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Nuestra luna de miel (II)

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Disfruto con mi esposo de nuestra luna de miel y terminamos compartiendo con una pareja liberal al punto de ser sonorizada

Estaba tan cansada, pero aún seguía ansiosa por todo lo que había pasado, aun recordaba las palabras de Jorge y Pilar… más las de Pilar… pero no me dejaba dormir las frases de Carlos Mientras estábamos juntos, el problema no era lo que me había dicho, -sino lo que me había gustado, me gusto que me hablara soez, y aun al recordar todo me daba más calor del que se sentía en la suite;

Daba vueltas a un lado, al otro y Carlos dormía como piedra, no aguante más mi sofoque y me levante como estaba aún desnuda y me fui para el balcón, abrir la puerta para que entrara algo de brisa marina.

Por lo avanzada de la madrugada y la penumbra que me cobijaba, pensé que podía estar allí así, y me asome al borde del balcón; por un instante respire y me sentí libre con la brisa sobre mi cuerpo desnudo… cerré mis ojos y me dedique a disfrutar del momento, cuando me encontraba más inmersa, pude percibir la presencia de alguien en el balcón de al lado…

Algo nerviosa atine a hacerme la que no me percataba de su presencia, solo miraba al horizonte y de reojo con la complicidad de la noche intentaba saber qué hacía. Tenía claro sin verlo que era mi mirón con solo una pantaloneta por pijama, el mismo que el día antes había tenido la osadía de masturbarse mientras mi esposo me penetraba en el balcón;

Un escalofrío recorrió mi humanidad vulnerable por mi desnudes, tenía claro que mis pezones yacían erguidos por el viento y su presencia, note que me miraba fijamente... Se acercaba al lado del balcón atinando a poder ver más, era obvio que lograba ver algo de mi desnudez pero quería ver más, quería mirarme, daba pasos cortos y tímidos como si aún creyera que no lo había visto; no sé qué tiempo transcurría, solo sé que en un momento osado, mi mirón se había quitado su pantaloneta y podía ver su miembro claramente erguido, mi sentimiento era de placer y halago de saber lo excitado que estaba a mi lado separados por dos vidrios que simulaban la baranda de cada balcón;

La noche Isleña se hacía más clara o mis ojos hacían un gran esfuerzo por ver más, no era un hombre feo o desalineado, más bien joven, probablemente estaría con su pareja igual que yo, quien sabe, pero en ese momento solo me importaba ver su pene en asta por mí; era el segundo miembro que veía, solo había estado con Carlos, normalmente habría salido de allí enseguida, pero mi mente y mi cuerpo me forzaban a quedarme allí, me sorprendí acariciando mi busto y sintiendo duros como piedra mis pezones, él no perdía detalle me observaba y se acercaba a la baranda;

Ya sabíamos que estábamos excitados, hasta ahí solo me acariciaba los seños y él frotaba su miembro con más confianza pero ya mirándome de frente, era demasiado ver como se frotaba y lamia su mano para hacer resbalar mejor la paja que se hacía. Me acerque a la baranda para verlo mejor, era increíble que sintiera tanto placer sin que me tocaran, él decidió traer la silla que había en su balcón y se paró sobre ella acelerando su paja pegándose bien al borde del mismo;

Ya podía ver bien de cerca su pene erecto con una cabeza redonda y brillante por la luz de la luna, me acerque al borde y comencé a frotar mi clítoris como premio para el… quería que supiera que yo también estaba enloquecida con su osadía, aceleramos juntos nuestro movimientos y yo me chupaba el dedo que me metía en mi cuca, apenas esa noche había probado mis flujos por primera vez y me habían gustado, yo no apartaba la vista de su pene y el no apartaba la vista de mí, acelero sus movimientos

“te gusta mi verga” atino a decirme casi jadeando y con voz un poco queda para que no nos escucharan;

“… siiii…es hermosa” le dije con voz queda,

“y sabe delicioso… Si quieres pruébala!!!…” Esas palabras fueron increíbles para mí.

