Interracial - Sexo Anal

Relato erótico

Maratón interracial

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RESUMEN

Poco a poco sentía como su pene me llenaba por completo, y me levantaba, yo ya había empezado a gemir de placer…

Les voy a contar una de mis historias favoritas, mi primer interracial. Esto sucedió cuando yo estaba en mi primer año de universidad. A veces con mis amigas de carrera íbamos a almorzar a un pequeño restaurant que servía buena comida, siempre nos atendía un garzón dominicano como de nuestra edad, nosotras lo encontrábamos extremadamente sexy(alto, musculo, un trasero como para comérselo, extrovertido), y siempre coqueteábamos con él, solamente como chiste, un día de tanto coquetearle, él nos invita a una fiesta que iban hacer unos amigos de el en la noche, nosotras quedamos heladas y empezamos a hablarlo, una de mis amiga dijo que no iba, no sabía lo que se perdería, las otra nos organizamos para irnos a quedar en la casa de una de mis amiga.

Llegamos a la fiesta, había como 50 personas, como no conocíamos a nadie al principio estábamos súper tímidas, pero la gente y la energía de la fiesta era muy alegre, y no paso mucho tiempo para que nos invitaran a bailar y a disfrutar de la fiesta, nos sirvieron unos tragos que estaban muy ricos. Al rato, nos encontramos con nuestro amigo, él estaba sorprendido de que estuvieras ahí, y lo bien que la estábamos pasado. Debo detenerme un minuto para explicar, en mi país hay poca gente de color o afrodescendientes recién en los últimos 10 años han llegado más de otros países, y como es de esperar hay gente estúpida que se cree mejor porque nació en un país más estable y los discrimina o les tiene miedo, como mi amiga.  Continuado nuestra historia, él estaba feliz que fuéramos porque sentía esa sensación de discriminación, y nosotras estábamos fascinadas con la alegría caribeña de la fiesta, y bailábamos y hablábamos con todos.

Cerca de media noche, me saca a bailar mi amigo, yo estaba feliz, mis amigas me miran mientras bailaban con otros, una de ellas nos avisa que conoció a uno y se iba con él, nosotras le dijimos unos chistes del gran tamaño de los  penes de la gente de color como se ve en las películas xxx, ella se rio y nos dijo que ojala fuera verdad. Yo continúe bailando un rato más, hasta que mi otra amiga, la dueña del departamento, me dijo que se iba acompañada y me pasó unas llaves para que entrara, yo me reía  por el tipo de amigas que tenía, mi amigo me también se reía y que estaba sorprendido por de mis amigas porque siempre nos veía más serias, yo le respondí que no éramos nada de serias, seguimos un rato más bailando hasta que él me dice al oído, que no podía ser la única de mis amigas que se quedara sola, y le respondí que eso dependía de él. Él se quedó en silencio unos segundos y se rio, en ese momento me besó mientras bailábamos, fue unos de los mejores besos que me han dado en la vida. Nos continuamos besando y a tocarnos, el me invito a un lugar más cómodo, yo acepte encantada.

Cuando llegamos al motel, le avise a mi compañera que no llegaría a dormir. Recibimos los tragos de cortesía, los tomamos al tiro, nos acostamos besándonos, tocándonos. Le saque la polera  y yo me saque la mía y el sostén, el me empezó a besar y  a lamer los senos, yo estaba extasiada, le desabroche el pantalón y me metí la mano para sentir su pene, en ese momento quede sin aliento, lo tuve que ver con mis propios ojos, lo tire a la cama y le saque por completo el pantalón, no podía creer lo que veía mis ojos, y le tuve que preguntar cuanto le media su pene, él se rio y me dijo 27cm, yo quede helada no sabía si podría con tal tamaño, opte por empezar a jugar con él  y a practicarle sexo oral, empecé por los testículos a lamérselos y a metérmelos en la boca, luego subí lamiendo el pene hasta llegar a la punta y me lo trague mientras con mis manos seguía jugando con sus testículos. En eso estaba hasta que el me pregunta si me atrevía a mas, sin responderle me desnude y le pase un condón, no quería arrepentirme, él se puso el condón y le dije se quedara acostado, me subí en él, agarre su pene y me lo puse en la vagina, lentamente fui descendiendo en él, poco a poco sentía como su pene me llenaba por completo, y me levantaba, yo ya había empezado a gemir de placer y  ni siquiera había entrado toda, hasta que entro todo, me sentía llena de él, lo cual me hacía gemir de placer, en ese momento se puso rudo, me tomo el trasero con sus grande manos y me empezó a dar con todo, yo gemía y gemía, caí sobre él y empezó a lamer mis senos, yo no di más y  tuve mi primer orgasmo, el me tomo y nos volteamos para yo quedar abajo, ahora podía ver su gran pene entrando y saliendo sin parar de mi vagina, yo le agarraba su excito trasero para que siguiera, continuamos así por un rato hasta que el saca su pene y me da vuelta, yo me puse en cuatro, el me lamio el culo y me empezó a pasar su pene por mi ano y me penetro, debo confesar que me llegaron a caer lágrimas, pero se sentía tan rico que le gritaba que siguiera sin parar, gemía y gemía con cada embestida que me daba, volví a tener un orgasmo, en ese momento me dice que está por correrse me saco su pene yo me di vuelta le saque el condón y se lo chupe hasta que se fue en mi boca, me lo trague todo. Nos acostamos a descansar, yo creí que eso iba ser todo esa noche, pero me equivoque.

