INICIO » Categoría » Sexo oral en la oscuridad

Sexo oral en la oscuridad

  • 4
  • 15.915
  • 9,62 (13 Val.)
Después de una fiesta, acompañé a mi amiga a su casa pero me desvié por un callejón donde aproveché su estado de alcoholismo

Regresábamos de una fiesta la cual fui con mi amiga Coty; una mujer chaparra y bella, de cabellera dorada y grandes pechos. Ella tiene fama de ser una calienta vergas que siempre se suele retractar al final pero en esa noche, por al menos su boca, fue mía.

Durante toda la fiesta la perdí de vista (luego descubrí que estaba follando con alguien) hasta que dieron las 10:30 ya que tenía que regresar a su casa a las 11 y yo tenía que llevarla.

En esa noche llevaba un vestido plateado muy ajustado con un gran escote, todos los hombres la miraban con deseo y las mujeres con envidia.

Rápidamente me percate que estaba algo tomada, caminaba con los pies chuecos así que la tenía que ayudar.

Caminamos hasta entrar a un oscuro callejón. Yo miraba de reojo a sus tetas y ella se daba cuenta pero no decía nada. Quise tentar mi suerte y baje mi mano hacia su trasero. Ella rápidamente se apartó de mí, pensé que la había cagado pero de la nada me dijo.

—Si quieres tocar algo pues toca esto.

Agarro mis manos y se las llevó a sus pechos. Me quedé mirándola como un tono aunque mis amos actuaron por cuenta propia, apretando sus grandes senos.

Decidido, la empuje hasta pegarla contra la pared del callejón, y sin desprender mis manos de sus pechos le di un beso muy largo. Le baje la parte superior del vestido, ella rápidamente se despojó de su sostén, liberando sus grandes y hermosos tetas, no me cabían en mi mano ni mucho menos en mi boca.

—Mámamelas como si fueras un bebé —dijo mientras las juntaba.

Yo la obedecí, llevando sus grandes melones a mi boca. Chupe y lamí su rodado pezón mientras que mi mano lentamente descendía por su cuerpo hasta meterla entre sus piernas, llevándome la sorpresa de que no traía ninguna prenda abajo. Sentía su respiración acelerada y sus gemidos eran más fuertes y profundos.

Empecé a rozar mis dedos en su intimidad, después de un rato empecé a masturbarla metiendo primero un dedo luego dos y tres. Ella manoseaba mi duro miembro a través de mi pantalón, intentando tontamente sacarlo. Yo seguía succionando sus tetas a la vez que aumenta el rito de mi mano metiendo tres dos dedos a la ves mientras que el dedo gordo rozaba su clítoris. Ella gemía cada vez con más intensidad, arqueo su cuerpo y exclamó con fuerza.

—¡Me vengo dios mío me vengo!

Empapo enteramente mi mano y entre gemidos se desplomó en el suelo. Yo me coloque enfrente de ella y me desabroche el pantalón, me baje el bóxer y mi verga erecta salió de golpe, apuntó hacia ella.

Cuando Coty la vio sonrió, abrió la boca y se balanceo hacia mi duro miembro.

Me sentí en el cielo, ella chupaba mi aparato con tanta intensidad y desesperación. Se lo tragaba completo como toda una perra, me hacía una garganta profunda que me volvía loco. La sujete de su cabeza, agarrándome fuertemente de su cabello y empecé a follar su boca con dureza y velocidad sin decirle nada. Mi verga entraba y salía de su húmeda boca y mis huevos chocaban con su barbilla. Así estuvimos un tiempo hasta que el celular de ella sonó. Me aleje de ella, con la mirada fija en las gotas de semen que caían de sus labios hasta sus pechos.

—Es mi papá, guarda silencio.

Ella estuvo hablando con su padre mientras que con su mano libre me masturbaba, primero lo hizo lento, pasando toda su mano con gentileza por toda mi verga y después lo hizo con fuerza, sacudiéndola con velocidad.

—Si papi, no tardo mucho, adiós. —Colgó y me miro directamente a los ojos—. Tenemos que apresurarnos.

Dicho eso, empezó a lamer y a chupar mis huevos mientras seguía masturbándome con euforia. Yo solo gemía de placer.

Después de un rato flexioné las rodillas un poco y coloque mi verga entre sus grandes tetas las cuales utilizo para hacerme una rusa tan potente que después de 4 minutos me corrí, bañando sus tetas de mi leche y parte de su barbilla.

Ella se levantó, se limpió el semen del rostro con los dedos y se los llevó a la boca para chuparlos. Dejó el semen de sus senos, se los cubrió con el vestido ya que no le regrese el sostén y se podía notar a través de la tela la humedad por mi semen y sus pezones rectos.

Nos besamos y la acompañe a su casa, diciéndole que la próxima vez la pongo en cuatro para follarse como dios manda.

  • Valorar relato
  • (13)
  • Compartir en redes