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Nuestra amiga argentina se prostituye por afición

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  • Me miro al espejo y si, tenía toda la pinta de trola, con esa pollera que apenas me tapaba la cola, y sigo pensando, si me animaré a pararme así en una esquina y ver qué onda, y lo de siempre, esa adrenalina que empiezo a sentir, y que no me deja pensar

    Lo que les voy a contar creo que es lo más loco y arriesgado que hice. Resulta estaba sola en casa porque mis viejos se fueron hacer no sé qué carajo a Junín se quedaban a dormir ahí y volvían hoy.

    Hace unos días leí sobre una chica que se prostituyo por una noche, fue donde estaban las putas, arregló con ellas lo que les iba a dar de cada cliente que tuviera.

    A mi esta cosa de la prostitución, siempre me dio adrenalina, curiosidad, por eso lo hice, pero nunca estando en la calle.

    Pensaba y pensaba y sé que cuando pienso soy un peligro jaja, ¡porque hago realidad las fantasías!

    A eso de las 22 hs. me digo a mi misma de vestirme como una puta, a ver como quedo jeje. Me pongo una pollerita (que nunca había usado ni sé para qué me la compre), muy cortita, pero muy cortita y ajustada (yo así no salgo nunca a la calle), unos zapatos con taco, sin medias, una blusa, un saquito de lana y uno más abrigado, pero también cortito.

    Me miro al espejo y si, tenía toda la pinta de trola, con esa pollera que apenas me tapaba la cola, y sigo pensando, si me animaré a pararme así en una esquina y ver qué onda, y lo de siempre, esa adrenalina que empiezo a sentir, y que no me deja pensar.

    Empecé jodiendo vistiéndome de puta para ver como quedaba y ¡ya estaba pensando en hacerlo!, siempre me pasa lo mismo, me volví a mirar al espejo ¡y si! ¡Qué pinta de puta tenía!

    Pero esta vez no me engañe, si sabía que lo iba a terminar haciendo. Me puse un tapado largo (por si me encontraba con alguien en el ascensor), voy a la cochera, tiro el tapado atrás y salgo, no sabía a dónde, ¡pero salí!

    Agarro por Libertador y terminé por la calle Godoy Cruz, por donde está el ACA, veo un telo en una esquina, y pienso en que este tiene que ser el lugar, paro el auto a una cuadra, y me tenía que decidir si me bajaba y me quedaba parada en la esquina o no. Tuve así un rato hasta que digo, “me quedo 15 minutos, si no pasa nada, me vuelvo”.

    Me baje del auto, me sentía ¡desnuda en la calle!, ¡eso me calentaba mucho!, pero no sabía si prefería conseguir un “cliente” o no, estaba echada a la suerte, que pase lo que pase.

    Llego a la esquina, pasan unos pendejos, me gritan putita, ¡no te animas con todos juntos?, me sentía desnuda, avergonzada, denigrada, toda una puta y eso me daba mucha adrenalina y calentura.

    Pasan los minutos y nada, miro el reloj y faltaban dos minutos para que se cumplieran los 15 que me había prometido, faltaba un minuto (mi corazón iba a mil), se cumplió el tiempo, ya esta será otro día y voy a cruzar la calle para ir a mi auto, y justo se para un auto, baja la ventanilla del acompañante y me pregunta si estaba trabajando (otra vez mi corazón estallaba, que miedo tenía y que calentura también, estaba por poder cumplir mi fantasía ¡si decía que sí!) le digo que sí, me pregunta cuánto cobraba, le digo 300 pesos y vamos al telo que está a la vuelta.

    Abre la puerta y me subo (ni yo podía creer lo que estaba haciendo) obvio con esa pollerita ajustada, cuando me siento en el auto ¡estaba casi en bolas!, me toca las piernas y me dice ¡a ver cómo te portas!, y para hacerme bien la putita le toco la pija y digo, ¡como estamos!

    Entramos en la habitación (yo ya no estaba tan nerviosa, total coger no me da miedo jeje) se pone en bolas, yo también me saco la ropa, y como una putita se la empiezo a chupar, bien despacito, bahh como a mí me gusta jeje, y me puse de tal manera que a él le mostraba mi colita, así que mientras se la chupaba, jugaba con mi colita y mi conchita.

    Después lo de siempre, me pongo en cuclillas arriba de él y me empieza a coger, yo subía y bajaba, subía y bajaba, después me pongo en cuatro, seguimos cogiendo y acabó, (yo también jeje). No estuvimos mucho, habrá sido media hora.

    Nos vestimos, vamos al auto de él, me pregunta si me deja donde me levantó o en otro lado, le digo que me deje ahí.

    Bueno ahora viene la parte en la que ¡nunca me sentí tan boluda! ¡Y tan puta!, me dice que me cuide, ¡que no joda con hacer estas cosas!, y le digo ¿Por qué?, y me dice que yo no soy una puta, que no hago esto por plata, que las putas antes de sacarse un zapato, ya están cobrando, y vos nena, ¡te olvidaste de cobrarme!, ¡que boluda que soy!, igual me dio la plata, me subí a mi auto y volví a casa.

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