Mi novia me hizo cornudo (2)

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Mi novia me hizo cornudo (2)

RESUMEN

Después de todo lo ocurrido la noche siguiente, Gonzalo ya había sacado su pedazo al aire, Clara avergonzada no quiso mirarlo, desvió la mirada hasta que Gonzalo agarró la mano de ella y se la llevó a la verga.

Luego de haberme contado todo, Seba se fue, yo estaba confundido, con la cabeza a mil, no entendía nada, mi mundo se venía abajo.

Me senté en el sofá del living y comencé a pensar en toda la información que mi cabeza había recibido tan de golpe, no lo podía creer.

Se me venía a la cabeza la imagen de Clara olvidándose de nuestros siete años de noviazgo, cediendo ante el poderoso deseo de la tentación y a Gonzalo gozar ese momento.

Recordaba momentos con ella en la cama, post sexo, hablando sobre el tamaño y diciéndome que para ella la mía era perfecta, que cada vez que la tenía cerca no podía no tentarse y comerla a besos...

Sentí el ruido de llaves abriendo la puerta, que me sacaron de ese estado de shock, era Clara. Previa la visita de Seba le había mandado un mensaje, ni bien desperté, preguntando donde estaba y ella no había respondido nada.

Entró vestida exactamente como había salido el viernes a la noche, "Hola" me dijo, algo cortada, y me saludo con un beso en la boca.

-A dónde estabas? le pregunté.

-Estudiando con las chicas en lo Gonza.

En ese momento pensé "y así vestida vas a estudiar?", pero no dije nada, la cabeza me carburaba a mil, no podía no pensar que venía de echarse otro polvo con Gonzalo.

Por lo que quise ponerla a prueba, me le acerqué y la empecé a besar en el cuello, ella me decía "Para Facu... no tengo ganas... además me vino" inmediatamente lleve mi mano a su tanga y efectivamente era cierto, tenía una toallita.

Por lo que me tranquilicé un poco, si hay algo de lo que estoy seguro es que Clara ni en pedo garcharía indispuesta.

Compartimos un rato, y me fui del depto. no soportaba su cara de culo. Si bien se había enfiestado una pija descomunal la noche anterior, seguía en papel de víctima (sin saber que yo sabía todo) mostrándome lo mal que estuve en "Haberme agarrado" a su amiga/compañera Agustina. Salí sin rumbo, y termine en lo de Seba. Para mi sorpresa, se había encontrado nuevamente con Gonzalo y tenía noticias para mí.

Seba pasaba a ser un espía prácticamente, o en realidad un emisario, no hay duda alguna de que Gonzalo le contaba todo para asegurarse que me enterara lo que había hecho con Clara. No sé si con el objetivo de que me pelee con ella o por el solo morbo de refregarme en la cara que se había empomado a mi novia.

Más allá de que yo estaba enojado, muy enojado, no tenía dentro de mis planes dejar a Clara, no era para nada fácil, yo estaba muy enamorado, además compartíamos depto., etc.

Mi idea era que Clara se quebrara y me confesara todo, y tal vez perdonarla, (en realidad no sabía bien que hacer, no sabía cómo manejar la situación) pero eso no iba a pasar, o por lo menos no en ese momento.

Seba pasó a contarme el episodio matutino, o más bien siestero.

Post garchada en la camioneta Gonzalo llevó a Clara a nuestro departamento, ella llegó e instantáneamente se acostó a dormir, yo llegué un rato después.

Al despertarse y verme dormido, además de notar que no estaba en sus mejores días, decidió cambiarse rápido (agarró la misma ropa con la que había salido, una pollerita blanca de jean, una remera fucsia muy escotada y un conjuntito de ropa interior del mismo color, del cual solo se puso el corpiño, la tanga ya la tenía puesta), se sentía culpable por lo que había pasado...

Se arregló un poco, se puso una toallita y se fue a lo Gonzalo, confundida y aturdida. (Gonzalo vive solo en un depto propio)

Claramente en lo Gonzalo no estaba ninguna de sus amigas/compañeras, sino solo él.

Él la recibió con el torso desnudo, en short.

G: Hola nena...

