Dominación

Mi perra

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Mi perra

RESUMEN

Me encuentro escribiendo el resumen de un relato del que ni siquiera he escrito una sola palabra. Os diré, que no está en mi mano terminarlo, sino en la "boca" de mi PERRA. Veamos cuanto me deja escribir

Muchos relatos comienzan avisando que están basados en hechos reales o que son completamente ficticios. Este no será así. Podéis pensar lo que os dé la gana. Si os pone más pensar que es 100% real, adelante, no seré yo quien os diga que no, o si bien, preferís pensar que es ficticio, aplicad la misma regla de antes.

La única persona que lo sabrá realmente, mejor dicho, las dos únicas personas que lo sabrán con certeza, seremos la PERRA que me está comiendo la polla mientras escribo este relato y YO.

Antes de que continuéis leyendo os quiero avisar de algo:

No tengo ni idea de cuánto va a durar este relato, puede que deje de escribir dentro de media hora o dentro de cinco minutos.

Como castigo por haberme desobedecido, al correrse sin tener mi permiso, le he dicho a mi PERRA que contaré su historia en un relato y de ella dependerá cuanto escriba.

Como os he dicho hace unas líneas, tengo a mi PERRA entre mis piernas, comiéndome la polla y seguiré escribiendo hasta que consiga que me corra en su boca. Tiene prohibido tocarme, únicamente puede usar la boca, y para asegurarme de ello, que mejor que lo haga con las manos atadas a la espalda.

Os vuelvo a avisar, en el momento que me descargue en su boca, daré por terminado el relato y pulsaré el botón de enviar. Luego no vengáis criticando que el relato está a medias, no será por no haberos avisado.

________

Debería describirme, tanto a mi como a mi PERRA, pero para ahorrar tiempo, os pediré que os miréis al espejo y os veáis reflejados en el relato. Imaginaos a la otra persona como más o guste. Si quieres ponerte en mi lugar, imagina que mi PERRA es como desearías que fuese, si la prefieres tetona, imagínala con dos buenas ubres colgando, si te ponen jovencitas, adelante, tendrá la edad y físico que más te guste. Vosotras, haced lo mismo, poneos en el lugar de ella e imaginadme como os gustaría que fuese YO, puedo ser alto, bajo, musculoso, normal, con una polla enorme o más normalita, vosotras decidís.

Cada uno tiene sus preferencias así que usad la imaginación y listo, ya sabréis como son los protagonistas del relato.

_______

Tengo puestos algunos anuncios en páginas de contactos buscando una buena sumisa a quien usar a mi antojo y de vez en cuando publico algún que otro relato erótico en alguna página especializada (NO, NO soy Corn... o SI, que coño! Pensad lo que queráis) y me encontraba revisando el correo electrónico, filtrando los últimos correos recibidos, cuando uno de ellos atrajo mi atención al momento. Decía así:

“Hola Paisano.

He leído tu ultimo relato y me gustado mucho. Mira si me ha gustado que no he podido evitar masturbarme imaginando que era yo la protagonista del relato.

Me encantaría conocerte y que hicieses realidad conmigo lo que has escrito"

Normalmente, borro directamente este tipo de mensajes, porque el 99% de ellos, son debidos a la calentura del momento y no van más allá de un breve intercambio de correos que no llevan a ningún sitio. Pero, quizás fuese porque "en teoría" vivíamos cerca, o qué sé yo el porqué, pero la cuestión es que decidí contestarlo.

"Hola Paisana.

Me alegra mucho el que te haya gustado el relato y más aún que haya conseguido que hagas algo más que leerlo.

Ten cuidado con lo que deseas, porque podría hacerse realidad y acabarías arrodillada delante mío, con mi polla follandote la boca."

Listo, correo enviado. Ahora solo faltaba esperar si contestaba o ya se le había pasado el calentón.

No pasaron ni cinco minutos cuando recibí un nuevo mensaje de ella:

"Solo la boca? Y que le harías a esto?"

El mensaje venía con una foto en la que se veía como un dedo desaparecía dentro de su (?) encharcado coño.

Dejé el mensaje sin contestar, si estaba buscando que la calentase para terminar de masturbarse, se iba a quedar con las ganas.

Esperé al día siguiente para enviarle el siguiente mensaje

"Lo que me diese la gana, PERRA, te usaría cuando, donde y como quisiera.

