Vicio y perversión (4): Folladme perros, folladme

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Vicio y perversión (4): Folladme perros, folladme

RESUMEN

El chaval no perdía el tiempo y mientras nos besaba, agarraba nuestros paquetes con las manos y nos magreaba las pollas por encima del pantalón.

Hoy os quiero contar como Xavi y yo nos follamos hace un par de meses a David, el chaval que os mencioné anteriormente y que trabajaba de taxista.

Aquella noche de sábado, andábamos Xavi y yo bastante calientes y con ganas de marcha, así que estuvimos tomando unas cervezas en un pub que solemos ir. Este sitio nos gusta mucho, por qué para pescar alguna presa es ideal, siempre está lleno de niñatos y tíos buenos de todos los gustos sexuales, gais, bisexuales, y heteros. Esa noche conocimos a David, estaba allí solo tomándose una copa, y rápidamente entablamos conversación y congeniamos con él. El chaval era bastante simpático, muy guapo y estaba buenísimo. Después de varias copas y de hablar un buen rato, nos lo llevamos a mi casa para hacer un trio. Pero antes de llegar esto, os contaré, por qué estaba tan caliente y cachondo, y por qué me pasé todo el día con la polla empalmada y dura como una roca.

Por la mañana, Adri, el chaval que viene los sábados al taller, me había puesto muy cachondo contándome lo que hizo la noche anterior en su coche. Por lo visto, había ligado con una tía que conoció en la discoteca donde estuvo, y mientras me lo relataba el cabrón no paraba de cogerse el paquete y rascarse la polla. Según me contó, la tía era ya madurita, de las que buscan chavales para darse un gustazo en el coño, y los vuelve locos de placer... Palabras textuales, "Le eché un polvazo del quince tío, y le estuve abriendo el coño con el nabo hasta que me dio la gana". Ya podréis imaginaros como me puso el niñato con la conversación, me sudaba todo el cuerpo por la excitación, y la erección que tenía en la polla me iba a romper la bragueta del mono de trabajo. Toda la mañana estuve disimulando la empalmada de polla, y evitando hablar cara a cara con Adri, para que no se diera cuenta.

Después por la tarde me fui un rato al gimnasio, y cuando llego me dice Xavi, que ha contratado a un monitor nuevo de zumba, y que asistiera a la clase por qué el tío era un máquina, y que además, estaba buenísimo y tenía un culo tremendo. Evidentemente, Xavi tenía razón, el colega tenía un culazo maravilloso, de esos respingones, con los glúteos duros y redondeados, y perfectamente separados por la costura del pantalón de deporte. Por delante tampoco estaba mal, se le marcaba un hermoso y considerable paquetón, que danzaba arriba y abajo al mismo tiempo que el tío saltaba bailando. Me pasé toda la clase mirándole el culo y la bragueta, así que no aprendí casi nada, aunque tampoco tenía mucho interés por el zumba, al contrario que por el profesor.

- ¿Te gusta como da Bruno la clase de zumba?

- Más que la clase de zumba, lo que me gusta es Bruno... Que está el cabrón para comérselo entero, jajaja. -

- Jajaja... (Susurrándome) Pues yo ya me lo he follado colega. -

- ¡No me jodas!... Que cabrón eres... ¿Y que tal? -

- ¡Uffff!... De escándalo tío. Te hace una mamada en la polla con esa boquita, que alucinas de gusto colega, y además, le encanta chupártela sin parar hasta que te corres en su boca. -

- Y el culazo ese que tiene... ¿Se lo follaste? -

- ¿Tu que crees Joni?... Pues claro tío. Le metí una follada por detrás que le partí el ano en dos... Y como chillaba de gusto la maricona... ¿No ves lo macho que se le ve dando el zumba?... Pues follando es una maricona loca, y una guarra viciosa que hace todo lo que le pides. -

