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Mi primera vez en mamar un pene

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Lo invité a sentarse y me paré frente a él modelándole mis piernas. Me he dado cuenta que me miras las piernas en clase ¿te gustan? le pregunté descaradamente mientras me sentaba y cruzaba las piernas dejando que se vieran los muslos con esa minifalda que traía desde la mañana

Sentadas en el bar cercano al trabajo en santa fe donde lleve a mis dos machos el día de mi primer trio, (en mi trabajo -primer relato publicado), mi amiga, compañera de varias aventuras ya (fiesta de despedida y la despedida de soltero -relatos publicados anteriormente), vistiendo un atuendo que no dejaba dudas a los parroquianos de que éramos un par de hembras en busca de acción, nos dedicamos a ligarnos a algún despistado mientras nos contábamos anécdotas del inicio intenso que ambas habíamos tenido...

“Mi primera vez en mamar un pene fue en la casa, le contaba entre risas y miradas lujuriosas a los hombres ahí reunidos en el bar, estaba en la universidad recién iniciando la carrera, por ese entonces y mi experiencia sexual se limitaba a varios escarceos con mis novios anteriores, pero nada intenso, solo besos y caricias, nunca entendí porque no se animaban a pedirme todo... ¡yo les hubiera dado lo que me pidieran! pero tal vez la fama de niña buena con la que entré a la universidad me precedía para esas cosas, solía despertar frecuentemente muy excitada a media noche, y en varias ocasiones, mis papás estuvieron a punto de descubrirme masturbándome porque gemía mucho al tener orgasmos mientras me acariciaba la raja pensando en cómo sería ser penetrada...

La primera clase de estadística que tuvimos cambio mi vida para siempre, sentada hasta adelante en el salón como solía hacerlo de manera frecuente, me quedé inmóvil cuando vi entrar al profesor, debía tener treinta y tantos años y estaba en muy buena forma, me gustó de inmediato y cuando hicimos contacto visual sentí una punzada en la raja... tenía que conocerlo mejor!

Lo mire entrar y recorrer el salón con esa mirada que me cautivó, cuando llegó a mi lugar hizo una pausa recorriendo mis piernas y subiendo a mi cara para sonreírme y decirle al grupo: buenos días, soy su maestro de estadística y vamos a estar juntos todo el semestre.

Por la tarde salí de compras con unas amigas, tenía que ponerme algo más revelador para llamar la atención de mi maestro, me compre varias minifaldas, dos pares de zapatillas altas y blusitas delgadas...

Paso una semana y me puse la mini más corta que tenía, una blusita blanca semitransparente y llegando a la uni me quite el bra y la tanga; me di cuenta que el profesor no me dejaba de ver las piernas en clase, así que al final de la segunda semana al estar sentada justo frente a él, descrucé las piernas mientras me veía la raja abierta y húmeda por su culpa y le sonreí, al terminar la clase me acerqué con él y le pedí que me diera asesorías personales; en mi casa... sonriéndole y acariciando su mano que estaba en el escritorio...

-Mmmm… -Dijo recorriéndome el cuerpo con la mirada, pero serían por la tarde...

-De acuerdo! -le dije sonriéndole ampliamente, empezamos hoy?

-ok, dame tu dirección y te veo en tu casa a las 6pm.

-perfecto! -le dije emocionada y al agacharme a despedirme de él volteo también él y nos dimos un beso en la boca...

-es esto un adelanto de lo que viene en la tarde? -me dijo sonriendo al ver que no me movía de ese lugar...

-Sí, (me sorprendí a mí misma al decirle) solo un pequeño adelanto de lo que puedo hacer con mis labios...

-Nos vemos en la tarde -caminando hacia la puerta meneando mis nalgas, segura de que él me veía salir del salón...

Pasé la tarde realmente excitada esperando la llegada de mi maestro, cuando sonó el timbre, me paré como resorte del sillón de la sala y salí casi corriendo a abrirle, nos saludamos y lo invité a pasar, llegamos a la sala y me preguntó por mis papás, seguro quería saber si estaba sola en casa, le comenté que mi madre estaba en su recamara de donde no solía salir mucho por las tardes, así que no habría quién nos interrumpiera en la asesoría...

Lo invite a sentarse y me pare enfrente de él modelándole mis piernas...

-me he dado cuenta que me miras las piernas en clase, te gustan? -le pregunté descaradamente mientras me sentaba frente a él y cruzaba las piernas dejando que se vieran los muslos con esa minifalda que traía desde la mañana... al ver su mirada fija en mis piernas mientras decía:

-sí si me gustan Mariela.

Descrucé lentamente las piernas diciéndole:

-te gustan mis piernas o lo que está entre ellas...? -sonriéndole me puse de pie y subí mi minifalda hasta la cintura dejándole ver mi raja velluda que empezaba a mojarse rápidamente por la excitación...

Rápidamente se movió hacia mí y lo recibí con un beso intenso dándole mi mengua en su boca así parados como estebábamos mientras él me acariciaba las nalgas con una mano y con la otra tocaba, acariciaba y finalmente abría mi raja empapada ya por su cercanía...