Mira, ni tu ni yo queremos perder el tiempo, así que, si realmente deseas ser mi zorra, deberás demostrármelo.

Dentro de tres días, a la once en punto de la mañana, me enviarás una foto tuya desnuda con la siguiente frase escrita en tu cuerpo: <Paisano, quiero ser tu perra.>

De esta forma sabré que vas en serio y que sabes dónde te estás metiendo.

No quiero que se te vea la cara en ninguna foto hasta que llegue el momento de conocernos personalmente, así podrás dejarlo cuando quieras."

No pensé más en "la paisana" hasta pasados esos tres días. A eso de las tres de la tarde, abrí de nuevo el correo y ahí estaba, a las once en punto de la mañana había recibido un correo de ella incluyendo la foto tal y como le había pedido y con un texto diciéndome que estaba deseando empezar a cumplir mis deseos.

NOTA:

No me extenderé contando el resto de los mensajes que intercambiamos durante los siguientes días, solo os diré que la hice masturbarse con todo tipo de objetos que tenía en casa preparando sus agujeros para mí y más de una vez se fue a trabajar sin ropa interior, follandose para mi en los baños del trabajo.

Prefiero saltar al mensaje que cambió todo, que me abrió todas las puertas y la dejó a mi merced ya que la PERRA se está esmerando y le está dando un buen uso a su boca. No sé cuánto aguantaré y no quisiera tener que dejar aquí el relato.

CONTINUAMOS:

Un día estaba tomando un café tranquilamente en el bar de siempre cuando recibí un mensaje de ella que me hizo volver a casa de inmediato.

El día anterior le había pedido que me mandase una foto de ella desnuda, con la palabra PERRA escrita en sus pechos, pero la foto, debía tomársela en el balcón, para que cualquiera que pasase por la calle pudiese verla.

Imaginaos mi reacción al ver la foto. Lo de menos era ella, me dio igual que estuviese desnuda exhibiéndose en el balcón. Lo que me impactó es que reconocía los edificios que salían al fondo. Los veía continuamente al asomarme al balcón de la sala. Efectivamente, el azar, el destino, la casualidad, la providencia, habían obrado el milagro y la PERRA era una de mis vecinas.

Miré la foto con detenimiento intentando averiguar quién sería, por el ángulo de la foto, tenía la duda de si sería mi vecina de al lado o la del piso de arriba. La vecina del piso de abajo la había descartado al momento, con 70 años no podía tener unas tetas tan bien puestas.

Medité durante un par de días cuál sería mi siguiente movimiento, tenía que sacar el máximo partido de la situación y tras descartar varias ideas, finalmente me decidí a dar el paso.

Unos días antes de pasar a la acción, le había ordenado que mirase el móvil a las 8, 10 y 12 de la mañana en punto para ver si le había mandado algún mensaje con las instrucciones que debía cumplir.

Sabiendo que era el único vecino que vivía solo, cuando faltaban apenas tres minutos para las ocho de la mañana, le envíe el mensaje que por fin, me desvelaría cual de mis vecinas se había convertido en mi PERRA.

Me preparé un café con leche y me dispuse a esperar a que sonase el timbre de la puerta.

A las 8:30, tal y como le había ordenado, llamaron a la puerta. Traté de tranquilizarme para no echar todo a perder y con cara de extrañado abrí la puerta.

Allí estaba ella, misterio desvelado, mi PERRA no era otra más que mi vecina de al lado. Vivíamos puerta con puerta y en ningún momento habíamos sospechado que únicamente la pared de la sala separaba a la PERRA de su AMO.

La tenía delante de mí mirando a los lados nerviosa. Tenía el pelo mojado y cubría su cuerpo desnudo con una amplia toalla.

— Perdona que te moleste a estas horas, —empezó a decir. — pero me estaba duchando y de repente ha dejado de salir el agua caliente. He mirado a la caldera y sale la alarma de que está bloqueada. Podrías echarle un ojo? No tengo ni idea de cómo va.

— Como no, —contesté haciéndome el sorprendido. — déjame coger las llaves y voy ahora mismo. Anda, entra en casa que vas a pillar una pulmonía.

La vi entrar rápidamente en su casa dejando la puerta entreabierta y tras coger las llaves de mi casa, entré, como se suele decir habitualmente, hasta la cocina. Tras mirar la caldera como si la supiese desmontar con los ojos cerrados, solo tuve que pulsar el botón de rearme para ponerla de nuevo en funcionamiento.

