INICIO » Categoría » El negro que más odiaba se quedó con mi madre (Parte 2)

El negro que más odiaba se quedó con mi madre (Parte 2)

  • 5
  • 10.604
  • 8,35 (26 Val.)
Continuación después de meses, de este relato -no recordaba la contraseña. (La persona de la foto, es mi madre, si, aunque no me crean... y es reciente la foto).

Continuación del relato...

Y así llegamos a la práctica, todo transcurrió normal, las típicas risas, bromas, lo de siempre de trabajo en equipo. Hasta que se hizo de noche y mi casa quedaba bastante retirada del lugar donde estábamos, revise mi bolsa y solo estaba mi celular, la cartera la había olvidado, por ende... no tenía dinero para tomar algún pecero/urbano/bus ni mucho menos un taxi.

Así bien tuve que comunicarme con mi madre con el poco crédito que mi móvil tenia, si bien estuve ahí esperando en casa de mi amiga, ya todos se había ido, hasta que llega llego (después de 20 minutos de haberla llamado). Todo transcurrió normal esa noche, cene, me bañe, dormí.

Pasaron los días y nada era nuevo, excepto más tareas, exposiciones, lo normal en la universidad... semanas después llego en día en que los padres debían ir con sus hijos a una plática que daría el director de la facultad. Y así fue, todo iba normal, en mi salón estaban todos, más tarde llegue yo con mi madre...

Mamá: -¡Ya ves Emiliano, todo por dormirte llegamos tarde! Te la pasas toda la noche pegado a la computadora.

Yo: -Ya mamá no manches, siempre me dices lo mismo, mi sueño es a causa de tanto estrés y trabajos que me encarga aquí.

Mamá: -Bueno, pues ándale ya entra al auditorio chamaquito este, flojo y todavía rezongón.

Yo:¡¡Oh carambas ma!!

Los dos entramos y todo transcurrió con normalidad, nada nuevo, excepto porque Zantiago que estaba a en una orilla del auditorio pudo alcanzar a verme y me mando mensaje diciendo...

Zantiago: -Hermano ¿verdad que viniste al evento?

Yo: Si men, acabé de llegar ¿porque?

Zantiago: -Ah entonces si eras tu hermano, ¿tu mamá viene de blanco no?

Yo: -Así es men.

Y así todo siguió, nada fuera de lo común... al salir, Zantiago saludo a mi mamá...

Zantiago: -¡Hola señora buenas casi noches, tanto tiempo!

Mamá: -Hola muchacho si, ha pasado un tiempo que no te veía.

Zantiago saludo a mi mamá de la mano, pero ella hizo una leve seña como de dolor, ya que este tipo apretó un poco más fuerte de lo normal su mano...

Zantiago: Disculpe señora, no fue mi intención, es que últimamente he ido al gym, pero de verdad perdóneme.

Mamá: -Si no te preocupes, se te nota que has ido a ejercitarte, al menos haces cosas de provecho, no como este bonachón  (gordo) muchacho.

Los dos comenzaron a reír cerca de un minuto, por ese chascarrillo que mi mama hizo hacia mí. Y así como se saludaron, nos despedimos ya que teníamos que irnos, era noche. Si bien subimos al auto, ya en camino mi madre me preguntaba porque estaba tan callado y serio a lo que respondí...

Yo: -¿Todavía preguntas porque? Te pasaste madre, básicamente se burlaron de mí.

Mamá: -Tranquilo cariño, fue solo una pequeña broma, además tu cuando bromeas dices lo mismo, ahora te toco y te aguantas.

Yo: -Aún así, se fue algo bochornoso para mí, mamá, el tipo es menor que yo, se supone debo infundir respeto, no que se burlen de mí.

Mamá: -Bueno muchachito, ya cálmate, además no dije nada del otro mundo, es verdad, deberías ejercitarte un poco, te hace falta, te la pasas sentado muchísimo tiempo, eso te encorva y a la larga será peor, además que no tienes una alimentación ideal y pues estas un poco pasado del peso que debes tener, así que no sería mala idea que fueras a un gimnasio.

Yo: -Si esa es la única solución para que dejes de burlarte de mí, entonces lo hare, para que dejes de estar jodiendo.

Y la semana transcurrió con normalidad, hasta el Lunes que mi madre fue por mí a la universidad, me sorprendió ya que ella es poco que vaya por mí, solamente en casos especiales o de emergencia, sin embargo esta vez era por otra cosa diferente, en esta ocasión era para llevarme al gimnasio. Entonces llegamos al gym al que Zantiago también asistía, al bajar y entrar escuche a unos sujetos que murmuraron... "No me jodas, que buena está esa señora" Yo no volteé, solo seguí mi camino, enojado porque mi mamá me había llegado a ese lugar y por eso que había escuchado antes de entrar a dicho lugar. Al entrar totalmente al lugar note que había puro chico menor a mí en su mayoría, de esos que se quieren creer mucho por estar "mamados" y tener buena figura, yo solo me reía por dentro.... "Cuanto creído hay aquí" (Decía yo) y así, a los 10 minutos llego Zantiago también, pero él no sabía que yo había ido al gimnasio, al verme, fue enseguida a saludarme, al dar una vuelta el muchacho negro se fijó que en el mostrador había una fémina un tanto arqueada y el con voz enérgica dijo...

Zantiago: -¡Wey ya viste que culón está en el mostrador! tremendas nalgas, si la parto en 800.

(Para quien se lo pregunta donde quedo mi madre... ¡¡adivinen!!)

Yo: -Men... esa es mi mamá.

Zantiago: -JAJAJA No mames wey perdón, no me había percatado, perdón.

Yo: -Si men no hay problema, no hay problema (estaba castrado)

Más tarde Zantiago me llevo a hacer un tour por el enorme gym de 2 pisos, pero notaba de reojo, que mientras caminaba yo, el disimuladamente volteaba cada que podía volteaba en dirección donde mi madre estaba. Y en unos instantes me dijo... "Sigue viendo rutinas y aparatos, ya vengo" Después de eso note como bajo las escaleras casi corriendo e iba en dirección al mostrador donde estaba mi madre.

CONTINUARÁ...

(Dejen sus comentarios, quiero saber sus opiniones)

  • Valorar relato
  • (26)
  • Compartir en redes