El prestamista y la señora Claudia (Parte 2)

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Ya tenía a mi merced a la señora Claudia y había empezado dándome una buena chupada de verga y luego la obligué a tragarse mi semen, ahora si vería cumplir todas mis fantasías con ella

Mi tiempo lo tenía casi completo durante el día entre ir a la universidad y luego ayudar a mis padres con la atención en la bodega en las tardes y tampoco sin descuidar mi negocio de los préstamos ahora había que hacer un tiempo para poder cobrar la deuda a la señora Claudia y al mismo tiempo teniendo cuidado que nadie me vea entrando a su casa y ese día era el sábado así que la llamé.

-Aló señora Claudia voy a ir a visitarla está noche a la 2 de la mañana así no habrá ningún problema de que alguien me vea tocar su puerta así que tiene que estar atenta a mi llegada nos vemos luego Chao.

Quiso decirme algo pero no le permití y colgué antes, entendía que no quería que nadie en el barrio empiece con los chismes si me veían entrar a su casa y tampoco yo quería problemas con mi mamá por aprovecharme de una señora abandonada por su esposo tal vez mi padre me entienda como hombre así que esa era la mejor hora de ir ya que todos estaban ya durmiendo en el barrio.

Después de cenar y luego cerrar la bodega me despedí de mis padres dándoles las buenas noches me fui supuestamente a dormir la ansiedad de verla de nuevo y tocar su cuerpo me tenía impaciente y con una tremenda erección.

Cuando iba caminando hacia su casa de todas maneras veía que no hubiese alguien cerca y la llame a su celular y no contestó y tuve que otra vez volverla a llamar ya estaba algo preocupado y molesto cuando al fin contestó con una voz de haber estado dormida y abrió la puerta.

-Pablo no me dejaste decirte que podías venir más temprano porque mi hijo se ha ido a dormir a la casa de un amigo del colegio y regresa ya mañana en la tarde…

Estaba con una bata de seda que resaltaba sus formas de mujer sus pechos se veían grandes y apetitosos con sus pezones que se notaban muy bien bajo la tela cuando iba detrás de ella sus nalgotas se movían a cada paso que daba no entendía como su esposo la pudo dejar era un monumento de mujer, sabía que teníamos un trato con la señora Claudia pero ahora yo quería quebrar ese hielo entre los dos y había traído una botella de vino que sabía que le gustaba tomar cuando su empleada alguna vez lo compró en la bodega.

-Pablo no es necesario que me des licor para que puedas cogerme tenemos un trato y lo voy a cumplir lo más rápido posible y haré todo lo que me pidas sólo quiero que entiendas que lo hago por la deuda que tengo contigo y no te hagas más ilusiones...

Sabía que no era de su agrado que yo la tocará y lo hacía forzada por las circunstancias pero tampoco me gustaba poseer a una mujer como si fuera de hielo y tenía en mente que ahora ella también lo disfrute e insistí y trajo dos vasos.

Se veía sexy hasta cuando tomaba el vino ahora que sabía que estaba sola en casa tenía tiempo para platicar empecé yo hablando de mi para entrar en confianza de que estaba a la mitad de Economía en la universidad y etc., luego ella me contó lo que había pasado con su esposo y porque la había abandonado y como de vivir en una zona residencial terminó viviendo en nuestro barrio que sus padres eran de mucho dinero y siempre se opusieron a que ella se casé con él pero ella no los escuchó porque estaba muy enamorada y ellos ahora están muertos.

Unas lágrimas cayeron por sus mejillas y la abracé fuerte estaba totalmente vulnerable luego les cambié de tema tampoco era para que lloré toda la noche y le dije para darle masajes que era bueno entonces eso me dijo que no era necesario que de una vez hagamos a los que había venido, esta yegua se hacía la difícil de domar.

