. Me masturbé prácticamente todos los días antes de vernos.

Y llegó nuestra noche….

Ese miércoles o jueves, salgo de casa a eso de las 8 de la noche para tomar un taxi para ir a tu encuentro, y no veía ¡¡¡ninguno vacío!!! Finalmente a lo lejos, venía uno libre… y pude tomarlo. Le dí la dirección que me habías dado al chofer…. y mi corazón se llenó de alegría y deseos. ¡¡Por fin, estaba yendo a tu encuentro!! ¡¡Después de años y años soñando contigo!! Mi mente estaba prácticamente nublada, pensando sólo en tí.

Cuando estaba por llegar llamé para avisarte que estaba yendo para caer en tus brazos, y cuando llegué a tu lugar de laburo, ME ESTABAS ESPERANDO, parado, frente a la puerta.

Mi corazón latía a mil revoluciones por minuto, por amor y deseos. Primero me mostraste todas las instalaciones exteriores con sus explicaciones, que yo las oía, pero que no me importaban absolutamente nada. Estaba deseando entrar y estar juntos. Luego entramos, y me seguiste mostrando las maquinarias que se encontraban en el interior del edificio, y también con sus explicaciones del caso, que reitero, NO LAS OÍA.

Sólo me fijaba en ti, en tu boca, y en tu bulto.

Luego de este tour, nos sentamos frente a un escritorio, con su computadora, y te dije:

--“¡¡Cuánto hace que estaba deseando estar contigo, solos”.

--“Yo también” -- me respondiste.

En eso te levantaste, tomaste un pendrive que estaba sobre el escritorio y lo enchufaste en la computadora.

Era un video porno, en el cual había un hombre que le estaba metiendo su pija, que dicho sea de paso, era enormemente grande, tanto en longitud como en grosor, en el culo de ésta, y ella le estaba chupando la pija a otro hercúleo hombre. Creo que lo pusiste como para “calentarnos”, pero lo que vimos de este video, fueron apenas 30 segundos o menos, ¿te acordás?, porque los dos ya hacía rato que estábamos prontitos para estar encamados, por lo que cortaste el video, le diste para quitar el pendrive, te levantaste de la silla, lo retiraste de la computadora y me dijiste:

--“Vení, seguime”.

--“Sí. Por supuesto.” –te respondí, con la boca seca de los nervios que estaba pasando. ¡¡Ardía de deseos!!

Me llevaste a una habitación cuyo piso era una suma de colchones de una plaza. Cada vez más mi calentura era mayor. Mi boca estaba completamente seca de los nervios y los deseos de tantos años reprimidos. Mientras, tú empezaste a sacarte la ropa hasta quedarte totalmente desnudo, yo trataba de mostrarte las fotos de relaciones homosexuales que tenia en mi celular.

Era tanto lo nervioso que estaba, que no me di cuenta que ya estabas totalmente desnudo, y no pude entrar a la app para mostrarte las fotos. De inmediato empecé a quitarme la ropa. El buzo, los zapatos, los pantalones, la camisa (que se me trabó no sé dónde ni cómo y tú me ayudaste a solucionarlo), y ahí quedé totalmente desnudo. Mientras me sacaba la camisa y tú ya estabas totalmente desnudo, te paraste delante mío, y me dijiste:

--“Chupame el pene, C.”

Te miré y por supuesto, me arrodillé, y te dije:

--“Mi amor… No puedo creer que finalmente podamos estar juntos. De tener tu pedazo tan cerca mío. Y ¡¡que no es un sueño!!”

Me metí tu hermoso pene en mi boca, y mientras te estaba chupando el enorme y grueso pedazo, finalmente allí me sacaste la camisa que se me había trabado (como dije anteriormente).

Dejé de chupártelo, te miré y te dije:

--“Delicioso, mi amor”.

Y nuevamente abrí mi boca, agarré tu pene con mi mano derecha y me lo llevé todo dentro de mi boca. Lo entré a chupar, me lo llevé hasta la garganta y empecé a "pajearte" con mi boca, así, arrodillado.

--“F., mi amor, acostate en los colchones, que así estoy un poco incómodo”.

Lo hiciste inmediatamente, quedando boca arriba. Me arrodillé a tu lado izquierdo de tu cuerpo desnudo, formando así nuestros cuerpos una "L".  Me incliné, nuevamente agarré tu pene con mi mano derecha y me lo introduje en mi boca hasta la garganta misma, con la que te pajeé dos o tres veces, para luego chuparla normalmente para no quedarme sin aire. (Esa misma tarde antes de ir a verte, pasé por una farmacia y compré vaselina en gel).

