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El chico cursi

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En este preciso momento estaba en una situación muy incómoda para mí, estaba en la calle con la boca tapada viendo como delante de mí estaba un chico de rodillas pidiéndome que fuera su novia.

Ahora no sabía cómo zafarme de esto.

El chico era guapo, no era inteligente, tenía mucho dinero pero obviamente era del guapo de su padre (lamentablemente el señor era muy correcto, no podía hacer nada con él), presumía a sus novias como si fueran trofeos, logro ser mi amigo después de 15 coqueteos, era bastante idiota ese chico y ahora venía con esto, sus amigos me advirtieron que nunca me libraría de él, que haría lo imposible por tenerme y sin duda había llegado a su límite.

Todas las personas nos miraban enternecidas, no sabía qué hacer, si le decía que sí todos iban a aplaudir y yo tenía que sonreír como idiota enamorada y hacer una escena tierna, pero si decía que no, iba a ser tachada como la hija de puta por no aceptar a un hombre como él.

Lo que hice después fue el mayor error de mi vida.

Ahí andábamos, a él y yo tomados de la mano, disfrutando del paisaje, yo con ganas de matarme y el con su típica cara de idiota, estaba aburriéndome todo esto, así que le dije que fuéramos a su casa, el de inmediato cambio su cara a una lujuriosa, creo que esto ya se iba a poner bueno.

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Los dos jadeábamos, él me tenía contra la pared, mis piernas estaban alrededor de su cadera, frotaba el bulto de su verga contra mis bragas húmedas, mientras besaba y succionaba mi cuello, sus manos bajaron las copas de mi sostén y ahí fue cuando comenzó a chupar mis tetas, el movimiento de su lengua me volvía loca, succionaba con fuerza mis tetas, las dejaba tan rojas y los pezones tan duros que me dolían, como pudo me llevo a su habitación, me acostó en la cama y él se levantó a quitarse la ropa así que hice lo mismo.

Finalmente desnudos, volvió la guerra de los besos, pasaba sus manos por todo mi cuerpo, desde mis tetas hacia mis caderas, yo rozaba mi vagina en su verga, su boca volvió hacer el mismo trabajo en mis tetas, bajo por mi abdomen y finalmente llego a mi vagina mojada, el me miro y con una sonrisa abrió los labios de mi vagina y comenzó a pasar su lengua por mi clítoris, era tan increíble, esa mirada me hacía mojarme mucho más, ahora no solo lamia, si no también succionaba mi clítoris, jalaba su cabello para que no parará, comenzó a meter su lengua, yo estaba en un éxtasis profundo, mientras me cogía con su lengua, movía con sus dedos mi clítoris rápidamente, finalmente me corrí, mis jugos empaparon su boca, el gustoso se saboreaba todo.

Por el buen trabajo que hizo decidí recompensarlo, se acostó en la cama, me puse entre sus piernas y sin pensarlo agarré su dura verga, empecé a chupar primero su punta, la succionaba incluso llegue a morderla un poco, pasaba mi lengua por toda su verga, saboreándola como un dulce, finalmente la metí, era tan grande que solo la mitad estaba adentro, mis movimientos eran rápidos y cada vez más profundos, ahora si podía meter toda su verga, la saliva salía por los lados de mi boca, veía su cara de placer, me encantaba como gemía, como abría la boca y echaba su cabeza hacia atrás, sus manos agarraron mi cabello y ahí el comenzó a mover sus caderas, cogiéndome la boca, rasguñaba sus muslos ya que sentía que me ahogaba, solo bastaron 3 movimientos más y ya tenía su leche llenando mi boca, trataba de tomarme cada chorro que salía, el respiraba tan entrecortadamente, me miro de muevo mientras con mis dedos agarraba el semen que se me salió de la boca y lo chupaba, el solo se sonrió, me indico que me subiera encima de él, agarre su verga todavía dura y lo metí a mi vagina, se sentía bien, me quede por un momento estática para acostumbrarme y de ahí comencé con mis movimientos, arriba y abajo, movía mis caderas en círculos, el agarraba mis tetas y las apretaba, ahora me movía más rápido, él se acomodó mejor y también empezó a mover sus caderas, metiéndome aún más su verga, el sonido de sus huevos chocando con mi húmeda vagina era sensacional, me acosté sobre él y puse mis tetas a la altura de su cara, se puso a chuparlas y a morderlas, quería correrme, ya no aguantaba más.

En un rápido movimiento, me acostó en la cama, él estaba encima de mí, puso mis piernas en sus hombros, la posición era fantástica, gemía tan alto su nombre, le pedía que no parará, que su verga era increíble, rasguñaba su espalda, termine corriéndome, el saco su verga la puso a la altura de mi cara, empezó a masturbarse tan rápido que en segundos chorros de semen salían directo a mi cara, logre abrir rápido mi boca y solo unas cuantas gotas se metieron, sin duda fue el sexo más increíble.

Después de calmarnos un poco me dijo:

—No me equivoqué al hacerte mi novia. —Me dio un beso en la frente y me abrazo la cintura juntándome un poco más a su cuerpo.

—Agh, lo bueno que follas bien pero ya deja de ser tan cursi, no te queda. —Le di la espalda alejándome de su cuerpo.

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Muchísimas gracias por leer, besos.

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