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Rico día con mi cuñado

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Hola, acá estoy nuevamente, esta semana no he tenido mucho tiempo para escribir, a continuación, les cuento lo que me paso esta semana.

Como alguno recordara, hace unas semanas atrás le di una buena mamada a Jorge, mi cuñado, los días siguientes a nuestro desayuno, Jorge no se acercó a mí y no me hablo de nada más que lo normal, hasta el jueves.

El jueves pasado fue mi día libre, estaba sola en casa y con el frio que hacía no me quería levantar, baje un momento a la cocina y me prepara una taza de té y abrí unas galletas para comer con mermelada, luego regrese a mi habitación. Me acosté nuevamente, ya saben que mi camisa es transparente y que no uso sostén para dormir, estaba de lado, dando la espalda hacia la puerta, quedándome dormida y no escuche ni un solo ruido, sentí que alguien entraba sigilosamente en mi cama y me abrazaba por la cintura, con mi somnolencia no atine a nada y me deje acariciar, no me detuve a pensar quien era el que me acariciaba, sentía sus manos recorrer mi abdomen hasta llegar a mis pechos, los apretaba y acariciaba, piñizcaba mis pezones, ya erectos, sus manos recorrían mi cuerpo y en mi culo sentía un duro miembro, ardiendo por estar dentro de mí, rápidamente una de sus manos bajo mi pequeño calzoncito hasta la mitad de mis muslos, lo suficiente para acomodar su duro miembro en la entrada de mi caliente y mojada vagina, ya excitada por las caricias de aquel desconocido, cuando reaccione, abrí mis ojos y me volví hacia él, ya era tarde, la verga de Jorge, mi cuñado, ya estaba toda dentro de mí y el movimiento de mis caderas hacia que se sintiera delicioso su mete y saca, lo mire y en ese momento me beso, abrí mis labios y deje entrar su lengua en mi boca, nos besamos mientras sus embestidas hacían que sintiera su verga cada vez más dentro de mí y sus manos apretaban mis pechos por encima de mi delgada camisa de dormir, no dije nada, solo gemía y movía mis caderas al ritmo de las suyas –Que rica estas, cuñadita, como quería estar así contigo, tú también querías, verdad?, ¿te lo estas gozando?- me preguntaba mi cuñado, mientras aceleraba sus embestidas, yo le contestaba con movimientos de cabeza y gemía cada vez más fuerte. Se salió de mí y me recosté boca arriba, Jorge se recostó sobre mí y dedico su boca a recorrer mis pechos, los lamia y besaba, chupando deliciosamente mis pezones, yo tenía mis pierna abiertas para que entrara en mi vagina hasta hacerme acabar, no lo hiso, siguió un momento más en mis pechos y bajo a mi entrepiernas, metió dos dedos en mi vagina y con su lengua jugaba con mi clítoris, el mete y saca de sus dedos y más las chupadas y lamidas de su boca me hicieron estremecer de placer, mi orgasmo fue tremendo, me corrí en su boca y Jorge saboreo todos mis jugos, a esa altura yo gritaba de placer.

Jorge se acomodó sobre mí, besándome en la boca para que pudiera sentir el sabor de mi orgasmo, acomode su largo falo hasta le entrada de mi vagina, entro con mucha facilidad y empezó a bombearme con energía mientras nos besábamos y apretaba mis pechos con sus manos, lo abrase con mis piernas por sus caderas, sentía como su verga llegaba hasta el fondo de mi vagina, mientras me chupaba deliciosamente los pechos, mis gemidos eran tremendos, sujetaba su cabeza, empujándolo hacia mí para que no dejara de chuparme mientras me cogía – sigue cuñadito, no pares de cogerme, que rico estas, no pares, por favor- le decía entre gemidos mientras tenía otro orgasmo, me beso nuevamente mientras mis piernas dejaban de abrasarlo, sentí su verga más hinchada, sin decir nada se salió de mí y acerco su verga hasta mi cara, abrí mi boca y empecé a chupar su verga, empapada en mis fluidos, puse mis manos alrededor de sus caderas, abrasándolo mientras me tragaba su falo, sus caderas se movían a un ritmo frenético y su verga llegaba hasta mi garganta hasta que soltó el primer chorro de leche, sus movimientos ahora eran calmos, como si quisiera que verme disfrutar su corrida, de a poco la boca se me fue llenando de su espeso líquido, el cual me trague sin dejar de chupar su verga ni por un instante.