Al estar desnudos en forma de L, creo que con tu mano izquierda, agarraste mi pene y lo empezaste a pajear. Al empezar a pajearme, te pedí que por favor, me pasaras gel en mi colita y que por lo menos me metieras un dedo. Así lo hiciste. ¡¡¡Qué goce!!! Sentir tu dedo dentro de mi colita que entraba y salía, entraba y salía, y con la otra mano, me pajeabas y por otro lado, yo te chupaba a más no poder (con mi boca completamente seca) tu pene, fue algo indescriptible, totalmente deseable por años y años, y eternamente gozoso. ME HICISTE SENTIR TODO LO EXQUISITO DE NUESTRO AMOR HOMOSEXUAL.

Yo seguí chupando y chupando tu pene deseando que me acabaras en la boca. En un momento, dejo de chuparte tu exquisito miembro, subo por tu cuerpo y me dirijo hasta tu boca, donde nos damos un hermoso y largo beso de lengua, con muchísimo amor por ambas partes. En ese momento fui el hombre/mujer MÁS FELIZ DEL MUNDO. Luego de darnos el beso, me puse a horcajadas sobre tu pene, y como algo de gel tenía en mi colita, intenté meterme tu miembro dentro mío, pero no pude por los nervios y como demoré en metérmelo, me dijiste:

--“Seguí chupándomelo, C., por favor. Me encanta cómo me lo chupás.”

A pesar de que yo quería sentir tu pedazo dentro de mi cola, accedí a tu deseo.

Esta vez me acosté a tu lado izquierdo, formando nuestros cuerpos un “69”, y me llevé tu pene a mi boca nuevamente. En eso siento, que tú también empezabas a chuparme mi pene... Si todo lo anterior fue exquisito, el sentir mi pene dentro de tu boca, FUE TOTALMENTE SUPREMO, ADORABLE, RIQUISIMO. Así, los dos, hacíamos los mismos movimientos con nuestras bocas sobre nuestros penes. QUÉ ÉXTASIS!!!!!! Pero yo quería que tú me acabaras de una vez dentro de mi boca, y empecé a chupártelo con más intensidad y lascivia, pasando la lengua por todo tu pene, y subiendo y bajando, subiendo y bajando y con mi mano derecha agarrando tu "tronco", a una velocidad cadenciosa, casi lenta. De pronto me dí cuenta que estabas por acabar pues empezaste a moverte como si estuvieras "cojiéndome por la boca", por lo que entonces yo también te empecé a pajear con mi mano derecha al mismo tiempo que te lo chupaba,  y a subir y bajar con más velocidad y a chuparte la cabeza de tu pija con más intensidad, y rápido, rápido, y más rápido, hasta que empezaste, ahora sí, a cojerme por la boca mucho más rápido también.... hasta que me dijiste:

--"Aaaah, Primito,,, ahí voooyyyy!!!....",

y dejaste de moverte y me llenaste la boca con tu elixir.

ME TRAGUÉ TODO.

NO DEJÉ QUE SE ME ESCAPARA NADA FUERA DE MI BOCA. Y SEGUÍ CHUPANDO Y CHUPANDO Y CHUPANDO TU CABEZA DEL PENE, HASTA DEJARLO COMPLETAMENTE SECO, SIN NADA DE LECHE.

ME TRAGUÉ TODA TU LECHITA.

Tenía tan seca la boca, que apenas sentí tu SABOR, pero me alcanzó el sentir que habías descargado DENTRO DE MI BOCA, TODO LO QUE TENÍAS ACUMULADO DURANTE AÑOS Y AÑOS PARA MÍ. Me hiciste el hombre/mujer más FELIZ DEL MUNDO.

Tenía la necesidad de exteriorizar de alguna manera estos recuerdos, por lo que me decidí a escribirlos. Espero que estés de acuerdo conmigo. Y pienso igual que tú, que no queremos romper nuestras hermosas familias que "hicimos" durante todos estos años. Y que los amamos a todos.

Pero también es verdad, que NUESTRO AMOR, es muy, pero muy por encima de todos los demás.

Como dice el refrán: "El primer amor, nunca se olvida".... tú fuiste mi primer amor, y como tú me lo has dicho, también fui tu primer amor.

Continuaré con más confesiones y también de unos cuantos sueños que he tenido desde ese 10 de agosto de 2011…

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