- ¿Y cuándo te los has follado tío, que no me has dicho nada? -

- Si es que no te veo desde el lunes joder... El miércoles me lo tiré aquí en el gimnasio. Vino a hacer una prueba para el trabajo de monitor de zumba, y al final una cosa llevó a la otra y terminamos follando como conejos, en esta misma sala, ahí delante de los espejos. -

- Joder tío... ¿Habrás limpiado el semen del suelo, no?... Jajaja. -

- Jajaja... ¡Que cabrón! -

- ¿Y cuándo quedamos para follárnoslo?... Por qué yo tengo que meter mi polla en ese culito tan rico que tiene. -

- Tranquilo colega, y no te preocupes que ya quedaremos, y podrás meterle la polla por donde tu quieras. -

Después de este paréntesis, para contaros mi día y el porqué de mi calentura, volvemos al punto en el que estábamos los dos con David en mi casa. Desde el principio, el niñato dejó muy claro lo que le gustaba hacer en el sexo y lo que no. Al final terminó haciendo de todo, como una guarra viciosa. Nos dijo que era versátil, pero que le daba más placer dar por culo que recibir, y lo que más le gustaba de todo era chupar pollas y que se corrieran en su cara. Después nos preguntó a los dos de que palo íbamos, si éramos activos o pasivos, y si éramos pareja. Antes de que pudiera contestarle, Xavi se me adelantó y le dijo que si, que éramos pareja y que llevábamos dos años juntos. Me quedé un poco extrañado, no sabía por qué Xavi no le había dicho la verdad, y que éramos simplemente colegas. Cuando el niñato se levantó para ir al servicio, le dije a mi amigo que viniera conmigo a la cocina para coger unas cervezas, y preguntarle por qué no le había dicho la verdad.

- ¿Por qué le has dicho al chaval que somos pareja? -

- Calla ya tío... No quiero que pase lo mismo que cuando nos follamos al Cristián, el hermano del Oscar... ¿Te acuerdas que le dijimos que éramos colegas, y el niñato no me hacía ni puto caso, por qué le gustaba más tu y al final me tuve que pajear la polla yo solo para correrme? -

- Si ya me acuerdo tío, aquella follada fue una mierda, y encima nos pilló sin nada que darle para someterlo. -

- Por eso se lo he dicho. Si él cree que somos pareja nos dará placer por igual y aparte porqué me gusta jugar con los niñatos estos chupa pollas... ¿Tienes algo aquí para echarle en la cerveza? -

- Si, ya le echado un éxtasis en las nuestras y en la cerveza del niñato lleva tres. Jajaja... Ya verás Xavi, dentro de un rato éste maricón nos va a suplicar llorando, que le metamos las pollas enteras y a pares... Se va a convertir en una perra salvaje. -

- ¿No tenías otra cosa tío?... ¿No sabes ya, que cuando me tomo un éxtasis me pongo como un puto animal y no mido mi agresividad?... Esto va a ser una puta locura colega. -

- Por eso lo he hecho tío, quiero ver como le destrozas el culito que tiene y como lo violas como un salvaje... ¡Uffff!... Mira como se me ha puesto la polla, toda tiesa, solo de imaginármelo colega. -

Llevaba razón Xavi, y lo sé por qué lo he visto con mis ojos. Cuando toma éxtasis se descontrola por completo, es otra persona, un sádico super agresivo, un salvaje feroz e implacable, que solo quiere saciar su hambre de vicio, sin importarle la violencia que ejerce sobre la otra persona y el dolor que le puede causar. Pero a mi me encantaba verlo así.

