Mi madrastra Viviana (Segunda parte)

Tiempo estimado de lectura del relato 4 Número de visitas del relato 45.397 Valoración media del relato 8,78 (64 Val.)
Mi madrastra Viviana (Segunda parte)

RESUMEN

Entre mis sueños sentí un ruido, una sensación extraña y un poco más de frio de lo usual, así que desperté y vi una carita angelical y un cuerpo desnudo conocido, con mi miembro completo dentro de su boca

Durante mi entrenamiento de básquet que era los viernes, mi papa me llamo para decirme que se tenía que ir todo el fin de semana por trabajo, que Viviana se quedaría en la casa ya que no lo podría acompañar.

Luego de lo sucedido con Vivi, cuando llegué en la noche a la casa ella se encontraba encerrada en su cuarto viendo televisión, así que me metí en mi habitación y me acosté a dormir. Me daba vueltas en la cabeza es que me dijo Vivi: "aprovecha y has lo que quieras, porque esta será la primera y última vez que esto suceda", me sentía feliz de que hubiera pasado lo deseaba, pero deseaba mucho que volviera a pasar, pero temía su reacción, así que mejor decidí dormir y pensar con cabeza fría al día siguiente.

Entre mis sueños sentí un ruido extraño, una sensación extraña y un poco más de frio de lo usual, así que desperté y oh sorpresa! Vi una carita angelical y un cuerpo desnudo conocido, con mi miembro completo dentro de su boca, Viviana me había quitado la sabana, bajado la pantaloneta y me estaba pegando una mamada a media noche. Me exalte un poco pero recordé lo que había pasado en la mañana y que además mi papa no se encontraba en la casa, así que me relaje la tome del cabello y empecé a empujarle mi miembro en la garganta.

J: si mami, que rico se la mamas a tu hijo. Pensé que lo de la mañana iba a ser la primera y última.

V: si quieres que pare solo dilo...

J: solo bromeo, me encanta que me hagamos esto (le empuje de nuevo mi miembro en la garganta)

Sin decir nada se colocó encima de mí y metió mi miembro en su chochita y empezó a saltar, hacia círculos, se movía adelante y atrás, paraba y gemía, parecía poseída.

V: siiii, que rico tenerte dentro hijo, muy dentro... Ummm!!!

J: que rico saben tus tetas, mira como rebotan.

V: ohhh!!! Siisisisi!! Meee vengooo!

J: ya estoy cerca mama, sigue sigue.

V: ven pon tu pene entre mis tetas para que termines

Ella se recostó en la cama y se cogió las tetas para rodear mi miembro, mientras yo lo empujaba como si me estuviera follando sus tetas, cada vez con más fuerza y velocidad para poderme venir sobre ese par de hermosas tetas.

J: ma... Ma... Ya me vengo

V: dale hijo estas tetas están esperando tu caliente semen... Ummmm

J: ohhhh!!... Aaaaaa!

V: ummmm que rico

Ella se limpió con su tanga que estaba en el piso y se recostó a mi lado, sin decir nada, nos quedamos dormidos, desnudos y sudados.

Al despertar estaba solo en la cama, pero la ropa de Viviana aún estaba en el suelo, así que salí de mi cuarto desnudo y me encontré con que Viviana estaba haciendo el desayuno completamente desnuda, se encontraba de espaldas, con ese trasero redondo y paradito, esa vista dejo mi miembro totalmente duro, así que me acerque sin decir nada, puse mi mano en su espalda y la empuje suave pero firme mente hacia adelante y le metí mi miembro de un solo golpe, luego la cogí del cabello y empecé mis embestidas, rápidas y fuertes, sabiendo que no duraría mucho, pero quemaría las ganas que tenia de metérselo a mi madrastra, luego de verla desnuda cocinando.

J: mami, que caliente estas por dentro y que mojada.

V: ah ummm que ricos buenos días, creo que cocinare sin ropa más seguido.

J: si quieres que te lo meta todos los días, sería una buena táctica ohhhh, me vengo!!! Dentro de ti mami.

V: ohhhh hijo sí que ricooo ummmm ya me dejas terminar el desayuno?  (risita)

Yo me fui a bañar, ella termino el desayuno, nos sentamos a comer, luego lo hicimos todo el fin de semana, en todos los lados de la casa, la cocina, el baño, la sala y los cuartos, en todas las posiciones, me vine dentro de ella, en su cara, en sus tetas, en sus nalgas y abdomen. Lo hacíamos cada vez que podíamos, cada vez que mi papa se iba de viaje, teníamos fines de semana de sexo hasta quedar exhaustos.

Luego de unos meses mi papa le propuso matrimonio (se casaron en diciembre) y yo tuve que irme a estudiar la universidad a otra ciudad, seguimos teniendo sexo, pero solo cada vez que yo los visito en mis vacaciones. En una de esas visitas Vivi me preparo una grata sorpresa...

Comparte este relato

Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios. Información. Si sigues navegando, entendemos que las aceptas. Aceptar