Intercambios - Tríos

Como convencí a mi esposa del mejor trio HMH de la historia - Parte 2

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RESUMEN

La segunda parte de como convencí a mi esposa de compartir con mi personal trainer en un trío espectacular, una historia memorable.

Para los que no leyeron la primera parte, les dejo aquí el link:

Como convencí a mi esposa del mejor trío HMH de la historia - Parte 1

 

Bueno, continúo...

Ese mismo lunes tenía clase de gimnasia nuevamente. Era momento de empezar a armar la estrategia con Marcos. Busqué en mi disco duro alguna foto de mi mujer donde estuviese sexy, no somos de tomarnos fotos en pelotas, pero si tenía un par donde estaba con una tanga finita y cubriéndose los pezones con las manos. Procuré dejar esa foto abierta en la App de fotos del iPhone. El mismo lunes cuando terminamos la clase, luego de los estiramientos, traté de generar el espacio a solas con Marcos como para poder ir tirando alguna línea.

Andrés: - Marcos, como fue con la Moto? ¿pudiste arreglar?

Marcos: - Estoy en eso, disculpame la verdad que haya que tenido que pedirte el dinero.

Andrés: - Tas loco, olvidate. Si eso me lo pagas con clases... Para mi es lo mismo, si precisas más avisame.

Marcos: - Te lo agradezco de verdad, estas vacaciones fueron más complicadas en cantidad de alumnos y se sintió en el bolsillo.

Andrés: - Como anda tu esposa? Estaban por tener familia en breve, no?

Marcos: - Siii, estamos re nerviosos! Bueno, vos ya tenés experiencia, ¿tu pibe cómo está?

Andrés: - Precioso, espera que te muestro una foto. (Entró)

En ese momento abro el iPhone y voy a la App de fotos, primera foto, la que yo había dejado de mi esposa. Puse mi cara de sorpresa y me hice el nervioso para cambiar la foto rápidamente con un -"Opa perdón, esa es mi esposa". Pero noté que Marcos no alejó la mirada ni un segundo de la foto. Después le mostré la foto de mi nene y dijo lo que yo ya tenía pensado que iba a decir: - "Es divino". A lo que contesté: - "Viste? sale a la madre por suerte, no?". Risas cruzadas, nos despedimos.

El miércoles siguiente fuimos nuevamente a entrenar y en la charla posterior, me mostré un poco más "liberal":

Andrés: - Y Marcos? Esto del embarazo te debe tener a pico seco no?

Marcos: - Jajajajajaja, si la verdad que desde el 6to mes mi esposa no quiere que ni la toque, tiene miedo que lo lastime...

Andrés: - Y, cómo haces?

Marcos: - yyyyy... Esta profesión la verdad que te abre muchas puertas, por no decir directamente piernas.

CHAN!!! Me adelantó como 1 mes de trabajo, me dejo de cara la verdad, creí que lo más difícil sería convencerlo de cagar a la mujer… entonces decidí jugarmela en el momento:

Andrés: A mi la cuarentena me despertó muchas fantasías. Una de ellas sin ir más lejos es que vos te cogías a mi mujer mientras yo miraba.

Marcos se quedó mirándome serio como un poco entre avergonzado y aturdido. Y yo arremetí con: - "Incluso lo hablé con ella y le gustaría probar, a vos que te parece?"

Marcos seguía en silencio esperando que yo le dijera que era una broma. Simplemente balbuceó: -"No no, yo no se..."

Le dije: -"Marcos ¿por qué vos te coges otras minas y seguís con tu mujer? Lo haces porque de las otras minas vos no te enamoras, y porque estas bien seguro de lo que sentís por ella... Si te enamoraras, le das una patada en el culo a tu mujer... En nuestro caso es lo mismo. El amor que nos tenemos es tan fuerte que vemos lo otro como un acto de placer simplemente."

