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Deseo cumplido

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  • Mi deseo y hambre de sexo me ha llevado a un sitio en la que no esperé nunca estar, a algunas personas les falta sexo, más a mí, me sobra, ingresé al círculo exclusivo de ejecutivos

    En una conversación picante, estando clavada sobre mi jefe, le había expresado a él, entre gemidos, mi deseo de llegar a estar con 15 hombres a la vez, me había preguntado con cuántos ya estuve, le contesté que ya habían gozado de mi cuerpo 23 personas, pero que mi sueño era completar 50, no sé porqué tengo ese número en la cabeza, me dijo que estaba sorprendido ya que se imaginó que eran más, solo sonreí mientras disfrutaba de su pene... a que no se imaginan la propuesta con la que se me vino?, pues, supongo que le habré dicho sólo en el momento de calentura... el fin de semana pasado me invitó a la casa de campo de un amigo suyo, diciéndome que sería solo yo la encargada de impartir sensualidad, o sea, sería la única mujer y que sólo estaría con él ya que su amigo no estaba, todo bien hasta ahí.

    Me preparé con atuendos atrevidos, sabía que sería un fin de semana de puro sexo, nos pusimos en marcha el viernes por la noche, llegamos cerca de la 1 de la madrugada, me dispuse a dormir, acomodé mis cosas y me acosté a su lado, quise tener sexo esa misma noche, pero me dijo que estaba cansado y quería dormir para la fiesta que estaba organizando ese sábado, "fiesta?" le pregunté, "no te preocupes y descansá, mañana necesitarás energía, vendrá un grupo de amigos para compartir con nosotros" dijo.

    Ya no pude dormir esa noche, me imaginaba mil cosas, obvio que habría sexo, me preocupaba en realidad, por sobre todo, me preocupaba quienes irían puesto que tenía miedo que vaya alguna persona conocida mía y que luego riegue el chisme, cuido bastante esos detalles, las personas que me conocen ni se imaginan las cosas que ya he hecho, me caratulan de chica ejemplar (nadie sabe de mis puterios), casi no pegué el ojo.

    Apenas amaneció fueron llegando varios amigos suyos hasta la casa, señores de plata, bien cuidados y atractivos, yo me puse en el balcón a observar la llegada de ellos, para el medio día ya estaba llena la casa, todos hombres, estaban como 30, poco a poco fui asimilando lo que pasaría, mi jefe me pidió que me baje junto a ellos, nunca antes había visto a ninguno de ellos, me animé y baje vestida con una blusa y una calza muy ceñida al cuerpo, nos saludamos, me senté, ya el asado estaba a punto para el almuerzo, me dieron unos tragos, me dejé llevar, tomé con ellos a la par, mientras notaba en sus miradas el deseo que me tenían, me gustaba sentir eso, me calentaba mucho la idea, pero a la vez estaba algo asustada por la cantidad de hombres que había.

    Nos dispusimos para almorzar, algunos de ellos decían que "el postre a según me dijeron, es riquísimo", creí que se referían en realidad al postre, me levanto de la mesa y voy al sanitario, mi jefe al cruzarse conmigo me dice "hoy cumplirás con tus dos deseos", entendí entonces que estaría sometida a todos ellos, paré, pensé un segundo y me duché, esta vez al vestirme ya no me puse ropa interior bajo la calza, ni brazzier bajo la blusa, al volver junto a ellos, ya cambié de actitud, me relajé, él que estaba sentado a mi lado me acariciaba mientras hablábamos, "me encanta como se te marca la rayita" me decía... me mojé toda toda, mi jefe se acercó a mi y metió su mano entre mi blusa, apretándome los pechos, si debía empezar a coger, quería que fuera con él, le bajé la bragueta y se la chupé, ahí frente a todos, uno de ellos se levantó y empezó a besarme el cuello, me sacó la blusa y me mordía los pezones al mismo tiempo que me bajaba la calza... me paré y entré a la casa para mayor comodidad y privacidad, ya desnuda y preparada, (se imaginarán cómo guie la tropa detrás de mí), ya había un colchón en el piso, me arrodillé y empecé a mamar los penes que me ponían en la cara, me recosté boca arriba y uno a uno iban turnándose por mi sexo, las penetraciones eran constantes y ricas, mientras observaba a mi alrededor a los que esperaban masturbándose, me volví loca, me ponía de perrito para recibir más y más, mientras apenas podía respirar chupando penes, podía sentir como me eyaculaban cada tanto, todos estaban con preservativos, me estiraban y acomodaban de aquí para allá, me daban por el ano, doble penetración, uno de ellos estaba abajo de mí y en eso otro me estaba metiendo por la vagina también, sentí como me abría y apretaba, jamás pude concebir tener 2 pijas al mismo tiempo hasta el tope en la vagina, me animé y procuré hasta conseguir doble penetración anal, estaba más que abierta y gozaba como nunca lo había hecho, me quedé boca arriba acostada mientras se quitaban los condones y se venían sobre mis pechos y la cara, no había visto tanto esperma en mi vida, como broche de oro, mi jefe me penetra y eyacula dentro mío como marcando territorio me pidió que abra mi canal vaginal para que los demás vean su semen saliendo de mi, lo que siguió después no estaba en los planes, le estaba chupando a uno mientras me monta otro, no me había dado cuenta que estaba sin protección y se vino adentro... más me preocupa ligar algo que embarazarme, siempre estoy con la pastilla, de no ser así ya hubiera quedado preñada hace rato.

    En resumen, estuve con 29 hombres ese día, sexo por 5 horas, pasé mi deseo, ya me comí 52 penes diferentes, mi cuerpo se mantiene duro y proporcional, está demás decir que me la pasé muy bien y que me duele toda la vagina y el ano, dato importante, me trataron siempre como a una dama y será así afuera y con la ropa puesta también, si tan sólo me vieran y conocieran, ni se iban a imaginar todo lo que hago en mi vida sexual, parezco santa, pero no lo soy tanto, soy mujer formal en la calle y puta en la cama.

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