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Un nuevo comienzo

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Hola les quiero seguir agradeciendo a todos los que me leen, aunque sé que mis relatos no son perfectos pero como ya lo dije antes son una terapia para mí, pero bueno hoy les contaré lo que sucedió después de esa noche tan extraña y tan intensa.

Pasaron varios días en los que yo no salía de mi casa por miedo a que alguien me dijera que ya sabía mi secreto así que no asomaba ni la cabeza a la calle pero una mañana al salir de mi habitación encontré a mi mamá llorando y al preguntarle que tenía solo dijo, dime que no es cierto a lo que pregunté de que hablaba a lo que respondió lo que nunca hubiera querido ir, que te encontraron desnudo en la cama con el maestro.

De inmediato sentí como un balde de agua helada por todo mi cuerpo, sentí mucha vergüenza y solo agaché la mirada mientras salieron lágrimas de mis ojos, ella entendió de inmediato gritándome ¡¡porque porque!! varias veces casi se me iba a los golpes mientras yo estuve a punto de decirle que yo me convertí en lo que era por culpa de aquel hombre que me forzó para pagar aquella deuda que ella tenía con el pero no pude.

En ese momento ella me corrió de la casa mientras decía que no quería volver a verme, yo no respondí nada solo me fui a mi habitación llorando por un largo rato hasta que me decidí a hacer mi maleta, con cada prenda que guardaba me preguntaba a donde iría pues ya sabía que la vida en la ciudad era muy difícil, pasé toda la noche sin dormir pensando a donde ir ya que aunque me quedara en el mismo pueblo siempre seria señalado.

Antes del amanecer me levanté para escribirle una carta de despedida a mi mamá donde le pedí perdón por no ser lo que ella esperaba y le dejé casi todo el dinero que tenía para luego salir a tomar el primer autobús que pasaba, por el camino a la parada del autobús escuché a unas señoras decir que habían corrido a golpes al profesor lo cual me dio mucho miedo, llegué a la parada del autobús para esperar solo unos minutos antes de que llegara.

Al subir me di cuenta que casi iba vacío así que me senté en los asientos de en medio, el autobús arrancó y no pude evitar llorar, al llegar al pueblo siguiente mi sorpresa fue muy grande al ver que se subía aquel hombre desconocido que semanas antes me había tocado hasta venirme, de inmediato me reconoció sentándose a mi lado me saludó de nuevo fue muy amable haciéndome conversación pero yo contestaba con reserva.

Pero el camino era largo haciéndome bajar poco a poco la guardia, en un momento me preguntó si iba por mas mercancía a lo que le respondí que no que iba a buscar trabajo, a lo que preguntó si ya sabía a dónde iba a trabajar pero obviamente no y pues así siguió todo el camino hasta que me dijo que él tenía un amigo que me podía dar un trabajo muy especial en el que además de dinero no me iba a faltar techo y comida.

De inmediato captó mi interés sin perder tiempo le pedí que me contara mas pero me dijo que no me podía dar más información pero que él me podía llevar a cambio de algo, ¿a cambio de qué? Se quedó un rato en silencio hasta que contestó en voz muy baja, que me acompañes a un hotel un rato después te llevo con mi amigo, me quedé en silencio pensando en qué hacer con muchas dudas sabía que todo podía ser un engaño.

Solo para no dejar pasar la oportunidad tontamente pregunté ¿a un hotel a qué? Aunque obviamente sabía que no era para dormir, el con una sonrisa me miró diciendo no te hagas yo sé que a ti te encanta la verga, se te nota a simple vista y me quedé con muchas ganas de que esa boquita me sacara la leche, su reacción me dejó helado ¿A dónde se había ido aquel hombre amable? Me quedé en silencio por un buen rato.

Pero él lo rompió diciéndome que ya casi se bajaba, que decidiera pronto pero seguí en silencio, no podía tomar una decisión teniendo mil dudas en mi cabeza pero al ver que él se levantó y aun sin tener claro que hacer me levanté tras de él, al bajar del autobús mi reacción fue de sorpresa al darme cuenta que estábamos frente a un hotel no muy grande ni elegante pero con lo necesario para lo que él pretendía.

Siguió caminando mientras yo lo veía alejarse aun con muchas dudas, respiré profundamente para luego seguirlo sin convencerme de lo que iba hacer, pidió una habitación mientras yo lo veía de lejos hasta que me dijo vamos, lo seguí con la mirada al piso no quería ver nada ni a nadie que me hiciera arrepentirme, al llegar a la habitación había solo una cama con un buró al lado y una ventana cubierta con cortinas rosas.

