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La curiosidad de Martín que terminó en deseo (II)

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Un hombre maduro consiguió atraer de una manera muy fuerte al joven Martín

Al día siguiente, hizo la rutina de irse al parque a trotar pero esta vez la hizo en la mañana para que en la noche quedara libre para hablar con algunos hombres a través de la red social. Su día pasó normal, sin tanta novedad, Martín ya había aceptado ese deseo que tenía de acostarse con un maduro y no reprimía dicho deseo.

Al llegar la noche, se quitó la ropa y entró a la ducha, él había leído por internet que el ano de un hombre pasivo antes de tener sexo debe estar limpio, que sus intestinos no tengan heces fecales, entonces él sabía que tarde o temprano pasaría ese momento de necesitar la limpieza, entró a la ducha, abrió la regadera y luego él pensó que con un dedo metido en el ano mientras que con la otra se abría el culo, las heces fecales iban a salir por si solas, y por supuesto que no sucedió, lo que sucedió fue que Martín se pusiera cachondo al meterse un poco el dedo, él estaba nervioso y excitado a la vez, porque recuerden que esto es un mundo nuevo para él, entonces sacaba y metida el dedo mientras se agarraba la nalga con la otra mano, Martín sentía rico al hacerlo, y por supuesto que su herramienta de 17cm estaba a tope, se daba nalgadas mientras saca y metía el dedo rápidamente hasta que a los 10min acabó de manera monumental, terminó exhausto, termino de bañarse, se secó, salió del baño, se vistió, se acostó en su cama y quedó rendido.

Tarde en la noche se despierta por un sonido de su celular, Martín agarra el celular, y revisa las notificaciones, el mensaje proviene de la red social, que decía: "que tal joven, quiere hablar?", concretamente de una persona que tenía de usuario como: "maduritocachondo", el al ver eso, se emocionó y le respondió rápidamente, le dijo: "hola qué tal, por supuesto que sí", Martín se metió en el perfil del maduro, tenía 45 años, cuerpo corpulento, con mucho vellos en el pecho, barba poblada, piel blanca y lo importante es que era activo, eso Martín lo volvió loco y despertó nuevamente el morbo en él.

El hombre maduro le responde a los 10 minutos: "hola muchacho, quiero decirte que lindo eres"

Martín le responde: "oye, muchas gracias lo mismo digo de ti, cómo te llamas?"

Cabe recalcar que Martín no se lanzaba a por todas por su inexperiencia y con el miedo de asustar a su hombre.

Hombre Maduro: "gracias nene, me llamo Julio, por cierto, me agrada tu nombre y también me agradas tú, te parece si nos vemos?”.

El nombre de Martín salía en su perfil

Martín: "gracias, que lindo eres, pero ahora mismo?"

Julio: "ahora mismo nene, si quieres te paso buscando y te llevo a mi casa, vivo solo, así charlamos mejor, te parece?".

Martín estaba súper cachondo y nervioso, iba a ser su primera vez probablemente, no se sentía preparado aún, pero su calentura era muy grande, su pene tenía vida propia, sabía que tenía que aprovechar esta oportunidad.

Martín: "me parece buena idea, ya te paso mi dirección"

Julio:" está bien nene, espero"

Martín le pasó su dirección y Julio responde:

"Uy nene, llego en 10 minutos, casualmente vives cerca, que bien"

Martín se puso nervioso, si, aún más nervioso, no tanto por la situación, sino porque Martín era un chico algo inseguro, y pensaba demasiado, le daba mucha vuelta al asunto, cosa que arruinaba varias cosas, se trató de calmar lo máximo posible, no quería parecer un niñato, se vistió y esperó como por 15min, hasta que le llegó un mensaje...

Julio: "niño lindo, llegué"

Martín: "está bien, voy saliendo"

Martín respiraba con normalidad, se mentalizaba que todo iba a salir bien.

Sale, llega al carro, se monta, se saludan con un abrazo y Julio comienza a conducir, hablaron de varias cosas, Martín estaba tenso y eso Julio lo nota, y le pregunta: "no estés tenso, tranquilízate, no te haré daño, no soy mala persona, entiendo que es tu primera vez pero tranquilo" mientras le tocaba la nuca a Martín, paró el auto en una avenida, y Julio le dice: "ven, toca un poco esto" señalando su paquete, Martín con el corazón a millón lo toca y lo agarra, Julio le dice: "eso nene, masajéalo" mientras le acariciaba la nuca a Martín, Martín siguió el mismo movimiento y noto que su polla comenzaba a ponerse dura y al parecer tenía buen tamaño, eso a Martín lo volvió loco, se le hacía agua la boca, Julio se dio cuenta de eso, se acercó a Martín y comenzaron a besarse, de una manera que querían comerse los dos, Julio comenzó a manosearlo, a tocarle de todo, Julio paró y dijo: "tenemos muchas ganas nene verdad que sí?, Pero mejor terminemos de llegar a mi casa y allí si haremos lo que queremos", Martín asintió y Julio se puso en marcha.

Llegaron a la casa, era una casa un poco lujosa, de dos pisos, bastante ordenado y agradable, entraron y Julio le ofreció algo de beber a Martín, le dio una cerveza, se sentaron y comenzaron a platicar, surgió una pregunta por parte de Julio.

"¿Por qué tienes esa curiosidad?".

Martín intentaba ocultar su excitación...

Martín le responde: "supongo que las hormonas las tengo revolucionada, me excita ver polla, me imagino escenas eróticas donde yo soy el pasivo sumiso que le encanta que lo nalgueen, que lo manoseen, que le digan cosas sucias al oído, que lo cojan".

