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La venganza será terrible

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Una madre ardiente puede llegar a límites inesperados

Era uno de los días más calurosos del año, un día de esos irrespirables, estaba en la escuela junto a mis compañeros, en clase de máquinas térmicas, cuando golpea a la puerta la ayudante del director para avisar que podíamos retirarnos a nuestras casas por las condiciones climáticas. Una condición excepcional, pero que nos alegraba a todos. Agarramos los útiles y casi salimos corriendo. Eran las diez de la mañana, temprano para volver a casa, pero que mejor.

La escuela es técnica y somos todos varones, así que se pueden imaginar la monotonía de la rutina. Tengo 18 años, me llamo Federico, un nombre un poco largo por eso casi todos me llaman Fede. Un compañero con el cursé todos los años es mi mejor amigo, Horacio, le decimos Rulo, imaginarán porque, rubio y pelo enrulado, es judío y en la adolescencia se suele ser muy cruel, los primeros años lo discriminaban, le decían recortado y cosas peores, eso lo aisló un poco y me hizo su cómplice en muchas cosas. En esta relación de amistad yo era el inteligente y él que me parasitaba, pero no me molestaba.

Volviendo a ese día, iba a regresar temprano a casa y como estábamos terminado las clases y yo no debía ninguna materia, podría jugar prácticamente todo el día en la consola. Un día anterior había comprado el nuevo FIFA, que mejor que llevar a casa a Rulo y poder entrenar para jugar en línea. Rulo en la escuela estaba en problemas, debía muchas materias, pero como siempre no le importaba.

Le mando un mensaje a mamá, pero no me contesta, supongo que salió de casa para comprar algo o alguna otra cosa. Rulo conoce a mi madre, se llama Rocio y creo que está enamorado de ella, como muchos otros de mis compañeros, son todos unos pajeros, como yo. Vivo con mi madre solo desde que mi papá la dejo por su secretaria, bueno ella sabe lo que es eso porque también fue su secretaria hasta que dejo a su primer mujer y se fue con mi madre.

Mi madre es un caso especial, es hermosa por donde se la mire, tiene cerca de cuarenta años, creo o unos menos, pero la edad no pasa para ella. Antes de trabajar con papá era modelo de varias revistas de fitness y aunque no lo necesita económicamente, en algunas ocasiones hace algunos trabajos. Tiene un cuerpo espectacular, un culo y unas tetas de infarto, la panza como una tabla de lavar, impresionante. Una vez en el colegio, en una clase libre, se pusieron todos de acuerdo y me esperaron con una revista donde mi mamá estaba en la página central, acostada con un biquini violeta diminuto en la arena, brillaba por la luz de una puesta de sol. Hicieron una fila y apenas entro a la clase, empezaron a pajearse y acabar arriba de la revista, pasaba uno atrás del otro, hasta Rulo acabo en la foto. Un charco espeso y blancuzco traslucía la cara de mi madre. Yo en un principio me enojó, pero Rulo me toma de un brazo y empieza a pedir que acabe sobre mi madre. El aliento a los gritos y la excitación de las masas hicieron que no tuviera otra escapatoria que sacar mi verga y masturbarme sobre mi madre, fueron dos chorros fuertes de semen, un alivio inmediato. No les voy a mentir, otras veces me había pajeado pensando en mamá, pero nunca delante de otros.

Llegamos a casa, a Rulo lo mando a mi habitación, que se encuentra en la planta alta, para preparar la consola, mientras yo voy a la cocina a tomar unas latas de gaseosa de la heladera. No podía creer lo que veo por la ventana que da al patio trasero, estaba mi mamá, toda desnuda bajo el rayo del sol, estaba sobre una reposera en pompa con el culo mirando el cielo, pero no es todo, se metía y sacaba el dedo medio de su mano derecha, del culo. Se estaba masturbando el ano, a unos metros mío, era la imagen más hermosa que había visto en la vida.

