Incesto - Filial

Relato erótico

Historias de sexo con mi prima -3

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RESUMEN

Mi prima Gi no se conforma con pasar tres semanas sin sexo, me vuelve loco por el MSN y acabamos cometiendo una locura sexual una fría mañana de invierno.

Hola, me llamo Gabriel y mi prima Gisel.

En esta oportunidad les voy a contar otra de las cogidas memorables que le di a mi prima.

Después de perder nuestra virginidad estábamos desatados, lo hacíamos casi todos los días por la tarde; era el intervalo de tiempo que nos quedábamos solos en casa.

Ella ya había mejorado un montón, la chupaba como una puta, cuando me montaba me mataba (literalmente), le encantaba que la cogiera en cuatro (de perrito) sabía que su cola me volvía loco (aunque todavía no me la entregaba), aprovechaba eso para que la cogiera con todo.

Siempre de cada acto sexual nos bañábamos juntos (ni el agua nos podía apagar) era hermoso cogérmela de parado.

Me estaba fundiendo la compra de preservativos jaja.

Hasta que llegaron las vacaciones de invierno y todos estaban en casa.

Nuestras madres, mis primas (Gi tenía 2 hermanas, Silvi y Eli) y yo tenía 3 hermanos (una nena y dos varones).

Recuerdo que para esa época estaba de moda el MSN (messenger) y la muy turra lo usó para volverme loco.

Aunque nos veíamos todos los días era muy difícil tener momentos de intimidad; aunque yo podía estar tranquilamente con ella en su habitación encerrados ya que siempre fui muy respetado por mis familiares por ser el "inteligente y culto" de la familia, el riesgo era muy grande.

Si nos agarraban nos iban a matar.

A veces teníamos algún tiempo para conversar pero siempre éramos interrumpidos por sus hermanas o por los míos.

Nuestras charlas ya no podían ser calientes y ya no éramos los primos inocentes que jugaban y bromeaban todo el tiempo, ahora éramos unos adolescentes en celo con ganas de coger todo el tiempo; así que me había resignado a aguantar las 3 semanas que duraban esas vacaciones. Pero mi prima Gi parece que no. Pasó la primera semana era de noche y estaba aburrido así que me fui a mi computadora a chatear con alguna chica en el msn y de pronto mensaje de mi prima.

¿Qué quiere esta? estamos al lado, porque no viene y me lo dice (me dije a mi mismo).

Comenzamos el chat.

Gi: mi amor sé que estás ahí.

Yo: ¿qué querés?

Gi: te extraño, quiero que me vengas a coger.

Yo: jaja estás loca.

Gi: si y también caliente ¿cuándo te vas a coger a tu primita?

Yo: no me tientes que la estoy pasando mal.

Gi: en serio, te extraño.

No veo la hora de que pasen estas semanas de mier.

Yo: míralo por el lado positivo, ya queda una menos.

Gi: no puedo; te quiero sentir ya, tu cuerpo, tu pija penetrándome.

Yo: tené cuidado que alguien te puede ver (en su casa la compu estaba en la sala)

Gi: acá ya se fueron a dormir todos yo estoy solita tocándome y pensando en vos.

Gi: vení, te abro la puerta.

Nos metemos a mi pieza sin hacer ruido.

La oferta era terriblemente tentadora, pero en mi casa siempre fuimos de dormir tarde, estaban casi todos en la sala y sí salía seguro me iban a hacer preguntas.

Gi: ¿querés que vaya yo? espérame en la puerta.

Esta chica parecía no entender lo complejo del asunto, éramos primos si nos descubrían se iba a armar.

Yo: no, no vengas.

Gi: no me querés más ya te cansaste de mí.

Yo: como me voy a cansar de vos, te dedico pajas todo el día.

Gi: justo ahora que estaba pensando en entregarte la cola.

Yo: no juegues con eso, no seas mala.

Gi: que pena que no va a poder ser.

Cerró el chat, conociéndola seguro estaba es su casa muriendo de risa, lo que buscaba lo había conseguido. Pensando en ese culo me hice una paja nocturna, lo que dijo no era cierto pero logró ponerme a mil.

Al otro día actuaba como si nada hubiera pasado, cuando le preguntaba por el chat sólo sonreía y para colmo no ayudaba mucho ya que la ropa que se ponía era por demás provocadora, calzas, jeans ajustados, pantalones de tela fina donde se le notaba la tanga que usaba me daba bronca no poder abrazarla, besarla y tocarla toda. Las madrugadas siguientes eran iguales, chat calientes todas las noches, yo ya me había prendido así que le seguía el juego; nos escribíamos chanchadas de todo tipo y nos pajeabamos juntos y lo relatábamos por chat (era excitante y gracioso a la vez jaja) "sexo virtual" como se le dice ahora. Hasta que una de las noches.