Al cerrar la puerta se lanzó sobre mi cuello parándose tras de mí, yo sentía más miedo que excitación pero lo dejé seguir mientras sus manos poco a poco entraron bajo mi playera, subieron por mi abdomen hasta mi pecho pero al llegar ahí su reacción me sorprendió, sacó sus manos y se alejó de mí, yo con la sorpresa solo me giré para quedar frente a él, lo miré a los ojos que eran de asombro pero de inmediato se me acercó.

Con desesperación me quitó la chamarra después la playera para luego quedarse asombrado de nuevo, que rico tienes tetitas de putita, me sentí avergonzado pero sin darme tiempo de reaccionar se lanzó sobre ellos con su boca, los succionaba luego los lamia sin parar mientras que sin darme cuenta se desabrochó el pantalón dejándolo caer, se alejó de mí y fue cuando pude ver su pene semi erecto era algo grande pero nada descomunal.

Me tomó de la nuca con ambas manos para forzarme a arrodillarme frente a él, poco a poco lo lamí desde la punta para poco a poco meterlo a mi boca, despacio hasta tenerlo por completo, para luego empezar a meter y sacar con rapidez queriendo que todo terminara, después de unos minutos ya estaba como un tubo caliente, me detuvo para luego tomar un condón de su bolsillo del pantalón que aún tenía en los tobillos.

Lo sacó del empaque para luego ponérselo con mucha destreza, me tomó de la mano para luego levantarme y empujarme a la cama, se acercó para quitarme los zapatos luego el pantalón con desesperación, por último los calcetines diciéndome ponte en cuatro perrita, así lo hice mientras él se desnudaba por completo, ya estando en la posición que me pidió me empujó un poco para adelante para darle espacio.

De inmediato se acomodó tras de mi sin perder tiempo acomodó su pene en mi ano para luego empujar con fuerza, poco a poco fue entrando mientras sentía un mínimo dolor ya que su pene era algo grueso, al entrar por completo se quedó quieto unos segundos para luego empezar a sacar y meter despacio, sin esperarlo me dio una nalgada en cada lado lo cual me hizo quejarme pero él siguió moviéndose cada vez más rápido.

Mis brazos poco a poco se cansaron haciendo que me cayera de cara al colchón pero él me pidió darle las manos lo cual no entendía pero de reojo vi que me daba las suyas así que hice lo que pidió, me tomó de las muñecas para luego jalarme levantando mi cara del colchón mientras usaba esa acción para tomar el control, para sacarlo estiraba sus manos mientras que para meterlo jalaba con fuerza lo cual hacia que me dolieran los hombros.

Cuando comenzó con sus movimientos más intensos supe que estaba por terminar pero con el condón no me di cuenta en qué momento fue, pero después de unas fuertes embestidas más me soltó mientras yo me deje caer en la cama haciendo que su pene saliera, esta vez no sentí nada pero lo único que me preocupaba era que el cumpliera su palabra y me llevara a ver a ese amigo del que me habló tanto.

Sin darme cuenta él se fue a la ducha mientras yo me sentía muy cansado, sin poder evitarlo me quedé dormido no sé por cuánto tiempo pero al despertar el ya no estaba, lo único que había a mi lado era una nota junto con una tarjeta la nota decía. Perdón por no esperarte pero ya se me hacía tarde, te dejo la tarjeta de mi amigo en cuanto llegues se la muestras y estoy casi seguro que el trabajo es tuyo espero volverte a ver un día para disfrutar ese culito de nuevo adiós.

Yo me quedé desolado pensando en que me había visto la cara, sentía ganas de llorar pero eso no iba a solucionar nada así que me di una ducha lo más rápido que pude para luego irme ni me acordé de entregar la llave pero tampoco la tomé de la habitación, ya en la calle sin saber que hacer solo caminé por un buen rato hasta que tomé la tarjeta que me dio y tras unos minutos de observarla me decidí a tomar un taxi.

