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Relato erótico

Pagando las deudas de mamá - Segunda parte

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RESUMEN

Toda la noche no hice más que llorar recordando lo sucedido, me sentía impotente sin fuerzas para seguir, fue hasta el amanecer que me quedé dormido así hasta después de medio día que fue cuando desperté y lo primero que hice fue seguir llorando.

Hola pues aquí estoy de nuevo, no sin antes agradecerles por leerme y comentarme en algunos casos por mi anterior relato, me disculpo por los errores que pueda haber en mis palabras además de que no sabía el reglamento de este sitio y algunos detalles fueron modificados gracias por su comprensión.

Pues vuelvo a lo importante que es el relato, continuaré contándoles que después de salir corriendo a mi habitación lo primero que hice fue entrar a la ducha, me sentía sucio asqueado y solo quería limpiar sus huellas de mi cuerpo aunque algunas aun permanecen.

Toda la noche no hice más que llorar recordando lo sucedido, me sentía impotente sin fuerzas para seguir, fue hasta el amanecer que me quedé dormido asi hasta después de medio día que fue cuando desperté y lo primero que hice fue seguir llorando.

De pronto tocaron a la puerta, pregunté quién era, respondió la ama de llaves se puede decir que era, abrí llevaba una charola con comida, le agradecí y le dije que no tenía hambre que se lo llevara pero me dijo que comiera, que necesitaba muchas fuerzas para aguantar todo lo que me esperaba.

Yo me sentí avergonzado al comprender que ella sabía lo que había pasado pero me dijo que no me preocupara que ella sabía lo que don José era capaz de hacer, me repitió que comiera que en un rato volvería por la charola, solo comí un poco tenía ganas de vomitar así que decidí recostarme.

Después de un rato volvió por la charola, al ver que no comí mucho me preguntó por qué no comí a lo que respondí que no tenía hambre y le agradecí, antes de salir me entregó una nota de don José, esperé a que se fuera para leerla.

Cerré la puerta con seguro para luego disponerme a leer la nota, decía que para la noche cuando todos terminaran de cenar me visitaría en mi habitación que me quería bien limpio, que no cerrara la puerta ni de broma que nos la íbamos a pasar muy bien de nuevo y sin poder evitarlo comencé a llorar.

Cuando vi que era la hora de la cena entré a la ducha, lo único que quería era desaparecer pero era inevitable lo que me esperaba, me di cuenta que seguía sangrando lo cual me preocupó mucho, me duché lo mejor que pude y me puse una pijama como si en verdad fuera a dormir.

Quité el seguro de la puerta, me recosté a esperar mi pesadilla después de unos minutos entró el, puso el seguro y empezó a hacer lo mismo de la noche anterior con la diferencia de que ahora yo no estaba atado, en ningún momento le preocupó lo que yo sintiera o quisiera el solo iba a lo que iba.

Así fueron pasando los días yo ya estaba resignado y con mi mamá actuaba normal las pocas veces que la veía, no quería que supiera nada no había noche en que el no fuera a mi habitación e hiciera lo mismo, la misma posición aunque después de unos días yo dejé de sentir dolor tampoco sentía placer o algo que se le pareciera pero al menos me sentía un poco aliviado.

Era como un juguete sexual el cual solo usaba para después dejarlo ahí votado, yo ya comía mas ya no lloraba, aunque algunas noches tenia pesadillas relacionadas con el, era como algo cotidiano ya para mi, un día le pregunté cuando terminaría de pagarle a lo que respondió que el día que se aburriera de mí, eso me puso muy triste porque sabía que no sería pronto.

Una noche como cualquier otra todo cambió, esa noche es la que en definitiva me cambió la vida y me hizo ser lo que soy aunque también me llenó de culpa una culpa que hasta el día de hoy siento, tal vez tengan un concepto de mi equivocado desde aquí pero fue algo muy inesperado para mí.

Esa noche el entró como siempre, yo ya solo esperaba que todo pasara para que se fuera para dormirme pero no fue así, el entró y lo primero que me dijo fue levántate yo confundido le pregunté para que a lo que respondió que solo hiciera lo que decía y ya.

Muy confundido lo hice después me dijo acércate, como ya sabía que no le gustaba que lo desobedeciera lo hice, estando frente a él me ordenó que me arrodillara muy confundido lo hice, estaba muy nervioso y con cierto miedo.

