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El peluquero

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  • Mis manos estaban en el respaldar del sillón y en eso apoyó su miembro sobre mi mano y lo dejo allí por un buen rato, luego lo hizo en la otra mano, yo con disimulo moví mi mano y acaricié su miembro, ella se movió un poco para que mi caricia sea más larga

    Debido a mis horarios me cortaba el pelo en la peluquería que me quedaba al paso sea donde sea. Una tarde paso por una peluquería y veo que estaba abierto a pesar de ser horario de descanso, entro y para mi sorpresa la peluquera era una chica trans. Le pregunte si me podía cortar el pelo y dijo que si y me senté en el sillón y me colocó la bata mientras charlábamos comenzó a cortarme el pelo y en eso siento que apoyaba su miembro sobre mi brazo derecho luego el izquierdo, yo pensé que era por casualidad y sin intención, pero sus roces fueron cada vez mayores.

    Mis manos estaban en el respaldar del sillón y en eso apoyo su miembro sobre mi mano y lo dejo allí por un buen rato luego lo hizo en la otra mano, yo con disimulo moví mi mano y acaricie su miembro, ella se movió un poco para que mi caricia sea más larga, luego me dijo que ya estaba y comenzó a sacudirme el pelo que cayó sobre la bata, cuando sacudió el cabello sobre mi pecho bajo su mano hasta mi entrepierna y acaricio mi bulto. Luego me desprendió la bata y mientras yo me paraba dijo que cerraría un rato el negocio y cerro con llave la puerta y al bajar las persianas se acercó a mí y me empujo a un sofá y rápidamente se arrodillo y me desprendió el pantalón y comenzó a chuparme la pija.

    Luego se paró y subiéndose la minifalda dejo a la vista una fina y larga pija. Puso un pie sobre el sofá y su pija en la puerta de mi boca y rápidamente me la metí en la boca y comencé a chupársela, luego de unos minutos me dijo si me dejaba coger y le dije rotundamente que no, pero ella insistió una y otra vez.

    Debido a mi negación me dijo que si no me dejaba llamaría a la policía y diría que entre a robarle, su tono amenazador era firme y decidido, mientras yo pensaba me dijo que me arrodille en el sofá y finalmente acepte e inmediatamente me penetro mientras me decía que como podía ser que no la reconociera si íbamos a la primaria juntos y estábamos en el mismo grado y hasta teníamos el mismo apellido aunque ningún parentesco.

    En ese momento supe quién era, me relaje y comencé a gozar de la pija de mi amigo Juan, mi compañerito de banco por muchos años. Finalmente su semen entro a mi culito llenándome de felicidad.

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