Le hice la parada a uno para subirme de inmediato, le mostré la tarjeta pidiéndole que me llevara ahí, la ventaja que tenía era que esta ciudad estaba muy cerca de mi pueblo pero si me quedaba sin dinero no tendría como regresar, el taxi siguió hasta que después de casi media hora llegamos a una colonia donde las casas eran muy grandes a simple vista y el taxista me dijo ya llegamos mientras yo miraba que los datos fueran los de la tarjeta

Así fue pero el pagar el taxi me cobró más de lo que esperaba dejándome casi sin nada, imploraba para quedarme con el trabajo toqué el timbre pero tardaron mucho en abrir tanto que pensé que no había nadie, ya cuando estaba a punto de irme abrió la puerta un hombre mayor como de 65 años pero vestido como jardinero de telenovela, que se le ofrece preguntó amablemente vengo por lo del trabajo contesté.

Me dijo que esperara que iba a llamar a otra persona, sin darme tiempo de hablar se fue dejándome en la puerta un largo rato más, cuando por fin salió alguien era una señora como de 53 años con una cara muy seria y me volvió a preguntar que se me ofrecía le dije que iba por el trabajo pero ella me preguntó que cual trabajo entonces le di la tarjeta diciéndole que alguien me la dio que para que fuera a ver un trabajo ahí.

Permítame un momento dijo sin dejarme decir nada como el otro señor alejándose con la tarjeta en mano, de nuevo estuve esperando un largo rato hasta que volvió la misma señora pidiéndome que pasara y la siguiera, así lo hice pasamos junto a un jardín muy bien cuidado hasta entrar a una mansión como de película, sin darme tiempo de observar nada me llevó hasta una oficina o despacho donde ya esperaba un señor.

Tenía como 65 años muy bien arreglado aunque nada elegante pero la sorpresa fue verlo en silla de ruedas, lo saludé solo diciendo buenas tardes pero él me interrumpió para preguntarme quien me dio su tarjeta pero ni siquiera recordaba en ese momento si me dijo su nombre aquel desconocido pero como no supe decirle el nombre me pidió que se lo describiera, traté de ser lo más cercano posible a lo cual él respondió diciendo que ya sabía de quien se trataba.

Le pidió a la señora que me recibió que nos dejara solos lo cual hizo de inmediato para luego preguntarme si el desconocido me dijo de que se trataba el trabajo pero no me dijo nada, muy bien contestó diciéndome que por el momento solo me podía decir que para hacerme saber cuál era el trabajo yo tenía que firmar un contrato donde yo me comprometía a no decir nada de lo que se hablara ahí aunque me quedara o no con el trabajo.

¿Está claro? Si señor contesté apresuradamente ven mañana a las 9 de la mañana dijo pero yo le dije que la persona que me dio su tarjeta me dijo que le explicara que no tenía a donde quedarme a lo que respondió que por esa noche me iba a quedar en un cuarto de servicio pero que si me quedaba con el trabajo me iba a quedar en una habitación junto a la suya, le di las gracias mientras el tocaba una campanilla para llamar a la señora.

Unos instantes después llegó la señora preguntándole que se le ofrecía a lo que él respondió, llévelo a instalarse en una habitación de servicio luego sírvale algo de comer, ella obedeció de inmediato pidiéndome que la siguiera pero antes de salir le di las gracias a aquel hombre, yo me sentía muy contento y en ese momento no me preocupaba de que era el trabajo solo quería comer para luego descansar.

Primero me llevó al que sería mi cuarto por esa noche, al entrar me sorprendió ver que era más bonito de lo que imaginaba, era más grande que el de mi propia casa con una cama matrimonial muy cómoda, un ropero y hasta un televisor, solo dejé mis cosas para luego acompañar a aquella mujer a la cocina, le ordenó a otra más joven que me sirviera de cenar ya que por la hora ya no era comida pero para mí fueron los tres alimentos del día.

Comí como si llevara una semana sin hacerlo, después al terminar quise lavar los trastes que ocupé pero la señora mayor me dijo que no era necesario que mejor me fuera a descansar porque el día siguiente iba a ser muy largo para mí, la obedecí pero la verdad no podía dormir tratando de imaginar en lo que tenía que hacer si me quedaba con el trabajo, pensaba que tal vez tenía que cuidar aquel hombre cambiarle el pañal o darle sus medicinas.

Pero lo que se me hacía raro era aquel contrato que tenía que firmar para no decir nada, pensaba que tal vez a él le daba vergüenza que supieran que usaba pañal en fin un montón de cosas locas alejadas de la realidad, sin darme cuenta el sueño me venció hasta la mañana siguiente que desperté por el ruido que hacían los empleados que se acababan de levantar, yo hice lo mismo ya que no sabía si me iban a llamar para algo.

