INICIO » Categoría » Tiempos de universitaria: De pinta con mi profe

Tiempos de universitaria: De pinta con mi profe

  • 12
  • 13.249
  • 9,75 (16 Val.)
Él retrocedió hasta solo dejar el glande dentro de mí, y después lentamente volvió a metérmela hasta el tope. Podía sentir cada centímetro de esa vergota. Mi profesor con sus dos manos me agarró mis senos, estaba prácticamente encima de mí, porque se recostó en mi espalda mientras me taladraba

¡Hola! por si ya se olvidaron de mi soy Alejandra, y acabo de cumplir 24 añitos, actualmente estudio ya los últimos semestres de contabilidad en Quintana Roo. Soy morenita clara, cabello largo negro, tengo unos senos no muy grandes, pero si duritos ricos en su lugar, acinturada y lo que más me gusta y me chulean son las nalgas y las piernas; modestia aparte, si tengo unas nalgas muy lindas. No me siento bonita, pero sí muy atractiva, ya que mi 1.75 de altura más unos lindos tacones pues de verdad sobresalgo a donde me paro, además de que hago ejercicio (Voleibol, crossfit, nado) y si ejercitada, marcadita y me encanta coquetear.

Esto que les contare fue con mi ex-profe Héctor que por cierto vino a mi festejo de 24 años, platicamos una y mil cosas que hicimos durante mis 2 semestres de Contabilidad en la Ciudad de México, esto que paso fue un horrible día para mí él tenía una cruda espantosa y bueno como nos arreglamos el día.

Se supone que tenía que ir a la escuela era un lunes donde me levante mal y de malas y para variar tarde, mi novio en ese entonces ya no quiso ir por mi así que decidí hacer una llamada a mi profe para sonsacarlo e irnos al cine algo por el estilo claro mi novio ya estaba castigado, Héctor estaba crudísimo que tenía una resaca de locura que solo quería dormir o en ese caso pues ver que hacíamos juntos ya que se reportaría enfermo, así que empezó a mejorar mi día. Así que me convencí de levantarme me di un buen baño, me depile meticulosamente cada rincón de mi cuerpo para estar limpiecita y preparada para esa mañana que me esperaba, como según yo iba a la escuela pues opte por una pantalón pescador caqui con una blusita de tirantes y como ya estaba sola pues evite el Bra, solo que como saldría a la calle opte por un sweater ligerito solo amarrándolo a la altura de mis tetas para que no se me notara mucho, tacones negros y mi mochila.

Héctor pasaría por mí a mi casa, si ya no me importo nada además de que ya no había nadie entonces no habría problema eran las 9am y solo quería el desayuno en la cama o donde fuera estar con él y pasarla a gusto.

Me llamo que ya estaba afuera, salí por la puerta y me quede parada ahí en la puerta, me quite el sweater que tenía sobre puesto tomándolo unto con mi mochila dejándole ver mis tetas sin bra y sobretodo que tenía mucha accesibilidad, me le quedé mirando y le guiñe un ojo y él sonrió, bajo la ventana de su lado y se estiró un poco para mirarme, yo me agache recargando mis codos en la ventana, por obvias razones de la posición se me paro el culito, le di un beso muy tierno raro en mi...

-Y ¿por qué tan linda?

-Porque me siento linda y tú me haces sentir linda, además me encanta que me lleves a pasear, te molesta?

-No, solo preguntaba, súbete, para que nos vayamos de aquí.

Abrí la puerta, pase mi mochila de al asiento de atrás y me acomode en el asiento, cuando cerré la puerta él subió el vidrio y nada más hecho esto me tomó de la nuca y me jalo hacia él para devolverme ese beso tierno, por supuesto mi boca lo recibió gustosa, el me apretaba hacia su boca con su mano que tenía en mi nuca, mi vagina empezó a cosquillear, a calentarse, podía sentir ese excitante hormigueo dentro de ella e inmediatamente como empezaba a humedecerme.

-No puedo esperar para divertirme contigo.

-ya vámonos, mientras le coqueteaba a placer.

Me dio otro beso extremadamente tierno y se apartó para conducir. Pasábamos por Tlalpan por los moteles consentidos pensé que entraríamos a uno o ir a su departamento ahí en eje 10, el cuándo no cambiaba las velocidades del auto, me tenía agarrada de mi pierna, la cual la tenía cruzada con la otra, extrañamente ambos estábamos muy cariñosos.

No se podía evitar pasar por enfrente de la Universidad, para llegar a su departamento desde mi casa teníamos que pasar enfrente de él. Al llegar al frente de la entrada principal, se tuvo que detener porque el semáforo estaba en rojo, eso mi profesor lo aprovechó para darme un beso mientras con una mano me sujetaba de la nuca con la otra me apretaba las tetas, después, siguió avanzando hasta llegar a la puerta de su departamento.

