Sospecho que mi marido abusa de mi hija

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Lo he visto hacerle masajes de un modo algo lascivo, pero como ya dije soy muy ingenua y jamás vi nada mal en eso

Tengo una hija muy bella, incluso mis conocidos y familiares me han dicho que debería ser modelo o actriz. Yo la verdad prefiero que estudie, nunca tengo tiempo para charlar con ella ya que mi trabajo me requiere demasiado. Me case joven y la tuve de inmediato y mi esposo (su padre), murió muy poco después de un derrame cerebral. Fue una etapa muy dura de mi vida, así que desde entonces he sido madre soltera.

Hace algún tiempo, conocí en una fiesta de la empresa a Javier, un hombre muy atractivo. En ese entonces él tenía 31 años, y solo se dedica a administrar su empresa de taxis. Al conocerlo me di cuenta que era un hombre simpático y agradable, además de ser muy atractivo. Comencé a salir con él aun sabiendo que yo soy 5 años mayor. Pasó el tiempo y lo presenté con mi hija. Ella era aún muy tímida, así que pensé que tal vez no querría a Javier, pero me sentí aliviada al ver que congeniaron.

Él era cariñoso y atento con ella, de hecho me sorprendió lo rápido que se volvieron amigos, tal vez por el hecho que a mi hija siempre le hizo falta una figura paterna que le diera afecto. Algunas semanas después ya éramos como una familia, algunas veces él dormía conmigo. A ella nunca le molestó, él le compraba cosas, pequeños detallitos; en días como su cumpleaños o navidad le hizo regalos muy caros, cuando preguntaba por qué tantos regalos él me decía que era porque no tenía con quien gastar dinero. Los meses pasaron y cuando cumplimos año y medio juntos me preguntó si podía mudarse a mi casa, y le dije que sí. Sabía que él me ayudaría a criar a mi hija, además de que sería un gran proveedor, y la razón más importante es que lo amo.

Ahora después de 7 meses de vivir juntos estoy llena dolor, siempre he sido ingenua, toda mi vida he sido así, no tengo la astucia para ver maldad en las acciones de la gente, siempre espero lo mejor y lo doy todo por las personas que amo, me siento perdida.

Yo entro a trabajar a las 8 de la mañana y mi hija entra a estudiar a las 7am, yo salgo a las 5PM, mi hija sale a las 2 pm, Javier la recoge y pasan mucho tiempo a solas. Javier casi siempre está en la casa salvo un rato en las mañanas. También se queda con ella cuando tengo que salir al mercado o hago horas extras en mi trabajo. Nunca me preocupaba porque noté que era cariñoso con mi hija, se la pasa abrazándola y besándola y cuando él esté en la sala ella se le acercaba y le pedía masajes y él le decía luego te lo hago, así que supuse que se los hace solo cuando no estoy.

Mi hija es de las que siempre anda con ropa escotada en la casa, shorts, blusas de tirantes o minifaldas. Acostumbra a usar blusas sin sostén, a lo que la regaño pues aunque es muy delgada se le nota demasiado el busto el cual tiene muy desarrollado. Nunca hace caso y pues no estoy en mi casa siempre para asegurarme que obedezca. A veces ella pide ayuda a Javier para hacer la tarea y cuando le llevo algo, para que coman, varias veces los he visto acostados en la cama haciendo la tarea o jugando a las cosquillas, almohadazos e incluso lo he visto hacerle masajes en la espalda y cintura, de un modo algo lascivo. Como ya dije soy ingenua así que jamás vi nada mal en eso, lo que vi mal preferí ignorarlo creo que por cobarde.

Además he notado otras cosas como por ejemplo, cuando llego a mi casa la puerta siempre está cerrada, aunque le digo a Javier que la deje abierta nunca lo hace. Varias veces que he llegado temprano y he visto cosas raras. La primera vez, al entrar, Javier se estaba bañando y mi hija en su cuarto en ropa interior. Algo que es normal pues ella anda así en su cuarto. La segunda vez que recuerde que llegué temprano, mi esposo estaba en nuestra habitación en boxers y mi hija estaba en la sala viendo tv, de nuevo sin bra. Aunque la regañé la note algo nerviosa pero no hice mucho caso, traía prisa. Pero lo que más recuerdo es una vez que llegué por un documento, abrí la puerta rápido y no había nadie, empezó a sonar la regadera del segundo piso, entré a la habitación de mi hija y ahí estaba ella vistiéndose. Según ella cambiándose el uniforme y Javier bañándose. Me recorrió un escalofrío pero no dije nada.

Recuerdo otras cosas que ahora veo y que en su momento no vi, como que una noche que desperté en la madrugada mi esposo no estaba y lo llamé, después escuché pasos y entró a la habitación diciéndome que estaba en el baño. Al abrazarlo note una erección.

También los han visto amistades por la calle, solos, muy contentos. Un día me dijeron que los vieron entrando al cine, otro día me contaron que vieron a mi esposo y a mi hija paseando por cierta calle. De inmediato me di cuenta que en esa calle estaba la casa de Javier la cual dejó cuando se vino a vivir conmigo. No me atreví a confrontarlo.

En otra ocasión regresando del trabajo encontré lo que parecía semen seco en el mueble principal de la sala pero me lo callé y lo limpié. Pero lo peor fue cuando una vez cuando regresé de trabajar mi hija pasó junto a mi y note una mancha blanca pegajosa en el cabello. A lo que ella se puso nerviosa, dijo que era crema y se fue a limpiar sin dejarme comprobar que era. Javier se hizo el loco y trató rápidamente de cambiar el tema. Para ser honesta sospeché que era semen pero no tuve valor para confrontarlo. Me dio mucho miedo solo me metí a bañar. Además Javier ya no tiene relaciones sexuales conmigo como antes, pues antes lo hacíamos muy seguido muchas veces. Me presionaba para intimar pero ahora si lo hacemos una vez a la semana es mucho. Ya no suele besarme en la boca cuando mi hija está presente y me llama por mi nombre en vez de amor como lo hacía. También he notado cambios en mi hija, a veces la veo con la mirada perdida o muy callada, pero sigue siendo muy cariñosa con Javier y conmigo nada.

La verdad no sé qué pensar, son muchas cosas que juntas hacen parecer que él y mi hija están manteniendo relaciones sexuales y de hace tiempo. Eso quiere decir que si él se acuesta con ella lleva haciéndolo al menos un año, pero cada vez que le pregunto a mi hija cosas como si él la toca o le hace algo lo niega. Trato de hablarle, de aconsejarle que no se deje abrazar tanto por Javier. Ella me dice que sí pero nada cambia.

La verdad no sé qué hacer, estoy desesperada, no quiero perder a la familia que ahora tengo y no sé si tenga el valor de confrontar lo que parece obvio. Solo sé que estoy muy triste y quería decirlo.

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