Esposa insatisfecha

Tiempo estimado de lectura del relato 6 Número de visitas del relato 52.063 Valoración media del relato 8,80 (25 Val.)

RESUMEN

Yo se la chupé con tanta pasión, que en unos minutos me llenó la boca de mecos y no paré de chuparla hasta que se puso bien blandita...

A insistencia de una amiga mía, sabiendo lo insatisfecha que me sentía con mi marido puse un anuncio en clasificados y en un mes recibí mas sexo que en toda la vida con mi marido y este fue lo puesto.

"Esposa insatisfecha, en busca de relaciones sexuales sin ningún compromiso, solo sexo sin preguntar quién ni qué”

Después de haberlo puesto en una semana recibí como unas cincuenta propuestas, las que no traían foto las descartaba y las que venían con fotos las guardaba para elegir.

Mi primer encuentro, fue con un hombre mulato, vi la foto y me gusto, buena figura, muy buena verga y muy buena personalidad, le conteste y al día siguiente me llamo por tel., después de platicar por un buen rato y decirnos lo que los dos buscábamos, decidimos tener un encuentro, nos citamos en un bar lejos de mi ciudad, al llegar él ya se encontraba ahí, me presente con él y nos sentamos juntos para la ocasión, llevaba puesto un vestido amplio y como esperaba irme a coger con el no traía nada debajo, en cuanto nos sentimos cómodos los dos, sentados muy juntitos, el me comenzó a tocar las piernas, yo las abrí para demostrarle que no era nada difícil, me fue tocando las piernas hasta que llego a mi raja, mientras nos besábamos, me metió los dedos dentro me comenzó a acariciar mi botoncito y cuando ya estaba caliente nos salimos del bar, nos subimos a su carro y ya adentro yo, él se paró en la puerta y bajándose el cierre me invito para que se lo mamara, tenía su cuerpo bien pegado a la ventana al verle su verga, abrí la boca y se lo comencé a mamar no me importó donde estábamos, yo se la chupe con tanta pasión, que en unos minutos me llenó la boca de mecos y no pare de chuparla hasta que se puso bien blandita, entonces él se subió y nos fuimos, cuando el manejaba me dijo que recostara el asiento y me subiera el vestido así lo hice y abierta las piernas el me manoseaba y cuando estaba a punto de acabar llegamos al hotel, él ya tenía el cuarto, subimos por el elevador y siguió dándome dedo, ya dentro del cuarto nos acostamos en la cama y de nuevo me dijo que se lo mamara y así lo hice, antes de acabar, se subió encima de mí y yo con las piernas hacia arriba me las abrió lo más que pudo se puso entre mis piernas y me la metió yo al sentir su verga dentro de mí, aprisione su cuerpo con mis piernas y los dos nos movíamos juntos, yo me aferraba a él, movía las nalgas para sacar mejor provecho, era tanta mi necesidad de ser cogida que no tarde mucho en venirme, después de esa venida nos volteamos quedando yo arriba de el ya así en esta posición yo controlaba las metidas y podía satisfacerme a mi gusto, no paramos de coger hasta que los dos quedamos satisfechos.

Mi segundo encuentro, fue con otro hombre, con este fue un poco diferente, me invito directamente al hotel, quería que no trajera nada más que un liguero y nada más y que debía de estar así en cuanto abriera la puerta, al tocar la puerta yo me quite el vestido y me mostré tal como el quería, me jaló para adentro del cuarto, me puso de perrito y sin nada de calentamiento me la metió es esta posición, yo estaba un poco húmeda así que no hubo problemas al entrar, así en esa posición termino llenándome la raja de leche, me dijo que se la mamara para que siguiera tiesa y se la chupe y cuando ya estaba listo, de nuevo me la metió en la misma forma, yo movía el culo para sacársela, pero el tardaba en venirse y así me hiso acabar cuantas veces pude, y para terminar me hiso que se la mamara hasta que me la dio en la boca.

En mi tercer encuentro, el me invito a su depa ya que vivía con otro hombre pero él no estaría, de nuevo me puse lista y me fui para allá, con él fue diferente también, nos sentamos y con un trago de vino platicábamos, me llevo a su cuarto acostados me iba quitando prenda por prenda, cuando me tuvo bien encuerada, trajo jabón y una navaja y me comenzó a rasurar la raja, así mientras lo hacía me metía los dedos y me estaba poniendo más caliente de lo que estaba, cuando estuvo bien rasuradita, me comenzó a mamar la raja, era un experto en hacerlo con la lengua, yo me sentía en el paraíso con sus mamadas, después de haberme hecho venir, me le subí encima y cuando cogíamos me pregunto que si me gustaría tener otra en ese momento y yo sin pensar le dije que sí y si eran más mejor, el me arrimo hacia el para que me besara los pechos y mientras me los mamaba sentí otra lengua mamarme el culito, yo quise ver quien era pero él no me dejo, me seguían mamando el culo de pronto sentí un dedo entrar, después dos y hasta tres, ya para entonces no me importaba quien era, tan solo podía ver un poco de la figura, sentí de cómo me abrían las nalgas y algo más grueso se me comenzaba a meter, como yo era virgen de ahí, me comenzó a doler un poco pero él me atrajo más y me comenzó a besar para acallar mis gritos, sentía como eso grueso se me iba metiendo más y más hasta que la tuve toda adentro entonces me solté y vi que era otro hombre y además había dos más esperando su turno yo me deje coger, y como el culo lo tenía bien apretado acabo muy pronto pero en cuanto me la saco sentí otra y también me cogió, el placer que sentía era increíble entonces les pedí que me dieran una para mamar y en cuanto lo dije se me puso una enfrente de mí y se la mame, entre todos no paraba de cogerme, no supe cuántas veces me vine solo sé que cuando me regresaba no podía cerrar las piernas.

Mi cuarto encuentro, fue con una pareja de casados, también algo nuevo para mí el estar con otra mujer, primero nos mamaos las rajas entre las dos mientras el esposo veía, así como estábamos en 69 me la metía por un rato después me la sacaba y se la metía a su mujer y así se pasaba de una a la otra, ella y yo con nuestras lenguas y las cogidas de él, no parábamos de tener orgasmos, ya para el final ella me cogió con un consolador mientras yo le mamaba la verga a él y se vino en mi boca.

Esos cuatro encuentros fue en tan solo una semana y aún tenía más respuestas que contestar.

¿Que lo gozo?, claro que sí, ¿qué me duele ser infiel? claro que no, lo seguiré haciendo hasta que me agarren o pase otra cosa.

Comparte este relato

Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios. Información. Si sigues navegando, entendemos que las aceptas. Aceptar