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Historia de primos hermanos (4) : El bautizo

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Después de aquel esperado encuentro más de 10 años, y habiendo superado todas las expectativas que tenían el uno del otro, ambos querían continuar con esta exploración de los sentidos. Los kilómetros seguían siendo una barrera para verse con cierta libertad, ella ya llevaba más de 10 meses peleados con su ex pareja, el que aun pensaba que existía la posibilidad de volver junto a ella, pero este encuentro con su primo, había hecho que quedara relegado de cualquier opción. Es necesario dejar en claro que su primo no tuvo que ver en ningún momento con el quiebre de su relación, ya venía complicada hace bastante tiempo, con más de tres quiebres, reconciliaciones y con un mal actuar de parte de él, hizo que su prima quedara solita, cosa que su primo pudo entrar en su vida casi sin ninguna barrera.

Pues dos o tres semanas después de aquel encuentro veraniego, se había preparado con bastante antelación el bautizo del hijo de menor de su prima, y ella tomando esta ocasión, no perdió la oportunidad de invitar a su primo y familia a esta celebración.

Su primo sin dudarlo, acepto la invitación, y dados los kilómetros de viaje y calor de la época, fue el único que pudo viajar, dándole libertad de acción y movimiento.

Pues la celebración se iba a realizar en una iglesia bien pintoresca al sur de la capital, alejada de la bulla y del gris del cemento capitalino.

Como su primo no conocía la ubicación de la iglesia o de la casa de su prima, se juntó con más familia que participarían de la actividad, luego de unos cincuenta km de viaje, en una mini caravana fueron llegando uno a uno los vehículos con los invitados a la ceremonia, en su mayoría familiares.

Cabe señalar que en ese momento, ninguna de las personas, tíos, primos, sobrinos, cuñados, padres, y todo el resto de los invitados, ninguno sospechaba lo que pasaba entre estos primos, lo que aumentaba la sensación de placer prohibido.

Luego de entrar a la iglesia, y casi como esperando a la novia, se hizo presente la prima con su hijo menor, pues ella venia radiante, de hecho el viaje a la ciudad de su primo esas semanas antes la había dejado con cierto halo y se podría ver contenta e irradiando cierta vitalidad que era percibida por todos quienes la conocían, tanto así que mucha gente se lo había comentado, pero no tenían idea de la verdadera razón de este re florecimiento.

Ella entro y la sala se llenó de comentarios murmurados, muy bien vestida y de blanco, el vestido marcaba los atributos de una mujer con un cuerpo privilegiado, quizás hasta provocativo para la iglesia, pero guardando el orden del evento, estaba muy bella y todos podían notarlo, sin exagerar, era la más bella de la iglesia y había mucha gente bien arreglada.

Su falda era corta y ajustada, dejando ver sus contorneadas piernas, caderas y volumen de su cuerpo, delante el escote dejaba ver la generosidad de sus pechos, mostrando un poco más de lo que uno estaba habituado a verla, claro, era una ocasión especial y debía verse acorde al evento.

Ella junto a su hijo eran ciertamente el centro de atención de todo, y todo giraba en torno a ellos, por lo que su primo debió guardar todas las distancias y divisar desde lejos la mayor parte del evento, aunque su prima, discretamente, le daba algunas miradas que solo ellos entendían.

La ceremonia fue muy bella y sucedió con respeto y alegría, y concluyo con el pequeño bautizado.

Rápidamente y luego de una serie de fotos, cada uno fue a felicitar al niño, quien en los brazos de su madre, recibía el cariño de todos. Fue en esa instancia que el primo se acercó a saludar y le dio un beso en la mejilla a su prima, creando un momento íntimo entre ellos pero muy disimulado.

Al salir de la iglesia y seguido de más fotos, todos los vehículos fueron enfilando hacia la casa de la prima, donde había organizado una fiesta para celebrar

Ya en la fiesta, y llegada la noche, el ambiente era muy grato, realmente la prima estaba radiante y todos asumían que era por la alegría de lo que se había celebrado.

Nadie se había dado cuenta que los primos se daban miraditas intensas y de complicidad, y en un momento de la noche y fuera de toda expectativa, su prima lo llamo para que le ayudara a mover algunas cosas, se agacharon a recoger algún objeto pesado y fue ahí donde de una forma de provocación máxima, ella tomando la mano de su primo, la acerco entre sus piernas, situación que ciertamente descoloco a su primo, y siguiéndole su juego, acerco la mano cada vez más. El imagino que tocaría la tela de los calzoncitos de su prima, pero su sorpresa fue mayor e inesperada cuando su mano toco la piel de su entrepierna, sintiendo en la yema de sus dedos los labios de su prima; ella lo miro desafiante y provocadora; esta acción debió durar tres segundos, pero marco una nueva etapa de sus encuentros, ella se había vestido así para él, y deliberadamente no se había puesto ropa interior, quedaba claro que lo había pensado y lo llevaría a cabo en algún momento de la noche estando rodeados de mucha gente y niños, lo que había encendido a su primo de manera brutal, el que tuvo que tomar algún refresco, salir al patio y sentarse para disimular la gran erección que había provocado su prima en cuestión de segundos. Él pensaba raptarla al baño o a alguna habitación, subir aquel vestido y sin más preámbulos introducir su pene duro y robusto dentro de su primita, quizás solo por un minuto, y el con esa idea en la mente recorrió toda la casa en búsqueda de ese lugar, pero en todos lados había gente, cada lugar había alguien, el deseo de su primo de penetrarla solo por un par de segundos se iba diluyendo poco a poco, y en un aire irreverente, él la llevo al costado de la casa, donde había un pequeño corredor, lleno de algunas plantas y masetas, él era claro en sus intenciones, y su prima quien dominaba la situación, no pensó que lograría encender tanto a su primo, quien quería penetrarla a toda costa. Calmando la situación y aterrizando a su primo quien parecía estar controlado por su pene, le dijo que habría una ocasión y que ese no era el momento, pero ella y a modo de generosidad, se agacho nuevamente y dejo que su primo la tocara una vez más, esta vez su primo ya claro, fue un poco más audaz, percibiendo la humedad que había provocado todo este juego de tentación entre la multitud.

El, y sin que su prima se percatara, llevo sus dedos a su nariz, cerrando sus ojos y solo alimentándose del aroma tan inconfundible de su primita, que lo llevara a revivir todos aquellos momentos en que su cuerpo estuvo a su alcance, y deseando tener esa fuente de placer, donde emana ese néctar Dejándolo con un solo objetivo… el que se cumpliría unos pocos días después.

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