Me cogí a mi novio

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Me cogí a mi novio

RESUMEN

Una semana antes de su cumpleaños, en septiembre pasado, como parte de su regalo me cogí a mi novio, fue una experiencia riquísima

Soy una mujer a la que le gusta disfrutar del sexo y ese era un punto en el que me entendía bastante bien con mi última pareja

Hace un mes aproximadamente estábamos mensajeandonos y me dijo: “mira lo que vi y se me antojó”, era una imagen de una mujer con un strap on penetrando a un hombre, a mí ya se me había antojado porque a él le gustaba que mientras se lo chupaba le metiera uno o dos dedos por el ano, él lo disfrutaba bastante, gemía súper rico y le dije que sí, que cuando quisiera, tenía él tantas ganas que esa misma semana me dio dinero para ir a comprarlo.

Una semana antes de su cumpleaños le cumplí su antojo, llegamos al motel y él ya estaba muy excitado, se sentó en la cama y yo estaba de pie, me acerco a él tomándome por la cintura y me agache un poco para besarlo, sus manos bajaron a mis caderas y después a mi trasero, me lo apretaba, me manoseaba y me quito el pantalón que llevaba, debajo llevaba yo una diminuta tanga negra que a él le encanta, también me quito la blusa y llevaba puesto un brassiere semitransparente y así me quede en ropa interior, solo hizo a un lado la tela que cubría mis senos que son 36D y me los junto con sus manos y los comenzó a chupar y a succionar, me encanta que me agarren los pechos es una de las cosas que más me excitan, y como él lo sabe lo hizo por un buen rato, lo detuve y comencé a agacharme hasta que estuve de rodillas obvio él ya la tenía súper dura y me la metí a la boca, tiene una verga bastante gruesa y con una cabeza muy bien definida que si bien no es la más grande que me he comido si me llenaba bastante bien, me encanta chupar vergas y con él no era la excepción, comencé con lengüetazos, recorriendo con mi lengua desde la base del pene hasta la punta, masajeándoselo y me lo metí de lleno a la boca, a él le gusta que me atragante cuando me lo mete hasta la garganta, le gusta escuchar cómo me atraganto y como se lo lleno de saliva y queda todo mojado, me gusta tanto mamar que duramos así casi una hora hasta que me levanto, me besó y me dijo, póntelo ya, tomé mi bolsa y le vendé los ojos, me dirigí al baño y me lo puse ahí estaba yo, lista para penetrar a mi hombre, media 14 cms de largo y de grueso medio, al salir él estaba sentado al borde de la cama y lo besé, el llevo su mano a tientas hasta que lo tocó y empezó a sobarlo, no aguanto la curiosidad y se quitó el vendaje y me pidió que lo dejara verme bien, obvio se lo mostré de una manera sexy tanto que me pidió chuparlo, me encanto ver como él también tenía mis mismos deseos.

Le dije “sube a la cama y ponte a gatas”, él lo hizo así, tomé el lubricante y le empecé a rozar el ano y también se lo puse a "mi" pene, se lo puse en la entrada y el me pidió que lo hiciera despacito, comencé a metérselo de a poco, el gemía y arañaba la almohada,” uuuuuuy mami que rico”, me decía... “te gusta?” yo le pregunté y él decía... “siiii mija se siente muy rico”, lo fui me tiendo más hasta que se lo metí todo, “ahhhhh mami que ricooo ya lo metiste todo verdad? lo siento todo adentro decía...”, yo se lo metía y sacaba lento, suave para que su ano se fuera acostumbrando y el no paraba de gemir y de expresar cuanto le gustaba de pronto se lo saque casi todo y se lo deje ir rápido y duro y el lanzó un gemido de placer como no se lo había escuchado, “si mami así, si, cógeme, ay mami, que rico”, eran las palabras que se mezclaban entre sus gemidos de placer, él estaba ahí empinado y yo dándole por el culo, le daba nalgadas y el gemía por fin lo que tanto se nos había antojado lo estábamos obteniendo, me quede quieta y le dije “cógete tu solito papi, muévete a tu gusto”, y así lo hizo, se lo metía y se lo sacaba se pegaba a mí para que se le metiera todo, lo estaba gozando y eso me excitaba mucho y le empecé a dar duro otra vez, “métemelo todo mami, hasta adentro, si, así, déjalo todo adentro tantito, ay que rico mija”, que rico estaba el gimiendo, el sintió que se vendría y me dijo “ahora tú”, me puso en 4 y me penetró él estaba tan lubricado como no lo había visto en los tres años que llevábamos juntos, me penetró sin ningún problema ya que él estaba súper lubricado, me la metió con un salvajismo riquísimo, me dio duro y rápido, él sabe cómo tomarme para hacerme llegar y en unos minutos ahí estaba yo retorciéndome de placer y gimiendo con un rico orgasmo, me corrí tanto que me chorreaba por las piernas , mis senos estaban duritos y bien paraditos, el me jalaba el cabello y seguía dándome duro, de pronto el gimió y el comenzó a venirse también, se salió y me los echo en las nalgas hasta que no quedo ni una gota, enseguida nos metimos a bañar porque aún nos quedaba toda la tarde por delante y obvio yo no me iría de ahí sin volvérmelo a coger y claro que a Mario esa idea le encantó!

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