Infidelidad

Relato erótico

Me follo a mi empleada después que he follado con mi esposa

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RESUMEN

Le saqué mi pito y me lo comenzó a tocar y después se lo metió en la boca y me lo mamó...

En esta ocasión les contare como me cogí a la muchacha que trabaja en mi casa.

Era viernes y me desperté con ganas de coger y pues aproveché que mi esposa aún estaba dormida y le hablé un poco para que se despertara. Yo ya tenía preparado un baby dol con una tanguita para que se los pusiera, le dije que le quería tomar unas fotos, a ella le gusta que le tome de vez en cuando. Y pues ya que esta buenísima se ve muy bien con ese tipo de ropa. Me imagino que las utiliza también para mandárselas a su amante ya que le gusta calentarlo para cuando va a que se la coja.

Se cambió y se lo puso y comencé a sacarle las fotos en diferentes posiciones poco a poco se me puso duro el pito y ella al estarse tocando su cuerpo en diferentes poses se calentó también. Me le acerqué y empecé a acariciarla, le saqué las tetas del baby y se las chupé, comenzó a gemir, me bajé a su panocha la cual está bien peluda y se salían todos sus pelos de la tanga transparente, le chupé la panocha y ella se retorcía.

La recosté en la cama y le hice a un lado la tanguita y ella me decía “métemela papi que ya la quiero sentir”, se la acerqué y lo pasaba por toda la panocha de arriba a abajo sin meterla, estaba mojadísima. De repente se la hundí toda y soltó un gemido más grande, yo bombeaba rápido y ella gritaba de placer. La puse de perrito, se la metí de nuevo y le saqué unas fotos, así sin que se diera cuenta. Al poco rato nos vinimos los dos riquísimo y le dejé la leche adentro. Coger con ella siempre es una gran experiencia ya que es buenísima cogiendo.

Después de eso ella se metió a bañar y se fue a trabajar, al poco rato llegó la muchacha que trabaja en mi casa a la cual en otras ocasiones ya me la he cogido, pero esto no lo sabe mi esposa, aunque yo sepa que ella coge con su amante. Al llegar le abrí y me metí a bañar, al salir solo llevaba la bata y la muchacha estaba en la cocina preparando la comida, me le acerqué por atrás y le acerqué mi pene ya parado y comencé a frotarle sus tetas que tiene bien duritas y grandes y ella me dice sonriendo “ya andas caliente cabrón” y yo le dije “claro, ya sabes que siempre te quiero coger”. Seguí yo en lo mío y le dije “te quieres poner un baby de mi esposa” y ella accedió, se puso el que ella se acababa de quitar, se veía buenísima y ella me pregunto “oye por qué esta mojada la tanga” y le dije “se lo acaba de quitar mi esposa y pues me la cogí”, y ella me dice “eres un cabron por eso me gusta coger contigo”.

Le comencé a sacar fotos también y después se las enseñé “mira cómo te vez de rica mamacita” y sin querer le enseñé las que le saqué a mi esposa con el pito adentro. A ella le brillaron los ojos y me dijo “mira nada mas como te la estabas cogiendo” y yo le contesté “ahora te toca a ti”. Le saqué mi pito y me lo comenzó a tocar y después se lo metió en la boca y me lo mamó, la levanté y se lo acerqué a la panocha, comencé a frotárselo hasta que poco a poco entró en su panocha mojada. Yo le chupaba sus grandes tetas, la acosté en la cama y la puse de lado, me subí en ella y se lo metí, ella gemía con cada embestida que le daba. Luego me recosté yo en la cama y ella se subió y se ensartó sola, empezó a subir y bajar rápido, se movía muy rico también hacia los lados. Yo sentía como se mojaba más y se venía, en ese momento me vine dentro de ella.

Terminamos y ella se fue a bañar y terminar con su trabajo. Yo me quedé un rato en la cama descansando un poco después de esas dos ricas cogidas que había tenido ese día por la mañana.

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