Nacimiento del harem (Cap. 2)

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Nacimiento del harem (Cap. 2)

RESUMEN

A la mañana siguiente el ama fue en busca de su perrita, y al llegar a la jaula su perrita le besó los pies y le adoró como a una diosa que rige su vida.

A la mañana siguiente el AMA fue en busca de su perrita, y al llegar a la jaula su perrita le besó los pies y le adoró como a una Diosa que rige su vida. Una vez que terminó de lamer los pies de su señora, preguntó qué clase de perritas eran sus primas, la perra dijo que eran dóciles, y que sabiendo buscar sus puntos débiles, serían unas perfectas alfombras a sus pies.

El Ama se dirigió a la plaza en busca de sus nuevas perritas, y mientras conducía, pensaba que obligaciones que les impondría a cada una de ellas. Al llegar a la plaza comercial, alcanzó a mirar a lo lejos a tres chicas de buen cuerpo, pero tímidamente paradas, eso le hizo pensar que ellas eran las primas de su lame botas; el Ama se acercó y lo que vio fue algo impresionante, esas tres chicas no tuvo ni que chasquear los dedos para verlas tendidas a sus pies apenas llegó donde ellas esperaban.

Al Ama se le ocurrió decir como prueba “pero que calor hace, y con lo cansada que estoy de los pies“, al escuchar eso, las tres perras sin decir nada se encargaron de solucionar esa incomodidad, una de ellas se puso a 4 patas y adoptó la pose de asiento, otra de ellas le descalzó para sobarle los pies y la última empezó a abanicar a tan bella señora.

Al ver la reacción de esas tres chicas, el Ama se dio cuenta de que serían un trio de perfectas esclavas dedicadas a cumplir todos y cada uno de sus órdenes, gustos o caprichos que ella tuviera en mente. La domina ordeno se arrodillaran delante de ella, no pasaron más de tres segundos y esas sumisas ya estaban a sus pies listas para recibir órdenes, fue entonces que su señora les puso un collar BDSM a cada una de ellas tal y como se lo hizo a su prima el día anterior. Hecho esto se hizo seguir de la misma manera que su prima lo hizo un día antes y al llegar a su auto, las encajueló y así evitar riesgos innecesarios de que fuera a ser denunciada al saber sus perras la ubicación de su reino.

Al llegar a su destino, el Ama las sacó de la cajuela y las tres arrastradas le besaron los pies nuevamente, para después seguirla a cuatro patas hasta el vestíbulo de su mansión, en donde apenas se abrió la puerta, la primera esclava del Ama le dio la bienvenida lamiendo sus bellos y adorables pies, para después limpiar con la lengua la tierra de los zapatos de su diosa con la lengua. Terminado el ritual de bienvenida, el Ama ordenó a su perrita llevara a sus tres nuevas perras para encuerarlas.

Esa tarde ya hacia lloviendo y empezaba a bajar la temperatura, lo que a la dueña de esas perras se le ocurrió decir a manera de burla. “perritas hoy pronostican hará mucho frio, así que no estarán desnudas del todo, les permitiré usar un mandil para que se cubran del mal clima”, habiéndose burlado de sus perras, su prima se las llevó para desnudarlas y ponerles sus mandiles.

La dueña de las perritas se retiró a su dormitorio y desde ahí encendió el micrófono que incluía el collar además del GPS, así podría darse cuenta si sus perras tramarían algo ya fuera para agradarle o para hacerle daño, y le sorprendió escuchar lo que dijeron las tres nuevas perritas a su prima “caramba prima que hermosa Ama nos has conseguido” ¿se habrá dado cuenta que somos lesbianas?

El Ama se quedó sorprendida de lo escuchado y de inmediato empezó a planear como usaría a su favor ese secreto que había descubierto. Sigilosamente el Ama salió de su dormitorio para ver que hacían las esclavas y se percató de que ha dormían encueradas dentro de sus jaulas, tal y como lo hizo su primera perrita el día anterior, eso le invitó a regresar a su dormitorio y empezar a planear como aprovechar la tendencia sexual de ese grupo de esclavas.

Al comenzar el día siguiente fueron llamadas por su nueva dueña para darles sus deberes. Una sería su chofer, a otra la nombro cocinera, a otra la designó como su manicurista-pedícurista y masajista y a su primer perrita la nombró Ama de llaves, todas agradecieron sus nuevos puestos de trabajo a desempeñar. Les enseño el arte de comprender y obedecer órdenes sin tenerlas que decir, todo bastaría en palmadas, chasquidos y silbidos, obligándolas a poner atención se les aclaró que en su reino no hablan las perras, por lo que deberían aprender a comunicarse con ella para expresarles sus necesidades, habiendo dicho a las perras sus nuevas órdenes, cada una se retiró a cumplir con todas las tareas que debía cumplir cada una; las perras hicieron una reverencia a su majestad y sin dale la espalda se retiraron al instante.

Ya en la noche la dueña de ese naciente harem las hizo presentarse dando un fuerte silbido al cual las perras atendieron y en pocos segundos ya estaban las cuatro delante de su Ama en pose de adoración. El Ama les comunicó que había ideado la forma en que ellas se harían entender. Vamos a ver perras, la manera en que podrán comunicarse conmigo será la siguiente:

—Cuando tengan hambre, traerán en el hocico su plato, así me enteraré de que tienen hambre.

—Si desean beber agua deberán sacar la lengua como las perritas que son. Solo podrán beber agua del retrete asignado solo para ustedes.

—Para realizar sus necesidades, ya que son perras, esas las harán en el jardín, cada una va a elegir una esquina del jardín para orinar y para cagar harán un hoyo para enterrar sus eses y no se apeste el ambiente.

—¿Alguna duda mis perritas?

Las perritas al tener prohibido hablar, únicamente agacharon la cabeza en señal de que no había dudas. El Ama dijo “se me olvidaba para contestar afirmativamente deberán menear la cola como perritas agradecidas, eso le provocó una risa incontrolable al Ama solo de imaginar a sus perras moviendo la cola como todas unas verdaderas perras y cagando en el jardín.

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