Cuando salí era como si no existiera todos estaban en lo suyo, fue hasta que aquella señora la mayor me dijo que podía seguir durmiendo otro rato pero le dije que así estaba bien, me dijo que podía ir al jardín si quería y que a las 10 me tenía que presentar en el despacho con el señor, así lo hice estuve como dos horas viendo aquel jardín lleno de flores hasta que me di cuenta de que ya casi era la hora indicada.

Apenas iba entrando cuando la señora me dijo que ya me estaba esperando el señor, a lo que le respondí que aún no era la hora pero ella me dijo que me fuera acostumbrando, que así era el que decía una hora pero que al final el decidía en qué momento se hacían las cosas, sin decir nada me fui casi corriendo al despacho, toqué la puerta y escuché la voz del señor decir adelante así que entré pero él no estaba solo.

Con él estaba otro hombre como de 45 años, de aproximadamente 1.75 de estatura, delgado, moreno claro, vestido elegantemente con un traje negro y corbata, el señor me presentó con el diciéndome que era su abogado que llevaba los contratos que tenía que firmar, lo saludé para después atender la indicación del señor de que me sentara, sin perder tiempo el abogado me empezó a hablar de lo que decía ese contrato mientras me lo daba para que lo leyera.

Básicamente decía que mientras el señor estuviera vivo yo tenía prohibido hablar de lo que ahí se trataría aun sin firmar el otro contrato que era el del trabajo y que estando firmado igual tenía prohibido hablar de lo que se dijera o se hiciera en esa casa y mucho menos de lo que tuviera que ver con el trabajo que yo haría en esa casa, cuando terminó de explicarme me preguntó si tenía dudas a lo que respondí que no.

Entonces me dio un bolígrafo para que firmara lo cual hice sin pensarlo, después me pidió mi identificación para ver mis datos aunque nunca supe si esos contratos eran legales ya que ninguno tenía mi nombre pero yo los respeté al pie de la letra, ya firmado me empezó a hablar del trabajo que era lo que en realdad me importaba, al principio le dio muchas vueltas como tratando de decírmelo sin asustarme o algo así.

Pero cuando por fin se decidió fue directo al punto diciendo que básicamente el trabajo era de su amante, la verdad pensé que había oído mal así que le pregunté que a qué se refería a lo que respondió mira trataré de ser claro, si tu aceptas este empleo tu función será vestirte de nenita y complacerme sexualmente, pero yo no lograba entender eso de vestirme de nenita así que le pregunté sobre eso que era muy raro para mí.

A lo que respondió para que me entiendas tú te tienes que vestir de mujer, maquillarte como mujer, en fin actuar como mujer y estar atento para cuando yo te llame a mi habitación, la verdad no sabía si lo que había escuchado era una broma o algo así pero no me quedé con la duda y se lo pregunté, ¿es una broma? Pero él en un tono muy serio me contestó que a él no le gustaban las bromas, que yo era libre de firmar o no.

Su abogado me dio el otro contrato diciéndome que lo leyera con calma, que lo que no entendiera se los preguntara, en concreto el contrato decía lo que él ya me había dicho pero también decía que yo no podía tener relaciones con nadie más a menos de que él me dijera con quien o me diera permiso para hacerlo con quien yo eligiera, así que pedí que me explicara eso a lo que respondió que a veces iban amigos suyos y que si el me lo pedía me tenía que acostar con ellos.

Seguí leyendo pero ya lo último era que siempre debía usar ropa de mujer además de que cuando estuviera con el yo no debía hablar para nada, pero lo que me dejó con la boca abierta fue el sueldo, era más de lo que yo pudiera haber imaginado aparte de que tendría todas las comodidades que quisiera, ya la única duda que tenía era si firmar o no pero entre los dos me empezaron a presionar para que lo hiciera así que sin pensar en las dimensiones que iba a tomar esto lo hice.

Pero aun estando ya firmado hubo otro inconveniente que fue que el señor me dijo que me tenía que hacer unos exámenes de sangre para ver que todo estuviera bien, pero que si algo salía mal el contrato se anulaba, tomó su campana para llamar a la señora y decirle que le dijera al chofer que me llevara al laboratorio que él ya sabía, ella me pidió que la acompañara a buscar al chofer le dio la orden que cumplió de inmediato.

