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Masaje morboso

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  • Hace años con mi mujer teníamos muchas fantasías las que llevamos a cabo con un masajista

    Con mi mujer llevamos casi 10 años de matrimonio y 15 de estar juntos, en el cual los deseos y fantasías fueron mutando para no caer en la rutina, hace tiempo veníamos hablando de cumplir una de ellas y es la que ella reciba un masaje erótico en mi presencia.

    Para cumplir dicha fantasía, me encargue de conseguir un masajista de buen porte, atlético y buenas dimensiones en todo su cuerpo, antes de que ella sepa que íbamos a llevar a cabo esta experiencia, me encargue de hablar con él, diciéndole todo lo que quería de esa noche, una vez que arregle con él, le comente a ella que al otro día cumpliríamos ese deseo que tanto morbo género en la cama tantas veces y aun no habíamos realizado.

    Llego el sábado, y ella estaba de muy buen humor, un poco nerviosa y ansiosa por este jueguito que íbamos a realizar. La condición del juego es que los limites los marcaria ella, que esta era su noche y que yo quería que disfrutara a pleno, que se sienta bien mujer, que se desinhiba en lo máximo posible, que saque toda la hembra que hay en ella.

    Al llegar la noche ella comenzó a preparase de una forma muy sexy, primero escogió una ropa interior transparente, con su buena tanga que dejaba ver su hermoso culo, se puso una falda negra de cuero, una blusa semi transparente que dejaba poco a la imaginación, se pintó los labios bien rojos, resaltando su hermosa y carnosa boca, se hizo un peinado tanguero, que entre su vestimenta y su producción daban ganas de cogerla ahí mismo, pero no era el momento aún, tomamos unas copas de vino para relajar, y nos dirigimos al encuentro con el masajista.

    Llegamos al encuentro con muchacho (caribeño el hombre), de piel morenita y bien musculoso, ella al verlo por primera vez sonríe como relajándose y viendo algo que en principio le gustaba, él se acerca y la saluda con dos besos, lo cual es bien recibido por Azul, pasamos al departamento de Juan, él nos muestra donde está la camilla y donde puede ella dejar las cosas, para sorpresa nuestra había una cama grande al lado de la camilla y un sillón para que yo me acomode a observar.

    Él se retira del cuarto para que Azul se acomode en la camilla, en esta se encuentras dos toallas y una sábana, al irse juan, yo me acerco a ella la beso con mucha pasión y le recuerdo que esta es su noche, que disfrute como nunca disfruto en su vida, que los limites los pone ella y que yo seré feliz con su decisión. Ella se despoja de la ropa, quedando en tanguita, se recuesta en la camilla de espaldas y para sorpresa mía, me pide que retire las toallas y la sabana que no las necesita, y llamamos a Juan el cual le pregunta cómo quiere los masajes y ella le dice que los quiere bien suave, porque pretende disfrutarlos como nunca.

    Comienza masajeando sus piernas muy suavemente, subiendo lentamente, le pone una toalla bajo el abdomen cosa que hace que levante más su cola haciendo que se vea muy apetecible, sigue masajeando sus piernas para luego masajear el interior de las piernas subiendo por su cola, en lo cual veo la primera sonrisa de placer de mi mujer, prosigue con su espalda y hombros, en lo cual se le escapa su primer suspiro, él le dice que rico perfume tiene, y ella le dice que si quiere olerlo mejor huela su cuello, esta situación empieza a causar efecto en mí, con lo cual tengo mi primera gran erección, me acerco a ella mientras el sigue masajeándola, y la beso muy pasionalmente, y le pregunto al oído si esta cómoda y disfrutando, lo cual ella dice que sí, que se está empezando a excitar y que está bueno el morocho, a lo cual yo le recuerdo que el límite de lo que quiere lo marca ella, y la vuelvo a besar y le digo que yo estoy muy caliente, y ella para ver si es verdad me toca mi bulto por encima del pantalón, provocando una mayor erección, ella me estaba masturbando delante de otra persona, después de un momento me retiro al sillón y dejo que Juan siga trabajando tranquilo y manoseando bien a Azul. Después de una rato este le retira la tanga con la excusa de poder trabajar mejor, lo cual en un principio ella da la sensación de no estar cómoda pero al besarla yo se queda tranquila, el caribeño comienza a masajear de una forma más sensual el culo de azul, lo cual comienza a surtir mayor efecto en ella, escapando varios suspiros, por lo cual le hago señas a el de que le besemos ambos el cuello mientras uno masajea su culo y el otro suavemente su espalda, al realizar esto noto como se le eriza la piel a ella, ya sabiendo que estaba completamente caliente como pocas veces, me acerco y le susurro al oído- que está hecha una puta!!! que me calienta mucho, y que le pida a juan lo que desee, en eso él le pide que ella se de vuelta y para mi sorpresa se da vuelta sin problemas dejando sus pechos hermosos (talle 95) al aire y su conchita toda depilada también, él se pone detrás de la cabeza de ella y comienza a masajearla su cabeza, para seguir por su cara y orejas de una forma muy suave, donde se nota que ella lo disfruta y mucho, luego masajea el costado de sus pechos para seguir en su panza, apoyando parte de su cuerpo en ella.