Cuando David salió del baño, nos tomamos la cerveza mientras seguíamos hablando de sexo, y al cabo de unos minutos ya estábamos calientes como perras, y el niñato más, que se había tomado triple ración. Se sentó en medio de nosotros dos y comenzó a comernos la boca, metiéndonos la lengua hasta la garganta. El chaval no perdía el tiempo y mientras nos besaba, agarraba nuestros paquetes con las manos y nos magreaba las pollas por encima del pantalón. Poco tardó en liberarlas y sacarlas fuera de los calzoncillos, y agacharse para chuparlas una tras otra. No me extrañaba nada que le gustara tanto chupar una polla, se notaba que no eran las primeras que se comía el mamón, las devoraba con codicia y con un gusto que te volvía loco de placer, haciendo que te levantaras del asiento para clavársela más adentro.

Primero besaba en la boca a Xavi, para luego bajarse hasta su polla y mamársela un buen rato, al mismo tiempo que me agarraba a mí el pollón y me lo masturbaba con la mano. Después lo repetía conmigo, me besaba dejándome en la boca el saborcillo de la verga de mi colega, y a continuación se metía mi polla entera en la foca y la devoraba. Así estuvo el mamón bastante tiempo, hasta que se levantó y empezó a quitarse toda la ropa, haciéndonos un espléndido estriptis. Mientras se desnudaba, el niñato iba moviéndose y bailando al son de la música House que sonaba de fondo, y la verdad es que lo hacía bastante bien y te calentaba la polla mirarlo. De pronto se tiró de rodillas al suelo, dándonos la espalda y enseñándonos bien el culo y se recorrió todo el salón a gatas, para que le viéramos como se le abría el culito al arrastrarse.

Ya se percibía a leguas sin lugar a dudas, que el maricón llevaba encima un colocón del quince, y aunque quisiera el chaval no podía disimularlo. Tenía la boca desencajada y mojada de babas, la respiración súper acelerada, le sudaba todo el cuerpo y no paraba de estirarse la polla como un bestia. Me levanté y me situé con el pollón delante de su cara, le pegué unos cuantos golpes con el en el rostro y después se la metí en su boca de chupona. Xavi, que ya estaba como una fiera en celo, se arrodilló detrás del niñato y le envergó el culito sin tan siquiera avisarle, metiéndole de un solo empujón toda la polla por el ojete. Como sería de grande la presión de su pollón y el dolor que sintió el niñato en el ano, que me mordió la polla al no poder chillar. Me dolió un huevo colega, y en ese momento mi instinto fue arrearle un guantazo en toda la cara, y la reacción del putón vicioso fue comerme la polla con más violencia y ferocidad.

- Te gusta que te peguen... ¿Eh putita? -

- ¡Mmmmm!... Siiiii... Pégame, dame fuerte cabrón. -

- A este maricón chupa pollas le va el sexo duro Joni... ¿No lo ves Tío?... Al niñato le gusta que le peguen y que dos bombones como nosotros lo traten como lo que es, como una perra caliente y una guarra traga pollas... ¡Joder joni!... ¡Que culo tiene el cabrón!... ¡Que gustazo colega! -

Me tendí en el suelo debajo del niñato, para capturar su polla con la boca colocándome en un delicioso 69, y de esta forma poder mirar en primer plano, como su culito se zampaba y se tragaba una y otra vez la grandísima verga de mi colega. Xavi miraba hacia abajo y veía como le mamaba la polla al chaval, como me tragaba todo el tronco hasta los huevos y me la sacaba de la boca bien ensalivada. Eso le excitaba muchísimo y le estimulaba su parte agresiva, poniéndolo como un puto bellaco, y follándose el culo del chaval con una violencia desmesurada. Le echaba la cabeza hacía atrás tirándole fuerte del pelo, mientras arremetía contra el ano cada vez más rápido, jodiéndoselo con brutalidad, y metiéndole el pollón todo lo que podía por el recto... ¡Joder, era un puto canalla!

