El peluquero atrevido

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El peluquero atrevido

RESUMEN

Desde la adolescencia me cortaba el pelo, su sala de espera estaba distante del sillón el cual estaba cubierto por plantas en macetas grandes y otras en macetas colgantes.

Lo conocía desde los 15 años y por razones de trabajo me cortaban el pelo donde encontraba que me atendieran sin esperar demasiado, una mañana que estaba de franco pase por su peluquería y estaba vacía seguí caminando y pensé que sería bueno cortarme el pelo así que regrese, su peluquería tiene una ventana grande y una puerta de vidrios oscuros, entre y se alegró por mi regreso yo ya tenía unos 22 años, charlamos un ratito y luego de sacarme la campera me senté en el sillón, me coloco la bata y comenzó a lavarme el pelo, luego comenzó a cortarme el pelo y no me di cuenta pero cada tanto me apoyaba su bulto ya sea en el hombro o en algún brazo, al principio pensé que lo hacía por comodidad al cortarle el pelo pero en un momento ya me empezó a molesta por que era muy constante hasta que en un momento apoyo su miembro en mi mano, luego lo repitió otra vez pero su miembro ya estaba duro y ya me daban ganas de manotear su pedazo, cuando ya termino de cortarme el pelo empezó a retirar el pelo cortado que tenía sobre la bata por la nuca y el pecho paso un cepillo dejando caer el pelo en el hueco que se formaba entre mis piernas, luego me peino nuevamente y al dejar el peine con su mano comenzó a sacudir el cabello de entre mis piernas más precisamente sobre mí ya dura pija a la vez que apoyaba nuevamente su pija en mi mano, y esta vez moví mis dedos acariciándole su bulto, el con mas énfasis siguió tocándome sobre la bata, coloque su mano sobre su bulto y me dijo...

-¡espera ya vengo!

Fue hasta la puerta y puso el cartel de (enseguida regreso) y apago las luces, me saco la bata y me arrincono empujándome a su baño y haciéndome sentar en el inodoro y sacando su pija me dijo...

-¡dale chupámela! Yo le dije.

-¡para... que te pasa vamos despacio! Y me dijo con tomo dominante...

-¡dale guacho chupámela si te gusta putito, hace años que venís mirándome el bulto te pensas que no me di cuenta!

Su verga ya estaba rozando mis labios que ya estaban babeando, pero su modo no me gustaba, me tomo del cabello y me dijo...

-¡dale abrí la boca no te hagas rogar que te conozco!

Sin darme tiempo a nada indio su pija en mi boca hasta sacarme la respiración, intente pararme pero me empujó desde los hombros y comenzó a meter y sacar su verga de mi boca la cual no era ni grande ni chica.

Mi culo comenzó a dilatarse y sentí como se me mojaba mi ano, coloque mis manos en su culo y empecé a hundirme su pija en mi boca y me dijo.

-¡viste como te gusta guacho puto!

De repente me toma de los brazos y me hace parar y me pone de espalda a el bajándome los pantalones rápidamente te toma su verga con una mano y me la mete rápidamente en mi jugoso culo mientras me decía...

-¡qué fácil te entra guachito!.. Y comenzó a cogerme metiéndomela hasta las huevos dándome un hermoso placer la sentía cómoda dentro mío y como no verá muy grande por momento no la sentía sus embestidas eran cada vez más fuertes y ya no me hacía ni cosquillas debido a mi dilatación, comencé a mover mi culo y comencé a sentir placer, coloco su mano en mi cuello y me dijo...

-¡te gusta putito! Y le dije...

-¡si me encanta como te moves! y comencé a gemir fingidamente para dejarlo satisfecho, y mientras fingía le dije algo que lo enfureció...

-¡dale cogeme más fuerte, eso es todo lo que tenés papiro!

Se puso furioso y apretándome el cuello aumento la fuerzas de sus embestidas metiéndomela hasta los huevos, continúe fingiendo placer hasta que me largo su leche dentro de mi culo, al sacarme la pija su leche comenzó a chorrear por mis piernas, las apreté para no perder su jugo y poder disfrutarlo mientras caminaba hasta mi casa, cuando llego a mi casa sentí ganas de ir al baño, me senté en el inodoro y de golpe siento como un chorro de semen salen de mi ano seguidos por dos chorritos más, el culo me dolía pero era un dolor placentero, luego me paro y miro el inodoro el cual estaba blanco y espumoso por la mezcla de semen y agua.

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