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En el servicio social se aprende mucho

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  • Después con sus grandes manos me tomó los senos sobre mi blusa y mi bra, pero cuando los apretó pudo sentir con toda claridad que mis pezones ya estaban bien paraditos y los jaló un poco logrando que se me escapara un gemido muy rico y profundo

    Hola a todos, este es mi primer relato, bueno, escribo porque he leído un muy buen número de ellos.

    Comenzaré por decirles que tengo 18 años, que estudio en un Conalep, que me encantan los hombres mayores y que disfruto de una manera tremenda ser infiel, además de eso debo decir también que me encanta el sexo (como a toda persona viva de éste planeta) y que a través de los años que llevo activa en éstas cuestiones he ido aprendiendo a sacar provecho y partido de lo que Dios me dio y también a las cosas que he ido aprendiendo a hacer con ellas para obtener algún beneficio.

    Definitivamente no tengo cuerpo de estrella de cine porno (como la mayoría de las chicas que se describen en las relatos), pero si les puedo decir que hay de todo y en su lugar, trato de cuidar mucho mi físico yendo al gimnasio cuatro veces por semana soy de piernas largas y firmes, de pompas algo paraditas y lo que más me gusta de mi cuerpo son mis senos son talla 34b.

    Como les comenté antes estoy estudiando en un Conalep (en el cual se hacen estudios a nivel técnico) y un requisito para poder obtener el título es realizar un servicio social, existe en la escuela una área que es donde coordinan esa parte y donde nos informan a los alumnos a que empresas podemos asistir y bueno en ese trámite me toco ir junto con otras compañeras a una empresa privada donde el Gerente nos recibió y nos hizo una ligera entrevista, seguido de lo cual ya nos habían aceptado y comenzaríamos el siguiente lunes, obviamente salimos felices, pero debo de decirles que mientras nos hacia la entrevista nos estuvo observando muuuy a detalle a todas.

    Debo de describirles nuestro uniforme, el cual consta de una falda de tela tipo escocesa a la rodilla (aunque la gran mayoría de las chicas las usamos arriba de la rodilla y ajustada), blusa blanca de manga corta y sweater azul marino, sinceramente creo que nos vemos bastante bien la gran mayoría.

    Pues bien llego el lunes y comenzamos a ir a la empresa de este señor, de inmediato fuimos presentadas al responsable de recursos humanos y luego él nos presentó con todas las personas que ahí laboran, en lo personal me sentía muy bien, ya que por fin estábamos ingresando a un universo nuevo para nosotras

    Debo decir que tanto el Gerente como el de Recursos Humanos son dos hombres ya mayores y sin ser súper guapos si me resultaron bastante atractivos y creo que desde ese momento decidí que terminaríamos teniendo algo más que trabajo, con el transcurrir de los días yo trataba de esmerarme en las actividades que me encomendaban y trataba todos los días de ir a saludar y despedirme de "mis jefes" de la manera más coqueta posible, lo cual me daba cuenta que iba causando los efectos que yo quería en ellos porque se me quedaban viendo a mis nalgas, a mis senos.

    Así iban transcurriendo los días y yo ganando terreno con los jefes, incluso me quedaba un poco más de tiempo que mis compañeras con el pretexto de sacar algunas cosas y como ellas vivían más lejos ninguna hacía por quedarse, pero yo ya tenía mi plan armado (y creo que ellos también) y en cuanto se iban me llamaban a la oficina de alguno de los dos y nos pasábamos un rato platicando de muchas cosas, así les fui diciendo muchas cosas de mi hasta que comenzaron a hacer insinuaciones referentes al sexo y confesé que ya no era virgen, pero que era así como que muy recatadita (como no) y así hasta que un día el gerente me llamo y me dijo que necesitaba que me quedara esa tarde para que le ayudara con algunas cosas, acepté y en cuanto me di la vuelta me acaricio una de mis nalgas sobre la falda, cosa que se fue haciendo común, en ocasiones me arme de valor y le llegue a tocar la verga encima del pantalón, la verdad es que yo disfrutaba esa situación y más de tres veces regrese a la casa con mi calzoncito húmedo y ganas de masturbarme.

    Así transcurrían los días y otra cosa que yo iba notando era que cada vez que me encontraba al gerente y al de recursos humanos ambos como que se decían algo entre ellos y no dejaban de verme, era algo que me intrigaba, pero a la vez me gustaba; un buen día ya cuando mis compañeras se habían ido me llamo el gerente a su oficina y me pidió que me sentara porque quería comentarme unas cosas, así lo hice y esa vez llevaba una falda un tanto más corta de lo habitual y cuando me senté se me subió mostrando una buena porción de mis piernas cosa que no pasó desapercibida para él, pues no quitaba su mirada de mi entrepierna, pero no hice nada para impedirlo tampoco y entre que me comentaba cosas de un trabajo que quería que hiciera me seguía mirando como tratando de ver algo mas y le concedí el deseo por que abrí un poco más mis piernas y ya podía ver un poco de mi calzoncito azul y en un momento se levantó de su sillón y pude notar con agrado que se le notaba una rica erección (para mis adentros me felicite), paso por mi lado diciéndome que lo esperara y siguió hasta la puerta de su oficina, salido de ella y regreso en cuestión de segundos, yo no entendí de que se trató, pero espere ahí tal como me había pedido, escuche cuando puso el seguro de la puerta y en automático mi corazón se aceleró, sabía que algo iba a pasar y no me equivoqué, algo de lo que siempre me ha gustado de su oficina es la vista que tiene hacia la avenida Paseo de la Reforma (una de las principales de la ciudad de México), le pregunte si me podía asomar a la ventana, asintió y me puse a mirar dándole la espalda en ese momento, unos segundos después sentí que se acercaba, pero no voltee, sentí como sus manos se posaron en mi cintura mientras me preguntaba cómo estaba el tráfico en la avenida ya lo hacía con su aliento bien pegado a mi nuca haciendo que mi piel se erizara, luego sus manos ya estaban en mis nalguitas, acariciándolas, apretándolas y logrando que me mojara bastante.