Debía estar roja, muy excitada, muy ansiosa y me acerque más al borde, estire mis labios… ¡!!Y chupe su punta pasando mi lengua por ese glande que me atraía… alcance a darle dos chupadas ricas y a la tercera sentí una descarga de semen que me hizo pegarme a su verga y tragar todo lo que soltaba saboreando su semen que me trague;

Mientras tragaba tuve un orgasmo increíble que me temblaron las piernas y casi me ahogo con su semen, a él también le flaquearon las piernas hasta que una vez termino de venirse saco su pene de mi boca y se bajó de la silla, mirándome al rostro se acercó y me dio un beso;

Ese beso me tomo por sorpresa y abrí mi boca con restos de su semen sin tragar aun, nos fundimos en un beso increíble, sobre todo porque me gusto que este desconocido me había llevado no solo a un punto de excitación donde ¡se lo mame!, sino que ¡me trague su semen! Y ¡él trago conmigo! Al final.

Nos separamos él se entró a su suite y yo aturdida por lo que paso pero con mucha excitación me entre a la mía, me recosté y luego de mucho tiempo logre quedarme dormida…

Al despertarme Carlos ya se había levantado y no se encontraba en la suite, ya eran pasadas las 10:00 de la mañana, me dispuse a entrar al baño y pensar en lo que había ocurrido en la noche, mientras me caía agua pensaba si había sido real o un sueño, termine mi baño me arregle y escuche que Carlos ya había regresado a la suite.

Cuando salí, ya había arreglado toda nuestra ropa y estaba con un funcionario del hotel esperando que yo saliera para entregar la suite, afortunadamente salí con la toalla puesta o me hubiera visto desnuda, Me dijo,

“amor ya cuadre todo y pues preferí entregar la habitación de una vez, una vez estés lista nos podemos ir”.

Me vestí rápido con una pinta como para jugar tenis color rosa y salimos con nuestras cosas de la habitación, al salir tenia ansiedad de que me pudiera ver mi desconocido y me saludara o algo parecido, afortunadamente al salir nada de lo que imagine paso, cuando estábamos afuera caí en cuenta de que íbamos a hacer, mire a Carlos y le dije “para dónde vamos”, “pues no es obvio, a donde Jorge y Pilar, tu no dijiste nada y asumí que estábamos de acuerdo en aceptar su invitación”.

Me quede de un palmo porque estaba tan confundida cuando me levante que jamás me percate de lo que Carlos me había propuesto, y en ultimas había terminado aceptando silenciosamente; la verdad debo reconocer que yo quería ir, porque era una semana más en la Isla y en una casa lujosa, pero sabía que terminaríamos cayendo en uno de los juegos de ellos, pero…

¿cuál de todos seria?

Jorge llego a recogernos en ese instante venia solo, nos saludamos me dio un beso en la mejilla, me hizo sentarme adelante, mi esposo atrás, no se cansaba de repetir que era rico que hubiéramos aceptado su propuesta, que no nos arrepentiríamos y que sería fantástico todo lo que haríamos, que muy probablemente nos enseñaría a bucear y cosas por el estilo;

Nos llevó a la casa y allí estaba Pilar organizando la habitación que nos ofrecían, en seguida se acercó y me beso en la boca como anoche y me llevo a la habitación, me ayudó a organizar la ropa mientras los hombres preparaban unas bebidas y entraban a la piscina, nos cambiamos y nos pusimos nuestros vestidos de baño con Pilar, ella se acercó y me ayudo a abrochar el mío, acariciando mis senos por los lados muy sutilmente, hice como si no hubiera pasado nada.

Pasamos la tarde en la piscina entre miradas cómplices, era extraño ver como Jorge no perdía detalle, me observaba y trataba de llamar mi atención con comentarios y preguntas. Pilar por su parte hablaba mucho con Carlos y conmigo me empezó a agradar mucho me hacía sentir cómoda ante la situación, cenamos en la casa y tomamos mucho.

Ya en la tarde nos sentamos a hablar de todo un poco y Pilar propuso jugar a las Cartas, nosotros aceptamos pero dijimos que no sabíamos jugar, que les tocaba enseñarnos, me pareció muy divertido, al principio nos demoramos en coger el ritmo de pares, tríos, escalera y demás; llevábamos como hora y media jugando hasta que en una partida le gane la mano a Pilar perdiendo ella todas sus fichas, y emocionada brinque y grite.