Después de una media hora de quedarnos acostados recuperando el aliento fui a ducharme al baño y limpiarme de toda esa sudoración, estaba en eso cuando siento que el entra a la ducha, me abraza y me pregunta si estoy lista, claramente no importaba si estaba lista porque ya podía sentir su enorme pene jugando entre traseros, el metió sus largos dedos en mi vagina  y empezó a masturbarme mientras me besaba el cuello, yo empezaba a excitarme de nuevo, podía sentir como volvía a crecer su pene en mi trasero, me  empuja suavemente contra la pared de la ducha y me penetra sin piedad mi trasero, yo di un gran y glorioso grito de placer, me daba y me daba sin descanso, y yo gemía y gemía al sentir su enorme pene entrando y saliendo de mi culo, luego  de un rato me saco su pene de mi culo, me dio vuelta y me penetro mi vagina, yo me subí en el mientras él me daba  cada vez más duro, yo tuve un orgasmo gigante,  eso lo excito más y me dio más duro, yo sentía que me iba a partir en dos. Me llevo a la pieza y  se sentó en un sillón que habían, en ese momento yo empecé moverme sobre su pene, de tal forma que entraba y salía, y dando pequeños movimientos circulares, eso a él le encanto, continuamos así otro rato hasta que el me saca su pene, me deja apoyada en  el sillón y me vuelve a penetrar mi vagina ahora por atrás, ambos estábamos extremadamente excitados y no queríamos parar,  tuve un gran orgasmos que me hizo perder la fuerza, el continuo hasta correrse en mi vagina, la cual me  lleno con su leche caliente, sentir como me llenaba mi vagina de su leche fue una maravilla, no me importo que no usara condón, cuando saco su pene empezó a caer su semen de mi vagina.  Nos sentamos desnudos en una mesita de café, hablábamos y nos reíamos de todo lo que habíamos hecho, nuevamente creí que eso iba ser todo, ambos nos veíamos agotados, pero me equivoqué otra vez.

Después de un rato (una media hora) en la cual nos hablamos y nos reímos mucho. Me sentía repuesta y no quería detenerme, aproveche que se levantó al baño y lo seguí, me acerque por atrás y le tome su gran miembro, él no se lo esperaba y se sorprendió, me preguntó si estaba lista, yo no le dije nada solo me arrodille y empecé a hacer un buen sexo oral y su pene empezó a crecer en mi boca, el me levanto y me llevo a la cama, y empezamos a hacer un sesenta y nueve, no había probado su lengua, y me encantaba como lo hacía, yo jugueteaba con su pene y sus testículos,  el me saca su pene y me pone de lado, me levanta un pierna y me penetra duro al instante, yo empecé a gemir con locura, no podía creer que me estaba dando de nuevo con tanta energía, era como si fuera la primera vez que lo hacíamos, yo estaba completamente rendida al placer, volvía a sentir ese calor interno que solo el sexo te puede dar, y me pegue una corrida monumental, pero quería que siguiera sin para, me diera todo y sentir su leche en mi vagina de nuevo. El me da duro y yo lo disfrutaba sin parar, de repente se detiene y me dice que si quiere que continuara yo le tenía que rogar y que le diga porque, yo no lo dude, aunque tuviera que humillarme,  yo le roge acostada en la cama, y él me dice que en el suelo de rodillas, y lo hice sin dudarlo, me puse de rodillas y le roge que me penetrara con su gran y hermoso pene, que yo era una perra adicta a su pene, y que mi vagina y mi culo deseaba su leche. Él me dice si pagaría por su leche, yo le dije que sí, que pagaría por tomarme su exquisita leche. Nunca había dicha esas cosas pero él me tenía vuelta loca. A él lo excito más y me levanto, me puso en cuatro y me dio por el culo como me habían dado antes, gemía como loca y le pedía que me diera más, él me decía si yo era una perra, yo le gritaba que sí y que era su perra que podía hacer lo que quisiera conmigo, me corrí de nuevo de tanto placer, el continuaba dándome y me pregunta quería la leche, yo le gritaba que ahora la quería en mi culo, el continuo hasta que se corrió en mi culo. Todavía recuerdo sensación de su semen saliendo de mi culo. Ya era como las seis de la mañana y la habitación la teníamos hasta el mediodía, yo me iba a limpiarme un poco y a poner ropa interior para dormir un rato, él me dijo que no podía y que tenía que obedecer porque era su perra, yo obedecí y dormí desnuda, con olor a su semen en mí.

