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La pensión Soto de mi tía Clotilde

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Cuando desperté no estaba mi tía a mi lado estaba totalmente solo en mi cama y con una tremenda erección vi el reloj ya eran las 9.43 de la mañana, recordar lo que había pasado con Eva en la cocina como logré que hiciera lo que deseaba y como terminó pidiendo que le meta la verga me puso peor así que fui a darme un baño con agua fría para bajar la revoluciones de mi cuerpo…

Cuando salí de mi cuarto se olía muy bien a café recién pasado y fui hacía la cocina y ahí encontré a mi tía y Eva que estaban tomando desayuno juntas.

-Buenos días tía... buenos días Eva.

Ambas respondieron el saludo se les veía muy alegres conversando entre ellas, sin saber que ahora eran "hermanitas de leche" y estaban junto a su hombre su cachero.

La forma de Eva al verme cuando mi tía no nos veía me decía que aún le duraba lo que había disfrutado sintiendo como mi verga entraba y salía de su vagina pero había que tener mucho cuidado, mi tía como mujer madura sabía muy bien descifrar el manejo de las miradas.

Luego Eva se despidió y se fue cuando fueron bajando otros muchachos de la pensión a tomar desayuno y aproveche ese momento para salir detrás de ella con el pretexto de comprar un periódico.

Cuando estuvimos ya lejos de la pensión le dije que tuviéramos cuidado con mi tía, ahí pregunto porque tanto miedo con ella si ya no era un niño sino un hombre bien grande (medía 1.81 de estatura) pero no podía decirle que también me estaba tirando a mi tía y ahora ambas gozarán de mi verga.

-Eva quiero que me entiendas mis padres le han dicho que mientras no haya ingresado a la universidad no puedo tener ninguna enamorada o distracciones y tú sabes muy bien como es ella con la disciplina, además no olvides a Iván.

Me dijo que de Iván no me preocupe porque ya había terminado con él y sobre mi tía entendía y tendríamos ahora más cuidado, nos besamos y nuestras lenguas se unieron mis manos tocaron sus apetitosos senos estábamos bien pegados y nos pusimos muy calientes ¿cómo terminé estando así con la chica más bonita de la pensión? hasta ahora no me lo creía.

Estábamos muy arrechos los dos y su mano buscó el bulto duro que tenía entre las piernas y empezó a sobarlo me dijo para irnos a un hotel y en ese momento sonó mis celular le enseñe quien era me dijo que cuando crezca la busqué y se fue molesta.

-Aló tía me encontré con un amigo de la academia estamos conversando. Un rato más estoy de regreso.

Y fui a buscar a Eva y la alcance por un parque y abracé fuerte ella se quiso soltar pero no la deje y la besé muy apasionado hasta que sus brazos me rodearon y correspondió mis besos no la podía perderla ahora sabiendo que ya no estaba con Iván y había muchos lobos detrás de ella en la pensión, quería verga eso le daría vi para todos lados y no había nadie como era un día domingo la zona era muy tranquila y la llevé detrás de unos arbustos y bajé su tanga aprovechando que llevaba puesto una minifalda de jean y sin pérdida de tiempo se lo metí todo hasta el fondo.

-Ahhh... sii que ricooo... Pierooo ohhh

-¿Por qué me dices Piero?

-Te pareces mucho a mi primer enamorado así se llamaba ahhh que dura la tienes... ohhh

Parecía una perra alunada siendo cachada en el parque, mis movimientos eran rápidos y fuertes ella ocultaba la cabeza sobre el césped todo iba muy bien hasta que escuchamos a una señora que gritaba desde una ventana de un segundo piso.

-Degenerados... sinvergüenzas vayan hacer sus cochinadas a otro sitio voy a llamar a la policía.

Salimos corriendo y a la vez riéndonos como dos niños luego de hacer una travesura, me dijo que iba a ver a un familiar y tomó un taxi y me dijo:

-Chao mi amor ya nos vemos más tarde.

Cuando llegué estaba aún con la erección que me había dejado su caliente y apretada chucha de Eva así que ahora era turno de mi tía Clotilde bajarme lo que ella había empezado.

Ya no había nadie en la cocina todos se habían ido de la pensión solo estaba mi tía lavando las tazas en el lavadero, me acercó muy despacio por detrás y pegó mi erección sobre sus ricas nalgotas y antes que reaccioné le subí la falda hasta la cintura mientras besaba sus cuello.

-Roberto quédate quieto... ten cuidado que alguien venga... sueltameee.

Había que hacer lo mismo que anoche con Eva demostrar quién manda ahora así que no hice caso a sus palabras y seguía metiendo mano a todo su cuerpo.

-Yaa... sueltameee... hazme caso soy tu tía carajo.

-Nooo ahora no eres mi tía ahora eres mi mujer la que reclama su verga y la que no quiere que me vaya... ¿Entiendes eso?

Luego de unos segundos de silencio ella dijo que si pero que tenía que aprender a controlar mis impulsos, mis manos fueron muy rápidas para dejarla desnuda y la lleve sobre la mesa y la eché donde horas antes la había sometido a Eva.

Hice lo mismo mis besos recorrían sus espalda mi tía apoyada sobre la mesa se dejaba hacer todo por su cachero cuando llegó a su nalgotas las abrí y metí mi lengua y besaba chupaba su chucha que rápidamente se mojó sus gemidos eran más fuertes cuando encontré su clítoris y lo estimule.

-Ahhh ahhh... miii papitoo… ohhh... sii quee ricooo... se sienteee... ohh...

Ella respiraba muy agitada y bien sujeta de la mesa recibía su buena sopeada hasta que grito fuerte cuando llegó al orgasmo y salieron sus jugos que mojaron el piso.

