INICIO » Categoría » Teniendo un accidente muy doloroso en el baño

Teniendo un accidente muy doloroso en el baño

  • 8
  • 18.362
  • 9,32 (25 Val.)
  • Suele suceder que cuando no tienes cuidado y te agarras con el cierre la piel del pene cuando estás por cerrar la bragueta del pantalón es muy doloroso. Eso me sucedió en la casa de un amigo y su madre me auxilió pero luego del dolor vino algo que nunca imaginé

    Era el año 1981 y tenía 18 años y era un muchacho muy bueno para los deportes y especialmente en el fútbol, en el colegio éramos un grupo de amigos que siempre parábamos juntos como nos conocíamos de años anteriores había una gran amistad, como nuestro colegio era solo de hombres luego de clases íbamos a buscar muchachas al colegio de mujeres estábamos en la edad del despertar del sexo.

    Cuando llegó al colegio un nuevo alumno que se llamaba Martín casi todos lo veíamos con recelo y nadie se juntaba con él, venía del interior del país para ser más específico de Iquitos una ciudad de la selva y cuando hablaba tenía un dejo que daba risa, creo que vivía por mi casa porque varias veces lo veía cuando iba o regresaba del colegio.

    Hasta que un domingo que me enviaron para ir a comprar al desayuno lo vi bien acompañado de una muchacha de unos 18 años, muy bonita de cuerpo espectacular de tetas de regular tamaño con un trasero grande, también estaban comprando en la bodega así que me acerco y lo salude él se asombró al inicio.

    -Hola Martín

    Como no contestó y demoró en responder el saludo su acompañante le preguntó quién era yo, ahí recién le dijo que era un compañero del colegio ella me saludo resultó ser su hermana y se llamaba Pilar me decía que gustaba que su hermano menor ya tuviera amigos en el colegio.

    Desde ese momento me hice amigo de él lo buscaba a la salida de clases para regresar juntos mis amigos me decían porque me juntaba con él pero no les dije nada de su hermana porque la quería sólo para mí y evitar competencia así que sólo dije que vivía por mi casa.

    Luego de verdad me hice su amigo y también del Pilar buscaba cualquier pretexto para estar juntos, ella era la inspiración para mi primeras masturbadas en la noche me imaginaba que la cogia en varias posiciones y me hacía sexo oral. Martín vivía con su hermana y madre habían venido de Iquitos luego que sus padre había tenido un accidente fatal en su trabajo.

    La empresa era petrolera y les había dado una gran cantidad de dinero por el seguro de vida y también una pensión así que no estaban mal económicamente me había contado Pilar, su mamá Nelly también estaba feliz conmigo porque como su hijo era tímido y era su único amigo me decía que cuando quiera podía ir a su casa.

    Para mi mejor porque siempre estaba buscando estar junto a su hija y muchas veces estaba con una erección que trataba de disimular, ella ya se había dado cuenta que me gustaba y me sonreía y coqueteaba hasta que apareció con un amigo, de unos 20 años, que la veía a ver y se iban juntos me puse celoso, pero nada más podía hacer.

    Cuando una tarde llegó buscando a Martín me atendió su mamá me dijo que había ido a comprar pero que lo espere que no demoraba, estaba en la sala cuando tocan la puerta y era su enamorado de Pilar nos tocó estar juntos en el sofá mientras su mamá le decía que habían venido a buscar luego salió ella recién bañada y con una falta que mostraba sus hermosas piernas y su culazo apenas me dijo hola.

    Se fueron sonriendo y felices le vi la mirada del enamorado de seguro estaba buscando lo que yo sólo imaginaba con Pilar, fui al baño para mojarme la cara y bajar la cólera cuando veo que con el apuro había dejado su ropa interior que lo cogí y aún tenía su olor de su sexo y empiezo a masturbarme oliendo ese calzón chiquito que minutos antes había estado junto a su chucha mi imaginación estaba en lo mejor cuando siento que abrían la puerta del baño.

    Estaba tan excitado con el calzón de Pilar que no había puesto el seguro de la puerta, lo más rápido que pude metí la verga en el pantalón y cerré el cierre pero me cogió la piel del pene y solté una exclamación de dolor.

    -¡Ayyy!

    -¿Qué te pasó? -preguntó Martín quién había sido el que abrió la puerta inesperadamente con una cara de imbécil tuve que aguantar la cólera por más que intente el cierre no bajaba para dejar en libertad a mi verga, me dijo que le diría a su mamá cuando vio que había pasado.