“¡¡¡TE DEJE PELADA!!! JAJAJAJA… ¡ME PERTENECE HASTA TU BIKINI! JAJAAJA”

Pilar apenas me miraba diciendo, “tienes suerte de principiante, pero sí,.. Eres dueña de bikini…”

Y sin más ni más, se colocó que pie y se quitó el brasier dejan al aire sus pecho que me incitaban a mirarlos todo el tiempo, yo estaba en shock, su color de piel era muy lindo y sus senos redondos terminados en una par de aureolas rosadas pequeñas y en punta, como si a ella le excitara más lo que estaba haciendo que a nosotros; Se dio la vuelta y sin más preámbulos se quitó la tanga del bikini, dejando una cola en la que yo podía observar su vagina desde atrás y así agachada como estaba volteo a mirar si yo la observaba, como si no fuera obvio que no podía quitarle la vista de encima.

No creo que yo sea lesbiana pero su cuerpo me atraía, se levantó y giro lentamente mostrándonos su cuerpo al desnudo y me tiro si bikini por la cara, yo no lo podía creer, era tan fuerte la escena que me alcanzo a dar temblor, Carlos no daba crédito a lo que veía, la vagina de Pilar era muy bonita, rasurada y con una leve tirita de bello oscuro que resaltaba con su color de piel, que siendo ella de tez blanca se encontraba todo levemente bronceado…

Carlos y yo no sabíamos a donde mirar, era evidente que ambos no podíamos dejar de verla hasta que se sentó en su puesto como si eso fuera lo más natural del mundo para todos

“solo espero no perder otra vez o tendré que mamársela a alguien!!!…”

Jorge se reía de lo que acababa de pasar, parecía no molestarse ni incomodarse, por el contrario repartió las cartas de manera rápida, yo no lograba concentrarme con lo que paso, de repente Carlos había perdido todas sus fichas por andar embobado mirando a Pilar, y Jorge le dijo mirándolo fijamente.

“…Tu bañador ahora es mío jajaja ojo por ojo”

Carlos se rio nerviosamente, y mirándome al rostros me increpo en forma burlona “¡Ves en lo que me has metido por quitarle el bikini a Pilar!”

Y empezó a quitarse el bañador tratando de taparse con la mano su miembro, el problema es que Pilar lo tenía tan excitado que era obvia su erección, mas colorado que un tomate sentó, mientras Pilar no hacía sino piropearlo y estirar la mano simulando que se lo cogía, yo no daba crédito a lo fácil que Carlos se había desnudado y cómo de manera descarada me echaba la culpa como si el no quisiera lo que había hecho.

Jorge reía y me miraba retándome mientras repartía las cartas una vez más, no sabía yo que me pasaba, estaba muy nerviosa por una parte y por la otra no quería caer en sus manos… Gracias al cielo la mano resulto a mi favor haciendo que le ganara a Jorge, como todo mal perdedor se puso molesto y alcanzo a golpear la mesa en medio de su desespero mientras los demás gritábamos en euforia. Pilar porque nunca lo había visto tan descompuesto al no haberme desnudado, y por perder con alguien que jugaba por primera vez; y Carlos, porque le parecía muy chistoso que le saliera el tiro por la culata.

Pilar obligo a Jorge ponerse de pie y antes de que siguiera refunfuñando le bajo el bañador dejando a mi vista su miembro erecto, lo tenía bien arreglado su bello bien recortado, me sonrojé de una, quise quitar la mirada al principio pero luego lo mire más detalladamente; Pilar se lo tocaba como orgullosa de la herramienta de su macho y no le importaba que yo lo estuviera mirando, no era muy grande pero debo reconocer que era muy alargada y delgada, no gorda como la de mi marido en comparación de Jorge… ahí entendí porque Pilar miraba tanto la de mi Marido.

