Confesiones - Fetichismo

Como empezó mi adicción a esta hermosa prenda intima

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RESUMEN

Desde muy pequeño siempre me he sentido atraído hacia esta prenda y mucho más a mujeres que la estén usando y siempre he querido tener una entre mis manos o entre mis nalgas.

Voy a contarles cómo empezó mi adicción a esta hermosa prenda.

Desde muy pequeño siempre me he sentido atraído hacia esta prenda y mucho más a mujeres que la estén usando y siempre he querido tener una entre mis manos o entre mis nalgas.

Cuando tenía 18 años fui a casa de una amiga para hacer un trabajo de la escuela estábamos en su habitación trabajando y platicando entonces ella tuvo que ir al baño y me dejo por unos minutos solo en su habitación, en ese momento a mí se me ocurrió revisar sus cajones y rápidamente llegué al cajón de su ropa interior yo rápidamente cogí dos tanguitas que vi y me las guarde rápidamente. 

Cuando ella llegó fingí que nada raro había pasado y continuamos trabajando hasta terminar.

En la noche cuando estaba en mi casa espere a que todos se durmieran y saque aquellas 2 tanguitas y me puse una solo para saber lo que se sentía y me excite demasiado que termine masturbándome y deje la tanga llena de leche hasta sentí que había expulsado más leche de lo normal. Usaba esas 2 tanguitas en casa solo para masturbarme me daba miedo salir con ellas pero un día me decidí a hacerlo me puse una tanga y fui a la escuela, estuve usándola durante todo el día y se me metió muy adentro, la sensación que sentía esa riquísima y en ese momento pensé que solo quería usar tangas el resto de mi vida.

Como solo tenía 2 tangas le robe a varias amigas, primas, tías y vecinas. Si estaba en casa de alguna amiga esperaba que me dejara solo y aprovechaba, en casa de una tía o prima si había fiesta decía que iba al baño y me iba a la habitación de mi tía o primas a buscar sus tanguitas, en la noche salía a caminar en mi barrio y si veía alguna colgada en los tendederos de las vecinas aprovechaba, un tiempo estuve rondando por la casa de mi tía que me gusta mucho para robarle todas sus tangas si es que las veía colgadas, llegue a juntar poco más de 30 tangas que usaba casi a diario durante 1 año. Al cumplir los 19 pensé que ya era hora de comprar las mías, las primeras veces que fui a comprar, hombres y mujeres se me quedaban viendo y a la hora de pagarlas me daba mucha pena y excitación a la vez siempre terminaba con la tanga mojada y alguna vez la excitación fue tan fuerte que sufrí un orgasmo y me corrí mientras las pagaba. Hoy en día tengo 26 años y compro todas mis tanguitas aunque algunas me las han regalado, es la única prenda interior que utilizó puras tanguitas femeninas las uso diariamente y como vivo solo no me importa exhibirlas a mis vecinos cuando las pongo a secar después de lavarlas.

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