No hay prisa

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No hay prisa

RESUMEN

El recorrido de la lengua de Takeru por los testículos de Daisuke

Takeru amaba los sonidos que su ya novio hizo cuando le hizo esto a él. Los gemidos... los quejidos... la adorable y desesperada súplica.

-Por favor, te lo ruego... por favor, tómalo en la boca... ¿por favor... puedes lamerlo?... ¿tocarlo? Algo ¿¿puedes hacer cualquier cosa?!?

Relájate, no tenemos prisa... llegarás allí... Sabes que tarde o temprano esto será más de lo que tu pobre polla puede manejar... ella siempre está dispuesta a llegar, y tu tambien... ¿verdad? -. Él sonrió y suavemente se burlaba de él mientras su lengua danzaba por sus pelotas

-Oh Dios -. gruñó, muy consciente de lo que tenía reservado para él.

Takeru permitió que sus labios, su lengua y su boca continuasen sensualmente deslumbrantes y le dieran placer a las bolas... teniendo especial cuidado para asegurarse de que la polla necesitada y frustrada de Daisuke no sintiera tanto como una caricia accidental de su lengua... si no un golpe tranquilo.

En última instancia, él se correría... más o menos, y sería únicamente por los intensos placeres que estaba infligiendo sobre sus pesadas y sensibles bolas. Pero, el viaje para que él llegara sería uno que sería terriblemente lento y enloquecedoramente frustrante.

Con sus ronrones suaves y lujuriosos, Takeru se tomaría su tiempo... trabajando en él a un ritmo diseñado para poner sus pesadas bolas doloridas en una quemadura lenta... uno que generaría tal desesperación total en él que eventualmente sería demasiado para Daisuke.

Su polla simplemente comenzaba a temblar, espasmarse, babear... un breve instante de placer extático, seguido de la nada y la frustración... su voz suplicando su atención para que su orgasmo pudiera desatarse y completarse.

Pero incluso entonces, Takeru simplemente miraba... sonreía... sin ofrecer el alivio de ni siquiera un suave rastro de la punta de su dedo a lo largo de su súplica suplicante. En lugar de eso, miraba con diversión al ver la polla indefensa de su novio retorciéndose y moviéndose, tratando desesperadamente de explotar ... para encontrar una forma de desatar todos los cum acumulados atrapados en sus bolas como resultado de lo que su lengua suave y boca caliente Acababa de hacerles.

Y cuando llegó ese momento, Daisuke se agohó desesperadamente por la piedad, por que el la chupase... la acariciase... la tocase… cualquier cosa para que explotara, en lugar de esta enloquecedora tortura intacta, sintió que su polla no era capaz de aguantar, sin embargo, Takeru solo miraba con lujuria ardiente y sonrisa agradable y rostro tranquilo, esperando con calma.

Como sabía que lo haría, al final el frenético espasmo de su miembro se apagó y su desesperanza se hundió. Daisuke Miró su polla todavía hinchada y pesada con un puchero simpático, su orgasmo arruinado e insatisfecho había hecho poco para aliviar la plenitud de su erección.

- ¿Qué pasa? -. Takeru sonreía dulcemente cuando Daisuke dejó escapar un largo, lastimoso y atormentado gemido de frustración.

- ¿No lo sacaste todo...

-Todavía lleno y adolorido? -. preguntó inocentemente y suavemente, Takeru acunó las bolas de Daisuke en la punta de sus dedos, luchando contra una sonrisa en su plenitud y peso.

-Intentaremos de nuevo ¿si? Apuesto a que tal vez la próxima vez puedas dejar salir más -. Volvió a decir guiñandole un ojo de forma amable

Y con eso Takeru ronroneaba seductoramente y volvía a acariciar gentilmente una de las cálidas y adoloridas bolas de Daisuke nuevamente en la suavidad de su boca, y una vez más comenzó a sensualmente... suavemente... con el remolino de su lengua y la suavidad de su boca... sonriendo con el gemido de frustración de su novio al darse cuenta de que estaba lejos de terminar con él.

Aún quedaba mucho por hacer.

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