C: Hola... - Saludó tímidamente Clara con un beso en la mejilla a Gonzalo

G: Vení, pasa... - La hizo pasar y se sentaron en un sillón muy amplio

C: Gonza, estoy muy confundida... Anoche no era yo, me parece que perdí el control sobre mi misma...

G: Si, seguro que lo perdiste, y me encantó... - Gonzalo ya comenzaba a acercar su cuerpo al de clara

C: Estoy muy confundida... - Clara estaba desconcertada.

G: A ver si esto te sirve de algo... - Gonzalo se le encimó y la empezó a besar

C: No Gon, pará... No puedo seguir con esto...

G: Me vas a decir que anoche la pasaste mal? -Gonzalo tenía bien apretada a Clara contra él, la apretaba contra su cuerpo y metía una de sus manos entre sus piernas y con la otra comenzaba a tocar sus gomas...

Clara no podía contenerse y le empezaba a dar besos pequeños y cortos pero muy mojados en la boca a Gonzalo.

C: Si, la pasé muy bien... Pero... -Gonzalo le besaba el cuello, la voz de Clara comenzaba a entre cortarse, el hijo de puta ya la estaba encendiendo.

G: Querés que nos echemos un polvazo como el de anoche?

C: No, Gon, pará, en serio... además estoy indispuesta...

G: Y? que tiene?

C: Y no! ni en pedo! no me gusta!

G: Bueno... haceme un pete entonces, hermosa...

C: Que!?? Vos estás loco!?... No, además ya me voy, Facundo seguro ya se debe haber despertado. -Por un instante Clara volvía a recordar nuestros 7 años de amor y salía del estado de excitación.

G: Loco por vos... Dale, un pete y te vas... -Gonzalo empezaba a tocarse la verga por arriba del short..

C: No Gonzalo!! no!! - Decía Clara molesta.

G: Daaale! me vas a decir que cuando estás indispuesta no lo peteas a Facundo?

C: Si bueno, pero él es mi novio... -Gonzalo intentó nuevamente llevarla hasta abajo, como había hecho la noche anterior en la camioneta, pero no lo logró. Mi novia esta vez estaba sobria y no cedía...

G: Bueno, una paja al menos...

Gonzalo ya había sacado su pedazo al aire, Clara media avergonzada no quiso mirarlo, desvió la mirada hasta que Gonzalo agarro la mano de ella y se la llevó a la verga.

Clara ponía su mirada absorta sobre esos 20 centímetros de poronga, no lo podía creer...

Estuvo así durante unos cuantos segundos hasta que esbozó una sonrisa...

G: De que te reís? -preguntó Gonzalo riendo.

C: Es que tengo pocas imágenes de anoche, estaba muy borracha, y ahora que estoy sobria estoy verificando. No puedo creer lo grandote que sos... (Y si bien Gonzalo tiene un cuerpo trabajado, solo se refería a su pija)

G: Jaja, te gustan las vergas grandes?

C: No sé, nunca vi una tan grande, pero anoche la pasé muy bien, así que supongo que sí...

Clara pajeaba lentamente ese miembro gigantesco mientras no le despegaba los ojos de encima.

Gonzalo sonreía y festejaba por dentro, estaba confirmando su gran superioridad en cuanto a tamaño sobre mí.

G: Vení divina, cométela... -Gonzalo agarró de la nuca a Clara e intento hacerla bajar, pero Clara se resistió. -Estaba firme en su postura

C: No boludo, te dije que no!

G: Daaaale Clara, chupala un poco nomás, por favor...

C: Mmmmm... No... (Se hizo la pensativa durante un segundo para hacerlo desear) No, de verdad... te dije que no, si seguís me voy... elegí: una paja o nada... A Gonzalo no le quedó otra que aceptar la oferta.

Clara empezaba a pajear cada vez con más fuerza la pija de Gonzalo, mientras sus lenguas se tranzaban. A diferencia de mi que le alcanzaba con hacerlo con tres o cuatro dedos (por lo general tres) para Gonzalo necesitaba usar toda su mano que no alcanzaba a cerrarse, de haberlo querido podría haberlo pajeado con dos manos y así y todo no le daba para agarrarla entera. Clara pajeaba y cada tanto miraba de reojo esa inmensa poronga, todavía no podía creer lo grande que era.

