Historia de primos hermanos (3)

Tiempo estimado de lectura del relato 8 Número de visitas del relato 33.264 Valoración media del relato 9,39 (36 Val.)
Historia de primos hermanos (3)

RESUMEN

Su prima prometió cumplir el deseo de su primo, y lo cumplirá sin antes torturarlo.

Llegaron a un acuerdo, y el acabaría en su boca, así evitarían que hubiera semen dentro de su vagina los días de fertilidad. Entonces ella le separo las piernas a su primo. Y con sus manos comenzó a tocar suavemente la verga por encima de su bóxer, sintiendo su pulso entre sus manos, y viendo como sorprendentemente el tamaño iba incrementándose quedando un grosor que superaba el índice y pulgar al apretar, y levantando sus caderas, bajo lo único que tenia de ropa sobre la cama.

Ella acerco su boca, y él pudo sentir la respiración sobre la piel de su glande, preparado para sentir los labios de su prima, engullir voluntariamente su miembro en orden de hacerlo explotar, y poder ser testigo, de cómo su primita bebería sus fluidos hasta dejar su boca vacía.

Él no podía creer que ella fuera a llenar su boca y tragar toda su leche tibia, así que su erección era mayor a lo acostumbrado.

Entonces ella comenzó suavemente a lamer la cabeza de la verga de su primo, abriendo su boca al máximo, hasta cubrir el glande, y luego cerrar los labios presionando, al mismo tiempo que succionaba, así bajaba tratando de engullir más el miembro duro, de momento solo conseguía meter la mitad, pero le gustaba lo que hacía y se esforzaba, con su mano lo tomaba desde la base y lo agitaba, y con su boca lamia y chupaba… su primo, quien estaba en un trance de placer miraba a su prima a los ojos y no podía creer lo que veía, ella devorando su verga como si le pagaran por ello, de forma rápida y profunda, mirando directo a los ojos, el… estaba listo para llenar su boca de leche, solo 5 segundos más y explotaría en su boca, pero ella y en un arranque de calentura, le dijo… no me aguanto, porfa déjame subirme un poquito, y sin mediar palabra, corrió su calzoncito al costado, dejando los labios de su vagina descubiertos, su verga estaba suave y bien lubricada gracias a la saliva de su prima, entonces ella lo puso entre sus piernas y con un movimiento de sus caderas, se sentó en él, entrando profundo y de golpe, su primo estaba extasiado, pero no podía acabar en ella dado sus días fértiles tenía que bajar las revoluciones sino, se descargaría dentro, él le dijo… eres muy mala, y trato de pensar en cualquier cosa, pero no podía dejar de ver como su prima se movía sobre él, de manera tal que su verga entraba al final… él le dijo, para, no aguantaré más y ella subiendo a un orgasmo, le dijo… espera… espera… deja que me vaya… su primo y en un gesto de control casi inconcebible, logro bajar sus revoluciones mientras sentía como su prima lo mojaba producto de una eyaculación femenina durante su orgasmo, el quien tenía la habilidad de controlar los impulsos y cerrar las puertas de su liberación seminal, había conseguido mantenerse duro y ceder a, consiguiendo superar la ola que remeció a su prima, él había logrado bajar la intensidad, casi como un termómetro al frio, dejando su pene en un estado de congelamiento, donde no subía ni bajaba la intensidad, ella se salió y retomo su tarea, esta vez su verga estaba húmeda y lubricada producto de su explosión orgásmica, ella seguía muy mojada… y bajo a lamer y chupar el pene de su primo, es que retomaría el ritmo hasta acabar, el confiado en que podría relajarse de la tensión generada por evitar llenar con leche dentro a su prima, quito todo pensamiento distractivo y solo se preocupó de ver como su primita lo hacía gozar… fue justo en ese momento que, y producto de la calentura, tomo la cabeza de su prima y la presiono sobre su verga, logrando que pudiera contenerla dentro de su garganta por un par de segundos, sus ojos se pusieron algo rojos y ya lo mamaba sin vergüenzas ni timidez, realmente parecía que le gustaba mamar esa verga, estaba como poseída, parecía que su objetivo era ese, meter toda la verga de su primo en la boca hasta dejarlo seco. Su primo le aviso, prepárate por que ya viene, y ella se detuvo, y le dijo, perdón, pero me subiré un poquito otra vez, su primo, quien no podía entender el actuar descontrolado de su prima, debía soportar que ella se subiera sobre su pene, con su vagina húmeda y apretada, cabalgándolo una y otra vez, sus pechos se movían rítmicamente y ella iba en busca de un nuevo orgasmo, su primo, quien estaba a luces listo a descargar tuvo que aislar los pensamientos y en su mente alejarse de ahí, pensar en cualquier cosa que lo distrajera de las sensaciones tan agradables que estaba sintiendo, entonces trato de resolver una suma mental, para que su pene ya hinchado, no fuera a llenar el interior cálido de su primita, y cerrando los ojos trato de no pensar en ella, mientras ella conseguía explotar nuevamente, logrando un orgasmo más intenso y más largo que el anterior, quedando exhausta sobre su primo.

