Confesiones

Relato erótico

Me gusta exhibir a mi mujer y que la vean con lujuria

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RESUMEN

Cumplí mi objetivo y dejé casi al descubierto toda su concha y su culito pequeñito a la vista del viejo que ya no podía disimular y miraba descaradamente el culo y la vagina de mi chica...

Bueno reconozco que soy un tipo muy caliente y que me encanta que miren a mi chica (tiene 25), bueno ella es delgadita y tiene un culo bien formado y sus tetas pequeñas como de quinceañera con sus pezoncitos pequeñitos y duros; un día estábamos en una playa de esas solitarias, estábamos recostados en la arena, cercanos solo había un abuelo metido en el mar jugando con un niño, mi chica no es de mostrar más de lo debido por lo que llevaba un traje de baño de 2 piezas con un calzón de esos normales (no colales), en uno de esos momentos miro hacia la playa (con mis gafas de sol puestas) y me doy cuenta que el abuelo cada cierto rato miraba hacia el culo de mi novia disimuladamente, eso lejos de enfadarme me produjo una pequeña calentura que sentí recorrer por mi estómago y llegar a mi pene que empezó a dar saltitos, pensé si quiere mirar le daré algo para mirar, le dije amor te voy a aplicar bronceador porque se salió con el agua del mar, comencé a aplicar bronceador en su espalda bajando lentamente a sus piernas y sus nalgas, a todo esto yo miraba desde atrás de mis gafas al viejo que no se perdía detalle de lo que yo hacía, pero el trataba de disimular. Yo le dije a mi chica que le quedaría fea la marca del traje de baño en las nalgas, así que le introduje el traje de baño en su culo y lo subí descaradamente, dejando todas sus nalgas en plenitud a la vista del vejete que estaba en el mar, bueno seguí de plano aplicando bronceador en sus nalgas y le dije:

-amor abre las piernas por que no está llegando sol al interior de tus muslos.

Ella obedeció sin reclamar a lo cual dejo ver una orilla de su concha, yo rápidamente comencé a acercarme con mis dedos a esa zona, tratando de desplazar un poco más el traje de baño para descubrir sus labios vaginales y que el abuelo aprovechara de mirar. Cumplí mi objetivo y dejé casi al descubierto toda su concha y su culito pequeñito a la vista del viejo que ya no podía disimular y miraba descaradamente el culo y la vagina de mi chica, yo bajé un poco para observar su vaginita y me di cuenta de que estaba húmeda y florecía una gotita de semen entre sus apretados labios vaginales, ahí fue que ella me dijo con palabra entre cortadas:

-amor que estás haciendo?

En ese momento me di cuenta que ella siempre supo lo que yo hacía y sabía que el viejo la miraba, ya que sus palabras salían entrecortadas por su excitación y su concha estaba húmeda. Me calenté aún más, por lo que nos fuimos a nuestra habitación del hotel y culeamos como endemoniados, ella gritaba mucho y estaba muy caliente, y yo pensé "no eres tan santa como creía, ya que te calentó mucho y te gustó que el abuelo te mirara el culo y la concha".

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