"Pero Uds. ya lo hicieron con alguien más?" Me preguntó Marcos como nervioso... y le contesté: -"No, la verdad no queremos hacerlo hasta no sentirnos cómodos", y continué: -"Pensalo, no me digas que si o que no ahora. Para nosotros es simplemente un acto de placer, si te copa, me encantaría que fueras vos"

Perfecto, otro que había picado. Se fue con la propuesta y la foto de mi mujer en la cabeza. Ahora a dejar que todo eso retumbe en la cabeza en unas horas y el morbo haga su trabajo.

El viernes siguiente Marcos no me mencionó nada... Luego de la clase me acerqué y le dije: -"¿lo pensaste?". Trató de mostrarse un poco como dubitativo pero lo apuré: - "Marcos, es algo que yo quiero, no me estas cagando". Asintió tímidamente con la cabeza y me preguntó si podría ser el domingo ya que la mujer tenía un cumpleaños. Le pasé la dirección y quedamos para el domingo.

Ahora, a volver a casa y preparar el paño para mi esposa.

Andrés: - Cielo, tu hermana puede cuidarlo a Mati el domingo?

Mariana: - No sé, por?

Andrés: - Hice una cita con alguien... alguien para cumplir mi fantasía.

Mariana: - QUEEE?? Y así me lo decís? ¿Quién es?... No sé... la verdad que no sé...

La abracé fuerte y la tranquilicé diciéndole que estuviese tranquila, que es para conocernos y que no tiene que pasar nada que no nos sintamos cómodos de hacer. Me volvió a preguntar: - Quién es? "Marcos, el Personal Trainer" le contesté...

Ese sábado y domingo antes del encuentro, Mariana estaba muy nerviosa pero a su vez se notaba lo que quería, fue a la depiladora a hacerse el cavado, al peluquero, full service...

El domingo, minutos antes del encuentro, Mariana salió del baño como hacía tiempo no la veía. Estaba deslumbrante. Vestido negro hasta unos centímetros antes de la rodilla que subía por detrás de su cuello dejando entrever los pezones paraditos sin corpiño.

Le dije que estaba increíble, y sonrió tímidamente. A este punto debo confesar que me empecé a sentir un poco celoso. No por lo que estaba por venir, sino porque no la veía así desde hace tiempo. Se sentó al lado mío y con una caricia desde el la cintura al muslo, pude notar que tampoco traía nada debajo, conclusión, ella ya estaba decidida a lo que vendría.

Tonteamos un rato para romper el nerviosismo de la espera hasta que el ding-dong tan esperado sonó. Vi su cara de nerviosismo pero en ese momento creo que mi corazón eran unas tumbadoras.

Abrí la puerta y Marcos entró, le presenté a Mariana y no sentamos en el living. Ofrecí unas bebidas y ambos aceptaron vino, por lo que también tomé. Tratamos de soltarnos un rato, pero la tensión se notaba en el aire, seguimos tomando durante un rato, sabíamos que esta experiencia no se podía apurar o todo terminaría mal.

En determinado momento, le empecé a hacer mimos en el cuello a Mariana, ella se estremeció y sus pezones se pusieron firmes. Le di un par de besos en el cuello y en la nuca, ella ya estaba con los ojos cerrados. Comencé a pasar mi mano por su espalda y los besos que ya pasaban varias veces por su boca, ahora ya eran lamidas. Evidentemente el alcohol había aflojado nuestros nervios. Marcos miraba atentamente sin participar, ya que esperaba mi aprobación para acercarse. Metí mi mano entre los pechos de Mariana y ella me tocó la entrepierna por encima del pantalón para sentir mi erección. En ese momento me paré y la invité a ella a pararse también. Le hice un gesto de aprobación a marcos para que pare y se acerque también. Empezamos a besarla los 2 y Mariana respondía a los besos con avidez. Luego de unos minutos ya se había desprendido la parte superior del vestido y estaba con sus pechos paraditos al aire.