    El da la vuelta y empieza a masajear sus pies, yo me acerco nuevamente a ella y la beso apasionadamente, tocándole sus pechos y tocando su vagina donde noto que esta híper mojada por tal calentura, le pregunto en vos alta si ella deseaba que Juan hiciera algo, a lo cual ella pidió si el podía sacarse la camisa, lo cual Juancito hizo, se sacó la camisa quedando en sus pantalones de masajista, y al verlo ella dice -que buenos músculos tenés, con razón estoy disfrutando tanto, lo cual el agradece y le pregunta si deseaba algo más, y al cual respondo yo, y le pido que la bese a ella, a lo cual mi mujer me mira y me dice gracias, en eso él se acerca a ella y le da un buen beso, mientras yo le toco los pechos a ella, después del beso, ella me saca la pija de mi pantalón y me empieza a masturbar, yo con el pito bien duro como hace mucho no lo tenía, por tanta excitación, y para mi sorpresa miro al otro lado y mientras él le masajeaba sus pechos y conchita, ella le está tocando toda su verga a él, y le baja el pantalón, lo cual provoca mayor excitación en mí, mi mujer era una puta, esa puta que soñaba ver, tenía dos vergas en su mano, no aguanto más y la beso, y le digo que vayamos a la cama, ella le dice a juan -te molesta si cogemos en tu cama? lo cual el da el ok, ella se levanta, dejando a relucir todo su hermoso cuerpo para nosotros, en eso, ella se acerca a él y le dice muchas gracias por tanto placer y lo besa, lo cual me pone a mil, y me pongo detrás de ella apoyando mi verga en su culo, que imagen hermosa, ella apoyada por dos vergas al mismo tiempo, al dejarlo de besar a él, la tiro contra la cama y me la empieza chupar, yo ya está para terminar pero me resistía a terminar sin cogerla, por lo cual agarro y la empiezo a penetrar muy salvajemente, la pongo en cuatro y le doy bien por su conchita, en eso ella ve que él está con su verga en la mano, una verga mucho más grande que la mía de dimensiones aproximadas 23x5, toda fibrosa, y me pregunta si lo puede seguir masturbando, a lo cual yo accedo, y le digo, es tu noche, los limites los pones vos, y le empiezo a dar más dura hasta acabar, noto que ella sigue muy caliente, y cada vez lo masturba con más ganas a él, y le pregunto -no te gustaría sentir esa verga, a lo cual ella exclama -me encantaría pero no sé si debemos, a lo cual le hago señas a juan que la coja, el comienza a penetrarla con fuerza, con un ritmo mucho mejor que el mío, vea que ella disfruta como nunca, gime y grita como una zorra en celo, yo le pregunto si le gusta y ella me dice -me encanta como me coge, que buena pija, dame más duro juan!!- en eso siento como ella acaba, grita como nunca en su vida, y el saca su pija de ella, y ella la agarra y se la empieza a chupar!!! Mi mujer penetrada por otro y ahora le chupa la pija! lo cual hace que se me pare la chota otra vez, y mientras se la chupa a él, me la empiezo a coger nuevamente, y ambos terminamos en sus pechos, bañándola en leche!!!

    Una vez terminado el sexo, vamos los tres a bañarnos, donde él la enjabonaba su espalda y glúteos y yo todo su frente, besándola con mucho amor y excitación, después de bañarnos nos cambiamos y nos vamos, .donde ella se despide de el agradeciéndole la cogida de su vida!!!

    Después de esta experiencia al despertar al otro día cogimos como conejos y es el día de hoy que seguimos planeando una nueva aventura!

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