    -¡Noo Martín. No le digas nada!

    Me moría de la vergüenza que me viera así su mamá, pero no me hizo caso y salió en busca de ella sólo me dijo que una vez también a él le había pasado de niño y ella lo solucionó rápido cuando vino yo me tapaba con las manos.

    -A ver déjame ver no tengas vergüenza no es la primera vez que veo a un hombre... Ya te habrá contado Martín que a él también le pasó lo mismo.

    Con mucha vergüenza baje las manos y la señora Nelly empezó a revisar donde el cierre había cogido yo miraba para otro lado de los nervios, del dolor había perdido toda la erección pero mi padre una vez que me vio en la ducha y me felicito dijo que tenía su herencia de su tamaño en el pene, sólo sentía que su mano cogia mi sexo y el cierre no sé cómo lo consiguió pero logró liberarlo aunque tenía un dolor pequeño aún y una pequeña herida que le hizo el cierre en la piel del prepucio.

    -Martín quiero que vayas a la farmacia y compres alcohol y algodón.

    -Pero mamá ¿no hay en el botiquín?

    Su mamá lo miró sería y le contestó que si decía que vaya a comprar era porque no había que coja dinero de su cartera y se vaya de una vez, la farmacia quedaba lejos de su casa así que se fue.

    Quedando yo con el pantalón abajo y con su mamá arrodillada en el baño y sobando mi verga para quitar el dolor, pero de verla así a mis pies y el canelillo que forman sus enormes senos en su vestido de a pocos hizo que vaya recuperando su vigor y dureza sin poder evitar.

    -Vaya parece que no produjo ningún daño el cierre en tu pene... Qué buen tamaño tienes…

    Le pedí disculpas a la señora Nelly pero sus manos y sus masajes habían provocado eso, me contestó que no había de qué avergonzarme entendía que era normal y ahora lo importante era saber que no había sufrido daño mi pene y levantó la vista y me dijo:

    -Lo que voy hacer ahora tiene sus motivos pero a nadie debes decirle nada ¿lo prometes?

    Con la cabeza le dije que sI porque mientras hablaba sus masajes sobre mi verga iban en aumento, no lo podía creer la mamá de Martín me estaba masturbando cuando ya había estaba totalmente erecto se lo metió en la boca y luego empezó a jugar con el glande y su lengua.

    -Ahh... ahh…

    -Veo que te gusta cómo te lo chupo y esto es porque eres amigo de Martín y sé que venias por mi hija también... Pero no te preocupes.

    Yo que pensaba que no se había dado cuenta pero entendí que no podía engañar a una mujer de 42 años, ella sabía que estaba molesto por la aparición del enamorado de Pilar y creía que ya no sería amigo de su hijo por eso luego me enteraría que había sufrido mucho por la muerte de su papá y lo habían llevado al psicólogo.

    -Glop... glop... glop...

    Era el sonido de su boca cuando mi pinga salía y entraba, yo que había venido a su casa por su hija y sólo imaginaba que me hacía una buena mamada y al final terminó su madre chupando bien rico y haciendo realidad mis deseos.

    -Qué rica verga tienes... dura y joven... Ahh Ahh...

    Entonces ya en confianza le pedí que siempre deseaba que me hicieran una rusa y con esas tetas tan ricas lo que tenía que lo haga ahora no sé cómo lo hizo pero rápidamente dejó en libertad sus senos grandes de enormes pezones marrones y puso en medio la verga que subía y bajaba y al mismo tiempo que seguía chupando la cabeza del pene.

    Primera vez que sentía la boca de una mujer en mi verga la sujete de sus cabellos para cuando sentí que explote al llegar al clímax y eyacule por completo en su boca ella trató de quitarse pero no lo permití toda mi leche caliente lleno su garganta.

    -Aggg. Qué ricoooo…

    Ella sólo me vio y se lavó la boca en el lavadero y luego me limpió con una toalla húmeda había que apurarse antes que regrese su hijo, cuando llegó ya estaba en el sofá para no despertar sospechas me limpió con el alcohol y algodón esperé un tiempo y me despido de los dos para regresar a mi casa.

    Cuando estaba por salir la señora Nelly me dijo al oído que recuerde mi promesa del silencio y que también sabía bajo qué circunstancias había tenido el accidente con el cierre y esperaba verme llegar a su casa para buscar a su hijo.

    (Continuará...)

    • Valorar relato
    • (25)
    • Compartir en redes