“¡No podemos dejar esto así!… Yeymy es la única que esta vestida, sigamos jugando y al que pierda le imponemos una verdad o un reto, así tarde o temprano también le quitaremos la ropa”

Sentencio Pilar mientras se reían todos de lo dicho, al parecer se habían aliado para verme desnuda, y mi Marido en vez de incomodarse parecía el más contento de todos, -como si le excitara que otro me deseara-, su actitud me molestaba, pero si guerra quería guerra tendría.

Comenzamos a jugar, perdiendo primero Carlos ante Jorge “a parte de tu mujer, con cuantas mujeres has estado y cuando fue la última” le soltó Jorge.

Carlos se puso mustio “mejor un reto”… -¡Cómo que Carlos no podía responder algo tan tonto!-, ¡nos acabábamos de casar y duramos tres años de novios y no pudo responder eso¡, como si a mí me importara mucho con quien estuvo antes de mí, -o es que de novios me fue infiel?

Me hervía la sangre en ese momento, entre risas de Jorge y Pilar le dijeron que tendría que hacerse una paja delante de todos.

“eso es muy pasado, no creen” argumento Carlos en su defensa, “sino fuiste capaz de responder algo tan sencillo de que te quejas… empieza con tu tarea” le increpe antes de darles tiempo a cambiar su reto.

Todos se quedaron callados, Carlos me miro con cierta preocupación al darse cuenta que yo entendía que había algo que él me había ocultado;

Temerosamente y un poco cortado Carlos comenzó a acariciar lentamente su miembro que por ningún motivo bajaba su rigidez, debo confesar que no se lo había visto nunca tan duro como en ese momento, con más confianza comenzó a subir y bajar su mano una y otra vez, cada vez más emocionado, me miraba a mi rostros, miraba las tetas y el cuerpo de Pilar, la que no se perdía detalle de su paja – de hecho ponía cara de vicio.

Yo estaba molesta por la actitud de antes y aun no le hallaba una justificación lógica a su silencio, Jorge parecía disfrutar del momento, creo que él nunca se imaginó que Carlos no pudiera responder y aprovechaba para mandarle puyas a Carlos, diciéndole

“si vez por no responder algo simple” y se reía, Carlos estaba tan incómodo que a pesar de su excitación no lograba terminar, Jorge y Pilar lo animaban varias veces pero no conseguía llegar.

“tocará que tú se la cojas para que llegue” me dijo Pilar, pero yo estaba tan brava que no coordinaba mis emociones.

“si quieres que llegue te tocara a ti”… dije yo sarcásticamente para que viera mi enfado Carlos… como si yo no me hubiera dado cuenta que Pilar tomaba todo literalmente, ella lo pensó unos segundo y cuando menos pensé se acercó a su lugar, se escupió su mano, se la cogió con fuerza y empezó a meneársela arriba y abajo suavemente como queriendo disfrutar del momento;

Carlos se puso colorado, hecho su cabeza hacia atrás y ya no me miraba sino prefirió cerrar los ojos para disfrutar de la paja que le hacía Pilar, ella no me miraba sino que miraba el miembro de mi esposo, pues apenas podía agarrarlo sin que sus dedos se tocaran en el agarre; Pilar agitaba la mano más rápido mientras se notaba que Carlos estaba a punto de llegar,

“¡ahííí!… ¡ah! Así no pares por favor” con sus ojos cerrados murmuro mi esposo completamente desconectado, Pilar acelero su paja haciendo que se viniera a chorros, el primero me cayó en el pecho haciéndome brincar, los otros cayeron en la mesa y en la mano de Pilar quien no soltó el pene de mi esposo hasta que no dejo de convulsionar, cuando termino se chupo los dedos mirándome fijamente.