Fue hasta que estaba en el coche que empecé a preguntarme ¿Qué hice? Ya me estaba arrepintiendo pero ya lo único que me podía salvar era salir mal en los exámenes pero obviamente tampoco quería eso, llegamos al laboratorio y el chofer entró conmigo dirigiéndose de inmediato a la recepción, no escuché que le dijo pero de inmediato me pasaron a tomarme las muestras, cuando salí el chofer les dijo que era urgente a lo que le respondió que fuera por ellos al día siguiente.

La verdad me sorprendió ya que tardan más tiempo en entregarlos, nos fuimos a la casa pero ese día ya no hice nada más que pensar en lo que había hecho, pero más en lo que tenía que hacer, esa noche casi no dormí así que me levanté algo tarde, al salir del cuarto la señora me dijo que fuera rápido al despacho que ya me estaba esperando el señor, así lo hice pero él estaba con alguien que a simple vista parecía mujer pero no lo era.

El señor me dijo que salí bien en los exámenes que fuera con ella a comprar lo que necesitaba, la verdad no me esperaba nada de eso pero obedecí, nos fuimos en un taxi que ya nos esperaba en la calle, todo el camino ella fue haciéndole bromas al taxista como si ya se conocieran, ya en la tienda ella me preguntó mi talla y me dijo que ella se encargaría de todo, mientras yo la seguía a distancia ya que no me sentía cómodo.

La verdad no supe ni a que fui si ella escogió todo pero como yo no sabía tampoco me opuse, cuando regresamos a la casa me pidió que la acompañara al segundo piso, entramos a una habitación la cual me dijo seria mía de ahí en adelante, ya adentro y sin rodeos me dijo quítate la ropa, ¿perdón? Que te quites la ropa quiero ver que te vamos hacer, yo no quería pero no tuve más remedio que hacerlo sin otra opción.

Mirando al piso me quité la chamarra pero al quitarme la playera ella dio un grito diciendo ¡¡ay tienes bubis!! No sabes lo que eso le gusta a algunos hombres, yo me quedé mirando al piso avergonzado para luego quitarme los tenis, desabrochar mi pantalón y bajarlo junto con mi bóxer, al verme volvió a dar otro grito para decir ¡¡estas depilado!! De nuevo no dije nada pero ella me pidió que me diera una vuelta.

Me dijo que ya no tenía mucho que hacerme que me metiera a bañar, de nuevo sin decir nada lo hice, no estuve mucho en la regadera ya que no quería hacerla esperar, me puse una bata que estaba ahí y al salir me pidió que me sentara en una silla mientras ella acercaba unas cosas según ella para hacerme pedicura, yo no entendía nada solo la deje hacer lo que decía, después me pintó las uñas con un color café escuro para luego repetir la misma operación con las manos, después me pintó los ojos con colores no tan oscuros ya que según ella me favorecían, por último los labios con un color parecido al de las uñas.

También debo decir que me depiló un poco de ceja para por ultimo ponerme una peluca de color negro que me llegaba a los hombros, después me dijo que me vistiera con la ropa que había elegido señalándome la cama, para luego dejarme solo, aun no lograba asimilar lo que estaba pasando y me preguntaba si ya me había vuelto loco pero en ese momento entendí que loco me volví aquella noche en que aquel monstruo me forzó.

Sentía ganas de llorar pero me aguanté, me acerqué a la ropa para ver que era, lo primero que tomé fue una tanga negra, la observé por unos minutos pensando en que se sentiría traerla puesta, lentamente me la puse hasta que fue entrando entre mis nalgas hasta quedar muy ajustada, la sensación era muy extraña más para caminar, después tomé una falda negra e igual me la puse lentamente hasta quedar en su lugar.

Me llegaba a media pierna haciéndome sentir más extraño aun ya que apenas me dejaba dar un paso, por ultimo una blusa rosa que tenía solo un tirante muy ajustada pero faltaba el toque final, unos zapatos de plataforma negros descubiertos de arriba, eran como de cinco centímetros de altura o tal vez mas pero para mí era demasiado ya que aparte los sentía pesados pero me los tuve que poner me gustaran o no.

Justo cuando terminaba ella tocó a la puerta preguntándome si ya estaba listo a lo que respondí que sí, cuando entró y me vio dijo ¡¡guau estas irreconocible!! Me pregunto si ya me había mirado a lo que respondí que no, ella me tomó de la mano mientras decía que esperaba llevándome a un espejo de cuerpo entero que yo ni había notado, cuando me miré supe que ella tenía razón estaba irreconocible no parecía hombre disfrazado de mujer.