Entramos por la cochera a su edificio, cuando bajo el portón automático, yo baje del auto, mi Héctor hizo lo mismo, subimos a su departamento, pasamos por la sala; como sabía que él iba detrás de mí, yo contoneaba las caderas para que se me viera mejor el culito al caminar, él empezó a sobarme el culo con un una mano, cuando lo sentí todo eso me provoco una sonrisa hasta que empecé a correr esta llega a la cama de su cuarto.

Cuando el entró, y cerró la puerta detrás de él, me encontró a mí todavía con la ropa puesta sentada en medio de la cama con las piernas flexionadas, como niña buena, tenía abrazando una almohada como si fuera un escudo que me protegiera de todo lo que mi profesor quisiera hacerme, a él se le dibujó una sonrisa en la boca.

-Que hermosa te vez Ale, no sabes cuantas noche he soñado con cogerte una y otra vez –decía todo esto mientras se acercaba y se quitaba la ropa- hasta me duelen los huevos de tanta excitación- ya desnudo se empezó a subir a la cama, no puedo negar que empecé a temblar, la excitación me quería hacer reventar de placer sin haberme tocado, pero esa sensación me gusto- ven, acércate putita, ven para que te quite esa ropa de niña buena.

Me jalo de la mano y aventó la almohada al suelo, sin dejar de besarme, empezó a desnudarme, primero con la blusa, después el pantalón, dejándome en tanga y tacones como a él le gusta verme.

-Pero mírate, que rica estas, mamita- me recostaba empujándome de un seno y abriéndome las piernas con la otra mano- deja te lubrico un poco más con mi saliva.

Hizo mi tanga a un lado y pasó su lengua por mis labios vaginales, un escalofrío me invadió, dio otro más y otro más.

-hhhaaaa

Seguía pasando su lengua de abajo para arriba hasta llegar a mi clítoris, cada vez más metía su lengua entre mis labios vaginales, podía sentir su humedad recorriéndome, el calor subiendo de intensidad, hasta que por puro instinto tome su cabeza entre mis manos y la empuje hacia mi vagina, él metió más su lengua, penetrándola con ella, y sin pasar más tiempo me deje llevar por un gran orgasmo, mi cuerpo se convulsionó, apreté su cabeza contra mi vagina, empecé a gemir fuertemente, mi respiración era entrecortada, hasta que lo único que puede decir fue:

-Que rico profe, que rico.

-Ya, ahora me toca a mí disfrutar.

El tomo su verga con una mano y se empezó a acostar encima de mí, coloco su pito venudo de buen tamaño sobre mi pelvis caray me llegaba arribita del ombligo, empezó a pasarle de arriba a abajo y sentí su verga entre mis labios vaginales, todavía no me recuperaba de mi orgasmo cuando el empujo su verga para metérmela.

-haaauuu… despacio profe que soy estrecha.

-Por eso me gustas, aprietas riquísimo.

El empujaba con fuerza, pero por la estreches de mis orificios, su verga entraba muy lentamente.

-Despacio HÉCTOR.... duele aaayyy…

Sentía como mis labios se estiran para que entrara ese invasor, el dolor era fuerte, pero comenzaba a gustarme tenerla adentro. Mi profesor retrocedió para después empujar, y así estuvo repitiendo la misma acción varias veces, hasta que ya mi vagina se acostumbró y la dejaba entrar más fácil y más adentro. Me mordía uno de mis senos mientras con la otra mano me acariciaba el otro seno.

-Que rico, que rico.

-Si bien que te gusta putita.

-Si profe, me encanta.

Me estuvo cogiendo en esa posición varios minutos, me saco la verga, y la reemplazó con su dedo medio de uno de sus manos, lo metía y lo sacaba, mientras su lengua estaba dentro de mi boca, mi cuerpo se retorcía, lo abrazaba muy fuerte.

Sacó su dedo de mi vagina y con la humedad que tenía su dedo, me empezó a acariciar mi ano por encimita, yo di un pequeño temblor por saber lo que me esperaba.

-Tranquila puta, que esta vez tu culito si será mío.

Una vez más metió su dedo dentro de mi vagina, jugó ahí, y después regreso a mi ano, esta vez presionando su dedo para meterlo. Me produjo un poco de dolor y placer, a lo que respondí arqueando mi espalda hacia él, y dando un ligero gemido, saco su dedo, y lo metió en mi vagina, y después lo metió en mi ano, estaba haciendo eso varias veces hasta que por fin su dedo entraba con facilidad en toda su magnitud.

-Ahora si Ale, ponte como lo que eres, como mi perrita que eres.