“ummm ¡¡¡sabe muy rica!! -no lo esperaba” y diciendo esto se acercó a mí, con su dedo limpio el chorro que me cayó encima y me lo acerco a la boca metiéndomelo en ella; yo estaba tan impactada, tenía sentimientos encontrados pero mi instinto me traiciono y chupe su dedo, ella se rio rompiendo la tensión del momento, bajo su rostro y me lamio el dorso donde había caído el semen de mi marido,

“Tu humor mezclado con el semen es riquísimo, habría que probar con otro a ver si sabe igual”

Empezaron todos a reír, yo los seguí pero la mía era risa nerviosa, Carlos por primera vez se quedó mustio mientras se recuperaba, pero entendía que lo que acababa de pasar era que me había ofrecido en bandeja de plata a esa pareja;

Comenzaron a repartir nuevamente las cartas, la mano fue complicada y eufórica pues Jorge y Pilar apostaron en mi contra, se notaba que lo que querían era que yo perdiera, Jorge armo un trio, Pilar escalera sucia -dijeron se llamaba así-, yo resignada a que había perdido y quien sabe que me harían puse mis cartas sobre la mesa… Cuando escuche la risa de Carlos diciendo

“¡¡¡eso es póker de haces ella les gano!” Me dio felicidad y mucha risa, entones di mi sentencia…

“Es una verdad!… digan de una vez que desean que pase esta noche” les pregunte a los dos, se miraron y Pilar contesto

“¡¡yo quiero probar una corrida tuya en mi boca!!! Y verte por primera vez chupándome mi vagina”

Ante mi mirada descolocada pues pensé que lo que más deseaba era estar con Carlos, vi a Jorge como si nada responder

“¡Pues la verdad yo quiero que intercambiemos parejas!… pero primero quiero ver a Carlos penetrarte por tu ano… ¡Así de pronto tenga un chace yo de hacerlo también!”

Carlos me miro pálido, yo a él nerviosa y temblorosa, todos expectantes esperaban mi respuesta la que no fui capaz de musitar, solo en medio de todos me pare… -me acerque a Pilar-… la rodee con mis brazos y con un beso profundo donde nuestras lenguas se entrelazaron se selló lo que esa noche cambiaria para mí; Pilar me besaba con pasión y acariciaba todo mi cuerpo metiendo sus dedos entre mi vagina que chorreaba líquidos en cantidad, cuando nos separamos se chupo el dedo que me acababa de meter

“esto va a ser mejor de lo que esperaba”, y comenzó quitándome mi brasier, haciéndome acostar en el sofá al lado de donde estábamos, me quito mi tanga y sin preámbulos comenzó a darme una mamada como ni mi Esposo me había dado en los años de Novios;

Me acariciaba el cuerpo, mis senos mi dorso y bajaba a mi vagina, dure unos cinco minutos antes de empezar a convulsionar entre los labios de Pilar, me vine increíblemente y antes de terminar Pilar me metió sus dedos y frotaba mi vagina por dentro haciendo que mis convulsiones no pararan eran muchísimos los espasmos que sentía, al punto que sentí que quería orinarme, sensación que me daba pena con Pilar e intente retirarme;

Por el contrario, ella incremento su mamada y el frotarme con sus dedos hasta que no aguante más y solté un gemido largo profundo sin poderlo controlar y de mi vagina salieron chorros y chorros con los que lave la cara de Pilar quien no dejaba de tragar y tragar

“que delicia los fluidos de Yeymy son delicioso”.

Eso hizo que Jorge se acercara a lamerme mi vagina y luego Carlos lo imitara mientras yo no podía contenerme, seguía convulsionando y estremeciéndome por lo menos por cinco minutos o más…

Una vez el torbellino se calmó avergonzada como me sentía le pedí disculpas a Pilar por haberla lavado de esa manera, ella en un gesto muy tierno me abrazo y comenzó a besarme mientras me decía.

“No seas bobita…tuviste tu primera eyaculación femenina y eso es normal… además eso demuestra que te gustó muchísimo lo que te hice… espero me hagas llegar a mi igual”

Me dio un beso tierno y se recostó ella en el sofá, insinuándome que le tocaba su turno y abriendo las piernas como pidiéndome que se la chupara, no podía negarme pues ella acababa de hacerme sentir el mejor orgasmo de mi vida, sin contar la eyaculación que experimente, nos miramos y como si estuviéramos solas me arrodille ante su vagina y comencé a darle besitos, su olor era un poco fuerte pero el sabor no me desagradaba, saque mi lengua y empecé mi labor, comencé a lamer y chupar esa vagina que me parecía rica, entre mis lambidas y chupadas Pilar comenzó un movimiento de pelvis restregándose su vagina en mis labios, -que delicia-… me estaba gustando mucho lo que estaba haciendo,