Se recostó a mi lado, estaba desnudo y su verga estaba lánguida, lo bese suavemente en los labios y sin decir nada me levante para ir al baño, al salir de mi habitación encontré su ropa tirada en la puerta, la recogí y le lleve al baño, la deje junto a mi camisa de dormir y así, desnuda, regrese a mi dormitorio, me acomode en mi cama, dejando mi culo a su alcance para que lo acaricie, y me metí su lánguido pene a la boca, sentí como crecía en mi boca mientras se lo chupaba – Que rico que lo chupas, Carolita, ojala y tu hermana me lo chupara como tu- me dijo Jorge, eso me calentó aún más, el manoseaba mis nalgas, yo empecé a acariciarme mi mojada vagina, lubrique mis dedos y luego los lleve a mi culo, suavemente me lo acariciaba y lo miraba a los ojos, mientras no dejaba de saborearlo, su mano se concentró en mi culo, su verga ya estaba durísima, deje de lado la mamada y me recorte a su lado, boca abajo y con mis piernas un poco separadas, Jorge no tardo en entender el mensaje y en seguida estaba saboreando mi culo, su lengua en mi ano y sus dedos en mi concha, levante un poco mis caderas para facilitarle la tarea y así darme más placer, luego mi cuñado se acomodó tras de mí, me tomo con fuerza de las caderas, acercándome a él, quedando en posición de perrito y me clavo su dura verga en mi lubricado ano, lo hiso sube y con cuidado, poco a poco fue entrando hasta llenar mi culo con su largo miembro, mi quejidos eran cada vez más fuertes, sentía tanto placer como el que sentí con Felipe, solo que ahora era solo placer, ya no sentí dolor, estuvo clavando mi culo durante un largo rato regalándome un delicioso orgasmo, hasta que se derramo dentro de mi llenando mi culo con su leche, caímos agotados en la cama, el encima de mí, empapando mi espalda con su sudor y aun con su verga erecta dentro de mi culo, nos quedamos así dormidos.

Despertamos cerca de la una de la tarde, mis padres y mi hermana no llegarían hasta pasadas las seis de la tarde y mi novio Matías tenía doble turno y no lo vería hasta el día siguiente.

Nos duchamos juntos y luego pedimos pizza, me vestí solo con una polera que apenas cubría mis nalgas, parecíamos una pareja de novios, Jorge se puso un short y almorzamos, luego le quite el short y le chupe su verga hasta hacer que me diera su leche.

Cerca de las 5 de la tarde nos fuimos al departamento que comparte con mi hermana que está en la parte de atrás de mi casa, lo ayude a ordenar un poco luego me llevo hasta su habitación y volvimos a tener un rico sexo. Me conto que quería mucho a mi hermana y que lo nuestro era solo sexo, yo le dije que estuviera tranquilo, pues no sentía nada por él , solo deseo, nos besamos y me regrese a casa y él se quedó en el departamento, ya faltaba poco para las seis. Me di una ducha, me vestí y Salí hacia el instituto antes de que regresara a casa mi hermana o mis padres.

Ayer viernes, regrese cerca se las once de la noche a casa, vi a mi cuñado fumando en el patio, en la oscuridad y el frio, me acerque y lo salude - ¿Qué haces aquí con este frio? -

-Solo me estoy fumando un cigarro y luego entro, tu hermana ya está dormida- me dijo

-Tan temprano- le dije y puse mi mano en su entrepierna, abrí su cremallera y saque su verga y empecé a pajearlo, él estaba nervioso y miraba hacia todos lados – Detente que nos pueden ver- me decía, pero no quitaba mis manos de su rico miembro, no le dije nada y me agache, me lo metí a la boca y comencé a succionarlo, él estaba tan excitado que no tardo en derramarse en mi boca, me trague todo su semen, me levante, guarde su verga aun erecta dentro de su pantalón y le di un suave beso y entre a la casa.

El próximo viernes tengo libre y espero coincidir de nuevo con mi cuñado, me calienta pensar que soy mejor que mi hermana en la cama, me siento un poco mal por ella, pero me gusta, además es solo sexo y mientras pueda, voy a disfrutarlo a concho.

Bueno, espero que les haya gustado, que estén todas mojadas y que lo tengan bien duro, espero sus comentarios, me despido de ustedes con un beso, una lamida o mamada ahí, donde más les guste y donde yo también tengo ganas.

Muack.

Carolina.

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