Parecía que estaba mirando a una autentica mujer lo cual me dejó sorprendido en verdad, te ves divina me dijo ella a lo que respondí con una mirada no muy amigable pero me dijo que no la mirara así porque de ahí en adelante me tenía que acostumbrar a ser una linda mujercita, y tenía razón eso decía el contrato, ella se despidió diciéndome que regresaría todos los días para asegurarse de que yo me arreglara adecuadamente.

Cuando se fue me quedé mirándome al espejo por un largo rato hasta que un timbre me hizo reaccionar, era la señal de que el señor quería que fuera a su habitación, quería ir rápido pero los zapatos me lo impedían así que como pude llegué, toqué la puerta para entrar luego de oír su voz decir adelante, él estaba sentado en la cama y al verme noté que su mirada cambió, sus ojos me recorrieron de arriba abajo mientras me decía acércate.

Así lo hice mientras él se ponía de pie para bajarse el pantalón, no llevaba ropa interior así que pude ver su pene totalmente flácido pero las sorpresas seguían, abrió un cajón para sacar algo totalmente desconocido para mí, era un pene de goma con unas cintas elásticas, lo metió en su pene como si fuera una armadura y luego se amarró las cintas por atrás, después tomó un condón junto con una botella de lubricante diciéndome.

Pónmelo mientras se acostaba en la cama, como pude lo abrí ya que estaba muy nervioso, se lo puse dándome cuenta de que el pene que se puso que tiempo después supe que era una prótesis era muy grande para el tamaño del condón, en verdad parecía su pene erecto, después me ordenó que me subiera a la cama a la altura de su pene para en pocas palabras montarlo pero dándole la espalda.

Antes de hacerlo intenté quitarme la ropa pero él me dijo que no, que mientras él no me lo pidiera no hiciera nada, me subí como el me lo pidió para luego oírlo decir que le pusiera lubricante, se lo puse para luego con mi mano esparcirlo por todo el condón, después el mismo hizo a un lado el hilo de la tanga para dejar libre mi ano mientras yo entendí y abrí mis nalgas para acomodarlo en mi entrada que iba a sufrir un poco.

Poco a poco me fui dejando caer mientras mi ano se abría como si esa fuera una llave pero era muy poco si no es que nada flexible así que mientras más entraba más me dolía ya que también era más grueso de lo común, por momentos me detenía pero solo segundos hasta que por fin sentí que había llegado al fondo, me detuve para acomodarme poniendo mis manos a los costados y luego empecé a sacarlo.

Después meterlo hasta que dejé de sentir dolor, ya estando mi ano más dilatado empecé a moverme más rápido tanto como podía, hasta empezar a sudar mis manos se cansaban mientras mis piernas me dolían pero no podía dejarme caer sobre él, no sé cuánto tiempo estuve así y tampoco sabía si él se iba a correr con eso que se puso la verdad todo era nuevo para mí pero después de unos minutos más el empezó a gemir.

Unos cuantos movimientos más de mi parte bastaron para que el me pidiera detenerme, así lo hice para después empezar a sacar su pene de mi interior, así como me subí me bajé dejándome caer de rodillas en la alfombra del piso, al ver su pene por el condón bajaba un pequeño hilo de sangre lo que el notó y desatándose las cintas me pidió que se lo quitara para luego pedirme que lo fuera a lavar al baño lo cual hice de inmediato.

Ya en el baño aproveché para limpiarme la sangre que aun salía ya al salir me pidió que lo guardara en el buró junto con el lubricante a por cierto al lavar la prótesis me di cuenta que el si se había venido, después me dijo que había hecho un gran trabajo y que ya me podía ir a mi habitación que en unos minutos me llevaban la cena como no podía hablar frente a él le hice una reverencia como en las películas para luego irme.

Ya en mi cuarto me di cuenta de que el maquillaje se me corrió con el sudor así que me lo quité con unas toallitas que estaban en el tocador para luego quitarme todo y volver a ser yo aunque las uñas me las dejé igual, tal como lo dijo el señor me llevaron la cena, al terminar me acosté para quedarme dormido sin darme cuenta.

A partir de ese día todo fue muy diferente aunque con seguridad les digo que no me desagradaba ser la nena del señor aunque no todo fue bueno para mí gracias por leerme y perdón si es que mi relato es largo, hasta pronto.

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