Fue un instante que duro unos segundos, la conciencia me hizo razonar, Rulo había subido a mi habitación y tendría el mejor palco para ver a mamá. Subo corriendo a mi habitación tratando de no hacer ruido, pero rápido para impedir que Rulo se asome por la ventana, pero fue tarde.

Apenas abro la puerta lo veo con la pija en la mano izquierda y con el teléfono móvil en la derecha, estaba grabando a mi madre pajeándose, no lo podía creer. Corro y me abalanzo hacía él, lo tomo del brazo para sacarle el teléfono pero sólo logro que acabe sobre mis pantalones, un asco. Yo no quería gritar, en voz baja le dije.

-Vamos Rulo, vamos.

-espera, espera, un poco más

-No dale bajemos es mi madre.

Lo tomo del brazo y logro despegarlo de la ventana, lo arrastro hacia abajo y salimos sin hacer mucho ruido. Afuera quiero matarlo, intento varias veces de sacarle el teléfono pero no lo logro. Dejo que se vaya con la promesa de que arreglaríamos cuentas. Me apresuro a entrar de nuevo a casa haciendo como si llegara por primera vez.

Entro y cierro fuerte la puerta, para que escuche, cosa que logro. Mi madre entra a la cocina y sale a mi encuentro. Estaba cubierta con una toalla grande, la misma toalla en la que estaba acostada, chorreada en transpiración.

Me dice.

-Hola Fede, ¿qué haces tan temprano?

-Nada, nos largaron antes por el calor que hace.

-Yo estaba tomando sol, pero es insoportable, vos también estás transpirado.

Mientras me dice esto pasa su mano derecha por mi cara secando las gotas de sudor que se escurrían, la misma mano que hacía unos pocos segundos usó para tocarse y unos de sus dedos entrar y salir del ano. Mi pija quería escapar del pantalón.

-Bueno me voy a duchar y vuelvo.

Se va caminando por la escalera en dirección al baño, no podía sacarme de la cabeza la imagen de ella masturbándose, pero tampoco lo que había hecho Rulo, lo quería matar. Voy a mi habitación a cambiarme, sacarme la ropa del colegio y ponerme unos pantalones cortos. Bajo y me quedo en el sofá del living mirando Tv mientras espero a que mi madre termine de ducharse.

Luego de media hora termina de ducharse y baja, tiene el pelo mojado y un vestido fino que usa de entrecasa, casi no la podía mirar por vergüenza, el subconsciente me hacía sentir culpable. Se sienta a mi lado.

-Qué cara ¿qué te pasa?

-Nada

-¿Algún problema en la escuela?

-No todo bien.

-Vamos, arriba el ánimo

Se acuesta y apoya su cabeza mojada sobre mis muslos tocando mi verga, enseguida se pone dura. No sabía qué hacer para disimular, no quería que se diese cuenta que estaba excitado, pero ella la acomodaba sobre el pene, no sé si se daba cuenta pero es muy probable que sí. Estuvimos como una hora en esa posición hasta que termina la película. Cuando termina se levanta y se sienta arriba mío jugando y me da un beso en la frente. Puedo sentir sus nalgas que se derriten sobre mí, podía sentir cada milímetro de su culo, era maravilloso.

-¡Vamos Fede! Cambia esa cara

Se levanta y se va a la cocina yo no tengo otra alternativa que subir al baño y hacerme una paja, ya no aguantaba más. Ya aliviado voy a mi habitación, ahí recibo un mensaje en el móvil, era de Rulo. El muy hijo de puta me manda el video de mi mamá pajeándose, no podía sacar la vista del móvil, era fascinante como se metía el dedo en el culo, eyaculo mirándolo. Enojado lo llamo.

-Rulo, no seas hijo de puta, bórralo

-jajaja estás loco, quiero que lo vea todo el mundo, es hermosa, es una yegua.

-¡No! En serio te voy a matar, bórralo

-Jajaja podemos negociar.

