El hijo de mi amiga Karen

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Me quedé pensando en ese muchacho que dormía en el otro cuarto y me empecé a tocar imaginando su polla negra, creciendo en sus pantalones, apretada, lista para estar liberada y que mi boca lo abrazara rico, sentir su caliente carne en mi lengua y que mi saliva la fuera recorriendo

Que tal me llamo Cecilia y soy una mujer separada, tengo 43 años y mis hijos bueno ya están grandes por lo que no viven conmigo. Como vivo de la pensión que me da mi ex marido pues me dedico a tomar algunos cursos de idiomas, baile, cosas por el estilo. En un curso de inglés conocí a Karen una buena amiga mía con la que empecé a salir mucho, nos contamos varias cosas sobre los hombres y a veces salimos a los bares solo a pasarla bien y ver que encontramos, nos gusta mirar a los hombres y nos decimos cosas de lo que creemos que son, fantasías en general. Ella tiene dos hijos, una hija de 27 y un hijo de 20, Carla y Marco, nunca los he conocido pero me ha contado de ellos.

Alguna vez tocamos el tema de salir con alguien menor pues como hemos ido a los bares no falta los grupitos de chicos que nos miran o nos invitan a bailar o alguna copa pero no pasa de ahí, claro esto no impide que nosotras no hablemos de ellos o no nos dejemos manosear un poco o sentir sus miembros al bailar. Ella es morenita y guapa, un poco gordita, yo igual solo que soy más clara que ella, casi blanca, coqueta, con unos kilos de más, no soy muy tetona pero tengo buenas caderas y ella al contrario tiene unas tetas grandes y poca cadera pero estamos bien proporcionadas hasta eso. Por lo mismo nos hemos contado de nuestras aventuras y a ella le gusta hacer muchas rusas, dice que la pone muy caliente ver una buena polla en sus tetas, a medida que su esposo empezó a serle infiel ella igual y sin ningún problema, claro ambos hacen como que no saben, me dice que le gusta estar en 4 y enfrente de un espejo ver como sus tetas le aplauden, tengo que admitir que aunque sea mujer me excita la imagen. Claro todo esto paso mucho tiempo para que nos contáramos estas cosas.

Bueno así es nuestra historia y la situación empezó cuando un día me llamo para pedirme un favor de si podía cuidar a su hijo, ella iba a salir con su familia pero su hijo tenía que presentar un examen y tenía que quedarse el fin de semana y no confiaba en el bribón, yo le dije que ya estaba en edad de quedarse solo y bueno esto no se lo dije pero yo ya tenía planes con unos amigos, como ella es mi mejor amiga accedí con la condición de que fuera él a mi casa, le pase mi dirección y todo quedo arreglado.

Ese fin por la tarde llegaba Marco toco a mi puerta y era un chico bien parecido y en forma, como un joven normal pero con la peculiaridad de que es moreno, su padre es negro y Karen mi amiga igual. Nos saludamos con un abrazo y un beso, nada pretencioso todo muy tranquilo y él muy amigable. De inmediato me vino a la mente la conversación de estar con alguien más joven, pero se fue pronto esa idea. Le mostré a Marco donde se quedaría y donde se encontraba las habitaciones y todo. Me llamo la atención que tenía buenas piernas y buena nalga, di un vistazo a sus pantalones y se notaba un rico bulto que me echo la imaginación a volar pero no lo vi bien porque no quería parecer una lanzada. Ese día traía yo un unos jeans que marcaban mis caderas y una tanga que se podía ver un triangulito, eso lo note en la noche cuando me iba a cambiar. En el transcurso del día hablamos tranquilos, universidad, novia, familia, planes en fin de muchas cosas. Pero también no podía sacarme la idea de la cabeza de estar con ese joven, eran cosas pequeñas como verlo desnudo, tenerlo en mis brazos, besarlo y aunque no me sentía cachonda del todo si me intrigaba. Hasta la noche donde fuimos a dormir.

Me quede pensando en ese muchacho que dormía en el otro cuarto y me empecé a tocar imaginando su polla negra, creciendo en sus pantalones, apretada, lista para estar liberada y que mi boca lo abrazara rico, sentir su caliente carne en mi lengua y que mi saliva la fuera recorriendo, apretar sus nalgas y que sus manos empujaran mi cabeza hacia esa polla. Estaba completamente mojada y mis pezones duros muy duros y en eso escuche su puerta abrirse y entrar al baño del pasillo, me levante y me pegue a la puerta, pude escuchar su chorro abundante y me imagine su manguera negra y su mano sosteniendo su polla, me puse muy caliente y con ganas de lanzarme al baño e hincarme para comerle la polla pero me detuve, no sé porque, paso un rato sin escuchar ningún ruido y me seguía tocando con esa imagen debieron pasar un par de minutos en los que me tocaba y mis piernas se doblaban de sentir mis dedos hundirse en mis labios, de frotar mi clítoris húmedo y lamer mis dedos de pronto escuche que salió del baño me arregle rápido la pijama y salí del cuarto como si fuera casual y lo primero que vi fue su bulto en los bóxer, dormía solo en bóxer! y pude ver su bulto moviéndose y cuando volteo fue como si su polla se moviera completa hacia a mí, sentí un calor recorrer mi cuerpo y de inmediato lo mire a los ojos, Que tal Marco, dije torpemente, él se apeno y me dijo que había ido al baño, me miro los senos y me di cuenta de que los tenia duros por lo exilada que estaba, él se metió a su cuarto y yo me fui al baño donde me senté en el wc y me empecé a tocar pensando en su polla, que deduje que estaba más grande de lo que había visto en la tarde y en ese momento vi el cesto de ropa sucia y mi mente se hecho a volar, me vino a la mente la idea de que se había ido a masturbar por eso su polla estaba más grande, además en la madrugada? bueno si había ido a mear pero...

Bueno me levante y abrí el cesto y todo parecía en orden, pero mi morbo no me dejaba así que saque la ropa y encontré unas de mis bragas llenas de leche, que rico, me senté rápido en el suelo y me empecé a tocar me abrí de piernas y sentía mis muslos y con mi otra mano lleve mis bragas llenas de leche caliente a mi boca, empecé a lamerlas como si fuera su polla negra y me embarre la cara pero no me importo, seguía rápido rápido mis dedos entraban y salían hasta que me corrí, moje el piso y solté un gemido, no sé si se escuchó desde el cuarto de Marco pero no me importo, después me sentí apenada pero en ese momento no, termine de lamer las bragas, las guarde al fondo del cesto y me levante para lavarme, tenía la cara sucia, me veía como una zorra, una zorra por un joven. Me lave la cara y jale al baño solo para hacer ruido.

Me fui a acostar con la imagen de esa polla moverse en ese bóxer y me excite más aún al pensar que en la mañana podría verlo así o ya de perdis con su pijama que igual se marcaría esa deliciosa polla.

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