Lentamente me sentó de nuevo y se paró frente a mí diciéndome:

-así que eres muy buena con tus labios... veamos -se abrió el cierre del pantalón y sacó su verga erecta ya para ponerla frente a mí!

-jajajaja cabronaaa!!! -gritó mi amiga dándome una palmada en el muslo mientras reíamos de buena gana ambas, mientras le contaba y nos dimos cuenta de que un par de hombres sentados frente a nosotros nos sonreían y brindaban con nosotras mientras seguíamos riéndonos, les sonreímos de regreso y me fije que uno de ellos, el más joven, no dejaba de verme las piernas, mi pulsera para ser más exactos, me acaricié el tobillo y le guiñe un ojo mientras regresaba a contarle a mi amiga como termino esa visita del profesor a mi casa...

Lo miré y baje mi vista a su pene... estaba grueso, muy erecto y entonces sentí que una nueva Mariela nacía en ese momento, el deseo de llevarlo a mi boca pudo más que mi pudor y tomándolo con la mano derecha acerqué mi cara a su verga diciéndole:

-te lo hago si me das tu leche en la boca! -nunca pensé que sería capaz de decir esto, pero la calentura me dominaba.

Empecé a besarlo y poco a poco lo metí en mi boca... el me tomo de la cabeza y empezó a meterme rítmicamente el pene profundo para luego sacarlo casi hasta la punta para repetir el proceso de nuevo intensamente, yo lo estaba disfrutando como loca!, no dejaba que se saliera totalmente y mi lengua parecía tener vida propia acariciando y empujando ese tolete que me estaba poniendo caliente como nunca lo había estado…

Me encantaba mamar! el hecho de tener este grado de intimidad con un hombre me ponía muy caliente, subiendo mis ojos hacia los suyos le dedique una mirada de lujuria que después me enteraría es común cuando estoy caliente, lo sentí empezar a moverse con más fuerza mientras ambos escuchamos al mismo tiempo a mi mamá preguntar:

-Marielaaa... estás ahí, necesito que vayas a la tienda a comprarme unas cosas -al tiempo que empezaba a bajar las escaleras...

Él trato de retirarse pero lo detuve con mis manos en sus nalgas y le dije en voz baja:

-termina yaaaa!!! andaaa!

Me tomó de nuevo de la cabeza y empujó su verga hasta adentro de mi boca mientras empezaba a sentir un líquido muy caliente, casi me quemaba la lengua, en abundancia llenarme la boca al tiempo que él me decía:

-me vengo Marie!, me vengoooooo!!!

Podía oír a mi mamá estar a punto de terminar de bajar las escaleras, termino de darme su semen y de inmediato se subió el cierre y se sentó en el sillón enfrente de mi dejándome toda atontada con la boca llena de su deliciosa leche, me intrigó su olor y textura, me gustó mucho y apenas y terminé de tragarlo cuando mi mamá apareció en la sala diciéndome:

-pero que no oyes niña? te estoy hablando, dándose cuenta de que el maestro estaba sentado en la sala conmigo, dijo- ah pero que no estabas sola?

Parándome a presentarlos me vio y después de saludar al maestro dijo:

-esa falda está muy chiquita no?

Me encargó unas cosas y se despidió regresando a su recamara, me senté dejándole ver mis piernas y sonriéndole con genuina satisfacción le pregunte:

-qué tal? lo hice bien?

-Sí Mariela, eres muy buena... -sobándose la verga sobre el pantalón- me sacaste la leche muy rápido! te gustó?

-sí! -Contesté emocionada, me pare y me acerque para sentarme a su lado y le dije- es la primera vez que me trago semen, y me da mucho gusto que seas tú el que me haya dado por primera vez! -acariciándole la verga sobre su pantalón, y dándole acceso a meter su mano entre mis piernas...

Mi raja estaba empapada del líquido que me salía cuando estaba caliente!, y olía muchísimo a sexo!

-eres virgen? -me preguntó al sentir la cantidad de líquido que me salía de la raja...

-Sí, pero ya quiero dejar de serloooo... -dije gimiendo mientas abría mis piernas a tope para dejarlo acariciarme con toda su mano...

-mmmm! -Dijo él- pero claro que te doy gusto Mariela, pero hoy no, aquí no! con tu mamá presente que puede aparecer en cualquier momento de nuevo... es muy peligroso -dijo volteando a las escaleras de la casa...

-Pues si no me la metes ahorita mañana le doy las nalgas al primero que se me atraviese en el salón! -le dije entre seria y juguetona...

-eres una cabronaa! -me dijo mi amiga riendo a todo pulmón y me preguntó:- te lo cogiste?

-tu qué crees? -le pregunté riendo también dándome cuenta de que nuestros galanes de la mesa de junto estaban escuchando todo lo que decíamos...

Uno de ellos no aguantó más y se acercó a nosotras diciendo:

-hola! buenas tardes, se ve que su plática está muy divertida... o debo decir cachonda? (haciéndole señas a su amigo para que se acercara también).

- hola -le dije sonriendo- algo hay de eso... les da miedo? -Soltando la carcajada.

-no para nada, pero si nos permiten sentarnos con Uds. les podemos dar nuestro punto de vista -dijo sentándose junto a mí mientras su amigo se sentaba con mi amiga.

Continuará...

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