-¿negociar que cosa?

-El video

-¿Dinero?

-No, a tu mamá

-Estás loco, que quieres con ella

-La quiero grabar teniendo sexo.

-Estás enfermo, te voy a matar.

-No te pongas así, te puedes poner de acuerdo con ella, pedirle permiso

-No, ni loco y menos que te cojas a mi madre

-No Fede, no quiero tener sexo con ella la quiero grabar teniendo sexo, no me importa con quien.

-Pero está sola, no sale con nadie.

-Eso no es mi problema, te doy dos días sino lo publico en las redes

Me colgó, lo quería ir a buscar a la casa y cagarlo a trompadas, no iba a solucionar nada, estaba en un callejón sin salida, no sabía que podía hacer. Mi mejor amigo me estaba chantajeando.

Llega la noche y me encuentro en el comedor con mi madre para cenar. Me ve preocupado en la mesa, no podía disimular la situación, tendría que buscar la manera de contarle.

-¿Qué te pasa? Todavía estas con esa cara de culo.

-Nada

-Vamos, es mentira, se te nota

-No te puedo contar.

-¿Por qué? ¿Te pasó algo?

-No, pero si no te enojas te cuento

-No me voy a enojar soy tu madre. Te lo prometo.

-Está bien. Cuando salí del colegio vine con Rulo y te vimos desnuda.

-Bueno no es tan grave, estaba tomando sol.

-Te estabas masturbando.

-Sí perdón, no sabía que ibas a venir antes.

-Pero eso no es todo. Te grabó. Y no me quiere dar el video.

-Pero es tu amigo. ¿Qué quiere?

-Me dio dos días sino lo sube a la red. Quiere grabarte teniendo sexo.

-Qué hijo de puta. Tenemos que hacer una cosa, le vamos a seguir la corriente. Lo llamas y le dices que venga mañana, ya se me va a ocurrir algo. No te preocupes hijo, esto lo vamos a resolver juntos.

No la vi muy preocupada, me dio un beso en la boca y sabio a su habitación. Me sorprendió su tranquilidad, pero seguro ya sabía cómo asustar a Rulo.

Tomo el teléfono y le envió un mensaje a Rulo. Le aviso que al día siguiente pase por casa a eso del mediodía. No le digo más nada.

Era sábado y mi madre sale a correr a la mañana hasta el mediodía cuando regresa a casa. Eran las once de la mañana y Rulo toca a la puerta, se había adelantado unos minutos.

-Llegas temprano, sorete.

-Por qué tan agresivo. ¿Tu vieja?

-Está corriendo, llega en un rato.

-¿Ya sabe, le contaste todo?

-Si

Esperamos sentados un rato, casi no nos dirigimos la palabra. Escucho las llaves golpear en la puerta, era mi madre, llega unos minutos antes del mediodía. Estaba vestida con unas calzas y una remera con la que corre. Estaba empapada en transpiración, era otro día caluroso. Traía en sus manos un envase con agua mineral.

-Hola chicos. ¿Me estaban esperando?

-Sí –dijo Rulo

-Rulito, me contó Fede que lo estás extorsionado.

-Bueno, yo le quiero cambiar el video… ¿ya le contó?

-Sí, ya me contó Fede, está muy mal lo que haces, pero si es lo que quieres, vamos, habla.

Me sorprendió lo rápido que fue al tema que no me dejó dormir en la noche. Parecía un trámite que quería saldar.

-Bueno, vamos a la habitación y le digo que tiene que hacer.

Subimos a la habitación de mi madre en silencio, se escuchan los pasos golpeando los escalones de madera, una cuenta regresiva a lo inesperado. Entramos a la habitación.

-¿Me puedo ir a duchar?

-No, no hace falta.

-Bueno, rápido que quieres que haga.

-¿Quiero que Fede te chupe el culo?

-¿Fede?

-Sí

-Pensaba que vos me querías coger.

-Shhhh, vamos quiero grabar.