Saliéndose y quedando rendida… no sé cómo lo haces, como aguantas tanto. El respondió… no puedo vaciar mi carga ahí, pensé que me darías tu boca.

Si, lo hare... Dame unos minutos replico.

Tomado agua y secando un poco su frente, llena de gotitas de sudor, producto del movimiento de sus cuerpos, ella se refresco y se ubicó a la altura de su verga aun firme, y retomo su promesa. El agua fría había dejado su boca fresca, la sensación de la verga caliente entre sus labios fue muy grata para los dos, entonces y producto de la succión, la verga fue poniéndose más dura y más hinchada, costándole a su prima poder meterla por completo, con una mano le apretaba los testículos, y con sus labios apretaba la cabecita, su primo ya estaba listo nuevamente, era cosa de minutos que su prima pudiera sentir las descargas en su boca, pero increíblemente y de manera muy irresponsable, ella nuevamente y sin avisar, se subió sobre su primo, él le dijo, eres muy malvada, me tienes listo y debo controlarme… ella respondió, déjame el ultimo orgasmo y luego mi boca es tuya, esas palabras le dieron fuerza para controlar lo incontrolable, su verga estaba con el semen detrás de las puertas, y ella no hacia otra cosa que golpearlas, ella comenzó a cabalgarlo y él le pidió una cachetada, esto no como producto de la calentura sino más bien como una distracción, no pensar en la verga dentro de la tibia y lubricada vagina de su prima, la mano desmedida arremetió con la mejilla de su primo, de una manera tan violenta, que ella sintió que debía disculparse, pero el dolor causado en su cara, el ardor de su mejilla colorada, la mano marcada en él, hizo que la tensión existente en su verga, pasara a su rostro, bajando los niveles de éxtasis de manera que su prima pudo explotar una vez más, salpicando el pecho de su primo con su eyaculación explosiva, logrando un orgasmo tan intenso que su cuerpo no paraba de moverse, en una oleada de orgasmos dentro de su orgasmo, consiguiendo estar casi por 10 segundos estirando el placer al maximo, su primo tenía la verga en un estado de congelación, dura y firme, pero evitando sentir nada. Su prima, acalorada, sudada y con sus mejillas enrojecidas, tomo la verga entre sus manos y se dispuso a obtener el líquido había prometido, su primo, quien estaba al límite del aguante, comenzó a mover las caderas de manera que controlaba la porción de verga que entraba en la boca de su prima, con movimientos bruscos y profundos, ella los aguantaba y apretaba la boca aún más, su primo dio el primer aviso de lo que venía, ella a diferencia de lo que pensó su primo, acelero el ritmo, y movía su cuello de tal manera que era casi como estar follandole la cara a su prima, los ruidos provocados por su boca y su verga al salir, hacían sentir una succión potente y voraz, y tomando sus hombros, y presionando, él dijo… viene viene…

Ella no se detuvo en ningún momento, la primera descarga se fue directo a su garganta, la segunda, la recibió en su boca, la tercera y la cuarta, las tuvo que tragar, siempre manteniendo los labios cubriendo la cabeza de su primo, el sentía como ella se iba alimentando de ese néctar esperado, brotaba y brotaba la leche, y ella no perdía ninguna gota, su verga dejo de emanar, y ella levanto su cabeza, para tragar lo que tenía en su boca, presiono su verga desde abajo hasta arriba, generando una gota más de semen, la que limpio rápidamente con su lengua, siguió succionado, hasta que su primo ya no aguanto más y con sus manos sobre su cabeza, le pidió que se detuviera, él se movía con ciertos estertores, unos flash de electricidad y con una sensibilidad tal que su verga no podía recibir más estímulos, ella se acercó a él, y recostaba a su lado, quedaron juntos en un abrazo, y relajados se quedaron rendidos, y luego dormidos, sin saber cuál de los dos lo había hecho primero.

Comparte este relato

Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios. Información. Si sigues navegando, entendemos que las aceptas. Aceptar