“méteme tus dedos” me decía Pilar,

No lo pensé dos veces, comencé a meterle los dedos y a chupar su clítoris con mis labios y mi lengua, estuvimos así con la mirada de Jorge y Carlos todo el tiempo, hasta que sentí como Pilar se convulsionaba y comenzaba a gritar entre jadeo y jadeo, sentí un chorrito corto pero no era desagradable, por el contrario sabia diferente, era transparente, me pegue a si clítoris y disfrute su corrida, que no era ni parecida a la mía pero igual era muy rica, termino sus espasmos y subí a darle un beso compartiendo su corrida de mi boca con ellos mirándonos con complicidad por lo que yo estaba haciendo,

“ummmm es diferente a la tuya… Me gusta más tu sabor que el mío”

Nuestros esposos se miraban y nosotras disfrutamos el momento, nos miramos sin decir una palabra, medio mi beso y se fue hasta donde estaba Carlos, lo empezó a besar se arrodilló y comenzó a mamársela metiendo la verga de mi esposo hasta el fondo de su garganta, le acariciaba los testículos sacándolo de su boca y lamiéndolo todo el miembro hasta llegar a los testículos, repetía la maniobra volteándose a mirarme, en ese instante sentí como Jorge se acercó a mí por detrás, me abrazaba acariciando mis senos y me besaba el cuello muy sensualmente,

Yo cerré mis ojos por un instante mientras comprendía que quien me empezaba a acariciar era alguien diferente a mi esposo, sentí cuando empezó a chupar mis aureolas rozando con su lengua mientras con una mano comenzaba a explorar mi vagina introduciendo un dedo suyo;

Pilar ya se había acomodado en un sesenta y nueve, Carlos no paraba de chuparle la vagina metiéndole sus dedos alternándolos entre la vagina y el ano de Pilar, sentía rabia, celos de lo que estaba viendo, mientras Jorge se arrodillaba y comenzaba a chuparme la vagina de manera incomoda pero placentera para mí, comenzaba a sentir mucho placer cuando escuche

“puedes quedarte viendo como Carlos se come a Pilar, o puedes entregarte y disfrutar conmigo”

Mire a Jorge como seguía intentando lamer mi vagina en esa posición incómoda, teniendo toda la razón, lo hice pararse y lo senté en una silla al lado de Carlos y Pilar, para que Carlos viera de primera mano cómo me iba a comer la verga de Jorge, – mire a mi esposo fijamente y comencé a meterme su verga con desenfreno -, me gustaba sentir que era entre venganza y placer que se la chupaba, lamia, frotaba y disfrutaba, no era como la de mi esposo pues era más delgada, era más fácil de tragar;

Pilar cambio de pose pidiéndole a Carlos que se la metiera

“…uyyy por Dios Yeymy… no sé cómo te cabe es muy gruesa”

Yo los miraba de reojo veía el desenfreno con que Carlos empezaba a embestir a Pilar, me pare y me senté a horcajadas sobre Jorge mirándolo a los ojos y disfrutando de cómo me entraba ese pene que por primera vez no era el de mi esposo,

Comenzamos un desenfrenado sube y baja mientras me chupaba mis senos y con sus manos acariciaba mi espalda; Carlos comenzó a clavar más duro a Pilar por la rabia que sentía al verme, yo podría ver como entraba y salía su pene de la vagina de Pilar mientras la pobre gritaba y cerraba sus ojos por el dolor, pues claramente la verga de Carlos era muy gruesa con referencia de la de Jorge, que entraba y salía de mi vagina con una suavidad muy agradable…

Jorge viendo mi excitación me acariciaba mi espalda bajando sus manos hasta mi cola, la que acariciaba hasta cuando sentí sus dedos frotar y acariciar mi ano, no había intentado meterlos pero si me lo frotaba muy rico debo decirlo, se chupaba los dedos y volvía a frotarlos por mi ano mientras cabalgábamos, estaba en esa sensación nueva sintiendo como se me dilataba mi esfínter, cuando escuche a Pilar decir

“Dame más suave amor que me vas a romper… ¡ah! ¡ah! ¡ah! Suave... ah... así mucho mejor… Si lo haces bien, -te dejo metérmelo por el ano- ¡para que disfrutes lo que tu mujer no te da…!”

