Primera Vez

Relato erótico

El vestido

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RESUMEN

Empezaré por decir que no fue mi intención llegar a lo que llegué.

EL VESTIDO  PARTE 1

Hola empezare por decir que nunca fue mi intención llegar a lo que llegue, soy un chico normal o así me considero a mis 18 años he vivido de manera normal con novia hasta hace poco. Me llamo Luis soy un estudiante normal complexión media moreno claro y sobra decir que nunca pensé que pasara esto.

Transcurría el último fin de semana de vacaciones por lo cual yo no había planeado mi rutina aún y llegaba de estar con un amigo y con un poco de cerveza que había bebido no esperaba a nadie en casa pues, aunque vivo con mis padres y 2 hermanitos menores no había nadie en casa ya que mi papa había llevado a mis hermanitos a visitar al abuelo y mi madre había salido a visitar a su hermana y no llegaría hasta muy noche.

Mi madre se llama Vicky una mujer de 45 años de estatura regular de piel clara cabello lacio y rubio unos ojos muy grandes y bellos, labios gruesos, de tetas grandes y redondas y una cintura delgada compensado con unas piernas gruesas y finas de caderas anchas y unas nalgas grandes formadas y redondeadas en fin una delicia visual.

Yo hasta hace poco no la miraba como mujer (aunque he de confesar que no era indiferente a lo deliciosa de sus formas) si no como un hijo mira a su madre, en ocasiones cuando salgo con ella a la calle soy testigo de cómo los hombres la miran con lujuria en la calle, como se la comen con la vista, e incluso como le dicen obscenidades, pero lo veía de lo más normal. Llegué a casa y cuando abrí la puerta me di cuenta que no tenía puesto el seguro, entre sin hacer ruido y atravesé la sala y miré por todos lados, pero no había nadie, así que subí las escaleras a mi cuarto pensando que estaba sólo, cuando subí el último escalón a unos cuantos pasos de la puerta de mi recamara oí unos ruidos del interior del cuarto, me acerque despacio esperando ver algo malo con nerviosismo, miedo y el corazón acelerado esperando observar algo feo , pero no, solo era mi madre que buscaba algo en mi cuarto. Me apoye sobre el marco de la puerta mirándola y ese miedo desapareció casi por completo para dar paso a una brutal e instantánea excitación, y no me culpo, mi madre estaba arrodillada buscando bajo mi cama, tenía puesto un pequeño vestido negro que se veía recogido por el gran culo que posee, no pude evitar mirarlo directamente, era una vista deliciosa, esa cintura pequeña dibujaba una rica curva hasta sus anchas caderas; parte de sus nalgas era visible, y para mi sorpresa; lo tenía muy bien cuidado. Cada que hacia un movimiento al buscar su rico culo asomaba y se ocultaba un poco, como una especie de coqueteo, esos movimientos parecían infinitos y mi verga no tardó en reaccionar, se llenó de sangre y se vio presa de lo ajustado de mi pantalón, estaba hipnotizado por esas nalgas olvidando que era mi madre la poseedora de tan tremendo culo, desvié la mirada de esas ricas nalgas hacia sus piernas que estaban cubiertas por unas medias negras que les daba un aspecto sedoso, esas piernas lucían maravillosas, no dejaba de mirar ese hermoso cuerpo; en esa pose era hipnótico, de repente de alguna manera mi madre noto mi presencia y volteo súbitamente su cabello cubrió parte de su cara y lo aparto suavemente, eso no hizo más que subirme la calentura me mito durante unos segundos esperando que le dijera algo, al quedarme callado ella fue la que tuvo que hablar. Luis, ¿hijo que haces aquí?  -dónde estabas? Su cara se empezó a sonrojar, tal vez consiente del espectáculo que estaba dando un momento antes y esas mejillas rosas no hicieron más que calentarme más. -nada, ma.... yo acabo de llegar, estaba con un amigo. - ¿que buscas aquí en mi cama? ... y ese vestido negro? Yo no sabía de donde había sacado ese vestido, pues nunca se lo había visto puesto, nunca la había visto tan sexi; ella se miró el vestido y me sonrió, al parecer más relajada.-lo que pasa es que fui a ver a tu tía, y me lo regalo, dice ella que se me mira bien, y recordé que tengo unos zapatos que hacen juego con el vestido, y no los encontraba pensé que estaban por aquí, quería mostrárselos a tu tía pero dime ¿cómo se me ve? me veo mal?-no ma, para nada, se te ve muy bien (y te ves demasiado buena) me imagino como te verías con esos zapatos que dices, mi tía sabe bien que ropa te queda bien (dale las gracias por dejarme ver tu rico culo en esa posición) y cómo te sientes con ese vestido?-bien hijo, me vuelvo a sentir joven y me gusta; ahorita busco los zapatos y te muestro como se me ve, pero se sinceró y me dices como me veo.-sí ma, si.- siempre lo soy, y lo sabes.se volvió agachar pero con más cuidado a buscar sus zapatos, ya no pude ver más pues se bajó el vestido lo suficiente para no mostrar, pero no deje de ver como ese par de nalgotas querían reventar el vestido, era increíble, no tardo mucho hasta encontrarlos; siempre deja sus zapatos en mi cuarto pues los usaba para descansar durante el día, yo estaba prendido.-aquí están! ahora sal del cuarto, me los pongo y entras, sí?-ok ma, me avisas un rato después mi madre me avisó dudaba en entrar pues no podía bajar mi erección, y aunque temía que me viera así, una parte de mí lo deseaba.-ya niño, entra.

Esta historia continuará.

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