-Pero me dolerá -suplique porque sé muy bien que las primeras arremetidas por mi culito son el infierno, y más si está caliente el que me la meterá.

-Anda perrita, obedece.

Me tomo de mi cintura y me levanto dándome vuelta para ponerme en posición, me dio una nalgada que me hiso dar un gritito, -haay- se acomodó detrás de mí, tomo con una de sus manos una de mis nalgas redondas y paradas, y con la otra mano, tenía su verga apuntando ya directo en mi culito. Todo lo demás fue eterno, sentía como presionaba su verga contra de mi culito para perforarlo, yo estaba en cuatro patas, cuando empecé a sentir su fuerza me agache un poco recargándome en mis codos, el seguía empujando, el dolor aumentaba, sentía su glande entrar por mi culito.

-Despacio, con cariño, Héctor por favor se lindo

-Afloja linda, que esto te gustara

Me dio una nalgada, sentía como mis ojos empezaron a aguarse cuando su glande entro en mi culito.

-¡AAAAAYYY!

-Eso es perrita ya entro mi cabeza, aguanta que voy por todo.

-¡¡ME DUELE, ME DUELE!!

-Aguántate porque para eso estás aquí, para culear.

-¡POR FAVOR SÁCALA!

-Eso hoy no pasara.

El seguía empujando, su verga entraba cada vez más y más hasta que sentí su huevos rozando mi vagina que por sorpresa, estaba más húmeda que al principio.

-Ya está todo dentro Ale, ahora va lo mejor.

-Despacio profe, despacio.

-Lo haré como yo quiera.

Él retrocedió hasta solo dejar el glande dentro de mí, y después lentamente volvió a metérmela hasta el tope. Podía sentir cada centímetro de esa vergota, ya mis lágrimas estaban escurriendo por mis mejillas. Mi profesor con sus dos manos me agarro mis senos, estaba prácticamente encima de mí, porque se recostó en mi espalda mientras me taladraba, su lengua jugaba con mi oreja, mi cuello y mordía mis hombros, sus manos apretujaban mis senos a placer, mientras su cadera se movía de adelante hacia atrás, dándome pito sin compasión. Y sin saber cómo un nuevo orgasmo enviado mi cuerpo, apreté los dientes, mejor, apreté todo mi cuerpo, mi profesor se empezó a reír.

-No habías dicho que te duele? otro orgasmo? Siento tu orgasmo en mi verga, tus espasmos que ricos espasmos tiene tu culito

Mi orgasmo se prolongó, el no dejo de meter y sacar su verga

- Que rica estas mamita, como me encanta tu cuerpo, estas sabrosa, eres la mejor nenita que me he cogido, la más hermosa, la más putita de todas.

Él se alzó un poco solo para tomarme con las dos manos por mi cadera y empezó a darme verga más rápido y fuerte. Lo único que puede hacer fue poner mi cara en la cama.

-ahhhhgggg!!!

Me dio un par de nalgadas, y sentí como se hinchaba su verga dentro de mí, él dio un alarido, y su verga explotó llenándome mi culito con su semen. Empecé a acostarme poco a poco, el siguió mi movimiento para no sacar su verga de mi culito, se acostó encima de mí. Sin decir nada, solo descansar.

Después de un par de minutos, se levantó y ya que me culito lo saco, yo di un suspiro de alivio por tenerla afuera, me dio una nalgada.

Sonó el teléfono, que si se podía presentar en la universidad

-Héctor, pensé que nos quedaríamos hasta la noche

-Te puedes quedar, al rato regreso traigo algo de comer si quieres y vino

-para que lo chupes directo de mis tetas???

- me apuro y regreso ok

-Déjeme descansar un minuto más

Cuando quise vestirme mínimo para no andar desnuda ahí pues ya mi tanga había desaparecido, toda mi ropa interior que le gusta se la queda, así que le robe unos calzones jajajajaja me puse mi blusa así sin Bra y como hacia un poco de frio mis pezones estaban erectos...

-Héctor no te vayas

-pero ya me llamaron

-regálame 5 minutos

-claro

Me abrazo y le baje el cierre del pantalón, se lo empecé a mamar rico lindo despacio mientras le apretaba las nalgas y le clavaba mis uñas, me recargue en la mesa y lo jela con mis piernas...

-Quieres irte solo será con una condición, juguemos a la mamá y al papá y déjame toda la leche dentro de mi

-pero te acabo de rellenar la cola

-pero yo los quiero en mi panocha!!!

Ya después les cuento como le fue cuando regreso de la Universidad.

Espero sus comentarios para mejorar mis relatos, les envío un beso y si quieren saber de alguien más en especial solo pregunten, en mis relatos yo si pongo nombres jejeje.

  • Valorar relato
  • (16)
  • Compartir en redes