Ninguno de ellos volvió a mirarme entendiendo que yo estaría muy molesta por sus palabras, mientras que Jorge aprovecho para meterme un dedo dentro de mi culo, sensación que me hizo cerrar los ojos y continuar cabalgando feroz a Jorge quien aprovecho para continuar con su dedo dentro de mi culo, lo sacaba lo chupaba para lubricarla y volvía a metérmelo, era muchísimo el placer que estaba sintiendo muy concentrada en ello cuando escuche a Pilar gritar diciendo…

“¡AAAHHH! ¡YYY!… Suave no lo saques pero suave -¡¡rómpeme mi culo!!- ¡Así mételo todo!… No pares hasta el fondo ¡Aaaahhh! ¡ssiii! Como duele pero no pares…”

Y mientras decía esto me miraba a los ojos para que viera como mi esposo se le comía el culo a ella, la verdad al principio sentí mucha rabia, -mucho dolor interno- el cual Jorge aprovecho para meterme más de un dedo en mi culo, los cuales entraban, salían una y otra vez sin importarme si me dolía o no, pues para mí era muy duro ver como Carlos parecía poseso comiendo el culo a Pilar.

Así duraron bastante hasta que Pilar ya no gritaba tanto sino más bien gemía de placer, estábamos así… cuando Jorge llamo a Carlos y le pidió que se acercara

“¡¡¡ven viejo ya te la deje lista!!!… Métele la verga por el culo a tu mujer mientras estamos así…”

Carlos me miraba y miraba a Jorge quien no dejaba de meterme los dedos entre el culo con su saliva

“No me mires así que nuestra idea es que ustedes disfruten… no que salgan de aquí odiándose o separándose… así serás tú el primero”

Lo mire fijamente y por primera vez mi imagen de él cambio, no era tan desgraciado como pensaba, cogí su cabeza entre mis manos y me fundí en un beso cerrando mis ojos;

Disfrutaba de aquel beso que por primera vez no me daba impresión dárselo a Jorge, cuando sentí como la cabeza del pene de Carlos entraba en mi culo, solo alcance a abrir los ojos a su máximo como tal vez necesitaba que se abriera mi culo,

Mirando a Jorge quien con sus manos abrió al máximo mis nalgas para que mi esposo pudiera seguir metiéndome su verga gruesa, me separe un poco de Jorge quien se quedó quieto por un instante y mientras exhalaba tomando todo el aire que podía y Jorge con un gesto le decía o Carlos que continuara metiéndomela…

“¡Aaaahhhsss! ¡aaasssss! ¡Ahhhh!” era lo único que podía gesticular mientras sentía como ingresaba más su verga, ya tenía la mitad adentro mientras un ardor invadía todo mi recto, la metió más, sintiendo como la pelvis de mi esposo tocaba mis nalgas apresadas en las manos de Jorge;

¡Dios mío! Que dolor y que ardor se sentía pero ya había llegado a su tope, había cerrado mis ojos esperando a que mi culo se acostumbrara a su verga mientras que Jorge comenzó a moverse frotando con su mano mi clítoris, cuando sentí que dos manos cogían mi cabeza y la ponían de lado, abrí los ojos y vi a Pilar empezando a besarme con lengua y mucho desenfreno.

Ese beso me devolvía algo de aliento, Carlos empezó a sacar su verga y me la volvía a meter hasta el fondo, clavada que me hizo volver a abrir mis ojos mirando a Pilar mientras nos besábamos; ya Carlos comenzaba a meter y sacar su verga de mi culo el cual a pesar de arderme, me estaba haciendo sentir el placer de la mano de Jorge en mi clítoris y su verga en mi vagina, no tengo idea de cuánto tiempo paso así, pero si sentí cuando Pilar me soltó y me dejo gemir incontrolablemente.