De pronto dejó caer su bata dejando frente a mí su pene dejándome aterrado, confundido, de pronto me dio la orden que me dejó helado, chúpamela dijo con voz firme casi de inmediato reaccioné y le dije que yo no iba hacer eso.

Cuando me intenté levantar para alejarme me tomó de la oreja diciéndome que iba a hacer lo que él quisiera ¿o que si quería que otra vez fuera por las malas? Sabía que no tenia opción de pronto volvió a mí esa impotencia de antes y las lágrimas volvieron a salir.

Nunca antes me había pedido nada solo me penetraba, me dijo que no lo volvería a repetir que empezara con lo que me ordenó, con más miedo que nada saqué la lengua muy despacio y la fui acercando hasta tocarlo, cerré mis ojos mientras lo probaba.

Era algo salado seguí recorriendo con la punta con mi lengua por un rato pero a el no le gustó mucho y sin avisar me tomó de la cabeza con ambas manos para después meterlo por completo en mi boca, haciéndome abrir por completo los ojos produciéndome arcadas.

El solo dijo asi se hace aprende mientras que sin mentirles lo sentía hasta mi garganta, el siguió con los movimientos algo bruscos mientras que yo casi me vomitaba, no tardó mucho en ponerse firme fue cuando me soltó y me dijo sigue tu ya te enseñé como.

Yo aproveché para sacarlo y tomar un poco de aire, después de unos segundos lo volví a meter en mi boca, no sé porque pero se me ocurrió tomar los testículos con la mano para masajearlos, cosa que a él creo que le gustó.

No tardó mucho en decirme que me detuviera cosa que hice con mucho gusto, me tomó del brazo y me levantó, me quitó la parte de arriba de mi pijama que estaba mojada con mi saliva para luego empujarme a la cama.

De inmediato me quitó el pantalón de la pijama dejándome desnudo, me giró de espaldas a el sin darme tiempo de reaccionar, tomó mis nalgas las separó y clavó su lengua en ellas, fue algo inesperado él nunca se había tomado ni un minuto para hacerme algo así.

Siguió por un rato en el cual yo estaba muy confundido, pero lo que me mató en el sentido de cómo veía la vida fue cuando empecé a sentir un cosquilleo donde el tenia su lengua, que me empezó a gustar, mas y mas según se intensificaba.

Sentía como mi pene crecía poco a poco mientras un calor se apoderó de mi cuerpo, nunca antes había sentido algo así aunque solo me masturbaba y tenía poco de hacerlo, sin poder evitarlo empecé a gemir mientras él seguía con esa labor.

Yo ya estaba sudando cuando de pronto el se detuvo, me ordenó que me pusiera en cuatro como su perrita que era, lo comprendí y lo hice el no tardó nada en acomodar su pene comenzando a empujar, entró tan fácil que me sorprendí un poco.

No tardó en comenzar sus movimientos yo en verdad en mi cabeza si me imaginaba como una perra como él me había dicho pero no me importaba, era la primera vez que no me sentía usado y lo que estaba sintiendo me estaba volviendo loco.

De pronto sentí como una corriente eléctrica que salía desde donde el tenia su pene y me recorría por todo el cuerpo, fue cuando ya no pude mas, dando un gemido fuerte me corrí como nunca antes lo había hecho.

Sin fuerzas dejé caer mi cara contra el colchón dejando levantado solo el lugar donde el aún me penetraba con fuerza, mi corazón parecía salirse, cuando el ya no pudo mas terminó dentro de mi llenándome por dentro una vez mas pero ahora también llenándome de placer.

Mi cama quedó toda mojada lo que hizo que él se pasara a la otra cama, hasta el día de hoy no sé porque pero yo lo seguí me fui a la otra cama con él, me acerqué como esperando su consentimiento y al ver que no decía nada me acosté junto a él, me abrazó y yo recosté mi cabeza en su pecho.

Nos quedamos dormidos ahí desnudos hasta que casi amanecía se levantó y se fue desde esa noche ya nada fue igual para mi, por la mañana me desperté para solo sentirme culpable por lo que había sentido más por haberme quedado dormido así con él.

De ahí en adelante ya no me negué a hacer lo que él me pedía las siguientes noches fueron tan intensas y placenteras que me volví un adicto a estar con él.

Espero no decepcionar a nadie era muy joven y mi mente me jugó una mala pasada pronto les contaré otra parte de esta historia que fue mi inicio en el mundo del sexo así como una vez más don José me volvió a decepcionar.

Gracias por leerme.

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