Mientras, Gonzalo también le empezó a meter mano, le frotaba el clítoris por arriba de la tanga y la toallita, y le comía la boca y el cuello a besos. Clara estaba cada vez más caliente... Comenzaba a cerrar los ojos y a disfrutar con su boca semi abierta. Su respiración nuevamente se entrecortaba.

Gonzalo aprovechó el momento, pasó delicadamente su brazo por detrás de ella y cuando menos lo esperaba Clara, agarró su cabeza y con fuerza la empujó hacia abajo.

Clara quedó a pocos centímetros de la verga de Gonzalo, entregada... Nuevamente iba a ser algo irresistible para ella, estar cerca de esa verga también la tentaría.

Su boquita mojada comenzaba a humedecer ese gigantesco glande, volvía a sentir el sabor de Gonzalo.

(En esta foto el parecido de cara con Clara es impresionante.)

Gonzalo nuevamente tenía a mi novia como quería, y comenzaba a gozar lo buena que es tirando la goma, a sentir como la boca tibia y húmeda de mi princesa mojaba esos 20 centímetros de extensión.

Clara es muy sexual (hasta este momento solo conmigo), suele ser dominante, si bien también le gusta ser dominada, prefiere llevar las riendas, su posición favorita es estando arriba.

Pero si hay algo en lo que tiene un diez, es peteando.

Gonzalo estaba tirado abierto de piernas en el sillón, (como tantas veces que disfrute yo mientras miraba televisión) en un estado de goce total y ella a su costado, con las gomas sobre sus piernas, cabezeando como las mejores.

Era una gauchita satisfaciendo a su nuevo macho.

Peteaba y peteaba, la lamía, la besaba, le daba piquitos, se la comía de costado, daba cátedra de cómo hacer un pete.

Gonzalo la hacía ahogar como a él le gustaba, aprovechando sus 20 centímetros, se la metía lo más profundo que podía y mi princesa respondía con arcadas y chorros de baba, dejando la verga de Gonzalo extremadamente lubricada y haciendo el pete aún más llevadero.

La velocidad era cada vez mayor, un cabeceo constante y rápido, con ese sonido característico que todos conocemos.

Gonzalo estaba disfrutando de la melodía que generaba la boca de mi princesa (más húmeda y mojada que nunca) con esa gigantesca verga toda lubricada por la misma saliva de Clara y el pre-semen que empezaba a decir presente. Cada vez que mi novia se la sacaba un poco de la boca se formaban esos hilos de baba representativos de una buena mamada.

Clara no podía parar, estaba hecha una trola. Sólo se la sacaba de la boca para mirarla y ver como esos 20 centímetros de carne chorreaban su saliva, al parecer el placer visual que le daba esa poronga era incomparable con algo que antes hubiese sentido.

Gonzalo la agarró, la alzó y la llevó hacia su habitación, la desvistió, dejándola solamente en tanga por el solo hecho de que estaba indispuesta. Se tiraron en la cama y siguió disfrutando del talento nato de mi novia.

Clara estaba enloquecida, parecía una nena con un juguete nuevo, ya había olvidado la culpa, y poco le importaba si yo estaba o no despierto.

"Qué linda y grandota que eeeeesss!" decía, y volvía a chuparla...

Gonzalo disfrutaba de una descomunal chupada de verga de mi novia, mientras seguía frotando la concha de Clara y le metía uno de sus dedos en la cola.

Clara estaba en trance. Gozaba con la pija en su boca y todo un dedo en el orto.

Y se venía lo mejor, Gonzalo suspiraba cada vez más fuerte y le decía que no pare.

Ella acataba las ordenes, peteaba y pajeaba a la vez esa enorme verga.

El chorro de leche no tardó en llegar, directo a su boca, la misma con la que me besó cuando llegó.

Su boca rebalsaba, estaba llena.

Clara era toda una trola en celo, con su boca y parte de su cara toda acabada.

Siguió chupando cada vez más y más lento esos 20 centímetros de orgullo, hasta que la dureza desapareció.

Gonzalo, en su mejor momento, con mi novia en su cama...

Con su pija dentro de la boca de mi princesa, saboreando otra victoria.

Una de tantas que estaban por venir...

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