El reencuentro con mi amante

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Empezamos a excitarnos, Sidney se recuesta sobre mis muslos y empieza a acariciarme disimuladamente la polla, yo no dejo de mirar a la chica, Sidney tampoco

Llevábamos más de 7 meses sin vernos, vamos sin tener sexo. Problemas de salud de Sidney y mi situación laboral impidieron que pudiéramos quedar para vernos con tiempo. Si nos habíamos encontrado en un par de ocasiones a tomar café y charlar, también había ido a verla una vez a su casa con la excusa de su enfermedad.

Hace ya un par de semanas Sidney se ausentó de la ciudad, se ha ido a casa de sus padres una temporada, y a mí se me está haciendo eterna la espera… no puedo dejar de pensar en ella, en su cuerpo y en sus caricias. Me paso noches en vela imaginándome cómo será el reencuentro, como me besa todo el cuerpo, como lame la polla y como gime cuando estoy dentro de ella. Esta es la historia de cómo me imagino uno de esos reencuentros.

Como quiero que nuestro reencuentro sea muy especial, le he preparado una visita a un local de intercambio. Yo nunca he ido a uno pero siempre me ha excitado la idea. Nunca lo he hablado con ella, pero conociéndola supongo que tras un primer momento de asombro y vergüenza, la excitación y su buen saber hacer en lo que a sexo se refiere harían del momento algo único.

Y es que me lo estoy imaginando, los dos entrando en el local, ambos muy elegantes: yo con unos vaqueros claros y ajustadillos (pero sin exageraciones) camiseta negra y americana de esas con capucha; ella con pantalones negros brillantes y ajustados de cadera, blusa gris estampada con cuello gigante, de esas que dejan ver siempre un hombro al aire y caen libremente sobre los pechos… A Sidney le quedan de cine esas blusas… Ella está especialmente guapa ese día. Yo lo que estoy es muy nervioso. Pedimos una copa y nos vamos a un sofá desde el que podemos vigilar discretamente todo los movimientos del local. Las parejas están sentadas bebiendo, algunas separadas, otras charlando unas con otras, de momento nada extraño. Lo que si apreciamos es que somos los yogurines del local. Para nosotros eso supone una desilusión, pues esperábamos gente de nuestra edad. Se lo hago saber a ella y decidimos que a terminar la copa nos iremos a un hotel los dos solos. Además nadie se nos acerca, supongo que habrá que dar señales de estar interesado para que esto ocurra.

Cuando ya estamos a punto de terminar, reparamos en una chica sola al otro lado de la sala. Está sentada en un sofá ella sola y parece aburrida. Está muy buena y si la vista no me engaña podría ser de mi edad aproximadamente (tritantos). Se levanta para estirarse la minifalda y Sid y yo nos quedamos boquiabiertos, pedazo piernas tiene, no me extraña que se le suba la falda al sentarse, con esos muslos… Empezamos a excitarnos, Sid se recuesta sobre mis muslos y empieza a acariciarme disimuladamente la polla, yo no dejo de mirar a la chica, Sidney tampoco… Entonces se le acerca un chico, ella le sonríe, él le comenta algo al oído señalando en nuestra dirección, entonces ella nos mira… hay fuego en su mirada, sonríe y saluda guiñando un ojo. El chico se sienta a su lado y le empieza a besar el cuello. Ella se deja hacer y nos mira con cara lasciva mordiéndose sus labios, mientras mete su mano dentro de la camisa del chico para acariciar su pecho. Mi polla se está despertando y Sid lo nota pues tiene su cabeza sobre ella. Se gira y me mira, nos besamos y acariciamos sin dejar de mirar a la pareja, la cual hace lo mismo pero más descaradamente. De repente la chica separa las piernas y puedo intuir más que ver sus muslos, su entrepierna y el tanga minúsculo que está empapadito por la excitación de su portadora.

Sidney empieza a manosear mi polla, la cual no deja de crecer y mis manos ya están atacando sus pechos. No podemos más y nos levantamos para dirigirnos a la pareja, la cual a su vez se levanta y se va al pasillo que se dirige a los reservados y entran por una puerta, al momento estamos cruzando la misma puerta.

Todo está a oscuras, solo se ven sombras, pero se escuchan muchas cosas y todas excitantes. Allí no sólo hay las dos personas que nosotros buscábamos. Cuando mis ojos se acostumbran un poco a la oscuridad puedo adivinar varias siluetas moviéndose, unas encima de otras, unos de pie, otros agachados, otros acostados… Estamos en una auténtica orgía…

Antes de preguntar a Sid que hacemos ella me está quitando la ropa y se agacha a chuparme la polla. Alguien se acerca, por el olor intuyo que es una mujer. Se frota contra mí y pudo sentir el roce de sus pechos y de sus pezones sobre mi espalda. Al encontrarse con Sid, la levanta y la besa profundamente, mientras me agarra la polla y empieza a masturbarme. A Sid la agarra por detrás a su vez un tío desnudo que se aproxima por su espalda, y Sid al contacto de su polla comienza a moverse sensualmente abrazando con un brazo a la chica que le sigue besando y con el otro brazo por detrás se agarra al culo del tío.