Tanto yo como marcos hicimos lo propio, uno con cada uno. Me desprendí el pantalón y saque la pija ya bien parada, incluso con la punta mojada de líquido pre seminal, sabía que este era un partido que no iba a durar mucho.

Mariana se arrodilló y empezó a chupármela con muchas ganas. Marcos volvió a mirarme como buscando nuevamente aprobación, la cual le di. Se desprendió el jean y dejo salir un pedazo de monstruo infernal… Yo la tengo bastante normal, como de 17 cm y bastante ancha, la de Marcos, si bien era ancha como la mía, debía medir por lo menos 6 o 7 centímetros más… En un momento me empezaron a entrar dudas en la cabeza. Mariana me la soltó y se prendió de una de ese descomunal pedazo.

Empezó a chuparla con avidez. Usaba sus 2 manos y la boca para agarrarla. Cada tanto se la sacaba de la boca para lamerla en la parte inferior. Era un trabajo que por experiencia propia, sabía cómo hacía y que resultado generaba.

Volví a acercarme para no perder pisada y Mariana me la volvió a chupar, esta vez sin soltar la de Marcos, la cual masturbaba con mucha pasión. Ninguno de los 2 aguantó más y le acabamos. Mariana se tomó toda mi leche y juntó la de Marcos de entre sus senos para tragársela toda también.

Nos fuimos para el cuarto La cara de vicio de Mariana en ese momento era indescriptible. Se tendió boca arriba y mientras nos daba tiempo de recuperación, Marcos se sumergió de lleno entre sus senos mientras yo hice lo propio con su conchita que en ese momento chorreaba de manera increíble. No pasó mucho tiempo para que Mariana gritara de placer y explotara en un increíble orgasmo.

Pocos minutos después la herramienta de marcos ya estaba pronta para la revancha, no así la mía, ya que soy de más lenta recuperación. Mariana pese a estar exhausta, se abalanzó sobre su tremenda pija y empezó a mamarla como nunca lo vi hacerlo, confieso que los sentimientos encontrados eran varios en este momento.

Pocos segundos después Marcos la alejó, la tenía colorada y brillosa de saliva. La dio vuelta y se la enterró de una envestida. El grito de Mariana fácilmente se debe haber escuchado desde la esquina. Empezó a bombear su concha, a esta altura bien lubricada, Mariana daba gemidos bien intensos sin parar. Esa era la foto de mi fantasía y desde allá abajo no tardaron en recordármelo, ya estaba al palo de nuevo. Me acerqué a Mariana y ésta como desquiciada la engulló entera, pude ver su cara haciendo una arcada por haber llegado a su garganta. Rítmicamente empezó el vaivén que nos tuvo así por unos 20 minutos. Marcos aceleró la embestida, Mariana volvió a tener un fuerte orgasmo y Marcos acabó sobre su espalda al tiempo que yo nuevamente llenaba su boca de leche. Los 3 caímos exhaustos sobre la cama, Mariana se recostó sobre mi hombro y me dijo “Gracias…” casi balbuceando.

Al cabo de unos 10 minutos, estando medio entre dormidos, siento que Mariana se mueve, en realidad era Marcos que la había levantado sus piernas mientras yacía de espaldas, con su tremenda herramienta pronta y en la mano. Yo ya no podía ni moverme pero este pedazo de semental de 26 años parecía tener cuerda para rato. Mariana sonrió y me miró como buscando aprobación, la cual le di con un beso intenso. Marcos volvió a penetrarla y Mariana a gritar intensamente de placer. Yo me prendí de sus tetas y su cuello, se el placer que le da que le muerdan el cuello mientras la penetro. 20 minutos y creo que 3 nuevos orgasmos de Mariana después, Marcos gimió e invistió profundamente, señal que había vuelto a acabar. Mariana quedó prácticamente desmayada sobre la cama, chorreando leche de su conchita, a esta altura bien colorada.

Me despedí de Marcos y le agradecí, los tres sabíamos que esto se iba a repetir, inclusive Mariana desde su inconciencia.

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