Fue un excelente viaje en bus

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Fue un excelente viaje en bus

RESUMEN

Entonces Jaime se levantó y le metió a Lucía sus grandes medidas por el culo, ella solo gemía, y para tapar su ruido la agarré violentamente y metí su cabeza en mi entrepierna

Por mi profesión debo estar en constante viaje, la mayoría son por carretera, y nocturnos.

Siempre me voy con vestido y ropa interior muy cómoda, una pequeña cobija para arroparme cuando apaguen las luces del bus y empezar a darme ligeras masturbadas, jugar con mi clítoris, o jugar con mi senos. Aunque a veces las pajas no son tan ligeras, y confieso que se me han escapado algunos gemiditos que luego sé disimular.

Soy de piel muy blanca, un pompis bien proporcionado y de senos pequeños, delgada y bajita. Soy hetero, pero también algo bicuriosa, nunca lo había hecho con una mujer, hasta ese momento.

Esta vez me tocaba un viaje de unas 10 horas, se empezaron a montar todos los pasajeros, yo fui la primera en abordar, y en los asientos al otro lado del pasillo se sentaron un par de señores algo jóvenes, muy simpáticos, y nos pusimos a medio conversar, a mi lado no se sentaba nadie, ya la última pasajera subió al bus, era mi compañera de asiento, no pude evitar verle los senos, llevaba puesto un vestido de color claro, y como sus tetas eran bastante grandes, se podía notar la falta de brasier, con el aire acondicionado del bus sus pezones se marcaban por encima de la ropa, era delgada y su cola era muy poquita, tenía un rostro hermoso, de piel casi tan blanca como la mía.

Ambos señores también la vieron incluso uno de ellos hizo a levantarse a arreglar su maletín en la parte de arriba, pero me di cuenta por su sonrisa que solo era para arrecostarle un momento. Antes de que se sentara, a ella no le molestó para nada, de hecho se movió un poco para atrás, eso me calentó mucho. Casi inmediatamente tuve que sacar la cobija, la chica se sienta y también saca su cobija, en estos viajes, es normal que las personas lleven este tipo de cosas para cubrirse del frío.

Por fin el bus arranca y apaga las luces, nuestros asientos eran los últimos y dos filas delante de nosotros estaban vacías, pero como ya me había acomodado preferí quedarme, ya incluso muy disimuladamente me había quitado la tanguita, y me había desabrochado el brasier, apenas se veía dentro del bus, porque las cortinas iban cerradas, pero pude notar que mi linda compañera había hecho lo mismo que yo, y había puesto su tanga en mi asiento, la agarro, y le pregunto: "¿Disculpa linda, esto es tuyo?". A lo que ella me respondió algo ruborizada: "si, disculpa, no pensé que hubiera puesto eso en tu lado". Me sonreí y como tenía la mía en la otra mano, se la mostré y le dije: "no eres la única, tranquila", ambas nos reímos y empezamos a conversar, y a relajarnos, se notaban los movimientos por encima de nuestras cobijas, la suya era más grande y me fue arropando poco a poco, tomó mi mano y la puso sobre su vagina, la empecé a dedear poquito a poco, seguíamos conversando, pero algo más acaloradas.

Los señores que estaban allí se estaban dando cuenta de todo, y nos miraban de forma muy morbosa y cochina, eso me prendía más. Y a Lucía (la chica) también, no decían nada, pero nos miraban descaradamente. Lucía me quitó subió el vestido hasta las axilas, y abrí un poquito la cortina para que me pudiera ver completa, obviamente los señores también me veían. Y ahí si comenzaron a pajearse, ella me comía las tetas y yo la manoseaba, subí su vestido también, el culo de ella desnudo daba a uno de los señores (Jaime) que era quien estaba en el pasillo, el otro que era aún más guapo (Fernando) le decía a Jaime que le metiera el pene a Lucía. Ella dijo que no con su mano, se volteó y dijo: "si tienes condón si, sino por el culo", entonces Jaime se levantó y le metió a Lucía sus grandes medidas por el culo, ella solo gemía, y para tapar su ruido la agarré violentamente y metí su cabeza en mi entrepierna, ahí ella me dio la mejor mamada que me han dado en mi vida.

Jaime se dispuso a acabar Lucía y yo decidimos hacer un roce de vaginas, cosa más rica, le comí las tetas y Fernando me empezó a meter los dedos por el culo y cuando pudo expandirlo, que no tardó mucho, me penetró durísimo, pero fue más placentero que doloroso. Él y yo nos sentamos en mi puesto, a seguir cogiendo y Lucía se fue a devorarle el pene a Jaime, me dio cierta envidia y me puse a hacerle lo mismo a Fernando, en eso hicimos parada de bus para "descansar", y prendieron la luz, y Lucía y yo nos bajamos los vestidos pero no nos pusimos la ropa interior, así bajamos, seguía muy caliente, los otros 3 también, así que mientras esperábamos volver a subir, nosotras nos dimos algunos besos y nos abrazamos, Fer y Jaime nos abrieron del abrazo y nos abrazaron, pero esta vez hubo un cambio de parejas, fue lindo, Jaime me dio un gran beso y agarró una de mis nalgas. Me acomodó para que quedara de espaldas a él. Su paquete era grandísimo. Me mojé apenas lo sentí.

Por fin cuando pudimos subir, seguimos como habíamos quedado, hasta que todos llegamos al clímax y cada quién a su puesto. Al bajarnos nos dimos los números y aún mantenemos contacto. Pero nada más allá de "¿Cómo estás?" "¿qué tal te va?"...

Pero fue el mejor viaje que he tenido.

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