Confesiones - Fantasías Eróticas

Relato erótico

Mi ginecólogo la mejor cogida de mi vida

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RESUMEN

Me levanté un poco, sentí como me empezaba a masajear las nalgas, al mismo tiempo que movía mi cadera para acomodarme sus dedos y que entraran más profundo.

Mi nombre es Caroline Tejeda y tengo 19 años.

La primera vez que fui al ginecólogo me pareció algo extraño, soy muy caliente así que el hecho de que me tuviera de piernas abiertas con su cara en mi conchita ya me excitaba mucho, me controle por ser una consulta médica, pero salí de ahí con unas tremendas ganas de que me cogiera.

Así pasaban los días, mientras me masturbaba pensaba en mi ginecólogo y sus ricos dedos, si así de delicioso podía mover sus dedos ¿qué tan rico podría cogerme?

Las siguientes revisiones no me tocaba solo eran consultas bastantes simples y eso era frustrante porque deseaba con todo mi ser que me diera rico en su consultorio.

El día de hoy fui ya que tenía tiempo libre.

Al entrar me volví a sentar en esa silla donde tantas veces habíamos estado de frente y yo solo pensaba “cógeme” “quiero sentir tu rica verga”.

Me dijo que procedería una revisión.

Desde ese momento mi conchita se puso muy caliente, iba a sentir sus ricos dedos de nuevo.

Llevaba mi uniforme escolar puesto, así que entré a el baño y solo me quité mis braguitas ya húmedas por la idea de que el doctor me metiera los dedos.

En cuanto me acosté, me abrió las piernas ya estaba mucho más excitada y con ganas de decirle que me diera duro.

Mientras me revisaba yo me mordía los labios y me aguantaba los orgasmos no quería que notara cuanto me estaba excitando.

“tratemos de hacer la revisión mientras estás parada”

Eso fue un poco extraño ya que nunca había oído de tal revisión, pero acepté porque él manda, me puso con mi culito y mi conchita justo en su cara, con una pierna en la mesa ginecológica y otra parada, ya estaba tan caliente, tan húmeda que solo quería que me metiera más duro los dedos.

Comenzó a moverlos poco a poco esto me causó un orgasmo de dioses que hizo que mi conchita se dilatara y chorreara en todo el piso, esto me apenó, pero noté que empezó a mover los dedos más rápido y fuerte, él me deseaba tanto como yo a su verga.

Me levanté un poco, sentí como me empezaba a masajear las nalgas, al mismo tiempo que movía mi cadera para acomodarme sus dedos y que entraran más profundo.

No pude más, solté un gemido, esto provocó que me arrancara la blusa para llegar a mis tetas, masajearlas mientras me besaba el cuello, entonces me quito el brasier y se bajó el pantalón.

“¿lo puedo meter?”

“dame rico por favor deseo tu verga hace mucho”

Entonces la sentí, entró muy rápido, me tenía chorreando, es la mejor estimulación que han hecho, si rica verga entró de la manera más violenta y dura, comenzó a moverse rico mientras yo rebotaba mis nalgas en su ombligo así empezamos a gemir de una manera tan rica que me tapó la boca para que nadie escuchara que tan rico me cogía.

Nos corrimos al mismo tiempo y todo quedó lleno de nuestros jugos.

Terminó con un beso de lengua largo en el que me agarro las tetas.

“ponte tu ropa preciosa”

Ha sido la cogida más rica de mi vida, ahora me estoy metiendo los dedos mientras fantaseo con la siguiente consulta con mi vergudo y rico ginecólogo.

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