Claudia se levantó del sofá y dejó caer su bata dejando ver toda su belleza estaba totalmente desnuda sus tetas grandes y con los pezones apuntando para arriba y su chucha bien cuidada depilada se acercó hacia a mi y empezó a quitarme la ropa con desesperación y cogió la verga y empezó a chupar y pasarle la lengua por todos lados hasta llegar a mis huevos tuve que detenerla para evitar eyacular en su boca como la otra vez y mis labios buscaron su boca pero no quiso que la besara y volteó la cara.

Entonces mis labios se fueron a sus tetas y pezones y disfrutaba como un bebé chupando y lamiendo logrando que se pusieran duras ella se resistía a disfrutar pero yo no me iba a dar por vencido y seguía devorando sus senos ganas no se faltaban de tirármela ya pero no me iba a detener hasta que ella misma me suplique que le meta pinga.

Luego fui bajando por su abdomen dándole de besos y caricias hasta llegar a su vagina que estaba bien húmeda por lo excitada que ya se encontraba abrí sus labios y mi lengua recorrió todo su sexo chupe su clítoris hinchado sus gemidos empezaron a oírse en toda la sala y también su negación al placer que estaba experimentando a causa de un joven de 26 años.

-Ohhh... nooo... Pablooo ohhh nooo…

Yo seguía devorando su chucha que había empezado ya a soltar sus fluidos cuando ella estaba llegando al tener un orgasmo parecía como si estuviera orinando por la cantidad de jugos que salían de su chucha nunca vi a una mujer hasta ahora hacerlo y eso que había tenido algunas experiencias

-Ahh... Ohhh por dios Pablooo ahhh me vengoo…

Sus latidos del corazón y respiración estaban a mil en ella y yo seguía chupando y metiendo dos dedos en su vagina y volvió a temblar su cuerpo y sus caderas cuando otra vez vino su segundo orgasmo ahora ella suplicó lo que tanto deseaba.

-Pablooo... ohhh ya quiero tu pene dentro de mi ohh métemelo toditooo... ohhh ya noo aguantoo ohhh…

Yo tampoco aguantaba más quería sentir como su jugosa chucha se tragaba a mi pinga y se lo metí de una vez todo hasta el fondo ella soltó un gemido seco y fuerte al tenerlo dentro de ella y sus piernas se cerraron como si fuera un candado sobre mi.

Y al final me estaba tirando a la señora más deseada por todos los hombres del barrio incluyendo a mi padre que varias veces lo sorprendí mirándola al pasar, todo ese tiempo que su esposo la había abandonado no había sido tocada por ningún hombre y sus ganas se habían acumulado en ella ahora entendí porque no quería dejarse acariciar.

Cuando busqué su boca nuevamente ahora ella abrió sus labios y nos besamos con mucha pasión mi verga entraba y salía de su chucha y luego Claudia se montó sobre mi y se metió la verga en su sexo y cabalgo como toda una amazona, sus movimientos de caderas eran con fuerza y con rapidez estaba disfrutando como mi pinga se movía dentro de ella sus tetas con los pezones apuntando hacia arriba se balanceaban al ritmo de su cuerpo…

-Ahhh... así así que ricooo ¿Te gusta cómo me muevo Pablo? ohhh lo siento toditooo dentro ohhh gracias ohhh.

-Siii me encanta como te mueves no te detengas ohhh desde ahora esta pinga es toda tuya ohhh

Sus movimientos de caderas se hicieron más rápido cuando sentimos ambos que estábamos cerca de llegar al clímax me abrazó fuerte y yo también lo hice el choque de nuestros sexos terminó cuando llegamos a tener un orgasmo casi al mismo tiempo.

-Aggg siii ohhh mee vengooo mi amooor

-Siii queee ricooo Claudia ahhh

Volvimos a besarnos y nos quedamos abrazados unos minutos, ella miraba el techo como divagando en sus pensamientos por lo que había pasado cuando pregunté qué pasaba no me quiso decir y vi unas lágrimas otra vez caer por sus mejillas y sólo se me ocurrió abrazarla.

(Continuará...)

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