Hetero: General - Microrelatos

Relato erótico

Cumpleaños y sexo tremendo con mi marido

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RESUMEN

Noche de sexo, pene, locura, pasión y tremendo semen con mi marido Ernesto tras cumpleaños.

Esto no es novedad, pero seguro que los va a excitar igual, mis mermeladas. El sábado pasado fui con Ernesto a un cumpleaños, de tantos que tenemos de nuestros amigos. Muy linda de campera de cuero, pollera, botas con taco, muy maquillada, perfumada, cremita y con la cartera al hombro, me fui con mi marido en auto a la casa de una amiga que cumplía años. Ernesto muy bien vestido, campera de cuero como yo, pantalón negro, zapatos y un perfume fortísimo. Llevamos sándwiches de miga, comimos de todo, la pasamos bárbaro y tras la torta, nos fuimos tipo 3 de la mañana a casa. Pero claro, el sábado a la noche, los perfumes, el cumpleaños, los sandwichitos estimulan.

Y Ernesto estaba en estado de ebullición conmigo. Ya me mimó en pleno cumple, aparte excitado con otras mujeres, se le para de nada. Después en la vuelta, paró en una esquina y me dio besos y mimos, toqueteándome un cachito. Y qué hablar cuando llegamos a casa. Nos sacamos todo para ir a dormir. Yo no me di cuenta de que él lo que quería no era dormir, sino coger. Cuando estaba en corpiño y bombacha y me iba a poner mi camisón, se me vino encima de golpe, me sacó el corpiño, la bombacha, se me acostó y me dio por la vagina metiéndome un tremendo salchichón que frotó con furia bien adentro de la vagi. Yo no pude resistir su corpacho y su potencia, gemí y grité de placer hasta que Ernesto eyaculó terrible semen en mi vagina. Y claro que no acabó ahí: le dimos traca traca hasta la primera hora del día, vagina, cola, semen en mi boca, cuerpo, pechos y manos, semen en mi pelo, semen en mi cara, semen en la concha, semen en la cama. Semen por todos lados, él no paró de darme y explotar de pasión y amor, bañándome toda.

Después de la supergarchada, nos fuimos a dormir. Ahí sí dormimos, pero desnuditos y abrazados. A lo mejor él me la daba dormido y todo. Qué potro, un dulce.

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