La chica aligera la tenaza que hacía sobre mi polla y me libero. Veo una sombra sobre un sofá y al acercarme distingo a una pareja follando, ella está montada sobre él. Me subo a la cabecera del sofá, poniendo mi polla cerca de la cara de la mujer. Ella se da cuenta enseguida de lo que busco y se la mete en la boca, en cada envestida del tío, elle engulle más y más mi miembro, que a esas alturas ya está en plenitud.

Cuando ya llevamos así un buen rato el tío se cansa de bombear y decide apartarse a un lado, ella no suelta mi polla, se pone de pie en el sofá para besarme y me dice: “que polla tan rica tienes, me gustaría tenerla dentro”, y dicho lo cual se tumba boca abajo en el sofá ofreciéndose para que me la folle a cuatro patas. Empiezo a embestirla, que culo tan rico, que durito y un coño depiladito y estrecho, me cuesta meterla hasta el fondo, y no será por lo lubricada que está la amiga. De repente dos tías se nos acocan, están entretenidas besándose, pero buscando el sofá tropiezan con nosotros. Enseguida se suman, me empiezan a besar, cuando se dan cuenta la posición en la que estamos una me coge de la polla y la otra mete la boca entre las piernas de chica que hasta el momento estaba recibiendo mis acometidas, pero ésta se levanta, parece que no le gusta… pero en realidad va directamente a besar a su mamadora y le dice “sigue comiéndome el coño cariño, pero también necesito una polla”. Ahora tengo dos tías jugando y peleándose por mi abultado miembro y una tercera acostada debajo de ellas jugando con sus chochitos, ahora se come uno, ahora lame el otro…

Ahora llega un tío y coge a la que está en el suelo y la pone en cuatro, yo agarro a otra y hago lo mismo, de tal forma que ambas quedan enfrentadas besándose apasionadamente e intercambiando jadeos. La que está libre de polla se tumba debajo y les ofrece su coñito. Las dos empiezan a repartírselo, juegan y juegan mientras que nos las follamos, ahora me doy cuenta de que la que está tumbada y siendo mamada por nuestras dos amigas, es Sidney. Y lo sé por la forma en que me chupa los huevos y el coño de la tía a la que me monto. Que delirio… no puedo más, me salgo del coño de mi amazona y descargo sobre mi chica todo el manantial de leche acumulado. Pero a la fiesta se unen las dos amigas y mientras mi semen riega la cara de Sid, ellas le van limpiando con la lengua mientras se besan, yo golpeo el cuello, la cara y los pechos con mi polla y me caigo exhausto.

Cuando logro incorporarme de nuevo, la fiesta sigue, noto unos labios en mi polla, labios que le están haciendo un trabajo de reanimación. Ahora veo algo más, mis ojos se están acostumbrando. Intuyo a Sid al otro lado de la habitación, me dirijo a ella. Está entre dos tíos, cabalgando a uno de ellos y el otro de pie le ofrece su erecto miembro, el cual Sid muy sensualmente aloja en su boca y le dedica una mamada increíble. El tío no para de decir “que buena estás y que bien la chupas”. Disimuladamente me acerco por detrás y empiezo a besarle el cuello, ella me reconoce enseguida y me besa, pero enseguida vuelve a su polla, está poseída, gime y suspira, jadea, está muy cerca del orgasmo. Meto la mano en la boca y me la lleno de saliva, la bajo hasta el culo de Sid lubricándoselo con cariño y esmero, acerco mi polla y comienzo a empujar. Es mi primer anal y creo que también el primero de Sid. Aprieto más y empieza a ceder, Sid no para de gemir, noto como mi polla va entrando poco a poco. Ella comienza a gritar, tiene dos pollas dentro y otra para chupar, no puede parar, grita, suspira, jadea…Todo el mundo comienza a rodearnos, los tíos todos de pie, comienzan a turnarse para ser chupados por Sidney, ella está sedienta de placer y va de una polla a otra sin control, sólo quiere exprimirlas y darles el placer que ella está recibiendo de nuestras pollas, que la están llenando y le están haciendo sentir mil orgasmos en uno.

Las chicas se tumban, se retuercen masturbándose, intentan tocar las tetase de Sid, incluso alguna la besa… Empiezan a masturbarse y a chupara las pollas de los tíos que están libres, mientras observan como Sid, sudorosa y lasciva sigue follándose a dos tíos y mamando todas las pollas que se le ponen a tiro.

Sidney no puede más y revienta en un gran orgasmo que nos llenan a mí y al compañero de sus maravillosos líquidos, agotada se sale y se tumba en el suelo, todas las chicas hacen lo mismo, juntando sus cabezas. Los chicos nos masturbamos y nos vamos corriendo sobre todas ellas.

La velada ha sido genial, excitante e inolvidable, y así se lo hago saber a Sidney, ella me lo ratifica cuando vamos camino del hotel para darnos un nuevo homenaje, esta vez más íntimo, privado y personal.

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