Masturbación - Microrelatos

Mírame

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RESUMEN

Lo que las mujeres descubrimos en la intimidad de un hombre, tal vez es ese deseo de tener alguien que cumpla nuestros deseos más pervertidos.

Él estaba viendo televisión miraba una película porno mientras él se masturba viendo las chicas en la pantalla se besaban, sus lenguas mallado mientras el hombre entre sus piernas follaba primero uno, luego la otra. Al ver su pene, tan resbaladizo y húmedo, ya que salió, la cabeza de su polla de color rojo brillante mientras se deslizaba hacia arriba y hacia abajo antes de caer de nuevo otra vez, era casi tan bueno como ver la mano de Mario yendo y viniendo arriba y debajo de la longitud de su eje. No podía decidir dónde mirar, y mi coño estaba tan mojada que podía sentir su esparciendo hacia mis muslos.

Viendo la pantalla que estaban luchando sobre quién iba a sentir su polla dentro de ellas, y me preguntaba cómo se sentiría ser follada, siendo presionada adentro, llena con ese constante, rítmicos golpetazos de mi carne.

Miré a Mario, que bombeaba muy rápido ahora, el movimiento de su mano un destello hacia arriba y hacia abajo a la luz era espectral viendo el televisor. Sus suaves gemidos enviaron un calor a través de mí, haciéndome frotar mi clítoris un poco más rápido, igualando su intensidad. No pude evitar tirar mi camiseta por encima de mis pechos y mis pezones presionando contra la puerta, mientras que mis manos jugueteaban con mi clítoris y mis yemas de mis dedos rozaban mi clítoris un poco más rápido.

 

Y él se iba a venir, también, su pene en erupción sobre su mano una y otra vez, un géiser de esperma blanco y caliente derramándose por el puño y sobre su vientre. No pude soportarlo más - mi clítoris hinchado, estaba palpitante, doloroso, para el alivio, y me vine, también, mirándolo empujar y gruñir y derramar aún más semen mientras se deslizaba a lo largo de su eje, mi coño contrayendo con tanta fuerza que quería gritar, pero tuve que morderme los labios para no hacer ningún sonido en absoluto mientras me estremecí y resistí contra el marco mientras él seguía soltado chorros de esperma. Mientras yo seguía ahí sobre el marco de la puerta esperando el momento de probar su polla.

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