Se abrazó a mí dándome las gracias, aprovechando para que notase sus pechos, aplastados sobre mi torso, a través de la toalla. Una vez se separó, me acompañó hasta la puerta y cuando fue a abrirla, dejó caer "accidentalmente" la toalla mostrándose completamente desnuda ante mí. Apenas tuve tiempo de ver su depilado coñito, cuando se agachó y roja como un tomate, recogió nuevamente la toalla.

— Dios! Qué vergüenza. —alcanzó a decir sin atreverse a levantar la vista.

— Tranquila, no pasa nada. —respondí. — Hay que tener cuidado con las toallas que las carga el diablo —le dije mientras abandonaba su casa, cerrando la puerta tras de mí.

Diez minutos después, recibí su mensaje:

"Amo, he hecho todo tal y como me ha pedido. He abierto el agua caliente y he cerrado el gas para que saltase la caldera. Después, he llamado al vecino para que me ayudase y al irse he dejado caer la toalla.

Dios!! Que calentón, estaba tan nerviosa que mi coño no ha dejado de chorrear en todo momento. Si llega a intentar algo, no sé si le hubiese parado."

Había salido todo a la perfección. La tenía completamente en mis manos, cachonda pérdida, deseando sentir mi polla dentro de ella.

Pensé en mi siguiente paso y no tardó en llegar. Al día siguiente, me crucé con ella en el ascensor y le propuse que me invitase a tomar un café en su casa como pago a mi "desinteresada" ayuda con la caldera. Ella, riendo, aceptó diciendo que si no me había parecido poco pago el espectáculo ofrecido. Tras decirle que tenía que recoger unas cosas en mi casa primero, quedamos para tomar el café en media hora.

A la media hora en punto, llamé a la puerta y me abrió ofreciéndome su mejor sonrisa. Me acompañó al salón y me dijo que la esperase allí mientras preparaba los cafés.

Cuando volvió al de cinco minutos con los cafés, vio esparcidas por el suelo, las copias de las fotos que me había enviado durante las anteriores semanas.

Se quedó plantada en la puerta del salón sin saber cómo reaccionar.

—Pero como coño has conseguido esas fotos? —consiguió articular finalmente.

— Todavía no te has dado cuenta, PERRA? — contesté sin dejar de mirarla a los ojos, sentado como estaba en el sofá.

Sus piernas se tambalearon y estuvo a punto de caer, pero consiguió apoyarse en el marco de la puerta y mantener el equilibrio.

— Sabes cómo debes actuar en mi presencia. —le avisé al tiempo que me levantaba del sofá. — Te lo había dejado bien claro y espero que hayas cumplido la orden que te di esta mañana.

—Sí, Amo. —consiguió decir finalmente, al tiempo que comenzaba a desnudarse, totalmente entregada a mí.

Cuando se quitó los pantalones, comprobé que efectivamente, no llevaba ropa interior y bajando la mirada, se arrodilló frente a mí.

Camine lentamente alrededor de ella, y le pedí que se separase las nalgas con las manos porque quería comprobar que había cumplido la orden dada esa misma mañana. Se inclinó hacia delante y se separó las nalgas ofreciéndome una perfecta visión de su culo, en el que estaba alojado un plug anal transparente.

Me puse delante de ella y le ordené abrir la boca para recibir por primera vez mi polla. La agarré de la cabeza y le clavé la polla hasta la garganta, provocándole una arcada y comencé a follarla. Mi polla entraba y salía de su boca a gran velocidad, abriendo cada vez más su garganta, golpeando con mis huevos en su barbilla. Cuando noté que no tardaría en correrme, le saqué la polla de la boca y tras hacer que apoyase la mejilla en el suelo, le quité el plug del culo. Escupí en el para lubricarlo y de un golpe le metí toda la polla en su ya dilatado culo comenzando a follarla sin piedad. Cuando me corrí en sus entrañas, salí despacio de su culo y rápidamente le volví a meter el plug para que no derramase ni una sola gota de mi esencia. La muy PERRA se había corrido nada más sentir mi polla en el culo.

Me senté en el sofá y le pedí que limpiase mi polla con su lengua hasta dejarla reluciente.

DIOS!, no aguantaré mucho más... escribir como la usé por primera vez, sumado al buen trabajo que está haciendo la PERRA con su boca, hará que este relato termine en bre…

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