-Fede, ¿quieres? ¿No te da asco?

Yo no podía creer la suerte que tenía, un sueño hecho realidad, como me iba a dar asco meter la cabeza en el paraíso.

-No Ma.

-Bueno, ven.

Me dio la orden a la que nunca me podía negar. Se para al frente de la cama, se baja las calzas y la una diminuta tanga que llevaba, queda desnuda, con el hermoso culo al aire, se inclina apoyando los brazos en la cama y me lo ofrece. Rulo ya estaba grabando con su móvil.

Acerco la cara a unos pocos centímetros del culo, puedo sentir el olor a una mezcla de transpiración y perfume, era un almizcle que me atraía. Con las dos manos separo sus nalgas y estiro mi lengua para alcanzar su esfínter. Siento el gusto a mujer y ya no puedo parar, empiezo a chupar con desesperación cada arruga de su ano, subo y bajo con la lengua por su raya, estaba por explotar.

Mi madre mira a Rulo por sobre su hombro y le ofrece el agua que traía en sus manos cuando entró de la calle.

-Toma, pajero, te vas a deshidratar.

Yo no podía dejar de chupar, mientras Rulo grababa, se hidrataba y mi madre gemía.

-Ahora, Rocío, ahora que te la meta en el culo.

Mi madre gira y me mira, asiente con su cabeza, con una sonrisa en la cara transpirada.

Cuando tengo su consentimiento me bajo el pantalón y toma mi pija erecta y la dirijo al agujero. Apoyo el glande en el ano y empiezo a empujar despacio, pero no por mucho tiempo, empujo con fuerza y se la logro meter, ella suelta un fuerte suspiro. Siento que me aprieta con fuerza el pene, pero eso me excita más y empiezo a bombear. Lo meto y lo saco del culo, ya no me importaba si Rulo me estaba grabando, sólo pensaba en ese hermoso culo que me estaba cogiendo. Entraba y salía con fuerza, hasta que no aguanto más y acabo adentro, no sé con cuantos chorros de semen la lleno, pero cuando saco la verga ya más flácida, veo como le chorreaba una línea de semen hacia su vulva. Los dos agitados y cansados nos desplomamos en la cama, fue en ese momento que nos dimos cuenta que Rulo estaba tirado en el piso de la habitación, no entiendo nada, qué le había pasado.

-Mira, se desmayó.

-No hijo, está inconsciente, lo drogué con la bebida

-pero ¿Por qué?

-Ahora va a pagar con la misma moneda el hijo de puta.

Mi madre lo tenía todo planeado, la venganza sería terrible.

-Vamos Fede, es tuyo, rómpele el culo, yo te grabo con tu móvil.

No entendía nada, pero le hago caso, estaba tan excitado que necesitaba otro culo.

Entre los dos le sacamos la ropa, lo arrodillamos en la cama y le pusimos una almohada para levantarle el culo. Cuando veo el culo, veo mi venganza, mi madre comienza a grabar, apunto el agujero y se la meto con fuerza, era más apretado que el agujero de mi madre, pero después de un rato empieza a ceder, en unos minutos acabo y ella me muestra contenta el video.

La tarea estaba completa, lo vestimos y con mi madre lo llevamos a su casa, lo dejamos a un costado en el jardín de entrada, iba a despertar en unas horas.

Ahora él era nuestra víctima, le mando el video a su celular de cuando acabo en su culo, mi madre tuvo la destreza de no perder ningún detalle de su cara y de su culo roto.

Todo había salido bien, con Rulo nos cruzamos en el colegio pero no dijo nada, no me podía ver de frente, sabía que lo tenía atrapado y no podía hacer nada.

Con mi madre comenzamos una relación muy especial. Nos hicimos adictos al sexo. Me tenía todos los días y a cualquier hora disponible para hacerle el culo y cualquier cosa que se nos acorriera. Ahora podía acabar en su cara y no sobre una revista.

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