Cada clavada de mi marido era un gemido ya no de dolor, ya era solo placer, Jorge me miraba fijamente, acerco sus labios para besarme, después de un beso dulce se acercó a mi oído susurrando quedo.

“quería que tu esposo fuera el primero en tu culo… Pero no el único…“ con una sonrisa socarrona me seguía clavando;

Sentí cuando la cabeza de la verga de Carlos se inflo y empezó a llenarme de leche mi ano haciéndome convulsionar y tener un orgasmos increíble, cogida de la mano con Pilar quien no se había perdido ni un momento de mi inaugurada;

Cuando Carlos saco su pene de mi culo, Pilar se agacho y comenzó a chupármelo metiéndome su lengua que fue un alivio refrescando mi orificio y dejándome todo limpio de la corrida de mi esposo;

No sentí más la lengua de Pilar y cuando volví a mirar Pilar se la mamaba a Carlos haciendo que se le parara y volvía a metérsela por el culo a ella, ya no me daban celos, pero si me hacía reír lo desinhibida que era Pilar.

Jorge me hizo parar y darme la vuelta, cuando ya me estaba sentando entendí que lo que me iba a hacer era metérmela por mi culo, al principio me dio susto pero luego cuando lo sentí entrar, comprobé que me la pudo clavar completa hasta el fondo sin sentir ningún tipo de dolor, así que deje que me clavara duro colaborándole para subir y bajar;

Sentía tanto placer que cada vez me clavaba más duro y más duro, al punto que termino haciéndome caer hacia delante quedando yo en cuatro en el piso del salón con su verga metida en mi culo, recosté mi pecho en el piso y deje que Jorge me clavara a su antojo dándome duro por mi culito y dándome una que otra nalgada que me hacían gemir y sobre saltarme cada vez que me palmoteaba, nunca lo había experimentado y me gusto sentirme así sometida.

“dámela en la boca…” le repetía Pilar a Carlos quien al escuchar por tercera vez esa frase no aguanto más, saco su verga del culo de Pilar y se la metió en boca para que ella se la chupara mientras eyaculaba toda su leche, Pilar le metió un dedo a mi esposo por el culo mientras él llegaba, eso lo hizo gemir durante su descarga,

Ver eso me había gustado… entonces Jorge acelero sus clavadas en mi culo hasta que sentí como me la sacaba y se venía corriendo a mi cara haciéndome abrir mi boca para empezar a chupársela y probar su semen, le di tres chupadas, Jorge me hizo llevar mi mano a su trasero haciéndome entender que quería que le metiera un dedo también;

Me gusto ver que cuando lo introduje él se sobresaltó y me metió su verga más en mi boca, Pilar ya estaba a mi lado esperando que me sacara la verga de Jorge, cuando me la saque me cogió de mi cara y me beso sintiendo como su boca estaba llena del semen de mi esposo,…

Pero mi boca también de la de su esposo, pues no alcance a tragar mucho, mezclando entre nosotras sus corridas tragando ella un parte y yo otra, cuando nos separamos del beso Pilar exclamo.

“ummm muñeca ¡ese coctel si sabe rico!… nunca lo había hecho y me gusto” y tenía razón el semen de Jorge era agrio cuando lo probé solo, pero mezclado con el de mi marido sabia rico por lo que el de él es más dulce,

Nos reímos las dos mientras ellos nos miraban incrédulos por lo que había pasado,

Nuestros esposos se retiraron y nos trajeron bebidas les agradecimos porque si teníamos mucha sed, nos fuimos a duchar en la regadera de la piscina y luego nos metimos en ella por la fresco que estaba la noche, Pilar se acercó a mi diciéndome al oído

“Es tu primer día a mi lado… te vas a divertir el resto de semana créeme…”

Amo a Carlos y a pesar de que esa noche decidimos romper los esquemas y aventurarnos por primera vez en tener sexo anal y en intercambio, sigo dispuesta a complacerlo mientras descubro su secreto.

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