    Después con sus grandes manos me tomo los senos sobre mi blusa y mi bra, pero cuando los apretó pudo sentir con toda claridad que mis pezones ya estaba bien paraditos y los jalo un poco logrando que se me escapara un gemido muy rico y profundo, haciendo eso me puso su boca en mi cuello con lo que hizo que me pusiera aún más mojadita, ya hasta yo lo sentía y ambos lo podíamos oler, ya había un ambiente delicioso, ahora se pegó contra mi espalda presionándome contra el cristal y pude sentir lo rica que ya estaba su verga… enorme y muy sabrosa!!! teniéndome así metió sus manos bajo mi faldita y levantándola hasta la cintura me acarició mis piernas y le causo mucho agrado ver que traía una tanguita, así me lo dijo y sin más me metió dos dedos en mi rajita que entraron muy fácil por la cantidad de juguitos que ya había ahí, yo como pude le saque su verga del pantalón y la pude sentir ahora si en vivo, aunque no me dejo voltear, me pidió que me quedara viendo hacia la calle y obediente como soy me quede en esa posición sintiendo por un lado la cabeza de su rica herramienta que ya estaba bien llena de esa deliciosa "mielecita" que tanto me gusta y por otro sus dedos llegando cada vez más profundo dentro de mi almejita que ya estaba también proporcionándole una buena cantidad de juguitos y poniéndome realmente caliente.

    En un momento sentí que se hizo hacia atrás y trate de voltearme con la intención de que me dejara ver en vivo su rica verga, pero me pidió que en todo momento me quedara viendo hacia la ventana y ni modo sentí algo de frustración pero me quede como me dijo, solo escuché como se bajó el cierre de su pantalón, después se acercó nuevamente y haciendo a un lado mi tanguita me comenzó a pasar la punta de su verga que ya estaba más rica que nunca por mis chorreantes labios que en cuanto la sintieron me recorrió un escalofrió muy agradable, pidiéndola, deseando que ya me la metiera, pero era claro que él quería jugar un rato conmigo, pero al igual que yo ya no podía aguantar más y pegando su boca a mi oreja me dijo bajito que me la iba a dejar ir, que si me lastimaba o algo le avisara (yo lo que ya quería era tenerla adentro y él con esas cosas) y a continuación comencé a sentir por primera vez como esa deliciosa, jugosa y sensacional verga se abría paso en las paredes de mi rajita mojada, la verdad es que había yo probado otras tal vez más grandes, pero ésta es bastante ancha, me volvió a apretar los senos bastante fuerte cosa que me encantó y luego me los soltó, bajó una mano y la llevo a la parte frontal de mi rajita y le dio un masajito a mi clítoris mientras me daba unas bombeadas deliciosas, sentía como me lo sacaba completo para volverlo a meter hasta que le sentía los huevos mojados de mis juguitos, mmmm realmente delicioso, estaba sintiendo maravilloso, cada metida era muy rica, como me tenía ensartada y jugando con mi clítoris no tarde mucho en explotar en un delicioso orgasmo que le mojó aún más la verga y ahora sus manos se posaron en mis caderas y me jalaba hacia él ya con más fuerza, sentía que me llegaba la punta hasta mi estómago, que rica cogida me estaba dando, yo sentía que se le iba poniendo más gruesa y en un momento me pregunto que si quería su leche adentro de mi rajita, obviamente le dije que sí, quería ya sentir ese calor único y maravilloso de la leche recién ordeñada y no tardó mucho en que comenzara a salir a chorros bañándome de una manera muy rica, sentía que me escurría por una de mis piernas, como los kleenex habían quedado lejos de nuestro alcance no sabíamos con que limpiarnos cuando me la sacar, así que decidimos ir con su verga ya un tanto flácida en mi rajita dando pasos muy cortitos hasta que pudimos alcanzar la caja de los anhelados pañuelos desechables y realmente me sorprendió la cantidad de leche que me salió, luego de unos minutos en que nos limpiamos me senté un rato en uno de los sillones de visita para recuperar el aliento y con satisfacción vi que él también necesitaba un descanso para normalizar su ritmo de respiración, ambos estábamos con gotas de sudor en la frente, una vez que nos recuperamos nos dimos un beso rápido en los labios sellando con ello la promesa de que eso era apenas el comienzo de algo realmente grande y no me equivoque, porque hemos tenido muchas y muy variadas situaciones donde han intervenido algunas otras personas, que si ustedes me hacen saber que les interesa les contaré.

    Agradeceré mucho sus comentarios a mi correo [email protected]

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