-Ahhh siii... miii amooor Mmm...

Ahora era el momento que le devuelva el favor a Eva su hermanita de leche como ella lo hiciera anoche cuando salí con la pinga bien dura de mi cuarto por culpa de mi tía, abrí sus enormes nalgas y metí la verga que rico se sentía volver a entrar de nuevo a su chucha caliente y mojada que era ya de mi propiedad.

-¿Te gusta así sentirlo duro dentro de ti?

-Siii .mi papito... me encanta sentirte así bien adentro de mí... ahh queee ricooo...

Terminó diciendo mi tía cuando empezó la penetración ahí en medio de la cocina estaba yo su joven sobrino dándole pinga quién diría que dos meses antes llegué todo temeroso a su casa y ahora era su nuevo marido.

-¿Quién es tu marido ahora?

-Túuu ohhh... miii amor.

-¿Quién manda acá ahora, dime?

-Túuu... tú mandas... ohh... papitoo...

Decía entre gemidos cuando eran golpeabas sus nalgotas cada vez que mi pinga salía y entraba de su matriz, ahora esta mujer de 48 años tan respetada en la familia había caído dominada por su sobrino de 18 años y su joven y poderosa verga.

La mesa parecía romperse ante la furia de mis embestidas sobre ella así que fuimos a la sala y sobre el sofá seguí dándole fuerte su pedazo de carne de 21 centímetros que reclamaba ya ella su chucha ya estaba acostumbrada al tamaño y a su grosor.

-Ahhh... por diooos... me estás matando pero no te detengas... ahh…

Sus tetas saltaban a ritmo de cada embestida que recibía su cuerpo, estaba dejando claro ahora mi dominio sobre ella y viendo su ano también me provocó gozarlo así que metí dos dedos en su esfínter bien mojados con su propia lubricación de su chucha.

-Nooo... ¿Qué haces?

-Déjame a mí hacer lo que quiero... Yo soy quién manda acá ¿O no dime tú?

-Sii tu mandas tú eres mi maridooo ahhh

Seguía acariciando y preparando con mis dedos su ano para ser penetrada mi tía estaba muy nerviosa pero ahora debía obedecer a su nuevo macho, cuando ya parecía estar lista puse el glande en la entrada del esfínter y despacio di un leve empuje pero se resistió y volví a darle otro más fuerte y entró un poco hasta tener solo la cabeza en su culo.

-Ayyyy... despacioo... papitoo me ayyy dueleee mucho es mi primera vez ayyy

No era de sorprender que su viejo marido no hubiese disfrutado de tan rico culo de mi tía si apenas la cogia de vez en cuando, eso me gustó y excito más yo sería quién rompería su virginal culo.

Muy despacio fui empujando para que ella no sufra mucho dolor pero no era fácil porque su esfínter se resistía al invasor que pugnaba por entrar por primera vez, sus gemidos de dolor lo tapaba con un cojín que tenía en la boca.

-Uhh... uhh me dueleee... ufff...

-Aguanta un poco más luego va a pasar relájate... afloja el culo... haz lo que te ordeno.

-Sii mi papi aggg ufff yooo haré lo que tu mandes ayyy... despacitooo... ufff…

Ya tenía la mitad de la verga dentro de su rico y apretado esfínter mi tía, también era mi primera vez que metía mi pinga en el culo de una mujer se sentía como aprisionaba bien el pene ya había empezado a ceder las apretadas paredes de su ano y seguía empujando hasta que al fin lo tuvo todo adentro.

-Qué rico culo tienes tía bien apretadito vas a ver luego como te va a gustar mucho y como se va quedar bien abierto ¿De quién es este culo tan rico?

-Ahhh... tuyooo... mi papitoo... mi culo vagina y boca son todos tuyos... Tú eres mi macho.

Ahora la tengo a mi tía Clotilde bien sujeta de sus anchas caderas y comencé a cabalgar sobre ella, sus gemidos de dolor eran fuertes y eso era más excitante para mí. Sus nalgotas saltaban y sonaban a cada embestida que recibía su ano.

-Ahhh... papito que rico te siento todo adentro ohh.

Teníamos la casa para nosotros solos así que disfrutábamos de nuestra primera vez de sexo anal con tranquilidad, ya que era sabido que todos los inquilinos salían a pasear o visitar familiares que tenían en Lima.

Jamás imaginaron mis padres que cuando me enviaron a su casa pensión y le encargaron a mi tía que me cuide ella terminé dándome su culo para que yo lo estrene, mi pene entraba y salía del esfínter que estaba ya adaptado y ambos lo estábamos disfrutando mucho.

-Ahhh Gracias tía por guardar tu culo para mi tan caliente y apretadito.

Su ano era un hueco bien caliente que parecía un horno, mi verga salía y entraba y tenía algo de sangre pero igualmente seguía con la misma velocidad la penetración ahora mi tía gemía y goza9ba como era sometida analmente.

-Ahhh... miii papitoo... ohhh... qué ricoo se sienteee…

Estaba totalmente excitado cabalgando a mi tía como una yegua completamente domesticada ante su jinete, ya no pude más y su esfínter bien apretado logró luego de una dura batalla de 42 minutos reclamar su porción de semen caliente de esté día domingo.

-sii recibee... tu leche tía doditito para tiii ayyy...

-Siii... ahhh... dameee toda tu lechecita mi amor... ohhh siii...

No saqué la verga hasta dejarle la última gota de semen dentro de su esfínter ya abierto y roto y caí sobre el sofá agitado ella se acomodó a mi lado y me dio un beso y busco protección en mis brazos.

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