Julio al escuchar eso era como música para su oído y música también para su polla que comenzaba de nuevamente a despertarse, eso Martín lo notó y le dijo: "tú polla se comienza a levantar, tal vez le gustó lo que dije".

Julio le hace señas a Martín que se acerque y que se arrodille frente a él, Julio se desabrocha el pantalón, se lo baja y queda un pene exquisito de unos 18cm, un poco gruesa, con bolas enormes, en el tronco con bastante venas y una cabeza rosada, Martín arrodillado al ver semejante polla, se fue a por él, con sus dos manos agarro la polla y comenzó a mamarla y chuparla como si no hubiera un mañana, le agarraba las bolas.

Martín a pesar de no tener experiencia, hacía su mayor esfuerzo.

Hubo veces que Martín le pegaba los dientes sin querer al pene de Julio, Julio se limitaba decir: "cuidado nene", a pesar de los errores, Julio lo estaba disfrutando mucho, le puso las manos en la nuca de Martín y empezó a mover las caderas, prácticamente le estaba follando la boca al muchacho, en la casa sonaba el sonido de Martín ahogándose y tosiendo por la polla, eso al muchacho le encantaba, mientras Julio violaba la boca de Martín, Martín se masturbaba, al cabo de un rato, Martín eyaculaba de una manera exorbitante, eso era una escena monumental.

Luego Julio dejó de mover sus caderas para que Martín descansara, le había encantado y quería más, Julio le dijo: "ufff nene, me encanta esa boquita que tienes, perfecta para mi polla, estuve a punto de acabar pero ahora quiero probar tu culito".

Martín ni corto ni perezoso lo hizo, se levantó, se dio vuelta y levantó su culito, Julio se acercó, le comenzó a dar besos en la espalda, bajando por su cintura hasta llegar a sus nalgas, no era muy grandes pero tampoco pequeñas, estaban a su tamaño normal y perfecto, le dio algunos mordiscos un poco duros a las nalgas dejándole marcas, eso a Martín lo tenía volando, su pene se había recuperado y volvió a erectarse, Julio comenzó a chuparle el huequito, pasándole lengua y dedos, le entró hasta tres dedos al mismo tiempo:

Martín: "aahh, que ricoo, sigue sigue por favor, no paresss".

Julio: "uy qué rico nene, mira como tienes ese culo tan hermoso y tan para mí solo, quién es tu macho?".

Martín: "tú papi tuu"

Julio: "así me gusta"

Julio se detuvo y se llevó cargado a Martín hasta su cuarto, lo tiró a la cama, mientras Martín se ponía en cuatro diciéndole: "anda papi, métemela ya, quiero tú polla aquí dentroo".

Martín estaba irreconocible, no era ya el chico inseguro, estaba vuelta una fiera.

Julio por supuesto que accedió, pero antes busco vaselina, le untó un poco en el ano y le dijo: "al principio te dolerá, tienes que resistir porque luego vendrá lo mejor", Martín asintió.

Julio puso sus dos manos en la cadera de Martín, y comenzó a meter su polla poco a poco, Martín gruñía por el dolor, y decía "me duele me duele un montón", Julio le decía: "aguanta nene", así fue hasta que ya la tuvo toda dentro y le dijo: "listo mi niño, ya lo tienes toda adentro", Martín estaba casi que le salían las lágrimas pero tenía que resistir para luego sentir el placer, él lo tenía muy en claro.

Al cabo de un rato, Martín no sentía dolor, así que como Julio no se movía, Martín movía su culo de atrás para adelante, como señal de estar preparado, Julio lo captó y comenzó a sacar y meter su polla suavemente, hasta que Martín le dijo: "por favor papi más duro", Julio accedió a sus órdenes y comenzó a bombardearlo, se escuchaba en todo el cuarto y en toda la casa los gemidos de Martín y el sonido de las bolas chocando con el culo de Martín (plas plas plas), Julio le decía: "te voy a reventar ese culo tragón que tienes", "que culo tan bonito tienes" seguía sacando y metiendo más y más fuerte, le daba nalgadas bien fuerte, Martín estaba en las nubes, no podía creerlo, sentía que se desmayaba por placer que sentía, estaba a millón. Julio sé la sacó cambió de posición, puso a Martín boca arriba, quedando las piernas del muchacho entre el pecho y el hombro de Julio, comenzó a insertarla de nuevo y comenzó la faena de nuevo, Martín ponía los ojos en blanco por el placer tan inmenso que experimentaba, eso era lo que le faltaba, lo que tanto buscó, el placer máximo, Julio no tenía piedad con Martín, le daba con toda sus fuerzas, le mordía la pierna a Martín cómo dejando marca en su territorio, y eso a Martín lo ponía cachondo por supuesto y decía "mmm papii que ricooo, me encanta estoo" y julio le responde: "viste, te lo dije nene, sabía que te iba a encantar", los gemidos de Martín volvía loco a Julio que ya estaba a punto de venirse, entonces lo que hizo fue acelerar la follada y comenzar a masturbar a Martín de manera frenética hasta que Julio dice: "ohhh me vengooo, me vengooo neneee, toma tu leche tomaaa" y Martín dice: "yo también me vengo papiii, échamelo dentro de mi papi por favorrrr aaahhh".

Y Pum, los dos terminaron casi simultáneamente y quedaron echados uno encima de otro, todos sudados y oliendo a sexo, Martín pensó: "esto era lo que realmente buscaba, esto lo puedo hacer todos los días, me encanta"...

Continuará...

Hola chicos y chicas, acá tienen la segunda parte, espero le haya gustado y me lo dejen saber en la caja de comentarios o darle valoración y así animarme a escribir más relatos, les agradezco mucho, un abrazo a todos.

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