- Ayyyy... Ayyyy, cabrón... ¡Que dolor más grande!... Para cabrón... Paraaaaa. -

- Calla putón... Abreeeee... ¿No querías polla?... Pues toma polla maricón, y tragatela entera... Asiiii... Que sé que te gusta guarra. -

Xavi estaba desfasado y fuera de si. De pronto le sacó la polla del culo y le metió del tirón el puño hasta el codo. El niñato escupió a toda velocidad mi polla de su boca, y soltó un grito que le desgarró la garganta, y que tuvo que sonar en todo el edificio. El pobre niño se lamentaba, se quejaba de dolor a voces, suplicándole a su violador que le sacara el brazo del culo, y todo esto llorando a lágrima viva por la impotencia de no poder nada. Aquello me puso al límite, mi calentura aumentó un 1000% en dos segundos, había tocado techo... y ese momento, me apeteció una buena follada en el culo con la polla del niñato. Me puse a cuatro patas delante de David, y yo mismo me envergué el ano con su pollón. Tengo que decir que el chaval tenía una buena verga, no tan grande como la Xavi y la mía, pero si que era gorda y cabezona, y de unos 20 centímetros de longitud.

El caso es, que cuando me la clavé en el agujero y la engullí entera hasta los cojones, a mí me supo a gloria. Quería de algún modo, aplacar la angustia del niñato dándole placer en el cipote con mi culo, y que gozara envergando y envergado al mismo tiempo. Pero Xavi no se controlaba, era una bestia indomable y cruel, le golpeaba cada vez más duro y más fuerte, hasta el punto que parecía que me estaba follando a mi el culo con su brazo, como si quisiera traspasar el cuerpo del chaval para llegar hasta mi. El niñato se agarraba fuerte con sus manos a mis caderas, bombeando intensamente y haciéndome daño con su polla, al tiempo que descargaba toda su furia mientras me penetraba el ojete. De alguna manera, David quería que yo también sufriera en mi ano el dolor y el acoso que él sentía en el suyo por parte de mi supuesta pareja, que gritara de angustia igual que él, y que Xavi me pudiera oír bien alto.

La cuestión es que yo chillaba, si, pero de puro gusto, y cada vez movía el culo más rápido y empujaba más fuerte contra él, pero para que me diera más placer con su follada. Mi polla y mis huevos, saltaban sin control cada vez que la polla del chaval entraba y salía de mi culo. Dentro de la brutalidad de su envergada, noté sus pollazos más reposados y apacibles, y me di cuenta que Xavi le había sacado el brazo, liberando la presión de su ano. Había ido a la cocina y había vuelto con un pepino enorme en la mano. Tengo que decir que hace dos meses no tenía todavía el consolador, Xavi me lo trajo un día porque le encanta esos juguetes, (y a mi también) y disfruta metiéndomelo por el culo cuando follamos.

Xavi apoyó su mano en la la espalda de David y lo empujó hacia abajo, hasta que su cuerpo descansó por completo sobre el mío, y yo quedaba tumbado bocabajo en el suelo. Ahora lo tenía en lo alto corneándome el ano sin descanso, subiendo el culito arriba y abajo, mostrándole a Xavi el orificio anal súper abierto a cada movimiento que daba, mientras el sádico de mi colega lo miraba atentamente y se preparaba para meterle el pepino por detrás.

- Fóllame perro... Fóllame, y destrózame el puto culo... ¡Siiiii! -

Sin más contemplaciones se lo introdujo hasta el fondo del ano, haciendo aullar al niñato de dolor y placer, con intensos y enérgicos movimientos de mete y saca. Al mismo tiempo, las penetraciones en mi culo por parte del pollón del chaval se hicieron cada vez más rápidas, más profundas, más duras y breves, hasta que sentí calor muy intenso y potente en el esfínter. El cabronazo se estaba corriendo dentro de mi culo, llenándome el ano de leche caliente y espesa, mientras gritaba, gemía, y jadeaba como un perro de gusto.

- Siiiii... Cabrón... ¡Que gustazo de culo!... Toma perro, tragaaaa.

- Ahora prepárate guarrilla, y abre bien ese culo, que te vamos a meter la polla los dos... A pares te las vas a tragar maricón. -

Continuará...

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