Eran como las diez de la mañana, yo estaba durmiendo después de esa maratónica noche cuando siento que él me abraza y empieza a acariciarme, yo me desperté y le dije que ya no daba más, él me dice que era su perra y mete sus dedos en mi vagina mientras me besa el cuello, podía sentir su pene moviéndose alrededor de mi culo, yo me empecé a excitar de a poco y le dije que me había equivocado que todavía quería más, el sonrió y dijo que era una perra y me iba a dar con todo para que lo recordara bien, yo le dije que si por favor.  Me acuesta de espalda y se pone arriba mío a besarme, yo  abrí las piernas instintivamente, el me empezó a besar en todos lados y a moverse encima mío, yo empezaba a excitarme más y más, y le pido que me penetre que estoy lista para él y su pene, el agarra su miembro lo pone en mi vagina y me pregunta si quería ser penetrada, yo le digo que sí que es lo que más quiero con una voz fuerte, en ese momento el me penetra, y yo doy un gran y largo si de desahogo, cruzo mis piernas en su cintura, el empieza a embestirme y yo empiezo a gemir con cada una de ellas. Me daba y me daba sin parar, y yo gemía y le decía “si dame más”, “dámelo todo”.  El me levanto y quedo de rodillas, yo montada en él podía sentir como me deslizaba sobre su pene, él me dice que vayamos a la ducha. Nos levantamos y  fuimos corriendo, prendimos la ducha y me abrase a él como un koala y el me penetraba contra la pared, sentir el agua cayendo sobre nuestros cuerpos calientes me excitaba más, y al parecer a él también, todavía no podía creer lo maravilloso de su pene y de cómo me llenaba hasta el fondo, él me dice que me baje y que le dé el culo, yo nuevamente obedecí y me puse contra la pared, él se agacho y empezó a lamer mi trasero y a meter sus dedos por algunos minutos, se detiene yo ya tenía mi ano dilatado esperando por él y su grandioso pene, y no se hizo esperar con una gran penetrada, yo todavía no podía creer que tuviera tanta energía para culearme de esa forma, pero estaba extasiada con tan maravillosa experiencia, tuve mi primera corrida en  ese momento, el seguía como si nada y seguía penetrándome como loco y gozando con mi culo, me pregunta donde iba a querer su leche, yo le dije que en mi boca, que quería tomármelo todo, el me saca su pene y me vuelve a penetrar mi vagina, yo con esa pura penetrada me corrí otra vez, eso a él le gusto y me penetró más fuerte, me dice que terminemos en la pieza, salimos de la ducha y  me acuesta en la cama y me levanta las pierna hasta sus hombros y me penetra sin piedad, yo disfrutaba cada momento, cada penetrada. Me corrí otra vez de una forma increíble, él me dice que estaba por correrse, me sacó el pene yo me levante y le empecé a hacer un sexo oral hasta que sentí su leche llenando mi boca, sacó su pene, yo me lo trague todo no sin antes saborear tan exquisita leche. Nos duchamos juntos y nos vestimos para dejar la pieza ya eran como la once y media. A la salida del motel nos despedimos y me dijo cuándo lo repetíamos. Yo le dije que no quería amarrarme a nadie y que si el entendía eso lo hacíamos de nuevo, el acepto.  

Cuando iba caminando a tomar bus a mi casa reviso el celular, tenía un mensaje de mi amiga que nos juntemos en su departamento para que contáramos como estuvo la noche. Cuando llegue estaban mis dos amigas esperándome, empezaron a contar todo lo que había hecho con lujo de detalles, yo les conté y no lo podían creer, la verdad es que ni yo podía creer todo lo que había hecho. Al final nos empezamos a compartir a nuestro amigo, él estaba feliz, y nosotras también.

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