La crisis (II): Prueba de trabajo - Final

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La crisis (II): Prueba de trabajo - Final

RESUMEN

Termino aceptando la propuesta indecente laboral de ser la putita de ambos poderosos empresarios.

Anteriormente: sin trabajo, termine repartiendo volantas. Hasta que una tarde lluviosa, un hombre adinerado se apiada de mi desgracia y se ofrece a llevarme a casa. Luego terminamos en su casa y con una propuesta para ganar dinero a cambio de ser el juguete sexual de él y su socio. Estaba ya arrodillado chupando cada pija, la de Ernesto y la de su socio. Estaban todas húmedas llenas de mi saliva. Desde la punta hasta varios centímetros hacia abajo, donde me daba la garganta.

En esa erótica situación el socio propone:

-"si querés ganarte dólares extra, vamos a jugar. Te voy a controlar, cada minuto que tengas la pija de Ernesto en la boca te voy a dar un dólar"

Sacó su iPhone y activo el cronometro. Me prendí a la pija de Ernesto. Y con malicia el dio pasos hacia atrás, por lo cual mi boca salió de su miembro.

-"ap, pare el contador, que poco duraste, solo 1 dólar"

No me rendí, gatee hasta donde estaba Ernesto y saque mi lengua rodeando su falo como si fuera una serpiente. El contador se activó nuevamente. Por haber gateado, por estar en esa posición, mi pantalón se retrajo, dejando ver la raya de mi culo pequeño. El socio estaba mirándome. Lo sabía, lo sentía. Estaba como un viejo verde que observa adolescentes en una plaza. Ernesto siguió dando pasos hacia atrás, pero esta vez mi boca succionó y se prendió como una ventosa. Lo seguí hasta que se ubicó en la cama. Se acuesta boca arriba y yo seguí cada uno de sus movimientos con mis labios aprisionando su miembro.

Estaba yo en cuatro, chupando la pija de Ernesto y el socio dice:

-"que hermoso culito se te está asomando pendejo, ahora quiero que te muevas cadenciosamente hasta que ese pantalón ceda, por u$s 15"

Comencé a mover mis caderas, y la tela comenzó a ceder. Cae lentamente por mis muslos y queda a la altura de mis rodillas. Yo aun en 4, con la pija de Ernesto en la boca, me sentía expuesto. Sentí una nalgada terrible de parte del socio que me hizo atragantar con la pija de Ernesto, término tosiendo y sacándome la pija de la boca. El contador se detuvo entonces en 7 minutos y 23 segundos.

-"dale putito, seguí chupando, ahora gratis"

Seguí entonces mi faena, y en eso sentí las manos calientes del socio en mis nalgas, abriéndolas con descaro. Tiemblo por la situación y siento algo húmedo y caliente recorriendo la raya de mi culito.

La lengua del socio va de arriba hacia abajo y vuelve a subir. Sus manos aprietan mis nalgas. Sus dientes comienzan a morder la redondez de mis pequeñas nalgas. Siento como aspira. Como queriendo embriagarse con el olor que salía de mi joven culo. Se entretiene con mi agujerito, mi ano comienza a recibir su lengua y sensaciones eróticas nuevas recorren mi cuerpo. Comienzo a jadear, a suspirar de placer.

-"ahora putito, por cada dedo te vas a llevar 5 dólares"

No espero mi respuesta cuando ya sentí mis primeros 5 dólares abriéndose paso en mi estrecho ano. Aun así se deslizó fácilmente. Lo estaba disfrutando, arqueaba mi espalda y con los ojos cerrados jadeaba. En eso siento otros 5 dólares metiéndose para acompañar al primer dedo. Sentía entrar y salir esos dos dedos gruesos, se escuchaba el chasquido de líquidos, de la humedad y de la saliva del socio.

No paso mucho tiempo más cuando siento la irreverencia de un tercer dedo. Ya me dolía pero mordí mis labios y aguante.

-"aaaaaaaah" -grite de dolor mezclado con placer.

-"así me gusta putito, gánate estos 15 dólares"

Ernesto se repone, sale de abajo mío, y le dice a su socio:

-"gracias por prepararlo, pero yo soy el que va a probarlo primero, yo lo cacé"

Me sentí un objeto, no importaba que yo escuchara que se refirieran como una presa de mí. Cambiaron de lugar, el socio, se puso delante de mí con su pija tocando mi cara. Ernesto se puso detrás de mí. Abrí la boca instintivamente y la pija del socio se deslizo suavemente dentro. Al mismo tiempo Ernesto llevo la cabeza de su miembro a la entrada de mi culo. Ya dilatado por el socio fue fácil entrar. La metió dulcemente, yo cerraba los ojos disfrutando como esa carne entraba por detrás y como la boca se me llenaba de la carne del socio. Luego de estar unos minutos recibiendo bombeo por mi cola y la boca, el socio se desliza por debajo de mí. Quede en 4 cara a cara con el socio, con mis piernas rodeándolo a cada lado de su cuerpo.

El socio me sonríe y me dice:

-"ahora por u$s 100 sabes que se viene no?"

Me puse serio, y en ese momento sentí cuatro manos en mis caderas y mis nalgas. Comienzo a sentir como la pija del socio pide permiso en mi culo. Ernesto le da permiso sacándola momentáneamente. Unos segundos después, siento a Ernesto por detrás intentando entrar también. El dolor es indescriptible, pero ya estaba entregado. Con maestría logran meter ambas pijas en mi pequeño culito. Y comienzan a bombear ambos a la vez. Siguieron metiéndola coordinadamente, y yo sufría. Pero sentía placer por ser objeto de deseo de sus perversiones. Ambos parecían estar tan coordinados que comienzo sentir a la vez como laten y se hinchan desprendiendo la leche caliente dentro de mis entrañas.

Se desploman, y tras unos segundos recuperando el aire. Sacan sus miembros de mi interior. Siento como me arde la cola, siento como se desliza el tibio semen de ambos, casi como un ungüento que relaja mi irritado ano. Sacan sus iphones y sacan fotos de mi cola que chorrea sus leches.

Mientras me alcanzan la ropa me dicen:

-"toma vestite y anda, después te llamamos. Ah son 50 + 8 de la mamada +15 porque se te cayó el pantalón + 15 de los dedos + 100 de la doble... U$s 178 en total acá tenés 180, tenés 2 de vuelto?"

Claramente no tenía, entonces me dijeron:

-"bueno limpianos la pija a los dos por esos dos dólares."

Obedecí, me vestí, y me despedí de ambos.

Ya paso un mes de esto, aun no me llamaron y se me vence el alquiler donde vivo. Aun salgo a repartir volantas en la misma esquina esperando que pase el Audi que me dé más trabajo.

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