Yo: no podemos seguir así, ya te quiero coger encima falta una semana.

Gi: ¿por qué tenemos que esperar tanto? podemos conseguir otro lugar para hacerlo.

Pensemos.

Yo: no sé, no se me ocurre nada y para colmo la tía viene para acá.

Ya no van a su casa.

Gi: me animo a coger al aire libre pero sí me aseguras que nadie nos va a ver.

Yo: esa es una buena idea.

Conseguir el lugar era muy fácil ya que nuestro barrio estaba prácticamente rodeado por campos así que había que planear sólo la logística. Al día siguiente lo planeamos todo, ella iba a salir temprano a juntarse con una amiga a preparar un examen que supuestamente tenían que rendir terminadas las mini vacaciones (a ella la controlaban más). Entonces dicho y hecho, a ella la dejaron salir temprano tipo 8 de la mañana, yo cargué mi mochila con algunas mantas, preservativos y salí (yo no tuve que inventar nada, salí y punto. Nadie me controlaba). Nos reunimos en una esquina y salimos hacia nuestra aventura, no tuvimos en cuenta el factor frío ya que era invierno (sí que hacía frío ese día jaja).

Salimos del barrio, nos metimos en una zona de muchos árboles donde recién nos pudimos tomar de las manos. Nos reíamos del día y la hora que elegimos. Llegamos al lugar donde creí el indicado, donde estaba seguro que no nos iba a ver nadie y sin más palabras nos comimos la boca, estábamos desesperados, extrañaba mucho su aliento y su saliva. Tiré las mantas y las extendí mientras ella se sacaba todo.

Yo: no tenés que sacarte todo, hace frío, lo hacemos con lo puesto.

Gi: no es lo mismo, quiero sentir tu cuerpo además vos me vas a abrigar.

Yo: te amo.

Me saqué todo, me puse el condón y me acosté con ella.

Estaba hermosa como siempre, las tetas con los pezones parados, la vagina depilada, la piel de gallina y fría. Yo a pesar del frío igual estaba completamente erecto, me tiré encima de esa hermosa mujer pensando que la tenía que proteger del frío. Comenzamos con el mete y saca en posición misionero, la cubría con todo mi cuerpo y le daba, primero lento y después rápido.

Gi: ah mi amor, no sabes lo que te extrañaba.

Me volvés loca Gabi.

Yo: que calentito que está acá adentro mi amor.

Gi: ah ay sí cogeme, dale más fuerte a tu prima dale.

Yo no paraba por nada y si acababa le seguía dando. Después ella se subió sobre mí, yo sentado, ella envolviéndome con sus piernas, abrazándonos con mi pecho pegado a sus tetas cogimos por un largo rato. Era increíble cómo se movía, al igual que yo acababa y seguía. Gritábamos los dos total nadie nos iba a escuchar, al rato ella paró.

Yo: estás cansadita Gi?

Gi: no, más te vale que vos no lo estés porque te tengo una sorpresa (los ojos se me iluminaron)

Gi: no es lo que crees eh chanchito jaja (falsa alarma, no me iba a entregar la cola)

Pero igual la sorpresa fue hermosa, era una posición que todos los amantes del sexo y las colas tienen que hacer. Se me puso de espaldas, se arrodilló en la manta, apoyó sus tetas, brazos y su cara también sobre la manta; empinando así su terrible culo dejando así al descubierto su conchita toda empapada y su ano chiquito y virgen. La imagen era espectacular, tenía una vista privilegiada.

Gi: dale Gabi ¿qué esperás?

Yo: estás hermosa, sos un bombón Gi.

Y sin más palabras la empecé a coger otra vez, pero esta vez no le tuve piedad, le di y le di sin parar a toda velocidad, parecía un conejo, para colmo ella me gritaba " ROMPEME LA CONCHA". Acabamos los dos otra vez (no llevé la cuenta), nos quedamos acostados descansando un rato en posición "cucharita". Antes de irnos me puse a ver sí el condón que llevé se había pinchado o roto (le di tanto y tan fuerte), pero no se podía distinguir. Se lo mostré a Gi para que vea la cantidad de semen que tenía.

Gi: nooo!! Si venía a mi boca me lo tomaba todo.

Lo tiré por ahí y salimos del campo basándonos por cada paso que dábamos, hasta que llegamos al barrio. Sin dudas este es el relato que más disfruté escribir (por ahora) y me gustó mucho recordar esos momentos.

Espero les haya gustado, saludos.

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