Mis putachas (Cap. 5): Dominio absoluto

  • 5
  • 5.060
  • 8,40 (5 Val.)
Llegó el momento en que el Ama deseaba dormir, así que la putacha Sofía se vio obligada a lamer y besar los pies a su dueña deseándole pasar una buena noche, dicho esto la putacha se echó a los pies de la cama a medio dormir.

Llegó el momento en que el Ama deseaba dormir, así que la putacha Sofía se vio obligada a lamer y besar los pies a su dueña deseándole pasar una buena noche, dicho esto la putacha se echó a los pies de la cama a medio dormir ya que sabía que estar atenta por si su alteza necesitaba orinar o cagar ella estaría ahí para ella y no tener que pararse en la oscuridad teniendo así algún accidente fatal.

Ya que el Ama había cenado bastante y bebido aún más, no tardó mucho en despertarse de cagar y orinar como a las tres horas, así que le dio una patada a su esclava y esta despertó ya sin preguntar que deseaba su dueña, simplemente se incorporó acostándose y abriendo el hocico para que su Ama primero orinara dentro de su esclava y después cagara como cada noche.

Sofía se había acostumbrado a esa rutina por lo que ya ni asco le daba, ya sabía que su dueña pasada la media noche desearía orinar, y ya hasta el aliento que le quedaba después de recibir esas delicias que su Ama le regalaba dejo de incomodarle. Poco a poco fue acostumbrándose a esa vida y a la vez ya poco podía recordar de cómo había sido su vida antes de ser sometida como esclava.

A las tres horas se empezó a escuchar el murmullo diario, lo que anunció a Sofía que era tiempo de levantarse y alistarse para empezar sus obligaciones diarias. Lo primero que hizo fue lustrar los zapatos de su DIOSA tal y como a ella le gustaba, o sea dándole brillo solo a lengua hasta dejarlos tan relucientes como si fueran dos espejos, inmediatamente se fue a lavar la limusina, ya que como su chofer debía mantenerla brillando también. Al bajar regresar de haber lavado la limusina vio a sus compañeras Putachas, Lizbeth realizaba la limpieza diaria mientras que azafata le preparaba el desayuno a su DIOSA. Sus compañeras preguntaron ¿Cómo dormiste putacha Sofía, ella respondió ya me acostumbre a dormir poco y a recibir lo que la DIOSA voluntariamente me regala en la madrugada, así que bien, no me queda de otra más que haber aceptado esta nueva vida.

Azafata dijo ven sígueme que ya es hora de darle el desayuno a nuestra dueña y recuerda cómo se enoja si no le besas los pies para despertarla, Sofía dijo Les verdad, te sigo a la alcoba real. Al ingresar a la alcoba real, la putacha Sofía se puso a cuatro patas para lamer los pies y que su DIOSA despertara, inmediatamente azafata entregó el desayuno su alteza, mientras tanto el Ama ordenó que fueran por la putacha Lizbeth para que la abanicara mientras ella desayunaba en la cama y la putacha Sofía se dedicaba a elegir el atuendo de su majestad.

Su alteza dijo “Por cierto putacha hoy iremos al aeropuerto, así que sácame un traje sastre porque viajaré” y tu azafata prepárate porque te irás conmigo, y mientras era abanicada y desayunaba dijo a Lizbeth “Putacha Lizbeth te encargarás del reino mientras me llevo a estas Putachas para atenderme en mi viaje, Lizbeth respondió “Como usted disponga MI DIOSA, ya sabe que me tiene incondicionalmente a sus pies”.

Pasada una hora y media, el Ama partió rumbo al aeropuerto en compañía de sus dos Putachas, AZAFATA Y SOFÍA para estarla sirviendo durante la travesía, sin embargo Lizbeth se quedaba con toda la responsabilidad de mantener funcionando bien todo, o de lo contrario le costaría caro su falta de responsabilidad y esclavitud.

De camino al aeropuerto el Ama dijo a sus Putachas “tu putacha Sofía quiero que te estaciones en el área de vuelos internacionales, y tu azafata encárgate de documentar todo mi equipaje en primera clase, justamente reserve boleto en el vuelo que tu estarás trabajando, así que no tendrás problemas en estar a mis pies durante el vuelo”, una vez que cumplan sus órdenes me van a buscar a la sala VIP DE VIAJEROS FRECUENTES.

Ambas Putachas respondieron únicamente “Como usted disponga, nosotras estamos incondicionales a sus pies”.

Al llegar al aeropuerto cada putacha hizo lo que se le había ordenado mientras su DIOSA iba a pasar el tiempo a la sala VIP. Obviamente a la hora del abordaje, SU DIOSA fue la primera en sentarse en primera clase, lo que a la putacha le dio la oportunidad de servir a sus pies antes de despegar, mientras tanto a Sofía se le había comprado boleto en la clase más económica, haciéndola sufrir sin poder estar a los pies de su DIOSA durante el vuelo, de esa forma la única a sus pies durante el vuelo sería AZAFATA.

Al aterrizar el vuelo, una vez más azafata condujo a su dueña por el pasillo indicado solo para la tripulación, mientras que putacha Sofía tuvo que esperar para salir del avión y reunirse con su Ama y su otra compañera esclava. Al dejar atrás el área de aduanas se dirigieron las Putachas a rentar una limusina, ya que su DIOSA no merecía menos.

Al llegar a la suite, las Putachas se dedicaron a desempacar y a acomodar las cosas personales de su Ama, dándose prisa para ponerse a adorarle lo más rápido posible. Una vez desempacadas y acomodadas las pertenencias del Ama, lo primero que hicieron fue arrodillarse a sus pies para besárselos y agradecerles la oportunidad de llevarlas al viaje y así poder seguir sirviéndole, ya que para ellas era todo un honor ser sus Putachas.

Momentos más tarde, ya azafata estaba sirviendo a su Ama su bebida acostumbrada, sin embargo la mala suerte de la putacha Sofía regresó cuando su Ama dijo “la bebida que me tomé ha surtido efecto, ahora debo orinar. Sofía entendió que era su turno de convertirse otra vez en el baño portátil y gustosamente bebió hasta la última gotita de orina para después limpiarle su panocha con la lengua.

  • (5)
  • Compartir en redes